Así fue la Liga: Racing de Santander (20º)

Julio Pérez se dedica a la investigación y docencia en la Universidad. Nostálgico permanente de aquella temporada de Irureta, de las áreas de El Sardinero llenas de barro y de las camisetas Lotto patrocinadas por Caja Cantabria. Admirador del estoicismo del tranquilo fatalismo de la afición racinguista que, naturalmente, comparte.

Valoración general de la temporada.
Un desastre absoluto sin paliativos en todas las esferas, desde lo deportivo hasta lo institucional. Los 27 puntos serán una de las peores puntuaciones de un colista en la Historia de la liga, unido a una brutal sequía goleadora –casi 3 meses sin marcar en casa- y al pobre rendimiento de algunos jugadores llamados a destacar (Kennedy, Acosta) dejan poco margen para la alegría. A eso, unimos dos cambios de entrenador bastante peculiares, broncas de vestuario, la afición vuelta contra parte de los jugadores y un caos institucional y económico absoluto, para completar la peor temporada que se recuerda desde hace muchos años en Santander.

Momento especial.
Puede que el momento en el que el Racing, definitivamente, sacó el billete para Segunda esté en la destitución de Juanjo González, cabeza visible del triunvirato técnico formado junto a Fede Castaños y Pablo Pinillos, tras la Jornada 27º, quienes cogieron al equipo en la Jornada 13ª tras la destitución de un Héctor Cúper con quien los resultados no llegaban y cuyos métodos no parecían convencer a la plantilla. Hasta entonces, y pese a todo, el equipo se mantenía a 3 puntos de la salvación y, aunque parecía haber perdido el impulso inicial, aparentemente unido y comprometido. Sin embargo, algunos malos resultados unidos a su mala relación con buena parte de la prensa local, motivaron su relevo. Con Álvaro Cervera, sin experiencia y desconociendo la plantilla, el equipo se hundió de manera definitiva. Sin llegar a ganar un solo partido, jalonado por conflictos en el vestuario que llegaron a dirimirse mediante las manos entre algún jugador y el técnico tras el partido en Zaragoza, firmó un bochornoso colofón a la temporada.

Jugador decisivo.
No es sencillo elegir un jugador decisivo cuando la temporada ha sido tan gris en general. Quizá Toño y, en menor medida, Stuani y Diop hayan sido los dos jugadores más destacados.
Un registro de 33 goles encajados en 25 partidos no se antoja una cifra disparatada cuando eres el portero titular del colista de la Liga. Nuevamente -y ya son 6 temporadas- Toño ha mostrado sus habilidades y buen oficio guardando el arco montañés, sin actuaciones espectaculares, sobrio, e intentando transmitir la mayor tranquilidad y seguridad posible a una línea defensiva temblorosa como una gelatina. De los rendimientos más dignos de Primera división en una temporada para olvidar.
Por su parte, con 9 goles en Liga, el delantero uruguayo ha sido el que más peligro ha aportado de los atacantes verdiblancos, demostrando sus posibilidades como cazagoles en las contadas ocasiones que recibió balones en condiciones. El centrocampista senegalés ha sido el mediocampista más destacado, todo trabajo y fuerza en la medular, poniendo orden delante de la defensa. Será otra pieza cotizada este verano.

Decepción.
Difícil elección, por demasiados candidatos. Quizá hayan sido Acosta y Kennedy quienes menos han rendido en comparación con lo que se esperaba de ellos.
Acosta, quien ha mostrado fogonazos de la calidad que prometía en Sevilla, apenas ha tenido continuidad por las constantes lesiones que, a la larga, han lastrado su temporada y le han impedido aportar un toque de calidad a un ataque verdiblanco verdaderamente carente de ella.
Kennedy, tras el buen nivel mostrado en su primera temporada, debería haber sido uno de los pilares del ataque del Racing, aportando una media docena de goles muy valiosos en la parte baja de la tabla. Sin embargo, solo ha disputado 7 partidos. Sin goles, ausente casi toda la temporada por molestias y dolores en el Talón de Aquiles y todo ello rodeado de rumores sobre su falta de compromiso y ganas de dejar Santander por los impagos salariales.

Jugador revelación.
Sin duda, la única luz y esperanza de futuro para el racinguismo está en la cantera: Mario, Jairo y, sobre todo, Álvaro González. El defensa lebaniego, en su primera temporada completa, ha sido el jugador que más minutos ha acumulado, alternando el lateral con el centro de la defensa. Con un buen sentido de la anticipación, cumpliendo siempre a un buen nivel y sosteniendo, dentro de lo posible, una zaga demasiado endeble. Su buen nivel hizo que estuviese a punto de fichar por el Sevilla en invierno y será, a buen seguro, una de la pieza más cotizadas del club este verano. Sus únicas notas negativas han sido el exceso de amonestaciones (14) y las inseguridades propias de un jugador joven en un club a la deriva. Central de futuro, sin dudas.
Mención especial merecen otros jóvenes como Mario, que ha probado ser una alternativa de garantías a una posible salida de Toño este verano, o Jairo, que ha dejado pruebas de su calidad en ataque y mucho potencial por explotar.

Claves para la planificación y expectativas para la próxima temporada.
Se antoja difícil que el Racing emule al Deportivo de este año.
En primer lugar, el club, ante la absoluta falta de recursos económicos, afronta un ERE que puede afectar a varios de los jugadores que más cobran de la plantilla, pero a los que el club ve difícil salida. Por otra parte, jugadores como Toño, Diop o Álvaro parecen tener su futuro lejos de El Sardinero y son la única esperanza del club para hacer caja y reforzar un plantilla que, además, se verá diezmada por los cedidos que retornan a sus clubes de origen. Los recursos para reconstruir el plantel son escasos, pues quien se haga cargo de ello, contará con menos 6 millones de euros para la tarea. Economía de guerra, jugadores que acaben contratos, cesiones y, sobre todo, cantera tendrán que armar la plantilla de la temporada 12/13.

Por otra parte, lejos de estar más claro, el Racing está sumido en un caos institucional y en la incertidumbre total: el concurso de acreedores y la administración judicial, diferentes pleitos sobre el pago de las acciones para intentar desalojar al insolvente Alí, ausencia de cualquier estructura técnica, dudas sobre quién controlará realmente el club, etc. No sería descabellado decir que la continuidad de la propia existencia del Racing no está asegurada. Además, Quique Setién, leyenda verdiblanca, rechazó recientemente hacerse cargo de toda la dirección técnica del equipo, quedando el club a la deriva en lo deportivo.

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8 Comments

  1. @miguelbuke

    21 de mayo de 2012 a las 11:24 am

    Uno se da cuenta de lo poco que ha visto al Rácing esta temporada cuando lee que Kennedy sólo ha jugado 7 partidos. Y yo que pensaba que había sido de lo mejor del Rácing esta temporada, incluso me parecía interesante para mi equipo.

  2. Gontxo

    21 de mayo de 2012 a las 12:52 pm

    Ví poco al Racing, pero ciertamente me pareció lo más flojo de 1ª. En el Racing-Mallorca, con una de las escasas oportunidades de reengancharse a la pelea, fue un desastre total. Al minuto, balón perdido, desajuste defensivo de todos y gol… Así es imposible. El cambiar de entrenador y que apenas rasque 2 empates son unas cifras que condenan a cualquiera.

    Yo no veo además mucha cosa aprovechable en el equipo. Munitis se ha bajado del carro pero ciertamente ya poco le quedaba. Por mucho que digan Alvaro, torrejón o Diop no son jugadores para mucho más, Stuani tampoco… Es una pena. Yo pensé que darían más guerra, pero se han hundido.

    Y ahora, con todo el jardin institucional no veo al Racing regresando pronto.

  3. Luiss

    21 de mayo de 2012 a las 1:50 pm

    He visto pocos partidos del racing , contra madrid , barça y poco mas . Contra el Madrid recuerdo que no jugaron mal y bueno , no se si por sus meritos o por que el madrid no lo hizo bien pero lo cierto es que fue el partido mas flojo de la temporada del madrid con diferencia ya que no tuvo ninguna ocasion realmente clara .

  4. Iván

    21 de mayo de 2012 a las 2:28 pm

    Real mente es un equipo qeu ante tanta falta de planificación deportiva, económica y social le viene bien este descenso. Es una pena por que tiene una gran cantera, como asi se demuestra año tras año.

    En mención a los jugadores creo que todo lo que se dice está bastante correcto, pero…las últimas temporadas de Munitis han sido deprimentes y aún más cobrando lo que cobra, también habría que destacar a Bernardo, central cedido por el sevilla creo, un jugador muy interesante.

  5. pavel

    21 de mayo de 2012 a las 5:27 pm

    El Racing ha muerto de desnutrición extrema. Este año no tenían nada de nada, sólo podrían arrancar puntos «barraqueramente». El que Héctor Cúper fuese el entrenador era una declaración de intenciones.

    Ojalá vuelva, como todos los históricos el Racing es entrañable.

  6. Los cromos de la otra liga

    21 de mayo de 2012 a las 9:24 pm

    Si sumas una plantilla muy flojita para sobrevivir en Primera, técnicos destituidos y problemas institucionales graves, el resultado lógico es que todo acabe en desastre.

    Los cromos de la otra liga.

  7. Robert

    22 de mayo de 2012 a las 9:07 am

    A mí el Racing me huele a Cádiz, Rayo, Tenerife… yo lo veo en 2ªB en una temporada. Es un desastre institucional y no se sabe qué es lo que quiere hacer Ali. Diría más, incluso me huele a desaparición y refundación estilo Málaga en los 80. Me da pena pero no veo al Racing pronto en Primera.

  8. Kurono

    23 de mayo de 2012 a las 8:44 am

    Hola, he vuelto luego de varios exámenes en la Universidad, coincidiendo a final de temporada. Lo del Racing ha sido una suma de desastres que han terminado por hundir la institución. Muy poco se ha comentado de la delicada situación institucional del equipo, con un sinvergüenza que nunca está en su oficina (Alí Sayed) que podría acabar con el equipo. No se habla de subir luego a Primera, o de evitar el descenso a 2da B, sino de tratar de pelear porque el equipo no desaparezca ante la grave situación. Lo malo de un «mecenas» es que te puede salir Rana, como el caso del sinvergüenza este, de Dimitry Piterman o de los dueños del Neuchâtel Xamax (Bulat Chagaev) o del Porthsmouth (Alexandre Gaydamak). La moraleja es que no todo es oro lo que reluce.

    Plantilla justa, poco gol y un sistema defensivo penoso y muchos goles anotados han terminado de derrumbar al Racing.