En el Bernabéu con Heineken

No fue bueno el resultado ayer para el Madrid, pero gracias a los amigos de Heineken el compañero Juan P. Nonay, de Café Fútbol, y el arriba firmante pudieron disfrutar desde una posición privilegiada de uno de los mayores espectáculos que ofrecer el balompié mundial. Un comienzo litúrgico, con el Bernabéu repleto invocando viejos ídolos, el himno de la Champions League atronando y una pancarta en el fondo alemán que resultó profética: “La bestia negra”. El partido se abrió con un grito de guerra bramado desde la grada, y se cerró con el rugido de miles de gargantas teutonas llevadas al éxtasis por el zapatazo postrero de Schweinsteiger. En el medio, una celebración catártica de intensidad, alegría y miedo, la historia del fútbol europeo saltando chispas en cada pugna, y un espectáculo maravilloso que no debería perderse ningún aficionado al fútbol.

Matemático profesional, lector empedernido, escritor ocasional y esforzado blogger, se enamoró del fútbol como fuente de momentos inolvidables y como metáfora de la vida. Nada mejor que un buen debate sobre tal o cual jugador, golazo o táctica, y nada peor que el fanatismo, la polémica gratuita o el cotilleo. Apasionado de las viejas historias sobre enfrentamientos míticos y leyendas del balón que no tuvo ocasión de conocer, guarda en su memoria muchos goles y partidos con la sensación de que fue un privilegio vivirlos (ramon.flores@diariosdefutbol.com).