Las semifinales (I): Philipp Lahm, arma letal

Cuando empieza a rodar el balón la superioridad teórica se disuelve. Semifinales, partido de ida en Múnich. El escenario hace evidente la competitividad extrema del partido. Por su condición de local, la final que viene, la exigencia de su público, la entidad que representa y los jugadores que posee, no era extraño que el Bayern propusiese alguna cosa más que su rival. Ni tampoco que el Real Madrid fuese más cuidadoso. En la Champions League si empiezas en casa necesitas la victoria, si lo haces fuera te vale con marcar un gol. El resultado final, 2 a 1 para los alemanes, se ajusta bastante a los méritos y ambiciones de ambos equipos.

Dinámica de partido. El balón lo asumió el Bayern pero su predilección, así como la del Madrid, era robar el balón en la posición más avanzada posible, para así disfrutar de espacios al contragolpe. Estas situaciones apenas se produjeron porque Heynckes y Mourinho habían ordenado a sus futbolistas no poner en riesgo la salida de balón. Los delanteros del Madrid presionaron a los centrales, pero no recuperaron ningún esférico. Lo más arriba que cortaron fue casi cruzando la divisoria, a través de las intercepciones de Khedira. Una de ellas dio pie al primer disparo serio de Benzema, que despejó Neuer. El Madrid fue expeditivo y buscó el contacto directo con los delanteros. No le salió del todo bien cuando lo intentó Pepe, cuyos pases avanzados no encontraron nunca compañero. Sí cuando los dirigieron Di María o Xabi Alonso. Precisamente el tanto madridista nace de un desplazamiento rápido tras recuperación del donostiarra. El Bayern arriesgó un pelín más, porque alternó salidas en corto, con las ayudas de Kroos y Schweinsteiger, con balones largos hacia los extremos.

La posición de Özil. El centrocampista alemán empezó el encuentro centrado, jugando de ’10′ detrás de Benzema. En el minuto 6′, tras una buena recuperación de Khedira, recibió el balón de Xabi Alonso y lo cedió rápidamente al ariete francés, en la ocasión antes mencionada [00.01]. Es la más clara para el Madrid, la mejor jugada que elaboraron en la primera mitad. Neuer desvió a saque de esquina. Casi de forma consecutiva se produjo otro córner, también en la esquina derecha. Özil sirvió ambos. Anteriormente Di Maria había intentado un par de acciones ante Alaba y no había tenido éxito. Quién sabe si por decisión de los futbolistas o de Mourinho, argentino y alemán se intercambiaron las posiciones. En un primer momento pareció circunstancial, pero el movimiento se mantuvo hasta el descanso. Di María naufragó en el centro. A diferencia de Özil, que había controlado rápido y pasado más deprisa, se perdió en conducciones hacia ningún sitio que habitualmente acabaron en tropezones contra la defensa rival. Su partido no fue bueno. Özil trabajó en la banda derecha, pero nunca le buscó las cosquillas a Alaba hacia el exterior. Tampoco subió Arbeloa para aprovechar los movimientos hacia dentro del mediapunta.

Philipp Lahm y el carril derecho. Dos días más tarde ya sabemos cómo acaba la historia, incorporación del lateral al ataque, dríbling seco sobre Coentrao y asistencia al primer poste hacia Mario Gómez. Gol del Bayern, victoria alemana y crítica feroz hacia el lateral portugués. Es cierto que no estuvo muy inspirado, pero una vez revisado el encuentro creo que no merece tanta culpabilidad. Veremos a continuación como la última acción no es algo fortuito, sino la enésima vez que el Bayern genera peligro acudiendo a la misma zona. Mourinho estuvo lento en corregir el esquema para ayudar a Coentrao. Además cuando finalmente lo hizo se produjo una nueva alteración de posiciones que le volvió a dejar indefenso.

Coentrao tapa el lateral zurdo y por lo tanto marca estrictamente a Arjen Robben. Es de suponer que Mourinho le escoge a él y no a Marcelo porque sabe que no podrá controlar las ganas ofensivas del brasileño en alguna jugada, mientras que Coentrao obedecerá a rajatabla con el cometido defensivo. El problema ocurre cuando además de Robben acude al ataque Phillip Lahm. El Bayern se lo puede permitir porque deja a Boateng sobre Cristiano Ronaldo, el hombre que  teóricamente tendría que seguir al lateral, a Badstuber sobre Benzema y Alaba en posición más centrada. Como Özil no le abre campo le resulta un movimiento cómodo. Por si hubiera dudas por aquél costado, Frank Ribéry se marca una primera mitad completísima, ayudando en tareas defensivas y robando más de un balón en posiciones muy retrasadas.

Salvo el gol, que llega a balón parado, todas las jugadas de peligro que genera el Bayern en los primeros cuarenta y cinco minutos llegan por ahí.

Minuto 14 – Recibe Lahm en campo contrario, marcado por Ronaldo. Combina con Robben, que está pegado a la banda marcado por Coentrao. Lahm sigue la jugada y Ronaldo se olvida de su marcaje, así que el lateral diestro aprovecha para recibir en el espacio interior que queda vacío. Khedira tiene que aproximarse a la cobertura, Lahm le salva con facilidad, asiste a Robben, este toca rápido a Ribéry y el francés se interna en el área, en la jugada en la que reclamará penalti de Sergio Ramos. No es. [00-10]

Minuto 24 – Lahm empieza la jugada con Benzema, pero la delantera del Madrid le vuelve a ignorar tras el primer pase. Situación de 2 para 1 de Robben y Lahm frente a Coentrao.

Minuto 25 – Un minuto después, mismo problema. Esta vez es Xabi Alonso quién acude al rescate de Coentrao, pero en la pared entre Robben y Lahm los jugadores madridistas quieren cambiarse la marca. Lo hacen con una lentitud imperdonable. Lahm llega a línea de fondo sólo y pone un centro al segundo palo.

Minuto 27 – Schweinsteiger dispara fuera, cerca del palo diestro de Casillas. El futbolista más cercano que puede impedir el tiro es Coentrao, pero duda si tapar a Bastian o tapar la banda, pues por allí vuelve a entrar completamente solo Phillip Lahm. Coentrao da un paso hacia el costado y crea el espacio que necesita Schweinsteiger para lanzar. [1:11]

Minuto 28 – El Bayern roba el balón y quiere salir por la derecha, donde Lahm tiene más espacio que ningún otro futbolista. Coentrao decide ocuparse del asunto, descuida la marca a Robben y sale a por el alemán. Lahm se la pasa a Robben y este goza de ventaja en su jugada ante Ramos, llega a línea de fondo y pone un nuevo centro.

La medular. El Bayern tuvo otra fuente de peligro: Toni Kroos. Era el encargado de lanzar todos los balones parados, pero fue mucho más que eso. Intervino en el gol y en la otra ocasión clara que no generó Lahm. Kroos envió un buen pase entre líneas hacia Mario Gómez, que terminó la jugada con un potente tiro que desvió Casillas [1:34]. Este partido puede catalogarse como el salto definitivo a la élite para este futbolista. Con más intervenciones que Schweinsteiger, sostuvo el centro del campo bávaro, se asoció más que cualquier otro centrocampista y empató el duelo de balones perdidos/recuperados con Khedira. El Madrid prescindió de la medular en todo momento. Buscó siempre la transición rápida. No hubo asociación en el interior, pues Özil estaba desplazado y Xabi Alonso apenas tocó balón en campo contrario. La mayor parte de sus acciones ocurrieron en el propio. En esta tesitura, el Bayern venció en el centro.

Ribéry, Robben, duelos individuales. El partido de Frank Ribéry fue espléndido. De nuevo en efervescencia. No superó tantas veces a su par como Robben, que se deshizo de Coentrao hasta en cuatro ocasiones, pero protagonizó 90′ minutos de número uno, tan rápido como antes, resolutivo, insistente y correoso. Hubo un tiempo en que se estancó, como hablaba Ramón Flores de Robben en la previa, pero por si quedaba alguna duda, el mejor Ribéry ha vuelto.

El ataque del Madrid. Sólo fue efectivo con Özil en el centro. Con él nació la jugada que hemos comentado antes. También el gol, en los primeros minutos de la segunda mitad. Schweinsteiger perdió un balón en la frontal del área tras una falta a favor, recuperó Xabi Alonso y lanzó largo a Di María. La jugada quiso terminar en Ronaldo, pero chutó mal. Özil, que llegó por el centro, y Benzema, permitieron que Ronaldo se redimiera y asistiera al alemán, que solamente tuvo que empujar [1.40]. Los defensas del Bayern se centraron demasiado en el lado diestro, por donde Benzema llevaba el balón. Lahm -cuyo partido no pudo ser perfecto-, cayó hasta dos veces en la trampa de irse hacia el otro lado, descuidando la marca de Ronaldo. Después del empate el equipo español tendría menos interés en conectar con los delanteros, pero no hubo ningún cambio radical en la propuesta futbolística. El mejor atacante fue Benzema, que dispuso de dos ocasiones claras y ganó varios duelos a la pareja Boateng – Badstuber. Ronaldo lo intentó, probó el tiro en tres ocasiones -dos mediante libres directos- y asistió en el gol, pero no hizo uno de sus mejores partidos. No se escondió, pero ni pudo con Lahm en el primer tiempo ni con Alaba en el tramo final, cuando se situó en la banda derecha.

Los cambios de Mourinho. En el minuto 51′ un nuevo 2×1 sobre Coentrao propicia un disparo de Robben. En el 61′ Lahm hizo una diagonal y picó hacia Gómez, que no llegó al remate por poco. Finalmente el técnico del Madrid decidió poner orden y dar entrada a Marcelo. Colocó al brasileño por delante de Coentrao y desplazó a Ronaldo a la derecha -Alaba no necesitaba tanto cuidado y lo demostró en sus dos incursiones, centró horrible-. Mourinho retiró a Özil y puede que esta elección, y no el movimiento, fuera lo más cuestionable. Se ha comentado que después de gol el Madrid ganó en control del juego. Quizás pudo jugar con algo más de tranquilidad, pero en los minutos posteriores al empate el Bayern lanzó 2 córners, sacó una falta lateral y estuvo la mayor parte del tiempo en campo rival. El cambio para corregir las internadas de Lahm parecía lógico. También la inclusión de Granero en el 77′, pues Di María, de nuevo en el centro tras la marcha de Özil, no rascó balón. Más tarde, la entrada de Higuaín por Benzema no influyó demasiado.

El cambio de Heynckes. En el 61′ se retiró Schweinsteiger, lejos de su mejor versión, y entró Thomas Müller, que tampoco está demasiado fino. Fue un paso adelante del Bayern, que siguió jugando a lo mismo durante todo el encuentro. Luiz Gustavo y Alaba intervinieron más que en la primera mitad, quizá por su mejor condición física.

Mario Gómez, ahora sí. Se me puede catalogar de dudoso en torno a las cualidades de delantero centro alemán. Pero empiezo aquí el intento para borrar esa etiqueta. La temporada actual del ariete no admite ningún pero. Hay muy pocos futbolistas en el mundo que intercambiándonse el papel con Mario Gómez lograrían sus mismos números y rendimiento. Hace no tanto era un goleador excesivamente de rachas. Ahora siempre emboca. El martes volvió locos a Ramos y Pepe y buscó su gol con persistencia. Le hicieron falta cinco ocasiones claras, pero acabó firmando el tanto de la victoria en una buena anticipación al primer palo. Delantero Top.

Lahm, estocada final. Como bien sabrá Thomas Müller, Marcelo acabó el encuentro en la banda derecha. ¿Por qué allí y no en el sitio que había requerido su entrada? Quién sabe si por orden del técnico o decisión improvisada de los jugadores, Ronaldo estaba en el costado izquierdo, y por lo tanto no defendía, cuando ocurrió la jugada del 2 a 1. En cierto modo, en esta ocasión puntual, la situación recuerda al caso Ronaldinho en el Barcelona, que necesitaba de un escudero en el centro del campo y de un lateral menos ofensivo para cubrir las pocas ayudas del brasileño.

Sin ayuda en su banda, el panorama para Coentrao resultó incluso más aterrador cuando se juntaron en pocos metros Arjen Robben, Frank Ribéry y Philipp Lahm. El portugués, disciplinado, estaba con su hombre: Robben, pero cuando este se fue hacia el centro le soltó, comprobó que Ramos se emparejaba con el holandés y se dirigió hacia Ribéry, que llevaba el esférico. Entonces sufrió el primer mareo, pero solventó la papeleta y le impidió el paso al francés, que había intentado irse hacia la línea de fondo. Seguidamente le tocó a Lahm, que volvió a encarar a Coentrao para romperle definitivamente y asistir el 2 a 1. Khedira acompañó toda la acción de cerca, con la mirada.

Vídeo | Incluye algunas de las jugadas explicadas

http://www.youtube.com/watch?v=-l2Au_Wl64w

Fotografía | Uefa.com

10 Comments

  1. Alain Estevez

    19 de abril de 2012 a las 10:07 am

    Grandísimo análisis integral. Para mi las decisiones de Mourinho fueron equivocadas. Los cambios tardíos algunos (el de Benzema) o precipitados y equivocados otros (Marcelo por Ozil). ¿Que hacía Marcelo en la derecha si Cristiano no bajaba a defender?
    Por otro lado, es alarmante el estado físico con el que llegan al último cuarto las plantillas del portugués. Veremos si no lo paga el sábado y el miércoles.
    Creo además que todo partido de ida y vuelta en Champions tiene un momento llamémoslo crucial en el que se decide la suerte de la eliminatoria y que hay que saber competir. Cuando el Madrid empató llegó ese momento y en vez de ir a por el partido, lo dejó todo en manos del Bayern y acabó pagándolo.
    El gol de Ozil puede ser suficiente, pero no olvidemos que los alemanes podrán reservar jugadores en la competición doméstica, mientras que el Madrid se enfrenta a un partido crucial en el Camp Nou.

  2. Alain Estevez

    19 de abril de 2012 a las 10:10 am

    Por cierto, ya he leído tres posts sobre la calidad de Cristiano. La pregunta no es si el portugués tiene esa calidad, que la tiene a raudales. La pregunta es qué le pasa a Cristiano en las grandes citas.

  3. Asier

    19 de abril de 2012 a las 2:52 pm

    Grandísimo análisis Pol, me quito el sombrero.

  4. Pol Gustems

    19 de abril de 2012 a las 7:50 pm

    @Alain Estevez @Asier

    Yo lo de Marcelo no me lo explico, es que la sangría de Lahm fue durante todo el partido. Mourinho supongo que lo ve, pero decide continuar así porque de la misma manera tiene a Cristiano por una banda donde el lateral sube mucho (aunque Lahm volvió siempre a tiempo, porque las jugadas que produjo su equipo las acabó). Ahora, que lo metas para cubrir la zona y después se cambie de costado otra vez.. no tengo ni idea de qué buscaba Mourinho (o Marcelo o Ronaldo si decidieron ellos el cambio) en el último cambio de posiciones

    Muchas gracias a ambos por los comentarios

  5. Juanan

    20 de abril de 2012 a las 12:17 am

    Entiendo que Cristiano pueda permitirse no defender en un (con todos mis respetos) Madrid – Getafe o un Madrid – Osasuna, pero en una semifinal de la copa de europa y ante el Bayern deberia tener una implicación mayor

  6. Pol Gustems

    20 de abril de 2012 a las 1:39 am

    @Juanan

    Como la que tuvo Ribéry, por ejemplo

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