A la espera de nuevos episodios trágicos, el inesperado fracaso de los equipos de Manchester en la Champions League es la noticia más importante de la competición. O por lo menos la que ha generado un impacto más destacado. Las secuelas son tan diversas que las observamos incluso en el calendario. El Manchester City se vio obligado a avanzar su encuentro contra el Porto al miércoles, para que no coincidieran dos encuentros de alto voltaje en una misma noche de la misma ciudad. El Manchester United – Ajax se disputará hoy jueves, día tradicional del segundo trofeo en importancia.
Este movimiento ha venido a confirmar -un poco- la principal teoría que propició la prematura eliminación de los dos colosos ingleses: el otrora bien jerarquizado nivel futbolístico entre Champions y Europa Leauge no quedaba nada claro. Para sacarnos de la duda, el azar dispuso en un breve espacio temporal -al acabar uno empezaba el otro- la disputa del Manchester City – Porto y del Olympique de Marsella – Inter de Milán.
El encuentro del Etihad estaba fuera de lugar. El líder de la Premier se enfrentaba al defensor del título, aunque la consecución del mismo ocurriera hace algún tiempo, cuando Villas-Boas era algo más feliz que en la actualidad. El Porto ya fue un digno rival en la ida, donde ganó a oponente en la batalla de méritos. No así en la de goles. A los diecinueve segundos de vuelta, el partido empezaba como había concluído la ida, pase de Yayá Touré y gol del Kun Agüero, de largo el mejor futbolista de la eliminatoria. Con el tanto del argentino el City pudo vivir del resultado, y Mancini, que no suele poner más empeño del estrictamente necesario, planteó un repliegue masivo con salidas demoledoras al contragolpe. Si los celestes no resolvieron la goleada en el minuto 20′ fue únicamente por la ineficacia de sus delanteros atacantes.
Los portugueses estaban obligados al ataque continuo y dejaron muchísimos espacios a sus espaldas. Justamente el escenario favorito de sus rivales. En cambio en la fase ofensiva divirtieron al espectador. Hulk no tuvo su mejor noche, tampoco James Rodríguez, pero combinaron al primer toque, fueron valientes y mantuvieron la eliminatoria abierta más tiempo del que se podía esperar. Un espacio para que los más críticos con Roberto Mancini afilaran sus cuchillos.
Con algo más de atrevimiento los ingleses hubieran finiquitado mucho antes, pero hay que considerar la enorme importancia del marcador, que les era muy favorable. Al final, 4 a 0, pase de eliminatoria y el aficionado citizen contento. Como ha recordado más de una vez Sergio Cortina, ¿cómo no va a vitorear a Mancini una afición tan poco acostumbrada a la victoria con los resultados que está consiguiendo? El debate continuará porque el City no juega el fútbol más atractivo posible y tiene en la plantilla material de sobras para ofrecer algo mejor. Sin embargo, no son ni tan rácanos ni tan defensivos, ni hicieron peor partido que, por ejemplo, el Inter de Claudio Ranieri.
A Ranieri no puede negársele cierta lógica. Planteó un partido a la contra y dispuso en la alineación a sus dos delanteros más rápidos: Mauro Zárate y Diego Forlán. Lástima que ambos también fueran sus dos delanteros menos productivos. Llevan un gol cada uno esta temporada, frente a los 13 de Diego Milito y los 7 de Giampaolo Pazzini, dúo sentado en el banquillo. El único parecido entre los contragolpes del Manchester City y los del Inter fue que los había ideado una mente italiana. Nada que ver en cuanto a efectividad o sensación de peligro. El Olympique de Marsella tuvo más balón, pero lo usaron para colgarlo repetidamente al área. Hasta su mejor futbolista -con el permiso de Valbuena- estaba en el choque anterior, traspasado Lucho González al Porto en invierno. Normal que los jugadores más destacados del encuentro fueran Azpilicueta y Zanetti.
Al final mayor insistencia de los franceses repercutió en el gol de André Ayew, cuya belleza es comparable a la del partido en su conjunto. De las posibles versiones del mejor equipo de Inglaterra, la discusión mutó a las virtudes aún sin desvelar de Joel Obi. Sí resolvimos que en quince días escogeríamos el Bayern – Basilea.
Fotografía | Uefa.com







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#1 Valjean dijo,
23 febrero 2012 9:58 am
Amalfitano también jugó un buen partido para el OM. Yo iba alternando el partido en el Vélodrome con el del St. Jakobs y hay que decir que la intensidad del Basilea-Bayern fue muy superior a la del OM-Inter. Aún así, muy contento de que el Marsella al final arañara un gol de ventaja para San Siro…
#2 emedepan dijo,
23 febrero 2012 10:48 am
No veas Pol, vas a tener que pedir un aumento
Es urgente un post sobre el Basel, que es el sorpresón de esta Champions y no leo más que maravillas de dos o tres de sus jugadores.
#3 @GarrinchaCF dijo,
23 febrero 2012 11:53 am
El razonamiento de que al no estar acostumbrados a los triunfos se permite ganar de cualquier manera puede tener un pase temporalmente, pero esta es la 3ª campaña de Mancini en el City (llegó en diciembre de 2009) y con el desembolso efectuado podría estar ofreciendo algo más vistoso. Yo creo que se llevan la Premier, pero como no sea así será un fracaso, especialmente por perderla teóricamente ante unos Spurs rezagados o un United a años luz de su mejor versión.
En otro orden de cosas … como interista no puedo estar más jodido. Menuda lacra Ranieri. Parecía levantar el vuelo entre diciembre y los primeros choques de enero, pero nos engañó a todos y está hundiendo más aún si cabe el barco. A nadie se le escapa que el Inter tiene una plantilla envejecida, pero los años restan en lo físico, no en lo cualitativo, y el plantel da para bastante más, o al menos para jugar dignamente en Italia y superar al Olympique.
Y el Basel … ¡es la leche! Echan al United y ayer, aunque el Bayern tuvo unas cuantas, ellos estrellaron dos balones a los palos y pudieron sonrojar aún más a los alemanes. Espero que la vuelta sea abierta y bonita, y por supuesto molaría que dieran el bombazo
Saludos!
#4 emedepan dijo,
23 febrero 2012 12:37 pm
Lo de Rainieri es como coger la máquina del tiempo e intentar hacer un fútbol que está ya semi-desfasado. Pero supongo que un italiano pensará lo mismo de fichar a Clemente o Cuper. Cada país tiene su fauna de entrenadores que extrañamente consiguen colocarse año tras año en diferentes equipos por mucho que tengan más fracasos que éxitos. El palmarés que tiene Rainieri, teniendo en cuenta los equipos en los que ha estado, es para pensárselo mucho antes de darle la riendas de un grande.
#5 Kurono dijo,
23 febrero 2012 11:58 pm
Un consejo a Ranieri: mejor retirarse ahora. La plantilla del Inter no da para más (y de hecho perdieron más por pura suerte que por otra cosa contra el O. de Marseille), pero hacer el ridículo contra los Catania, Bolgna y demás carne de descenso en la Serie A ya es el colmo. Desde que se fue al Atlético a descenderlo, este hombre no es el mismo, no gana títulos y lo peor es que tampoco ha demostrado su labor de “ingeniero” de plantillas como si lo hizo en su primera etapa con el Valencia o su paso por el Chelsea. Ahora no queda nada.
Por cierto, hora de hablar sobre el Basilea. Este modesto clube (para los estándares europeos) ha dado campanada tras campanada, primero cargándose al Manchester United y ahora derrotando al Bayern de München. Este club o el APOEL de Chipre han roto esquemas (y quinielas). Da gusto ver cuando los modestos pegan un golpe sobre la mesa y dicen que ellos también juegan.