Cuando Diego Pablo Simeone regresó en enero al Manzanares, el Atlético de Madrid no había ganado un solo partido a domicilio en todo el torneo liguero, lo había eliminado un Segunda B de la Copa del Rey y sólo sumaba tres victorias en los últimos doce partidos. Además, la grada clamaba en contra de la dirigencia y el aire que todo lo empapaba era el conocido, por repetido. El enredo destructivo. Manzano se perdía en un mar de excusas y la temporada se añadía a la retahíla de sinsabores de una entidad herida de muerte por un mal estructural: la familia Gil, sus satélites y las cicatrices sin cerrar.
En ese paisaje, el fichaje de Simeone alumbró una primera y fácil interpretación. La del gesto populista. La del rescate del ídolo del doblete que apaciguara los ánimos de la masa enfurecida. Y quizá fuera así, en el fondo, un despeje angustioso del consejo de administración, pero la jugada ha nacido con un éxito tan inesperado como superlativo.
Para empezar, que hablen los números. Cuatro partidos, tres victorias (dos a domicilio) y un empate (en la Rosaleda). Diez puntos de doce posibles. Ocho goles a favor y ninguno en contra. Goleada en el único partido en casa, al Villarreal. Victorias en Anoeta y el Reyno de Navarra. De mirar de reojo al descenso a observar de cerca los puestos europeos. En un mes. Casi nada.
Simeone no ha tocado lo que más brillaba: Courtois. Después ha agitado la conciencia de un equipo tendente a la dispersión. Ahora maneja soldados. Agresivos en la pelota dividida, letales en la emboscada, tratando de estar siempre todos muy cerca de todos… El Atleti maneja esos términos tan etéreos como la solidez, la personalidad, la intensidad y la gallardía. Pero el mérito no termina en la pose, en el rechinar de dientes, en el fruncir de ceño, en la patada intimidante. El mérito termina no sólo en el resultado, incontestable, sino en la imagen colectiva y en la recuperada conexión con su hinchada. Hay cuajo. Y el yunque de Simeone no achata talentos. Porque hay hueco para la expresividad, para Adrián, para Falcao, para Diego, que se exhibieron en el Calderón contra el Villarreal, y hay un resquicio para el repunte de Tiago, al que parecen haber pulsado el botón exacto del orgullo, camino de alcanzar un nivel que antes sólo había sugerido.
Acaba de empezar, vale, y los largos plazos basados en la excitación son complicados, pero el Atlético puede volver a llamarse equipo. De fútbol. Equipo de fútbol. Que, vistos los precedentes, no es poco.
foto: http://www.clubatleticodemadrid.com/







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#1 luiss dijo,
31 enero 2012 12:55 am
Yo a los entrenadores nuevos les doy un tiempo , para lo bueno o para lo malo , siempre es mejor empezar con buen pie pero hay muchos ejemplos de entrenadores que empiezan muy fuerte y luego con el paso de las semanas la cosa vuelve igual que como estaban con el anterior entrenador , creo que Simeone lo puede hacer muy bien pero hay que darle tiempo para evaluarle .
#2 Rakitikic dijo,
31 enero 2012 8:29 am
Que el Atleti sea capaz de sacar del campo por lucha al Osasuna y a la Real en su campo parece ciencia ficcion. Estamos haciendo lo lógico: Jugar como el Valencia.
#3 Rakitikic dijo,
31 enero 2012 8:31 am
La pelea por las plazas de champions va a ser preciosa. Español, Atleti, Málaga, Athletic… todos parecen estar encontrando su mejor momento ahora.
#4 Izabel dijo,
31 enero 2012 8:47 am
estoy de acuerdo
#5 pablo dijo,
31 enero 2012 10:12 am
Pues sí, no es poco. Y conseguir que la defensa del Atleti defienda seriamente es como el milagro de los panes y los peces, si no lo veo no lo creo. En fin, a falta de juego fluido, solidez. Quizá con los resultados se anime la tropa y llegue el juego. Pero como ha dicho luiss, prudencia. Mucha prudencia, que sabemos como se las gastan en estos pastos.
Un saludo.
#6 Kapo dijo,
31 enero 2012 11:48 am
#2 #3 100% de acuerdo.
Ahora bien, obviando cuestiones tácticas (que es mucho obviar, claro está) si yo fuera Manzano me estaría tirando de los pelos. La principal diferencia es la intensidad con la que ahora juega el Atleti y parafraseando a Siemone, en un jugador de primer nivel “la entrega no es negociable”. Con Manzano está claro que no se dejaban todo sobre el campo, lo cual es MUY censurable.
#7 juni dijo,
31 enero 2012 3:23 pm
a #6
Estoy de acuerdo. El comportamiento de los jugadores las últimas semanas de noviembre y el mes de diciembre fue más que censurable. Ahora que llega Simeone y que cualquier cosa es gloria (ganar tres partidos seguidos, en un equipo que aspiraba a Champions es algo NORMAL), no se menciona nada de eso. Y la prensa se calla la boca acerca de una directiva que ha robado todo un equipo como el Atlético de Madrid, y que por desgracia no cae tan mal como Ramón Calderón.
Hasta que no gane 5 seguidos y pase en la Europa League no me creeré ni un poquito. Con César Ferrando Pablo y Perea eran la segunda pareja de centrales de la liga.
Además, a la prensa le encanta encumbrar al Atleti para luego cebarse con él al mínimo tropiezo. El carácter ciclotímico que ha caracterizado al Atletico de Madrid esta última década no sólo se debe a su nefasta gestión y a los ladrones que tiene por “dueños”.
#8 Perea Balon de Oro dijo,
31 enero 2012 5:57 pm
Creo que se confirma que los jugadores le hicieron la cama a Manzano.
#9 Jorge Corral dijo,
2 febrero 2012 12:22 am
No puedo estar más de acuerdo con 7 Juni. La ha clavado.