División de arena

La Segunda B es un desierto. Basta con aproximarse a uno de sus equipos para darse cuenta, sea cuál sea su situación. Los de arriba no ven el ascenso, porque se lo tapan las dunas del playoff, unas colinas de arena detrás de las cuáles nunca sabes qué se esconde, si un maletín repleto, si uno vacío -el porcentaje de aficionados que reclaman la intervención a sus directivos en el último trámite no es pequeño-, o una especie de maldición sangrienta y habitual. Esto último es una traba histórica con múltiples antecedentes: hay mucho dónde escoger para determinar el origen del mal. Es una experiencia que se traduce, según el hincha dependiendo del árbitro, en una expulsión interesada, una falta previa al gol o, en el mejor de los casos, en un penalti en el descuento. Cuando crees tener el objetivo agarrado se filtra entre los dedos y se desvanece.

Abajo tampoco ves nada. La salvación está detrás de dunas desproporcionadas y de escalada exigente. Y el descenso, por muy próximo que esté para el decimonoveno clasificado, incluso se percibe más lejos que la primera posición. Existe un componente cegador definitivo para obrar este milagro. El club, presidente o cúpula directiva, no quiere ver. Este deseo traslada al equipo a una realidad fictícia. Entonces nadie ve. Se tapan con una venda, luego con otra, huída hacia adelante, límite de velocidad, adelantamiento ilegal, carrera de fórmula 1, curva pronunciada y, al final del todo, después de cuatro vueltas extra sin gasolina, golpe mortal sin neumáticos que lo amortigüen. Uno detrás de otro. Quién esta temporada traza la curva correctamente, no puede evitar frenarse un segundo para contemplar a los estrellados. La Segunda B es un esto nos puede pasar a nosotros constante. Por eso, mientras los jugadores locales estaban ya en el vestuario, la afición del Sant Andreu dedicó un sentido aplauso a los jugadores del Sporting Mahonés, que no se movían del terreno de juego porque no tenían donde ir. Cayeron de pie pese al 6 a 0, con ocho futbolistas de la primera plantilla y cinco del juvenil.

«Es como si construyes una casa y se te cae a la mitad. Se podrían hacer muchas cosas. Desde la parte más alta de dirigentes se tendría que controlar qué plazas pueden tener equipos de Segunda B, qué presupuestos son reales y cuáles no… Esto no es tan difícil de hacer», decía Matías Borsot, antes director deportivo y en los últimos meses técnico del Sporting. El club balear se une a las retiradas de Sporting Villanueva y Poli Ejido anunciadas esta semana.

Parece que todo el mundo sea consciente del mundo en el que vive, aunque tenga pocas esperanzas en él. Habla el técnico del Sant Andreu Piti Belmonte: «Esto tendría que explotar del todo. Comenzar todos de 0. Se han dicho muchas cosas pero el que diga que realmente puede aportar algo a algún club, que lo demuestre con papeles, con documentos, y que el mundo del fútbol tenga el mismo trato que cualquier empresa. Quién tiene que decidir seguramente no lo sufre, a veces ni lo conoce, y es difícil que pueda solucionarlo si no tiene ni idea de cómo funciona».

Una última paella para la plantilla del Sporting en el hotel de concentración, programada a las 3 y media. Después se acabó. Unos se quedaron en Barcelona y los restantes volvían a la isla con las manos en los bolsillos.

«En julio de 1974, la historia cambió». Primera frase del enérgico vídeo que aún nos encontramos al entrar en la web del Sporting Mahonés. Explica brevemente el nacimiento del club, con entusiasmo, como si su muerte competitiva de ayer no se hubiera producido. Si bien la presentación sigue acompañada por una banda sonora de piratas.

En DDF | Segunda Divisón B, donde el desastre es norma
Menorca | El Sporting confirma su viaje a la nada
Imagen | Sporting Mahonés

http://www.tb-credit.ru/zaimy-online.html

20 Comments

  1. Lasambadelfutbol

    23 de enero de 2012 a las 6:21 pm

    Cada día estoy más convencido de que este verano la 2ºB va a explotar cual globo sobrepresionado. No solo porque las deudas no paran de asediar a más y más clubes sino porque España debe ser el único país de Europa que sea capaz de sostener a 80 equipos en una división que se pinte como se pinte es más profesional que amateur. Partiendo de esa base derivan todos los problemas. Pero como a la Federación Española nunca le ha interesado ni le interesará meter mano en este asunto, la única solución hacia la que avanza el futbol en 2ºB y 3º es que vayan desapareciendo poco a poco más clubes asediados por las deudas hasta que un día solo puedan participar equipos filiales o clubes que hayan descendido desde la LFP.

    PD: Mi propuesta para intentar paliar los más de 300 clubes que hay entre 2ºB y 3º sería apostar este mismo verano por una reducción a 5 categorías (2 grupos de 2ºB y 3 de 3º,agrupados por proximidad geográfica) y en un plazo de 2-3 años pasar de 5 categorías a tan solo 2 (una 2ºB y una 3º).

  2. Tudelano

    23 de enero de 2012 a las 6:59 pm

    El problema del fútbol español es que tiene una configuración que no la tiene ninguna otra gran liga europea. No es normal que haya cuatro grupos en 2ªB y nada menos que 18 en Tercera. Es un absurdo total. La competencia por ascender, tanto en una categoría como en la otra, o por no descender, en el caso de la 2ªB, es brutal y de ahí derivan estas deudas, a mi parecer. Una vez oí a alguien definir la 2ªB de la mejor forma posible: la 2ªB es un embudo, dijo. Muchísimos equipos parten cada temporada con el objetivo del ascenso, pero sólo cuatro de los ochenta que forman la categoría lo consiguen. Es una proporción que no vemos en ninguna otra división. Y si hablamos del descenso ya es de traca, bajan los cuatro últimos de cada grupo y el quinto por la cola promociona, teniendo un 50% de posibilidades de descender. Por favor, que en Primera sólo bajan tres. Así, el hacer una buena plantilla es imprescindible, si no el descenso te engulle o el ascenso se pierde a mitad de temporada. No es extraño entonces que las directivas, muchas veces formadas por gente sin escrúpulos elaboren presupuestos que no se sustentan.
    La solución pasa por el control presupuestario, ¿no se hace en la ACB algo así? Me suena que sí. Y también pasa por reestructurar el fútbol español, hacer una transición escalonada de categoría a categoría, no me vale con hacer un sólo grupo de 2ªB y otro de Tercera si por debajo volvemos a crear categorías regionales en las que la competencia para subir sea enorme. No más embudos, por favor.
    Y luego el tema de los filiales. En otras ligas de Europa tienen competición propia, ¿por qué aquí no? Son equipos que viven del dinero de las televisiones que reciben sus mayores y que hacen que la competencia aún sea más grande.

  3. Kapo

    23 de enero de 2012 a las 7:36 pm

    Tres ideas:
    1- Liga de filiales
    2- Revisión presupuestaria
    Tras suprimir a los filiales y a los equipos en quiebra, iría al tercer paso:
    3- Convertir las 4 categorías profesionales o semiprofesionales (1ª, 2ª, 2ªB y 3ª) en 7 divisiones (o las que fueran necesarias). 16/18 clubes en primera, 18/20 en segunda, 20/22 en tercera cuarta, quinta, sexta y séptima.

  4. Kurono

    23 de enero de 2012 a las 8:43 pm

    En mayor medida esta estructura tan desequilibrada logran crear el desastre institucional que representa hoy día la Segunda B. Es incomprensible la estructura tan desigual, tan injusta, tan ilógica. Como dice el amigo Tudelano, es una locura, son 80 equipos para una división que debería ser completamente profesional. Lo único que provoca es una forma de competición desigual, ilógica, aberrante, porque los campeones de cada grupo se enfrentan entre sí junto a los 2dos y 3eros en un play-off de ascenso que puededar de bruces con la idea de ascender. Y el descenso al infierno de 3era, una mounstrosidad, donde hasta 5 equipos se ven involucrados.

    Lo que debe hacerse es una reestructuración completa y un tope salarial. Porque no es posible que se paguen salarios millonarios con la esperanza de alcanzar un ascenso inmediato cuando la cosa no es así. La reestructuración debe ir acompañada de una transición escalonada, y debería involucrar a la Primera y la Segunda. La idea sería crear tres divisiones de un solo grupo de 18 equipos y una cuarta categoría de 20 equipos, donde se les exija profesionalidad, un límite salarial acorde a la categoría, ascensos y descensos directos. Luego, en categorías inferiores hacer la escalonada (una quinta categoría con dos grupos de 20, otra categoría inmediata inferior de 4 grupos, así hasta llegar a las regionales)

    Lo único que no estoy de acuerdo con Tudelano es con eliminar a los filiales de la «pirámide» y hacerles su propia liga. En Francia, Portugal, Alemania, Suiza, Dinamarca, Rumania o Rusia (p.e.) se permite que los filiales jueguen en la misma estructura de la liga; en algunos casos eso si (sobre todo en Francia y Alemania), solamente se permite que lleguen a una categoría de bronce como máximo. NO todo lo que huele a Premier es bueno, ese modelo de liga de filiales en realidad es el minoritario en Europa y no es el más adecuado. Siempre existe esa polémica y de hecho, hasta el mismísimo Harry Redknapp (inglés de pura cepa) prefiere que los jugadores de reserva no jueguen la Reserve Premier League, sino que fueran cedidos a varios clubes, ya que así se foguearían mejor. Como también hay críticas a que los filiales jueguen en el mismo sistema de liga, también hay muchas voces que se alzan contra la liga de filiales o equipos b porque los jugadores jóvenes no se curten lo suficiente en una liga que denominan muchos como «artificial» o sin competitividad.

  5. WalterEggo

    23 de enero de 2012 a las 9:01 pm

    A mi me gustaría que cuando la gente hablase de la segunda B tuviese en cuenta que la deuda con la Hacienda Pública del Madrid (y como digo Madrid puedo decir Barcelona o Valencia) es bastante superior a los 80 equipos de segunda B. Traduciendo: la existencia de un grande es más dañina para un país que la de toda una división. El problema no es la segunda B, el problema es el modelo deportivo en su conjunto. Está muy bien que hablemos de la cantidad de sinvergüenzas que van a lucrarse con el fútbol más modesto, pero no se es menos sinvergüenza por llevar un traje de 5000 euros que por llevar uno de 500. El problema es mucho más profundo de lo que parece. Procuremos analizar con perspectiva.

  6. Ender

    23 de enero de 2012 a las 9:13 pm

    Y cómo lo hacen en Inglaterra? La organización, digo, lo de los presupuestos me da igual. Es un problema individual de cada equipo si quiebra o no.

  7. guetar

    23 de enero de 2012 a las 10:56 pm

    Pues yo considero que intentar hacer un sistema de divisiones como el inglés, 4 divisiones de 18 a 22 equipos, es imposible en España, donde no hay esa cultura de club de tu localidad como pasa en Inglaterra. En 2ªB que un club tenga mas de 3000 espectadores es ya es un milagro y encima al aumentar la distancia geografica de los equipos aun irían menos seguidores visitantes, aparte del aumento de gasto en los desplazamientos.

  8. Kurono

    24 de enero de 2012 a las 1:30 am

    Si se supone que entre 3 y 5 clubes por grupo pelean el ascenso a segunda, hay entre 12 y 20 clubes que «aparentemente» podrían costearse el viaje por toda la península en caso de acceder a una segunda división, no veo por qué no se puede hacerlo. Dejar las cosas como están solo provoca que siga el caos y que más clubes simplemente desaparezcan.

    En algo tienes razón guetar, la cultura que tiene en España para el fútbol no es como en Inglaterra, ya que cada ciudad o «barrio» posee su club allá y es defendido a muerte. En España, salvo casos muy especiales como el Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao, Valencia y en menor medida los clubes sevillanos (Betis y Sevilla), la gente tira más del tan manido Madrid-Barca. Pero por una parte, reestucturar el fútbol español evitaría que una categoría que supstamente es profesional como la Segunda B se den estos casos como el del Poli Ejido o el Mahones que en plena competición. Además, si se supone que habría una mejor captación y manejo de ingresos por televisoras (no se repartirían el pastel 80, sino 18), ya ahí habría una solución viable.

    Por último, aun me acuerdo cuando estuvo la discusión de la Liga de Filiales y al final los propios clubes de Segunda B terminaron boicoteando el proyecto, porque no se proponía una reforma integral de la categoría y simplemente su solución que varios traían en mente era un nuevo disparate: una categoría de plata con 40 equipos divididos en dos grupos. Cuando, en anteriormente ya se había comentado que era de lo peor una categoría como la Segunda B con tanto equipo.

    Lo de la cuestión de deuda a Hacienda es un problema grave, y deberían las autoridades exigir esos pagos. Pero ese es otro cantar amigo WalterEgo.

  9. emedepan

    24 de enero de 2012 a las 9:43 am

    Una liga de filiales en España es mala idea. Acabaría teniendo más interés que la 2º o 2ºB y las acabaría de matar. Yo lo de los filiales lo veo bien tal y como está.

    En cuanto al resto de cosas, sin duda hay que disminuir el número de equipos. Como comentaban anteriormente, una «liga» de 80 equipos en la que sólo suben 4 es una locura.

  10. Alexander Strauffon

    24 de enero de 2012 a las 9:45 am

    Futbol: el opio del sector ignorante y naco del pueblo. Un «deporte» sin chiste, inferior a muchos otros que sí vale la pena ver y practicar.

    Y ni qué decir de los fanáticos, de todo equipo por igual. Perdición absoluta. Quien se envuelve en ésa basura de jueguito hasta casi convertirlo en religión, merece la muerte.

    Me dan pena. 🙂

  11. @ilukin7

    24 de enero de 2012 a las 10:33 am

    es una pena que en un país como el nuestro, en el que el fútbol es el deporte que domina sobre el resto,el que más se practica, ocurran cosas como estas. lo único que se demuestra con esta situación es el poco interés que tiene la federación española en las categorías inferiores, porque yo creo que deberían de ayudar más a los equipos inferiores en vez de apoyar tanto a los grandes.
    en navarra, donde vivo yo, últimamente ha habido y hay equipos «pequeños» que han conseguido llegar a Segunda División B.
    está claro que no todo son malas noticias sobre este tema, ahí está el claro ejemplo del Mirandés, en cuartos de final de la Copa del Rey, sacando un resultado muy bueno de Cornellá, de donde pocos equipos han conseguido sacarlo, donde incluso, el gran Barça, empató, y que el Mirandés, de no ser por los errores arbitrales y los últimos minutos, habría ganado.
    Esta situación tiene diferentes puntos de vista, cada uno tira para su lado, pero lo que si que creo yo, es que se debería de hacer algo, ya que por el contrario, se llegará a una situación crítica, y seguramente, desaparezcan muchos equipos, y eso no es bonito, ni para el fútbol, ni para los jugadores, ni para el público, tanto nacional como de otros países.
    un saludo.

  12. Alex Maladroit

    24 de enero de 2012 a las 10:54 am

    Acaban de publicar en Marca.com un artículo sospechosamente similar a éste, qué indignación, carajo.

  13. Walter Eggo

    24 de enero de 2012 a las 12:28 pm

    La pasividad de la gente es de chiste. El país se cae a cachos, pero supongo que es demagogia barata exigir a todas las empresas sin excepción, que paguen sus deudas con la Hacienda Pública. Hablamos casi 5000 millones de euros, es decir, un 25% del último recorte propuesto por el Ejecutivo. Yo no sé a vosotros, pero a mí me da que pensar.

  14. Walter Eggo

    24 de enero de 2012 a las 12:29 pm

    Disculpadme, no me he expresado bien: la deuda de todos los equipos españoles alcanza caso 5000 millones de euros a fecha de hoy.

  15. emedepan

    24 de enero de 2012 a las 1:12 pm

    @Walter Eggo

    Creo que confundes la deuda total de los clubs con lo que deben a Hacienda. No es lo mismo. La primera asciende aprox. a lo que dices. Pero lo que se debe a Hacienda es aprox. un 10% de eso, unos 500-600 millones de euros. La gran parte de deuda de los clubs es con bancos.

    Recuerdo que el Barça hace poco tuvo que pagar sus deudas con Hacienda y eran unos 60 millones de euros. De todas formas, probablemente los clubs llegan a acuerdos con hacienda para pagar en plazos y con un cierto interés. No creo que Hacienda pase de cobrar porqué el fútbol sea «el opio», sino porqué a largo plazo les interesa.

    Dicho esto, está claro que en España hay un problema gordo con el fraude fiscal. Y lo de los clubs es sólo una pequeña parte del pastel.

  16. Walter Eggo

    24 de enero de 2012 a las 1:25 pm

    La deuda con Hacienda ronda el 35-40% del total, no el diez por ciento. Y eso de manera indirecta. De forma directa la deuda alcanza el 75% por todo loque está dejando de recaudar la Hacienda Publica. Súmale a eso el hecho de que los Bancos han sido salvados por el Estado. En el caso del Madrid, lo que este ha dejado de pagar a Bankia (como tantas otras operaciones) se ha salvado con eld inero inyectado por el Estado en 2011.
    De forma directa o indirecta todo tiene relación.
    Además, el problema es mucho más grave. ¿Cual es el vacío legal que ampara a los clubes para poder seguir alargando una deuda que ya habría acabado con cualquier empresa no financiera? ¿Alguien puede explicarmelo? ¿Sabe alguien porqué el presidente de la FIFA visitó Bruselas el mismo día que la UE estudiaba una propuesta comandada por el gobierno irlandés que urgía a la comisión a estudiar el fraude pseudolegal de los clubes de futbol europeos con la Hacienda de sus respectivos países?

  17. Walter Eggo

    24 de enero de 2012 a las 1:26 pm

    La respuesta es sencilla: pan y circo.

  18. Walter Eggo

    24 de enero de 2012 a las 1:31 pm

    Os propongo que reviséis el concepto de deuda. Cuando se tiene una deuda el principal afectado es el acreedor y en segundo lugar el Estado por todo lo que deja de cobrar en forma de impuestos directos e indirectos. Esta situación se agrava cuando la deuda es con una entidad financiera. Y esta situación se torna aún más grave si esa entidad financiera ha recibido inyecciones económicas del Estado.
    Esta reflexión también es bastante reveladora:
    http://eurosybalones.blogspot.com/2011/05/real-madrid-y-fc-barcelona-los-que-mas.html

  19. Kurono

    24 de enero de 2012 a las 10:46 pm

    Walter amigo, tu tema esta muy bien y deberías de plantear que en DdF le den «bola» a tu tema. Lo de los bancos es, a nivel mundial, una muestra de vergüenza e ineptitud, claro precedente que los gobernantes de todos los paises que se han metido a «inyectar» dinero a los bancos tienen compromisos político-financieros con esas entidades. Y lo de Hacienda, es una manera más de estafar, habrá contubernios entre los clubes y Hacienda.

    Ahora, otra situación es que insistas en este tema, cuando bien podrías presentar a que se discuta como tema aparte. La situación de 2da B no se solucionaría con que los clubes de primera pagaran a Hacienda, ya que son entidades privadas hasta donde tengo entendido (y aunque pudieran inyectarles dinero público, ¿no sería más necesario en otros rubros que en el fútbol?), sino de que a la Liga Profesional haga una reforma de las divisiones inferiores. Pero tienes mi voto a favor porque se hable de esto, ya que es un tema en el que incurren muchísimos clubes en el mundo.

    Sino, ejemplos claros como la compra del Manchester United por los Glazer, con sospechas severas que lo hicieron para cubrir sus deudas, la condena contra el Málaga por parte de la LFP (supongo será una forma de tapadera), o la deuda cada día mayor en el fútbol europeo, que se endeuda a pasos agigantados y se hace muy poco, más allá del intento de reforma un tanto vago e impreciso por parte de Platini.

  20. Rafa

    1 de febrero de 2012 a las 3:13 pm

    Lo peor de todo esto, es que equipos honrados y que llevan años pagando al día, como es el caso del mío, el Racing de Ferrol, estén pagando los despilfarros del otro. Mi humilde club es un histórico del país, con 34 temporadas en 2ª (siendo el club que más temporadas ha estado en la categoría de plata sin haber estado en 1ª, pese a que estuvimos cerca de lograrlo muchas décadas atrás), incluso tenemos un subcampeonato de Copa en el año 1939. Cuando competiamos la década pasada en 2ª, creo que éramos el único de los 42 conjuntos de la LFP que no debía un duro a nadie… Una mala temporada en 2ª B nos llevó al pozo de 3ª, del cual el año pasado no conseguimos salir en la fase de ascenso. Esta temporada peor aún, estamos más cerca de los puestos de Preferente que de los de ascenso a 2ª B, y eso que vamos a La Malata unas 1.000-1.500 personas cada partido.

    Un poquito de seriedad…