Valencia – Sevilla: la Copa que todos quieren

Que la Copa del Rey es, al menos hasta semifinales, un torneo que incordia más que ilusiona es algo que no vamos a descubrir ahora. Los principales candidatos al título, es decir, aquellos equipos que también son candidatos a hacer algo importante en los torneos de Liga o europeos, buscan la manera de ir avanzando eliminatorias con el menor menoscabo posible. No se trata ya solo de tener suerte en los emparejamientos (lo de los enfrentamientos con rivales de inferior categoría a doble partido y con la vuelta en casa del grande es una indecencia sobre la que ya hemos debatido demasiado) y de evitar a otros equipos fuertes en las primeras rondas. También se busca no alterar en exceso el ritmo de competición liguero de los principales futbolistas del equipo y, por supuesto, no exponer a los jugadores más importantes a un desgaste o una posibilidad de lesión que muchos clubes consideran ‘extra’.

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Por eso, que una ronda de octavos de final, cuando aún restan ni más ni menos que seis partidos hasta la gran final (ese partido en el que, ya sí, todos quieren honrar y dar la importancia que se merece a una competición habitualmente ultrajada), enfrente a dos teóricos candidatos a llegar muy lejos en el torneo, es un compromiso delicado. Nadie quiere perder, pero tampoco nadie quiere arriesgar sus opciones ligueras, o incluso europeas, por ‘distraerse’ en exceso con la carrera copera.

A Valencia CF y Sevilla FC les sentó como una patada en ese sitio el caprichito del bombo. Ambos veían en la Copa una posibilidad plausible de asomar el hocico entre la innegociable hegemonía de Real Madrid y FC Barcelona, dos equipos centrados en Liga y Liga de Campeones para los que la Copa es una obligación menor. No en vano, el Sevilla ha sido semifinalista, campeón y de nuevo semifinalista en los tres últimos años, mientras que el Valencia fue campeón hace ahora cuatro ediciones. Por eso, porque ambos equipos tienen una especie de compromiso ineludible con la Copa del Rey, su enfrentamiento de octavos de final, repentino e inesperado por la gran cantidad de equipos de inferior nivel que había en el bombo, es una jugarreta colosal, amén de un soplamocos incontestable a todos aquellos, mercantilistas del fútbol, que piensan que un torneo sin equipos grandes en las rondas finales es un torneo devaluado y empobrecido.

No vamos a negar ahora que el tercer puesto en la tabla del Valencia le otorga una cierta superioridad, sobre el papel, frente al rival sevillista. Los de Unai Emery han sabido amoldarse a la pérdida reciente de sus estrellas y, con una economía de posguerra, han armado un plantel aseadito e ilusionante. Y saben que el principal camino para alzarse con un título en la presente campaña, pese a lo complejo del lado del cuadro en el que quedaron encuadrados tras el sorteo, es alcanzar la final de Copa. Por eso, parece que el técnico guipuzcoano no escatimará en esfuerzos ni en efectivos. Quiere probar a los suyos en un partido de la máxima tensión tras el fiasco de Stamford Bridge y tratar de minimizar la posible ventaja del Sevilla por jugar la vuelta de la eliminatoria en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Por la parte andaluza, parece que la inminente llegada de José Antonio Reyes a las filas nervionenses tiene al cuadro de Marcelino García Toral con un ojo en los despachos y otro en la competición, No hay duda de que el del utrerano sería un fichaje revitalizante, tanto en lo deportivo como en lo anímico, por aquello de la vuelta al redil del hijo pródigo que se fue a hacer carrera lejos del hogar. Pero no debe distraer al equipo ante un compromiso tan importante como el de Mestalla. Es hora de recuperar el crédito perdido (especialmente tras la temprana eliminación en competición europea) y, una vez afianzado en las posiciones de asalto al pelotón de cabeza en la tabla liguera, el escenario de la Copa parece inmejorable para lavar los trapos sucios que el nuevo técnico sevillista, quien tampoco piensa especular con su once de esta noche, pudiese mantener con la afición del Pizjuán.

En bwin, las apuestas colocan como favorito, tanto para el duelo de esta noche como para pasar a cuartos de final, al Valencia CF: 1.75 euros por su victoria hoy en Mestalla y 1.55 por su pase a la siguiente ronda. La sensación es de que la igualdad, pese a la evidente diferencia en Liga, es mayor, y de que ambos equipos están más cerca uno del otro que lo que la tabla liguera indica. Por eso, puede parece una cuota interesante la que paga el pase del Sevilla, que jugará la vuelta en casa la semana que viene, a 2.30 euros por euro apostado. También las cuotas parecen prever un partido con bastantes goles. Así, el Under 0.5 está extraordinariamente pagado a 9.25 euros, mientras que el Under 1.5 cotiza a 3.50. Imaginen un típico escenario copero, con ambos equipos con la mente puesta en el duelo de vuelta, los minutos pasan y el miedo a un gol en contra hace que ambos contrincantes se retraigan hacia posiciones defensivas. No parece tan descabellada esa apuesta por la escasez de goles en la noche valenciana.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com