Levantarse. Abrir el periódico. Sección de deportes, Premier League. Manchester City 3 – 0 Liverpool, golpe encima de la mesa del conjunto de Roberto Mancini. No le discutiremos aquí el mérito, que lo tiene todo, pero nos centraremos en el partido que hizo su rival: un buen encuentro. Posesión alta de balón y cierto dominio del escenario, valentía, en ciertos tramos superioridad manifiesta en el juego… pero ineficacia de cara a portería, la tónica que está persiguiendo a los reds durante toda la temporada. Incluso Luis Suárez, máximo artillero con 8 goles -ahora apartado por sanción- ha fallado una barbaridad. La escasez de tantos explica porqué Maxi Rodríguez -que en otra tesitura estaría fuera del equipo hace años- sigue en la plantilla. Da igual si aporta más o menos en otras facetas, lo importante es que de siete ocasiones puede meter una. Un porcentaje de acierto superior al noventa y cinco por ciento de la plantilla.
Podríamos hablar de delanteros centro y de los 3 goles en 20 partidos de Andy Carroll. Es uno de los problemas principales, está claro, pero el asunto tiene más fondo. No puede ser que en un mal día del ‘nueve’ tu máxima aspiración sea que Agger o Skrtel acierten en rematar un córner. Se requiere la segunda línea. La lesión de Steven Gerrard, otro argumento más. Faltan mimbres importantes, el mejor llegador está lesionado. Sin embargo, la cuestión sigue ahí juegue quién juegue. Ayer, antes del carrusel de goles del Manchester City, Stewart Downing dispuso de una inmejorable oportunidad para abrir el marcador. Se marchó a espaldas de Micah Richards (¡ojo!, ¡le ganó por velocidad a Micah Richards!), se plantó solo delante de la portería y cruzó el balón con la izquierda, aunque no lo suficiente para despistar a Joe Hart -uno de los porteros del momento-, que colocó bien la manopla para retener el esférico. En la siguiente jugada Agüero fusiló, Reina se confió y el City empezó a ganar el partido.
La ocasión es fallable. Además Hart está bastante bien. Lo problemático es el número de veces que esto ha ocurrido. Downing, titularísimo banda izquierda, aún no se ha estrenado en 20 partidos. En uno menos, el ocupante de la otra banda Dirk Kuyt sólo lleva un gol. La situación recuerda al caso Gervinho en el Arsenal, un fenómeno digno de estudio. Ha marcado algún gol más (4), pero probablemente sea el peor definidor de Europa. Ha fallado más y de mayor claridad que el dúo de Liverpool junto. En el otro costado de la balanza comparte con ellos un aspecto positivo: juegan bien. Corren, presionan, suman al equipo, tienen espíritu colectivo, Kuyt parece que ocupe dos posiciones a la vez, Downing le da frescura al ataque, se marcha al espacio (incluso de Richards!), pone buenos centros, Gervinho abre el campo, percute, asiste… Infinitamente mejores que los sustitutos que aguardan en el banquillo. ¿Cómo solucionas esto si eres Kenny Dalglish o Arsène Wenger? Se merecen jugar, no puedes sentarles.
El suplente de Gervinho, aunque esté jugando bastante, es Andrei Arshavin. Una versión apagada de Andrei Arshavin. Una versión hlebiana de Andrei Arshavin. Remontémonos a la época, no hace tanto, en la que el ruso podía decidir partidos. Un par de temporadas atrás. Era igual de inconstante, frío, un día aparecía, los dos siguientes no… y podía terminar la temporada con 12 tantos. Le podías pasar el balón y sabías que uno de cada cinco días quizás te solucionaba la papeleta, sea con una acción individual o un pase maestro. Con Gervinho y compañía sabes que si les das el balón harán todo lo posible por hacerlo bien, pero seguramente no acabe dentro de las mallas. ¿A quién ponemos? ¿Al intenso merecedor o al inconstante decisivo? Al primero, por convicción. Le ovacionamos a su entrada, le aplaudimos cuando se lanza al suelo para evitar un saque de banda. Al segundo le silbaríamos, no se implica, camina. Más tarde con el 0-0 en el minuto 70′ las cosas cambian. ¡Que saquen al manta! Las convicciones se han perdido, el ánimo está bajo y el inconstante, nadie sabe muy bien porqué, ya está jugando. Así lleva viviendo Arshavin estos últimos meses, por lo que pueda pasar.







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#1 Bortibort dijo,
4 enero 2012 5:58 pm
El peor definidor de Europa debe ser Emilio Nsue, una especie de Gervinho low-cost con menos frente.
#2 kay dijo,
4 enero 2012 8:30 pm
Arshavin lleva una temporada retirado, saliendo solo a trotar.
¿Que cojones fue de ese jugador, si, irregular, pero que era capaz de meterle 4 al liverpool, comerse a holando o el oporto a base de pases y regates y otras tantas hazañas? y todo sin motivo alguno, joder.
#3 Martin dijo,
7 enero 2012 1:49 pm
Es algo q vengo viendo toda la temporada, por juego el Liverpool deberia estar en el Top 3 de la Premier League, pero la falta de gol (incluso Suarez q tiene q bajar demasiado a buscar el balon) es increible y todavia les llegan 2 veces y les hacen un gol gracias a la mala temporada de Pepe Reina (Dalglish ya tendria q haberle dado una chance a Doni.) Veremos en q termina esto a final de temporada.
#4 Kurono dijo,
7 enero 2012 6:20 pm
Lo del Liverpool es para considerar que la transición post-Benitez aun será larga. Y aquí tengo una situación muy llamativa: ¿Qué le vieron a Andy Carroll para pagar 35 millones de euros en un aunténtico pakete? Fue más caro que Torres o Suárez y lo único que había demostrado era ser un buen goleador en la categoría de plata del fútbol inglés.