Chelsea-Valencia: todo está en el aire

Han pasado cuatro años desde que el Valencia CF visitara por última vez Stamford Bridge. Fue en Liga de Campeones, también en una última jornada de la fase de grupos. Aquella noche a los valencianistas no les apretaban las urgencias. Habían llegado sin opciones de clasificación, en un grupo con Schalke y Rosenborg, además de los londinenses. Aquel año acabaría de manera convulsa para los de Mestalla. Campeones de Copa pero con un Ronald Koeman discutidísimo en el banquillo y un proyecto agotado a las primeras de cambio. Los primeros preludios de la tempestad que estaba por azotar al club.

Esos cuatro años transcurridos han sido suficientes para que todos menos uno (el lateral portugués Miguel) de los futbolistas empleados aquella noche por el técnico holandés del Valencia hayan ido abandonando progresivamente el club. Pocos equipos han cambiado tanto la cara en tan poco tiempo. Asfixiado por los créditos impagados y ejecutables, el club ché se vio obligado, hace ahora dos temporadas, a replantearse su existencia, al menos momentánea. Era necesario un golpe de timón, un asumir la gravedad de la situación económica e institucional. Y todo ello, con la condición más complicada: convencer a la masa social y a los aficionados valencianistas de que la nueva situación económica iba a traer consigo un nuevo escenario deportivo de un perfil notablemente inferior al acostumbrado.

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Sin embargo, las alarmas se dispararon demasiado pronto. Bien es cierto que el equipo se vio obligado a desprenderse de sus tres mejores futbolistas (David Villa, David Silva y Juan Mata) y que los fichajes que fueron llegando correspondían todos a un escalón más bajo, pero no es menos cierto que el nuevo proyecto valenciano se aclimató pronto al renovado entorno y, en un desconocido clima de estabilidad social bajo la presidencia de Manuel Llorente, se hizo desde el primer momento con la perspectiva de su nueva situación deportiva.

Discutido o no, Unai Emery ha afianzado al equipo como el «primero del resto» de los equipos de primera división. Tanto es así que, a día de hoy, y cuando aún quedan dos terceras partes de liga por disputarse, parece poco probable que ningún equipo pueda arrebatar la tercera posición en la tabla al Valencia. Su trayectoria en competición europea es también más que digna. Si nos atenemos a la pérdida de potencial deportivo sufrida en las dos últimas campañas, que el equipo alcanzase el año pasado los octavos de final de la Liga de Campeones y que éste se encuentre a tan solo un punto de conseguirlo, habla mucho y bien de la capacidad de adaptación del club al nuevo panorama. Independientemente de que consiga su objetivo o no, su actuación, en un equipo que ha sustituido a Villa por Soldado, a Silva por Jonas y a Mata por Canales, debe ser ensalzada.

El caso del Chelsea es más peliagudo. Obligado a una renovación profunda tras sus repetidos fracasos europeos y sus dificultades para mantener el fuerte ritmo impuesto por el Manchester United en la competición local, no parece que esté sabiendo digerir tanto cambio en tan poco tiempo. La pérdida de peso específico de dos emblemas del pasado como Frank Lampard y Didier Drogba está siendo difícil de sobrellevar. El trabajo de Villas-Boas no es cosa de dos días. Su misión es compleja: debe regenerar el equipo sin perder el ritmo de la competición. Sin embargo, la realidad arroja una imagen del conjunto londinense ciertamente alejada de la de aquel temible equipo de finales de la pasada década. Imaginar a los de Fulham Road en las rondas finales de la competición parece, a día de hoy, prácticamente una utopía.

Las cuotas de apuestas en bwin ven un favorito claro en el Chelsea. La victoria de los londinenses se paga a 1.70 euros, por 4.60 que reportaría la victoria de los de Emery y 3.75 el empate. Ambos conjuntos dependen de sí mismos. El empate a cero o la victoria blue clasificaría a los ingleses, mientras que un empate con goles o una victoria ché daría el pase al cuadro español. Es importante considerar que el Chelsea jamás ha perdido con el Valencia. En apariencia, se prevé un partido con goles. El cuadro español está obligado a marcar, y el londinense bien podría aprovechar la inclinación ofensiva de su rival para dinamitar a la contra. El Over 3.5 se paga a 2.95 euros. Apostar por un gol de Fernando Torres puede sonar ya casi como algo anecdótico, como un chascarrillo más destinado a la broma pesada que a la apuesta con sensatez. Si el fuenlabreño, que parece que jugará de inicio junto a Mata y Drogba, moja, los apostantes se llevarían 2.40 euros por euro apostado.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

3 Comments

  1. MANUEL

    6 de diciembre de 2011 a las 4:09 am

    Os agradecería que en cada entrada pongáis el año en la fecha, ya que a veces me meto en los enlaces y he de recurrir a los comentarios para hacerme una idea. Por lo demás, tenéis un blog casi perfecto y muy trabajado, se nota que os apasiona el fútbol

  2. Marc Esteve Garcia

    6 de diciembre de 2011 a las 7:12 pm

    Amunt Valencia!

  3. megastavros

    8 de diciembre de 2011 a las 2:01 pm

    al final, se gano de forma contundente.
    un respiro para villa boas.