Un extraño Barça-Rayo

No fue la última vez que el Rayo visitó el Camp Nou, pero por kafkiana y surrealista, ha resultado de las más difíciles de olvidar. Transcurría la temporada 1996-97, y seguramente, hasta los últimos años, nunca habían dispuesto Madrid y Barça de plantillas tan potentes y tan superiores al resto de los clubes de Primera. Lorenzo Sanz había dado el pistoletazo de salida con los fichajes de Mijatovic y Suker, pero su homólogo barcelonista no le anduvo a la zaga, y acabó completando una plantilla de ensueño en la que refulgían nombres como Figo, Stoichkov, Luis Enrique, Nadal, Giovanni, Popescu o un tal Pep Guardiola; a la cabeza de todos, Ronaldo en su versión extraterrestre, inalcanzable para nadie.

La morrocotuda inversión de Núñez no obedecía sólo a la necesidad de equipararse al archirrival, sino también al deseo directivo de borrar la omnipresente figura de Cruyff, santo y seña del club, y despedido meses atrás frente a la opinión mayoritaria de la culerada, que lo adoraba. Reluctante a contratar otra personalidad que pudiese hacerle sombra, el president trajo en cambio a Bobby Robson, tan simpático, amable y bonachón como desconocido para el gran público –era pre-parabólica, no lo olvidemos-. El hombre tenía una carrera a sus espaldas como para empapelar medio Camp Nou y en Inglaterra ejercía de institución, pero la prensa lo trató como un abuelete medio chalado que entre chanza y chanza se cascaba sus dieciocho hoyos o se dedicaba a regañar a Amunike por no tirar a gol en los saques de banda. No importó que en su año se viera al mejor Ronaldo, al mejor Iván de la Peña o casi al mejor Figo, que a final de temporada hubiera tres copas más en la vitrina del museo, o que el equipo batiera récords de goles y por momentos resultase una máquina. Como tantas veces, lo bueno era por los jugadores y lo malo por el coach.

En este ambiente enrarecido se presentó el equipo vallecano en el coliseo de la Diagonal, con mitos del infrafútbol tipo Cota, De Quintana o Guilherme formando con la zamarra rayada. El partido recordó esencialmente al final de La Gran Evasión: a cada rato se abría la puerta y un jugador del Barça tiroteaba al pobre Contreras. Primero Luis Enrique de cabeza, después Sergi de un trallazo, más tarde el inevitable Ronaldo… así hasta un 6-0 de esos que suelen celebrarse con algarabía y jolgorio. Sin embargo, esa tarde todo resultó diferente; en los escasos momentos en que el equipo no estaba celebrando un gol o su rival sacando de centro, el aire de Barcelona se llenaba de silbidos. Una protesta cósmica, extraña y definitivamente increíble, que sólo se puede explicar desde una situación muy particular, y que punteó a un equipo que sobrevivió en Liga casi hasta el final, ganó dos veces al Madrid –una para apearle de la Copa- y que no repetiría gloria europea hasta muchos años después. Silbidos condicionados e injustos, despiadados e insensibles, veleidades de ricacho que sólo se escuchan en campos donde el respetable ha probado poco la cara más amarga del fútbol. Pongan ustedes los nombres, ejemplos hay, en España y fuera.

Robson salió a final de temporada como un delincuente, pero en el recuerdo, que da y quita razones, ha sobrevivido algo que lleva la etiqueta equipazo. Para el arriba firmante, uno que le haría frente sin problema a la rutilante y adorada versión azulgrana de la actualidad. Y algo tendría que ver el entrenador.

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Matemático profesional, lector empedernido, escritor ocasional y esforzado blogger, se enamoró del fútbol como fuente de momentos inolvidables y como metáfora de la vida. Nada mejor que un buen debate sobre tal o cual jugador, golazo o táctica, y nada peor que el fanatismo, la polémica gratuita o el cotilleo. Apasionado de las viejas historias sobre enfrentamientos míticos y leyendas del balón que no tuvo ocasión de conocer, guarda en su memoria muchos goles y partidos con la sensación de que fue un privilegio vivirlos (ramon.flores@diariosdefutbol.com).

17 Comments

  1. cityground

    29 de noviembre de 2011 a las 4:20 pm

    Esa temporada recuerda a las de ahora, Madrid y Barca con dos super plantillas y arrasando en España. AL final de temporada el Madrid gano la liga con Capello y el Barca Recopa y Copa del Rey, el Madrid estuvo solo centrado en liga porque no jugo torneos europeos y en Copa cayó en Octavos con el Barca. El trato que recibió Bobby Robson por parte de la prensa barcelonista fue vergonzoso en una temporada que gano dos títulos importantes, con Mourinho de ayudante por cierto.

  2. Jordi Lucas

    29 de noviembre de 2011 a las 4:52 pm

    Partido emotivo por el 1er aniversario del 5-0 de la era Guardiola y sobre todo por el
    112 aniversario del F.C.Barcelona.

    Robson fue un gran entrenador, es cierto que la prensa le maltrató injustamente, se le comparó siempre con la figura de Cruyff, que por aquellos tiempos habia creado una secta donde o eras de Cruyff o no eras del Barça. Momentos épicos como la final de la Copa del Rey ganada en el Bernabeu con gol incluido de Luis Figo o el gol de Ronaldo recorriendo todo el campo contra el Compostela marcaron esa época. Recuerdo también a Luis Fernandez vacilando a un Mourinho sin arrugas en la frente…que tiempos!

  3. emedepan

    29 de noviembre de 2011 a las 5:39 pm

    Lo más gracioso de todo es que la prensa y el público le hizo la cama a Robson para traer a… Van Gaal! Y que ahora en Barcelona se le guarda más cariño a Robson que al holandés. Que vueltas da la vida…

    Creo recordar que los silbidos en ese partido fueron básicamente porqué jugaba Popescu en el medio campo y eso chocaba bastante en la época post-cruifista (y lo de Robson era una forma de criticar a Nuñez). De todas formas, a muchos culés todavía les enerva que en el medio campo juegue alguien de corte defensivo (conozco gente que criticaría a Keita aunque marcara 4 goles en un partido). Los años de sequía aún no han eliminado todos los vicios… Eso sí, aquí seguramente no se aceptaría que jugara Khedira de titular 😉

    Por cierto, un pequeño comentario a propósito de esta parte:
    “Silbidos condicionados e injustos, despiadados e insensibles, veleidades de ricacho que sólo se escuchan en campos donde el respetable ha probado poco la cara más amarga del fútbol. Pongan ustedes los nombres, ejemplos hay, en España y fuera.”.
    Yo diría que esto en España no es tanto signo de “ricacho”, sino que es algo generalizado entre la afición de nuestros clubes. He visto a muchos seguidores de equipos de ínfimo presupuesto pedir la cabeza de su presidente o de su entrenador aunque el equipo se encontrara en la media tabla por encadenar cuatro malos resultados, silbidos cuando les golean el Madrid o el Barça, etc.

  4. Jesús Marrone

    30 de noviembre de 2011 a las 9:20 am

    A mí Robson no me gustó. El Barça tenía la mejor plantilla de su historia (casi 2 grandes jugadores por puesto) y debió arrasar. Se le criticó que fuera conservador cuando había equipo para jugar muy ofensivo sin pasar apuros.

  5. Dadan Narval

    30 de noviembre de 2011 a las 9:40 am

    Yo siempre recordaré cuando después de un 8-0 al Logroñés, un periodista le dijo que no se había dado espectáculo. La respuesta del bueno de Bobby: “¡¿Espectáculo!?, ¡¿Espectáculo!? Llevo más de medio siglo en esto y es el segundo 8-0 que he visto nunca”.

  6. Jordi

    30 de noviembre de 2011 a las 11:08 am

    Yo también diría que más que una actitud de ricacho es una actitud de malcriado, igual que las hemos visto con otros equipos, grandes y pequeños (recuerdo al Almería no hace mucho).
    En todo caso, a Robson y a Van Gaal (en su primera etapa) se les trató a ambos de una forma infame e injusta. Desde entonces que estoy convertido en enemigo de nuestro periodismo. Robson se quedó a dos puntos ligueros de ganar TODO lo que jugó ese año.

  7. Cristian*

    30 de noviembre de 2011 a las 12:01 pm

    Yo recuerdo que la gente estaba muy enfadada con directiva de Núñez, la mayor parte de la afición se había volcado con Cruyff y por ello estaban descontentos con Robson, si bien yo recuerdo que el juego no era precisamente aburrido, o feo. Los últimos años de Cruyff tampoco habían sido para tirar cohetes precisamente, con grandes fichajes como Kodro o Prosinescky, y la famosa “Quinta del Mini” empezando a destaparse con jugadores que tampoco eran la gran panacea, los Óscar y Roger García, Tony Velamazán, Angoy, Busquets, etc…
    La gente rogaba que volviera la escuela holandesa de Cruyff, y por ello Van Gaal fue muy bien recibido, pero pasamos a fichar holandeses hasta para el banquillo (Kluivert, Frank y Ronald DeBuer, Cocu, Reiziger, Bogarde, Zenden, Hesp…) y tras dos cómodas ligas, el equipo no hacía nada en Europa y en Liga cayó en picado, la afición no perdonaría nunca a Núñez y éste se fue. Desde entonces mucha gente recuerda y admite que Robson fue muy mal recibido aquí.

  8. Walton

    30 de noviembre de 2011 a las 8:45 pm

    El Barcelona de Bobby Robson se agenció tres títulos, pero no enamoraba al público del Camp Nou. Curiosamente, quienes adoraban a Johan Cruyff, que había necesitado dos temporadas para construir un Barça ganador, no le concedían el menor período de gracia al ex seleccionador inglés, cuyo delito era haber asumido un cargo que muchos consideraban propiedad del papá de Jordi. La sombra del holandés era alargada y buena parte de la parroquia blaugrana y del entramado mediático que rodeaba al club seguía añorando los viejos tiempos. ¿Tal vez las dos temporadas precedentes, en que el equipo no dio pie con bola? ¿Tal vez había nostalgia de los Busquets, Lopetegi, Angoy (la familia lo primero), Sánchez Jara, Carreras, José Mari, Iván Iglesias, Eskurza, Prosinečki, Jordi (la familia lo primero), Toni Velamazán, Luis Cembranos, Óscar Arpón, Kodro y alguna otra perla legendaria que llegó al primer equipo de la mano de Cruyff?
    A Van Gaal le sucedió algo parecido. Logró tres títulos en su primera temporada, al contrario que su paisano, no necesitó esperar a la tercera para hacerse con su primera liga, pero aquellos éxitos coincidieron con la séptima Copa de Europa del Real Madrid, que en un barcelonismo entonces acomplejado y obsesionado por lo que sucedía en el Bernabéu, sentó francamente mal. El consuelo: recordar los años de Cruyff, tiempos de grandes éxitos y también de estrepitosos fracasos, pero sobre todo, tiempos en que los merengues se quedaban con las ganas de conquistar la séptima.

  9. Kurono

    2 de diciembre de 2011 a las 7:22 pm

    El tiempo da y quita razones y tanto a Robson que para el recuerdo quedará su frase de “No hemos ganado la Copa Mickey Mouse, sino la RECOPA de Europa” y sus tres títulos: Super Copa, Copa y Recopa de Europa amén de un Ronaldo R-9 que no era de este mundo (aun cuando no se había vuelto “gordo”) y aquellas goleadas. Su gran pecado fue no haber sido Cruyff y no haber ganado la Liga.

    Y a Van Gaal, que se le insultaba hasta el hartazgo luego de haber ganado nada menos que dos ligas y una Copa. Quizá su debe fue no haber logrado un triunfo en Europa, pese a que su último año no hizo un doblete Champions-Liga frente al mejor Deportivo y Valencia de la historia y aquellas remontadas tontas como la del Valencia o su poca disposición a “tratar” especialmente bien a la prensa.

    Con Núñez: Lo que dejó marcada a la afición culé fue su intento de perpetuarse en el cargo. Algo por lo cual votaron por el infame Gaspart. Van Gaal, en un gesto que no ha sido tratado en su justa medida renunció a su puesto como técnico “culé”, porque sabía que Gaspart no era de fiar. Lo único, único en lo cual Van Gaal no debió jamás aceptado es volver para destruir su carrera en el mediocre Barcelona del 2002-03.

  10. Cristian

    2 de diciembre de 2011 a las 11:32 pm

    @ 9 Kurono
    Me temo que te confundes con Van Gaal, la afición pedía su cabeza, y Núñez dijo que si Van Gaal se iba, él se iría con el holandés. Algo que cumplió.
    Gaspart se presentó a las elecciones sin Núñez de opositor, la gran oposición de Gaspart fue le Publicista Bassat, que si bien presentó un señor proyecto, el socio prefirió votar por la continuidad y le dio el poder a Gaspart.
    Van Gaal es un técnico de mucho prestigio, pero personalmente a día de hoy sigue sin convencerme, parece que cuando se sale del mercado holandés el hombre pierde las referencias y no sabe qué hacer. A parte de buscar llenar sus equipos de jugadores holandeses, claro. Robson en cambio no tenía ese concepto de fútbol.

  11. Kurono

    4 de diciembre de 2011 a las 9:35 am

    Pues Christian, Núñez SI tuvo en algún momento la intención de durar más en el poder, con la cuestión Cruyff, cosa que terminó con el desgaste habitual. Y Van Gaal, lo importante aquí fue que RENUNCIÓ visto el como la prensa lo trataba y que la cosa se ponía muy peligrosa, aunque, en lo que te doy la razón es en el asunto de quien dimitió primero, si fue primero Van Gaal y luego Núñez. Considero que en este caso, Núñez se aferró a la posible “bala salvadora” donde Van Gaal ganaba un nuevo doblete Liga-Champions, al no lograrlo y ante la presión popular y de los medios, Van Gaal se iba y ya sin títulos ni entrenador, Núñez dio el paso al costado. El socio eligió “continuar” con Gaspart y no irse con Bassat, que también tenía de “amigo” a un joven y ambicioso abogado de nombre Joan y apellido Laporta. Gracias por la corrección

    En cuanto a Van Gaal: Si, ficha holandeses por montones, pero no te olvides que sí da opciones a los jugadores canteranos. En el Ajax brillaron (entre otros) Jiri Litmaen, Kluivert, los Hnos. de Boer, Davis, Seedorf, Overmar, jovencísimos y campeones de la Champions en el 95. Luego en el Barcelona promovió a Xavi, Puyol, Iniesta, Valdés, Oleguer, Gabri, jugadores que fueron muy importantes (y aun son) para el Barcelona (y ganó dos ligas y una copa en su primera etapa). En el AZ Alkmar pues no tengo muchos datos, pero, lo hizo campeón y habían hecho una inversión bastante modesta. Y en Münich, le dio oportunidades a Thomas Müller y Holger Badstuber (entre otros), amén de un doblete y una final de Champions vamos, “Louis” modela futbolistas y gana títulos. Lo malo de este hombre son sus ruedas de prensa, su idea de “yo contra el mundo” y la manía de atribuirse todo el éxito (de hecho, creo que Mourinho de ahí sacó la peor parte del carácter tan famoso). La boca lo pierde mucho, pero SIEMPRE ha ganado títulos con todos sus clubes y deja un semillero para futuro con juveniles bien asentados. Otra cosa son sus tonterías, pero de eso, creo estamos de acuerdo

  12. Cristian*

    5 de diciembre de 2011 a las 10:22 am

    @Kurono,
    No te niego lo de la cantera, es cierto que Van Gaal siempre tiene un ojo en la cantera, pero lo cierto es que fíjate en los nombres de los jugadorazos que destacaron con él en el Ajax (fue una generación excepcional), y fíjate que todos los que comentas, salvo Seedorf,y algunos más llegaron al Barcelona, precisamente de la mano del holandés.En el Bayern también volvió a repetir con la traca de holandeses, y con el equipazo que tenía el club germano, consiguió unos excelentes resultados (gracias al año de gracia de Robben en parte). Pero siempre consigue mejores resultados dentro del fútbol holandés, sea al nivel que sea, y fuera de él no consigue rendir al nivel que se espera, nada que objetar a su doblete, pero al año siguiente no conseguía que el Bayern rindiera al miso nivel y se peleó con todo bicho viviente.
    Creo que cuando Van Gaal ficha a un jugador que no provenga del fútbol holandés es noticia mayúscula, y eso es ser muy corto de miras. Eso es lo que le limita como entrenador. y lo que le impide llegar más lejos.
    De todos modos, todos los canteranos del barça que a día de hoy son importantes en el equipo se consolidaron solo tras la llegada de Rikjaard, salvo Xavi, que era titular, aunque no brillara como jugador, y Puyol, que a la llegada de Frank, estaba con pie y medio fuera del equipo…

  13. Ramón Flores

    5 de diciembre de 2011 a las 10:41 am

    @Cristian, el Bayern que jugó la final de la Champions tenía dos holaY pondeses entre el once titular y el banquillo. Creo que llamar a eso “la traca de holandeses” es un poco exagerado.

    Y por otro lado, la que para mí es la hazaña más tremenda de VG, la Eredivisie con el AZ, la llevó a cabo en un equipo repleto de extranjeros.

    Saludos.

  14. Cristian*

    5 de diciembre de 2011 a las 12:53 pm

    @Ramón Flores, dije jugadores “provenientes del fútbol holandés”, no jugadores holandeses, es decir, Van Gaal conoce muy bien lo que se mueve en la erevidse, sea o no DNI orange de 14º generación. Y me referí a que siempre quiere y busca esos jugadores: Se llevó a Robben y Van Bommel, pero exigía, si mal no recuerdo a Schneijder (que se lo quedó el Inter), y si mal no recuerdo había un tercer holandés: D. Van Buyten!! 😉
    A parte que creo que el Bayern le cortó el grifo a Van Gaal con respecto a los fichajes que quería hacer. A pesar de ello el holandés sacó un gran rendimiento al Bayern ese año, no lo he discutido!! Eso sí, acabo de leer lo que puse del Bayern, y admito que fue más bien un desliz apasionado!!! 🙁
    Pido disculpas!!

  15. Ramón Flores

    5 de diciembre de 2011 a las 12:56 pm

    No pasa nada, hombre. Yo lo que quería hacer ver es que creo que a Van Gaal se le da una caña injusta con el tema de los holandeses. Ha hecho muy buenos equipos con holandeses y sin ellos.

    Por cierto, Van Buyten es belga 😉

  16. Cristian*

    5 de diciembre de 2011 a las 1:21 pm

    Jjajajaja, Con ese nombre….. -glups!- (Mejor no abro más la boca en el resto del día!!!)
    Fuera de holanda solo ha pisado Barça y Bayern, creo que no tenemos muchas referencias al respecto, pero sí lo que hizo en el Barça (Jari tampoco es holandés, si bien era jugador del Ajax….), y la sensación de lo expresado luego, que creo recordar (no puedo asegurarlo) que en el Bayern intentó el desembarco de futbolistas de la Eredvise pero en Alemania le dijeron “nones”.

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