La principal noticia en el entreacto europeo es el disgusto del Manchester City, que tras su derrota en Nápoles ya no depende de sí mismo para clasificarse. Los periódicos británicos abren su edición deportiva con el rostro tenso de Roberto Mancini, calculador profesional: “70% to Napoli, 30% to us”. Los italianos visitan en la última jornada al Villarreal, que no se juega nada, y el City recibe al Bayern de Múnich. En la otra latitud de Manchester Alex Ferguson es moderadamente optimista, pero el United no puede fallar en Basilea si quiere pasar como segundo de grupo. Los presumibles máximos rivales de Barcelona y Real Madrid, en apuros.
Con los dos polos de Manchester cuestionados, es interesante preguntarse quién más domina en Europa. Quizá el Bayern, con la vuelta del mejor Ribéry y los goles atropellados de Mario Gómez. ¿El mismo Bayern que este fin de semana perdió en su casa contra el Borussia Dortmund? El equipo del simpático Jürgen Klopp visita esta noche al Arsenal. ¿A quién daríamos por favorito? Pese a todo, pese a las críticas a Wenger, ¡puede que nos parezcan mejores los gunners! Bayern, Arsenal y Dortmund. ¿Quién está por encima de quién? Si el Borussia pierde esta noche y el Marsella vence en casa al Olympiakos, algo nada descabellado, Götze, Kagawa y compañía están fuera.
Puede que el Inter, reciente campeón, líder de grupo, pero pésimo competidor en Italia: solo tres puntos por encima del descenso. A sus vecinos de Milán es difícil catalogarles. Pólvora arriba, experiencia en el centro y algún problemilla atrás. ¿Candidatos? Veremos cómo se portan hoy ante el Barcelona. Porto, Shakhtar, antiguos outsiders: tercero y cuarto del grupo G. Hablemos un segundo del verdugo del Manchester City: Nápoles, a siete puntos del liderazgo en Italia. Sus últimos encuentros en la Serie A no pasan del correcto, a veces ni llegan.
En una edición de la Liga de Campeones convencional los grandes clubes estarían ya clasificados y la diferencia entre la clase A y B claramente definida. En cambio, nos encontramos una situación extraña y excitante: el Apoel chipriota liderando un grupo, el Ajax dentro y el Lyon fuera. El Trabzonspor turco, rebotado a última hora, sería hoy octavofinalista.
Europa altera la relación decidida en las competiciones regionales. Puede que este desorden tenga alguna explicación: el formato, el choque cultural, el factor suerte o la experiencia. Las plantillas de Borussia Dortmund y Manchester City podrán ser muy buenas, pero la primera vez que se aspira es muy complicado conseguir. El factor experiencia es bastante recurrente. ¿Nunca habéis pensado que la Champions League es un torneo un tanto repetitivo? Sus noches empiezan antes de hora, en Moscú, Die Meister, Die Besten, y acaban delante la pantalla del ordenador, consultando los resultados que la televisión no ha querido darnos. ¡Qué sorpresa! Han marcado Inzaghi, Raúl, Eto’o y Drogba.
Drogba. Confieso que los últimos cinco párrafos son una excusa para llevarnos al lujoso barrio londinense de Chelsea. Drogba, Lampard, Terry y Cech, uno por línea. Futbolistas maltratados por el desorden del que hoy hablamos. En un mundo perfecto, de premios merecidos y plena felicidad, el Chelsea hubiera levantado mínimo una orejona en la última década. Pero resbaló Terry, falló Anelka, marcó Park y se hizo eterno Iniesta. Luis García chutó, el balón no pasó la línea, pero aún así fue gol. José Mourinho, Avram Grant, Guus Hiddink y ahora André Villas-Boas. Los blues sufren para vencer entre semana. Victorias por la mínima en Stamford Bridge, alguna goleada de vez en cuando, empates fuera, pero siempre consiguen alzarse por encima del resto en la primera fase. Líderes del grupo E, hoy visitan Leverkusen para certificar su pase.
En la Premier League, después de la derrota frente al Liverpool están a doce puntos del líder. Villas-Boas no encuentra la tecla, le falta un mediocampista capaz de llevar el peso del partido. El equipo no sabe qué hacer con el balón, salvo cuando lo lleva Mata. Se excusa a la dirección técnica porque quisieron a Modric, no pudieron ficharlo y recurrieron a Meireles. Sin embargo, si notas una carencia notable en la plantilla, no basta con un solo refuerzo en la posición. Han aparecido las primeras críticas serias al entrenador. Incluso Vinnie Jones se atreve con pedir la marcha del capitán, John Terry.
Se le pide a Villas-Boas que dé paso a un cambio generacional definitivo. Ha empezado a hacerlo. Sin embargo, la columna vertebral -unos más que otros- aún cuenta con un rol acorde a los galones ganados en el pasado. Seguramente, este año sí, sea el último con estas reglas del juego. El último para levantar la Liga de Campeones. Entre tanto desorden, del Chelsea apenas se habla, apenas se le considera, pero está. Como Drogbá, a las once menos cuarto, detrás del hipervínculo azul del livescore.
Fotografía | uefa.com







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#1 Robert Martínez dijo,
23 noviembre 2011 4:50 pm
Magnífico retrato de una actualidad debidamente contextualizada.
#2 Futìle dijo,
23 noviembre 2011 5:15 pm
Estupendo análisis Pol, es cierto que la Champions tiene cierto regusto que nos suena y que sabe a gloria.
#3 juan dijo,
23 noviembre 2011 6:48 pm
Creo que a mata se le esta dando un lugar que aun no le corresponde: ni es el mas creativo ni tiene la conviccion de un todocampista a lo xavi o lampard. lamentablemente, segun los argumentos que se prefieran,el futbol hace tiempo dejo de ser pensado como dos momentos totalmente desligados (atauqe-defensa) y un jugador que quiere estar al maximo nivel y ser reconocido como tal no puede simplemente ser preciso o lucido en la distribucion, tiene que saber recuperar,y a partir de ahi organizar el juego, y en eso mata es un desastre,al menos el domingo lo fue,no puede ser un organizador si no esta a lo largo de todo el terreno,y en eso estoy de acuerdo con el articulo, se necesita un reemplazo de lampard,algien que sea capaz de colaborar en la recuperacion, iniciar salidas rapidas y eficaces y tener la lucidez para romper lineas,abrir bandas,generar contras,etc; todo lo que se necesite para llegar con claridad.mata es un gran participe porque sabe distribuir,sabe profundizar,etc;pero no es un organizador.espero que alguna vez lo sea,no veo a otro jugador capaz de realizar esa tarea en el futuro,tal vez McEachran aunque la apuesta hoy parece ser mata. lampard cada vez esta menos lucido y mas lento,aunque sigue siendo un excelente llegador.
Para lograr el cambio es necesario ver rendimientos,y el partido contra el queens debe haber dejado mal a villas boas ¿hubiera salido tan bien el esquema planteado con 9 si sacaba a lampard? ¿torres hubiera sido tan incisivo como anelka? ¿por que sacar a mata y no a lampard cuando tengo que elegir un hombre por cada linea? esa clase de partidos muestra que al maximo nivel de rendimiento, las opciones no son tantas, y eso hace dificil la transicion.ojala a villas-boas se le de el tiempo necesario,yo tambien quiero que los blues se hagan por fin de una orejona.
#4 WalterEggo dijo,
23 noviembre 2011 10:36 pm
Disculpad el off-topic pero quería agradecer al que coloca los enlaces “Imprescindibles” del blog. El artículo de Paul Auster me ha llevado al llanto, si es que la lucidez puede conseguir algo así.
¡Gracias!
#5 Kurono dijo,
24 noviembre 2011 4:43 am
Así está de igualada esta Champions, ya que salvo lo del Real Madrid y un poco el grupo H (Milan y Barcelona ya estaban clasificados para los octavos desde la tercera jornada), lo demás aún está en el aire. El mismo Arsenal que se comió 8 del United y estaba en un grupo con dos rivales molestos como el Dortmund y el Marseille ni sudó para clasificarse de ronda, y Olympiacos y Marseille aún pueden avanzar de ronda, mientras el Dortmund ha defraudado y mucho; el puntero de la Premier apenas si pudo ganarle al Villareal (de lejos, el peor equipo de los considerados “medios”) en el Grupo de la Muerte, mientras Chelsea y Manchester United pueden caer en Europa League si la cosa se complica.
La gran Sorpresa: el APOEL de Nicosia. Se veía que lo crujirían a goleadas los potentes Porto, Zenit y Shaktar (tres de los últimos 4 campeones de la Europa League/UEFA Cup) y sin embargo, no solo ya están en octavos, sino que también podrían pasar como primeros de grupo. La decepción de esta Champions, de no clasificarse, sería el City, luego de la potente inversión y el pedigrí de sus jugadores (que no su técnico o el conjunto en general), jugar nada menos que la E.L. Y en menor medida, el Porto si tampoco logra su clasificación, la sombra de Villas-Boa se alarga.