Una de las razones que se proponen habitualmente para justificar el éxito del fútbol a nivel planetario es su naturaleza discreta; no en el sentido de silenciosa, que no lo es, sino significando que en cada partido se producen un puñado de picos de enorme interés –goles, ocasiones, etc-, más bien escasos, que concentran lo que acaba confiriéndole su individualidad. Esta característica permite que el fútbol sea fácilmente empaquetable en resúmenes, y también la aparición cada poco tiempo de circunstancias llamativas, positivas, negativas o simplemente exóticas, que el espectador no olvida y por tanto dotan al partido en el que suceden de un halo de inmortalidad. No exageramos al afirmar que en muchas ocasiones, la esperanza secreta de que aparezca el evento en cuestión nos anima a presenciar partido tras partido, aunque no sintamos vinculación afectiva alguna con los contendientes y el juego que estemos contemplando no esté resultando brillante. Sabemos que es fútbol, y que en cualquier momento puede saltar la liebre.
El sábado la perla apareció en el DW Stadium, y quizá como recompensa a los que mantenemos esa casi infantil mezcla de expectación y curiosidad, por partida doble. No hablaremos demasiado del partido, aunque los futbolistas de Wigan y Blackburn merecen que se recuerde el espléndido 3-3, la agonía vivida sobre el césped hasta el último segundo, dos goles españoles, y cómo quizá este punto sea fundamental para alejarlos a final de temporada del infierno de la Championship.
Nos fijaremos en cambio en dos lances que al menos el arriba firmante jamás había presenciado en un campo de fútbol. Con 2-1 en el marcador, David Hoilett deposita el balón con la mano en la media luna del córner, y un momento después llega Pedersen para, ante la incredulidad general, salir jugando tranquilamente el balón. No centrándolo, pasándolo o intentando el gol olímpico, no, no, nada de eso. El amigo penetra paralelo a la línea de meta, cuando le apetece mete el centro raso, el portero Al-Habsi –que estaría esperando a despertar- se la traga, y empate a dos. Increíble. Ni expulsiones, ni penaltis, ni goles anulados, ni fueras de juego; el de Mr. Marriner es uno de los errores técnicos más llamativos y graves jamás vistos en un árbitro profesional. Parecido en apariencia a truquitos como el de Recoba y Estoyanoff, muy diferente en realidad.
El partido sigue adelante, llega el descuento, el resultado es apretado y, como ocurre cada vez con más frecuencia, el portero sube a rematar: se trata de Paul Robinson, con esa ilusión en la cabeza que muy escasos cancerberos –inolvidable Palop, frustrado Songo’o- han visto colmada. Pero aunque sea una vez al año eso ya se ve de cuando en cuando, y ha quedado dicho que esta noche es absolutamente especial. Así que cuando su equipo saca el córner y el balón vuela, el pobre Robinson recibe una patada de Kung-Fu que firmaría un Charlie Chan en plena forma. Luego cayó el empate, pero levanten el dedo o pónganlo en comentarios si antes vieron a un portero recibir un penalty. Uno de esos días en los que el fútbol entra en el dominio de lo bizarro, lo surrealista o lo kafkiano. Ver para creer.







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#1 Borja Barba dijo,
22 noviembre 2011 9:59 am
La jugada de Estoyanoff y Recoba la hicieron varias veces, en su día, en el Athletic de las primeras temporadas de Caparrós, con Etxebe de protagonista.
Hasta que se puso “de moda” y hubo que dejarlo, claro.
#2 emedepan dijo,
22 noviembre 2011 10:13 am
Ayer vi el resumen del partido esperando la jugada final de Robinson de la que tanto se hablaba y me encontré con esto que me dejó a cuadros. Primero pensé que eran unos genios (no sabía que Recoba ya lo había hecho antes, gracias por el enlace), pero por lo que parece el otro jugador ni la toca y en todo caso no sale del triángulo de córner. Así que la jugada pasa a ser un despiste monumental del árbitro y uno de los goles más ilegales que he visto nunca.
#3 Robert Martínez dijo,
22 noviembre 2011 11:45 am
La jugada del córner la vi también en un partido de fútbol base femenino. Y acabó en gol.
Y al ver de nuevo a Recoba he pensado que estaría bien situado en un hipotético ranking de jugadores youtubescos. Toneladas de talento exquisito repartidos en miserables miligramos.
#4 GOL12 dijo,
22 noviembre 2011 2:10 pm
Jugada efectiva si se sabe encontrar el momento de utilizarla. Como bien dicen arriba no es la primera vez que la vemos en un terreno de juego y aun así sigue colando de vez en cuando. Por cierto,fantastico blog.
Un saludo desde GOL12.COM
#5 figu dijo,
22 noviembre 2011 2:16 pm
Creo que el primero en hacerlo en España fue Tsartas con el Sevilla. En categorías con menos concentración y campos más pequeños es muy efectiva.
#6 Valter Birsa dijo,
22 noviembre 2011 3:14 pm
Aquí teneis otro gol con esa misma jugada pero totalmente legal. El equipo es el Basilea si no me equivoco…
http://www.youtube.com/watch?v=9nBoKNy7j0Y
#7 Zygmantovich dijo,
23 noviembre 2011 12:06 pm
¿Charlie Chan? ¿Charlie Sheen? ¿Jackie Chan?
En fin, el partido me sorprendió gratamente cuando lo vi. No esperaba demasiada emoción, y mirad que partidazo al final.
#8 NIPO dijo,
1 diciembre 2011 2:25 am
La jugada del corner es algo demasiado típico que me sorprende que haya gente que todavía la use. Recuerdo que jugando en cadetes la ensayamos para usarla en un partido (estuvimos a punto de marcar) y todos nos quedamos a cuadros cuando una semana después la Real Sociedad la hizo en un partido de primera. Yo ya estoy harto de verla