Apuntes de la jornada 13

El enemigo del fútbol. Siempre conviene quitarse lo peor de encima cuanto antes, así que empezaremos por el final, por el estúpido cantamañanas que arruinó la fiesta granadina en una noche que estaba resultando especialmente feliz. Uno entiende al árbitro cuando vio sangrar a su compañero, aunque resulta discutible la suspensión, toda vez que es un castigo para un público que, en particular, identificó a toda prisa al energúmeno de turno. Lo que no se entiende es que el tipo en cuestión, perfectamente identificado, no recibe un multazo que no pueda evitar recordar en el futuro cada vez que se acerque a menos de un metro de un paraguas. Sobre prohibición de entrar en recintos deportivos no hablamos, que todos sabemos cómo funcionan los tornos en los campos y este artículo no pretende ser cómico.

Los pilares del templo. La vorágine de noticias lo ha ocultado un poco, pero hacía tiempo que el dueto de centrales campeones-de-todo no plantaba sus reales delante de Valdés. Los números defensivos del Barcelona en casa son perfectos, así que habrá que esperar la influencia de la doble P especialmente en los partidos a domicilio, en los que el Barça se está mostrando algo más vulnerable de lo habitual. Para certificar su regreso, tanto el gran capitán como el responsable del invento –Guardiola dixit– dejaron su firma en el marcador del Camp Nou. Gritando con fuerza que están de regreso.

Fuego en Valencia. Es un estupendo goleador, uno de los escasos rematadores de raza que sobreviven en el panorama europeo a la epidemia de falsos nueves, enganches reconvertidos y demás zarandajas que constituyen el no va más del fútbol ultramoderno. Pero cuando a sus cualidades goleadoras añade la rabia del despreciado, el desafío del partido mayúsculo y el ansia de la remontada, Soldado deja de ser un delantero normal para convertirse en una bola de fuego sagrado capaz de incendiar a cualquier enemigo. Dos tantos legales, un golazo anulado y la sensación de alma del equipo para poner en evidencia a Del Bosque y demostrar que él, al menos, sí mereció el empate.

Líder cuando hay que serlo
. Sabíamos que era una pieza fundamental del fantástico mecano que montó Garrido la temporada pasada, capaz de aunar como pocos deleite y competitividad. Ahora hemos aprendido que con Rossi hecho pedazos, Nilmar tres cuartos de lo mismo, Senna al borde del retiro y un mundo de bisoñez alrededor, Borja Valero puede cargar sobre sus hombros la triste realidad de un Villarreal en regresión. Frente a un Betis que camina por la senda de toque y distinción que siempre ha caracterizado a los amarillos, Borja ejerció de ancla y pivote, lanzó contragolpes cuando fue necesario, y decidió el partido con una vaselina que nos han repetido muchas menos veces de lo que sería justo. Las tácticas cambian, los jugadores permanecen.

Pasión turca
. No se ha hablado mucho de él ni en lo bueno ni en lo malo, ni cuando el Atleti iba a comerse el mundo en Septiembre ni ahora que Noviembre amenaza con tragarse a Manzano. Sin embargo, no es difícil adivinar que una gran parte de las posibilidades del actual proyecto rojiblanco pasan por los pies de este futbolista menudo y talentoso, racional casi siempre y racial cuando toca, que aúna velocidad en corto y fantástico desplazamiento de balón. Ídolo en Turquía, ayer silenció el runrún del Manzanares con una aceleración y un centro perfecto que volcaron definitivamente el partido. Quizá acabe siendo más decisivo que otros con más nombre.

La emotividad. Todos recibimos a diario mensajes hablándonos de niños enfermos o con problemas y necesidad de transplantes, y en cierto sentido estamos inmunizados contra la dureza intrínseca a estas situaciones. Sin embargo, conviene no minusvalorar el poder del fútbol como transmisor de emociones, y resulta imposible no conmoverse ante las lágrimas de Martins dedicando el gol a su hijo. Todo el amor, el miedo, la alegría y la desesperación unidos en un gesto donde se condensa lo mejor de ser futbolista y lo mejor de ser padre. Inolvidable.

Matemático profesional, lector empedernido, escritor ocasional y esforzado blogger, se enamoró del fútbol como fuente de momentos inolvidables y como metáfora de la vida. Nada mejor que un buen debate sobre tal o cual jugador, golazo o táctica, y nada peor que el fanatismo, la polémica gratuita o el cotilleo. Apasionado de las viejas historias sobre enfrentamientos míticos y leyendas del balón que no tuvo ocasión de conocer, guarda en su memoria muchos goles y partidos con la sensación de que fue un privilegio vivirlos (ramon.flores@diariosdefutbol.com).

5 Comments

  1. Iñaki

    21 de noviembre de 2011 a las 5:16 pm

    No me creo que en los apuntes de la jornada no se haya hablado nada de la victoria del Athletic en Sevilla y más aún de la forma en que se logró

  2. Ramón Flores

    21 de noviembre de 2011 a las 5:26 pm

    Pues no, como no se ha hablado nada de Español, Sporting, Real Madrid o Rayo. Son algunos apuntes de la jornada, no todos. En cualquier diario o web de información general puedes encontrar información cumplida de este partido.

    Saludos.

  3. Captain Oblivious

    21 de noviembre de 2011 a las 5:53 pm

    Sobre Soldado sólo una pega le pondría, ese fuego sagrado le lleva a veces a meterse en trifulcas innecesarias con árbitro y rivales, empezand otros fuegos no tan sagrados.

    Aún así, está muchísimo más en forma que Torres, y ese combustible de alto octanaje le vendría muy bien a la selección de cara al año que viene.

  4. Full Norbert

    22 de noviembre de 2011 a las 3:30 am

    Me ha hecho gracia que, en el párrafo en el que hablas del Atleti, todos sepamos de qué jugador estás hablando sin tener que mencionar su nombre. Lo digo yo porque me apetece: Arda Turan.

  5. Cristian*

    22 de noviembre de 2011 a las 12:20 pm

    Puestos a escoger, me quedo más con Negredo que con Soldado, pero viendo el estado actual de forma del valencianista, no lo descartaría como revulsivo para los 23 seleccionados. Sin duda, por delante de un Torres que sigue sin recordarnos al incisivo delantero que fichó el Liverpool de Benítez. Creo que a demás sería un excelente revulsivo (con esa explosividad que le caracteriza, pura «furia española» que se leería luego en la prensa internacional!! xDD ).

    La vuelta al fin del Capitán Puyol y en compañía de la pasión de Piqué (y controlando sus «desconexiones» el propio Capi), podrían ayudar enormemente a recuperar parte de esa tensión defensiva que el Barça estaba perdiendo en sus salidas este inicio de temporada; Masche es un pulmón, un bregador excelente y rápido, pero sigue necesitando que le marquen mejor la línea del fuera de juego, y gente más experimentada a su lado en la linea defensiva, para evitar jugadas como el inaudito córner que supuso el 2-1 en La Catedral.

    Más que del turco, preferiría hablar de la eterna dicotomía que suele mostrar el Atl.Madrid desde que volvió a primera. Ni Aguirre, ni ninguno de sus sucesores al cargo consiguieron estabilizar el equipo. Quizás deberían hacer una apuesta muy clara por un proyecto a medio plazo y aguantar como mínimo 1 año entero salvo hecatombe mayúscula; si algo nos ha enseñado el fútbol, es que los entrenadores suelen necesitar tiempo para armar sus equipos: Rijkaard, Ferguson, Cruyff, son algunos pequeños ejemplos de esto.