Categoría: English football goalkeepers.
Atributos: problemáticos, alocados y fallones.
No se sabe muy bien con quién empezó la mala fama de los arqueros ingleses, tantos años capitaneados por David Seaman en los noventa. Posiblemente el guardameta de bigote fino y coleta pronunciada fuera el primer socio del club en su ocaso como futbolista. Recuerden el gol de Ronaldinho en el Mundial de Corea y Japón. Pero si hay algún miembro que sobresalga en este grupo de honor dudoso -y no sólo por su constitución- es el meta de Beverley Paul Robinson. Tan ágil en sus estiradas como torpe en las acciones sencillas. Cabeza rapada y barriga prominente. Ha defendido las redes de Leeds United, Tottenham Hotspurs y ahora Blackburn Rovers. A continuación le homenajeamos repasando sus cinco tardes de gloria. La última ayer mismo.
1.- Leeds United – Swindon Town, 24 de septiembre de 2003. Un joven Paul Robinson, de tan sólo 25 años, iría a buscar el balón dentro de la portería 77 veces esa temporada, la del descenso del Leeds a la segunda división. Sin embargo, su año tuvo un momento álgido. Minuto 90. Elland Road. Segunda ronda de la Carling Cup. El Leeds busca el empate a la desesperada. Robinson ha subido a rematar un saque de esquina. Quiere hacer valer sus 193 centímetros. Los movimientos son los adecuados, finta hacia fuera y luego corre al primer poste. El defensa le sigue, el centro va hacia su dirección, Robinson se anticipa y de remate cruzado consigue el gol de su vida. Un tanto que forzaría la tanda de penaltis, donde paró uno y el Leeds pasó ronda.
2.- Croacia 2 – 0 Inglaterra, 11 de octubre de 2006. El combinado de Steve McClaren perdía por uno a cero y no daba sensación de poder empatar en ningún momento. Gary Neville dejó que el balón botara hacia el interior de su área y, ante la presión de un delantero croata, lo cedió hacia Robinson. El campo estaba en mal estado y el esférico iba dando pequeños botecitos. El portero lo quiso golpear con tanta fuerza que cuando puso el pie chutó a la nada. Robinson, que vestía de amarillo, no tuvo donde esconderse. Inglaterra no se clasificaría para la Eurocopa de 2008.
3.-Tottenham – Watford, 17 de marzo de 2007. El segundo gol de su vida, tres años después. Minuto 61 de partido en White Hart Lane y el bueno de Robinson se dispone a mostrar su tremendo golpeo. Servirá una falta desde su propio campo. Unos diez metros fuera de su área, escorado a la zona izquierda. El balón bota en el punto de penalti. Es regalarlo, no hay ningún compañero tan avanzado. El esférico va tan bombeado que pega un bote imponente, sorprende a Ben Foster, le supera por arriba y se convierte en gol. Unas semanas después Foster y Robinson, dos miembros selectos de la english football goalkeepers, fueron convocados por el combinado nacional. Vivir juntos, entrenar juntos. Robinson nunca le mencionó la jugada.
4. Tottenham 2 – 1 Chelsea, 24 de febrero de 2008. Robinson fue 41 veces internacional desde 2003 a 2007. Pese algún fallo tremendo que hemos repasado, no es un guardameta tan terrorífico. Sólo tiene un título en sus vitrinas, la Carling Cup de 2008, conseguida en Wembley frente al Chelsea. Erró en la colocación de la barrera en el gol del Chelsea, anotado por Didier Drogba, pero esa fue su gran tarde. Poco trabajo y levantar el único título de su carrera.
5.-Wigan 3 – 3 Blackburn Rovers, 19 de noviembre de 2011. Ante la negativa del club a permitir pancartas en el estadio, en el último partido algún aficionado adinerado del Blackburn se lució contractando una avioneta que sobrevoló Ewood Park con una pancarta en contra del entrenador, Steve Kean. Ayer, en Wigan, los Rovers volvían a perder. 3 a 2. Minuto 99 de encuentro. Más no se podía añadir. Dramático. Balón parado. Paul Robinson recuerda sus movimientos en el área ante el Swindon. No se lo piensa y sube a rematar. El balón va hacia él, intenta controlarlo, podrá disparar… y un defensor del Wigan le propina una patada en la cabeza. Es penalti. Robinson se levanta y, mientras sangra, observa el desenlace. El nigeriano Yakubu convierte la pena máxima y empata el partido. Así celebró Paul Robinson su partido número 350 en la Premier League.
Fotografía | Wigan Athletic







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#1 http://miquel-cantenys.blogspot.com/ dijo,
20 noviembre 2011 4:42 pm
Que grande es Paul Robinson, es toda una leyenda en el fútbol inglés, esperemos que siga así, hombres como él hacen del fútbol mas bonito y loco.Gran blog este. Felicidades!;)
#2 pele dijo,
21 noviembre 2011 12:38 am
que bueno este robinson
#3 Albert Coscolin dijo,
21 noviembre 2011 2:36 pm
Paul Robinson no fue el portero que unos cuartos de final de Champions hizo EL PARTIDAZO DE SU VIDA contra el Barça ??????
#4 Lo nunca visto, en Wigan » Diarios de Futbol dijo,
22 noviembre 2011 9:19 am
[...] es apretado y, como ocurre cada vez con más frecuencia, el portero sube a rematar: se trata de Paul Robinson, con esa ilusión en la cabeza que muy escasos cancerberos –inolvidable Palop, frustrado [...]