Es el tema recurrente después de cada semana de partidos de selecciones nacionales. Como queriendo alertar de su alto peligro, de su carácter pernicioso o de su insalubridad, a la prensa afín a los grandes de España no se le ha venido al teclado mejor denominación que la de ‘virus’. Los partidos de selecciones son a los clubes lo que ese microscópico organismo a las células que conforman el cuerpo humano. Aprovechándose de su metabolismo, valiéndose de la estructura que soporta al fútbol de clubes, el fútbol de selecciones se reproduce en el mejor caldo de cultivo posible, debilitando a aquellos clubes de los que se ‘apodera’. O eso es lo que nos pretenden meter en la cabeza.
Nos vale la teoría del círculo vicioso. O lo que es lo mismo, mi club tiene 12 internacionales absolutos en la primera plantilla, ergo es propenso al temido virus. Es una evidencia. Y lo queremos todo. Queremos la mejor plantilla, queremos contar con los mejores futbolistas del planeta en cada posición, incluso nos postulamos como el destino ideal para todas aquellas estrellas en ciernes que comienzan a despuntar en otros clubes… pero no queremos que nos afecte el virus. Queremos ser inmunes, permanecer aislados, como el más modesto de los modestos, como aquel que sueña y celebra el día en que un futbolista de su plantilla pueda ser convocado con una selección nacional absoluta.
Pues, mire usted, las cosas no funcionan así. Por fortuna, el fútbol, como prácticamente cualquier otra expresión social del ser humano, está sujeto a normas. Normas básicas y elementales que permiten la convivencia y el funcionamiento más primordial. Y entre esa normativa, entre esas reglas de mínimos, está la de la obligación de los clubes de liberar a sus futbolistas que estén convocados con sus respectivas selecciones nacionales, recogida en concreto en el Reglamento FIFA sobre el Estatuto y las Transferencias de Jugadores (Anexo 1). Nos puede gustar la norma. Nos puede parecer injusta o caduca y desfasada. Pero existe y goza de pleno vigor.
Al hilo de las recientes propuestas parlamentarias presentadas ante el Parlamento Europeo reclamando que aquellos clubes que liberen jugadores para disputar partidos internacionales sean compensados económicamente, no parece tan descabellada la propuesta. Bien es cierto que, muy probablemente, no haría sino distanciar aún más el potencial económico de los principales clubes del país, aquellos que más internacionales aportan de entre sus filas, y aquellos más modestos o que no aportan internacionales. Redundaría, sin duda, en un perjuicio ya de por sí extremadamente acentuado y notorio. Sin embargo, sí parece asumible el hecho de que los clubes sean ‘compensados’ en cierto modo con la contratación de un seguro de accidentes o lesiones por parte de la propia federación nacional, y no a cargo del club afectado. No es ese el sentido en el que se pronuncia el artículo 2.1 del citado Anexo 1 del Reglamento, que contempla la necesidad del seguro obligatorio pero hace referencia expresa a que éste deberá ser suscrito por el club de origen, y no por la federación nacional que convoque al futbolista. No parece demasiado lógico.
No obstante, no pretende el fondo de estos párrafos detenerse en ese tipo de disquisiciones legales, más allá de lo ya mencionado. Su único fundamento es el de apostar por la coherencia, razonar y colegir que la supuesta exposición y riesgo de contagio del llamado ‘virus FIFA’ no es sino consecuencia de la grandeza superlativa de aquellos clubes que lo padecen. Y, centrémonos, estoy por dar por sentado que una supuesta lesión de Cristiano Ronaldo con Portugal no sería tan gravosa para el Real Madrid como lo sería cualquier percance sufrido por Santi Cazorla para el Málaga o por Fernando Llorente para el Athletic Club. Es cuestión de equilibrar la balanza. Cualquier otra conclusión, me temo, no es más que el simple derecho al pataleo.






RSS
#1 Jordi dijo,
17 noviembre 2011 7:16 pm
Y no sería aún mejor hacer algo racional, como en otros deportes (por ej. el basket), y concentrar todos los partidos internacionales en una época del año consecutiva, y no tener que ir montando concentraciones en mitad de la liga en las que nadie se hace responsable del estado físico del jugador, que el marrón se lo comerá el otro?
#2 meitnerio dijo,
17 noviembre 2011 8:04 pm
Estoy seguro que si, pero cambiar cosas en el fútbol no es nada fácil
#3 Ramón Flores dijo,
17 noviembre 2011 9:24 pm
“Nos puede gustar la norma. Nos puede parecer injusta o caduca y desfasada.”
Exacto, a mí no es que me parezca injusta o caduca, que lo es, es que es directamente una vergüenza. Llega un tipo a tu empresa, y te dice: “Me llevo a sus trabajadores, que esta semana trabajarán para mí. Les sigue pagando usted. Si les ocurre algo, usted carga con los gastos que se deriven. Y ojo con quejarse, que puede usted sufrir sanciones durísimas”. Esto es lo que apoya la legislación. Se mire por donde se mire, es un disparate.
#4 Borja Barba dijo,
17 noviembre 2011 9:39 pm
@Ramón
Un disparate… pero es lo que está en vigor. Por eso digo que todas estas pamplinas no son más que el derecho al pataleo.
#5 Kurono dijo,
17 noviembre 2011 11:41 pm
jordi, esa es la mejor (y cuanto no, la única) solución para este disparate. ¿Por qué no concentrar las fechas FIFA a finales de mayo y a finales de noviembre y principios de diciembre (p.e.) y punto, lo demás que sea para clubes. Porque eso que tengan que viajar 20,000km para una pachanga mediocre, además de los espectáculos tan patéticos que pueden ser (el partido Costa Rica vs. España es uno de esos) y para que haya una lesión. Norma mediocre. Pero eso no se resolverá si los clubes están cerrados a negociación y la FIFA no le interesa un pequeño cambio en su podrida estructura.
#6 Full Norbert dijo,
18 noviembre 2011 3:13 am
Es que Borja ha planteado el tema del Virus Fifa desde una perspectiva que para mí no es la fundamental, la clave es la que estáis comentando todos, que la FIFA hace un calendario de locos que no tiene ningún sentido y fastidia a los clubes. Normal que pataleen, Borja.
#7 Ramón Flores dijo,
18 noviembre 2011 10:11 am
Claro que sí, Borja. Como la lapidación de las mujeres en muchos países. La única manera de quitarlo es haciendo ruido.
#8 Borja Barba dijo,
18 noviembre 2011 10:16 am
@ Full Norbert
Hombre, lo he planteado desde el punto de vista de que los pataleos siempre vienen de los mismo equipos. Y entiendo que el ‘perjuicio’ que se les puede causar está justificado, en tanto en cuanto la norma les obliga a liberar jugadores (ya digo, nos guste o no, es lo que está en vigor) y que esos equipos pretenden reunir en sus plantillas a los mejores jugadores del mundo, sin sopesar este tipo de ‘contratiempos’. Pues mire usted, si ficha a media selección argentina, luego no se queje de que sus jugadores hacen muchos kilómetros surcando el Atlántico.
@ Ramón
¡Demagogo!
#9 Ramón Flores dijo,
19 noviembre 2011 2:50 pm
No veo la demagogia, Borja
Y siguiendo mi símil, el argumento que das de que los grandes clubes fichan a los mejores jugadores es equivalente a: ha viajado usted al país X? La han lapidado? Pues jódase.
#10 Cristian* dijo,
21 noviembre 2011 10:29 am
@Borja Barba,
Lo siento pero estoy con Ramón; que exista la Ley no implica que no se pueda uno quejar y exigir un cambio, y antiguamente, si fichabas media selección argentina, no podías quejarte porque luego medio equipo viajar a medio mundo de distancia, pero hoy por hoy tenemos el ejemplo de “La Roja”; no han hecho precisamente menos kilómetros nuestros seleccionados que los de Colombia, Argentina o Brasil, por poner un ejemplo. Y a parte, el número de partidos de seleccipones ha ido en constat aumento, para gloria económica de la FIFA, que enriquece sus arcas a base de explotar los trabajadores de otras empresas.
Y por cierto, si pretendes que tu club mejore prestaciones, buscarás a los mejores jugadores posibles, de ello no hay duda, y por ello la mejor selección es la que más compromisos absurdos está acaparando; no porque haya que preparar una competición internacional de combinados nacionales, tan sólo porque cada mes necesitan seguir recaudando fondos en cierto organismo lucrativo, pero poco productivo, que cada vez necesita más y más. ¿Hasta cuándo?
Y lo peor de todo, es que las federaciones nacionales, que son quienes deberían plantar cara a la FIFA y amparar los intereses de sus clubes, también chupan del suntuoso negocio FIFA….. Cualquier día se reunirán los clubes y clamarán al cielo “A LAS ARMAS!!!!”