A Croacia siempre se la espera. Es uno de esos equipos a los que apetece ver. Y más aún si es una gran cita. Pocas selecciones nacionales reúnen a tal cantidad de grandes futbolistas y se desempeñan con un estilo tan alegre y agradable para el aficionado. Mario Mandžukić, Eduardo, Ivan Rakitić, Darijo Srna, Vedran Ćorluka o Niko Kranjčar son algunos de los principales pilares del equipo croata. Calidad y carácter a partes iguales. Además, si a una excelente base le añades un futbolista capaz de desequilibrar partidos por sí solo y de elevar el rendimiento de sus compañeros varios puntos por encima de lo habitual, la fórmula parece incuestionable. A Luka Modrić (Zadar, 1985) se le señaló muy pronto, cuando aún apenas había demostrado nada, como el gran referente de la brillante generación croata que debía de dar un golpe en la mesa con su fútbol alegre y atrevido. Quizá, de entrada, le vino algo grande el papel.
Así, Croacia naufragó frente a las costas turcas en cuartos de final de la Euro 2008. Había conseguido pleno de victorias (y el primer puesto de su grupo) en la fase de liguillas. Todos la apuntaban como una de las favoritas para llegar hasta semis o incluso la final… pero el sueño del joven equipo de Slaven Bilić acabó interrumpido con una estrepitosa tanda de penaltis en la que apenas atinaron con uno de los cuatro lanzamientos ejecutados. Pudo ser la (mala) suerte. Pero también pudo ser la incapacidad para derribar las murallas de una rudimentaria Turquía durante 120 minutos de juego.
La oportunidad para la redención de aquel completísimo plantel llegó con la fase clasificatoria del Mundial sudafricano. En un complicado grupo, junto a Inglaterra y Ucrania como principales rivales por la clasificación, los croatas terminaron sucumbiendo, no siendo siquiera capaces de alcanzar el segundo puesto para jugar la repesca. Tras haberse deshecho de los ingleses en la fase de clasificación de la Euro 2008, los de Capello humillaron a Croacia con un 1-4 en Zagreb y un 5-1 en Wembley. Cumplida venganza albión.
La banda de Slaven, puro carácter balcánico como futbolista y como seleccionador nacional, y verdadero alimento del espíritu de este grupo, buscaba redención. Con la mayoría de los futbolistas que sucumbieron en las dos citas anteriores merodeando alrededor de los mejores momentos de sus respectivas carreras, las opciones croatas se tambalearon muy seriamente tras la inesperada derrota en Tiflis ante Georgia, allá por el mes de marzo. Pero Croacia se repuso ganando todos los partidos que restaban a excepción del disputado en Atenas, ante una Grecia a la que fútbol parece querer dar las alegrías que la economía le niega rotundamente.
Con el pase a la repesca, a Croacia, experta en estas lides, se le ofreció una oportunidad de venganza idéntica a la que un par de años atrás el propio combinado balcánico había servido a la nueva Inglaterra de Capello. Enfrente, Turquía. La que los desquició en Viena. La que tiró por tierra los sueños de una selección tan ilusionante como joven e inexperta. Pero ahora la banda de Slaven es otra. Ha madurado. Luka Modrić no es una apuesta, sino una realidad. Lidera a uno de los equipos potentes de la Premier League y sabe de lo que va esto. El fútbol lo tienen y ya solo resta que Bilić consiga domar la anarquía y la visceralidad que domina el juego de su banda.







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#1 emedepan dijo,
15 noviembre 2011 3:35 pm
Imposible no ir con un equipo con apellidos como Modric, Rakitic, Srna, Corluka o Kranjkar. Me haría una camiseta con cualquiera.
Junto con Rusia, uno de mis equipos preferidos de la Euro 2008. A ver si 2012 es su año.
#2 cityground dijo,
16 noviembre 2011 10:28 am
Croacia es muy irregular, en 2008 jugaron muy bien la 1ª fase y contra Turquía creo que merecieron pasar. Su fase de clasificación a 2010 fue muy mala y ahora en la repesca han logrado su plaza. Un equipo interesante que no se puede descartar que haga una buena Euro como en 2008, talento tiene.
#3 Futìle dijo,
16 noviembre 2011 11:58 am
Bueno, a ver si es cierto, los equipos balcánicos no suelen aparecer cuando se les espera (Croacia en 2008, Serbia en 2010). La excepción aquel Mundial mágico de Suker en el 98 (y Prosickito, Jarni, Boban, Boksic… vaya tela).
Esta selección me tiene ganado desde que vi su primer partido con esa camiseta a cuadros tan peculiar. Ojalá lleguen lejos.
#4 Kurono dijo,
16 noviembre 2011 2:11 pm
Sería por demás bueno analizar si Croacia llega en su mejor forma tanto física como emocional. En el 2008 la falta de concentración les hizo un daño tremendo. Bilic merece una pequeña revancha.
#5 Gana una entrada doble para el Real Madrid-Dinamo Zagreb con bwin y DDF » Diarios de Futbol dijo,
21 noviembre 2011 11:04 am
[...] Luka Modrić, Vedran Ćorluka y Niko Kranjčar. Futbolistas de primera fila. Tal vez, los frutos más golosos surgidos de la cantera del Dinamo de Zagreb en época reciente. Hoy, ninguno permanece en el equipo croata, todos han dado ya el salto hacia ligas más importantes, hacia equipos con mayores aspiraciones. Es el eterno sino de la imprevisible cantera balcánica. Cada vez que se encuentra una veta de mineral en la roca, se dispara la maquinaria de los clubes más poderosos del continente. Ocurría así hace veinte años y sigue ocurriendo así en la actualidad. Pocos territorios han reunido tanta cantidad de talento en tan pocos kilómetros cuadrados como la antigua Yugoslavia y pocos, muy pocos, han experimentado una diáspora semejante: Robert Prosinečki, Dragan Stojković, Zvonimir Boban, Davor Šuker, Pedja Mijatović, Dejan Savićević… Son solo algunas, quizá las más representativas, muestras del fútbol balcánico de los últimos veinte años. [...]