Después de Pauleta

El compañero Sergio Cortina admitía hace algún tiempo que su simpatía por el Paris Saint Germain se debe únicamente a su camiseta. Utilizaba palabras como ‘refinado’, ‘suave’, ‘inteligente’, y todas ellas servirían para definir la azulona, roja y blanca. A menudo pensamos que los colores, las líneas, cada trazo de una camiseta, han sido elegidos por algún motivo concreto que coincide con las características de nuestro equipo y casa perfectamente con nuestra forma de pensar. Que el blanco o el celeste tienen algún significado previo al que después les atribuimos. La elección de París es la elegancia, y Pedro Pauleta es un ejemplo de lo que representa cuando relacionamos la ciudad francesa con el deporte. El centro histórico, sus emblemas, lo que se percibe en lo más alto de la Torre Eiffel y lo que siente un hincha del equipo de fútbol en el Parque de los Príncipes. Una enorme sensación de amplitud, de delicadez, de espacios maravillosos en el foco mediático. La pierna izquierda de Mustapha Dahleb que describía Sergio y las definiciones sutiles de Pauleta. Eso es el PSG.

Uno tiene la sensación de que Pauleta ha sido un delantero infravalorado. Se decía que el Paris Saint Germain eran un conjunto tan pobre que sólo tenía a Pauleta, un viejo cazagoles olvidado. Y que la selección portuguesa tenía de todo menos un delantero centro de primer nivel-si esa es la vara de medir, sigue sin tenerlo-. Sin embargo, aguantó seis temporadas en el club capitalino, hasta los 35, convirtiendo más goles que nadie, con el valioso gesto de retrasar su retiro porque no había ningún otro artillero de competencia. Sus números son esclarecedores, más de 250 goles entre clubes y selección, a medio tanto por partido. A diferencia de los goleadores que recordábamos ayer, al astro luso no le valían las hazañas comunes. Diagonal de izquierda al centro, la de Henry pero a cámara lenta, con tiro enroscado al palo largo. La punta exterior de la bota para levantar el balón ante la salida del arquero. El testarazo sobrio y colocado. Los penaltis a la base del poste y las faltas por encima de la barrera. Después venían las celebraciones, brazos extendidos y símbolo del avión, ideales para contemplar mejor el frontal de la zamarra. Con la selección aún ostenta el récord de goles, 47 en 88 partidos, seis por encima del legendario Eusébio. El futbolista en activo más cerca de superarle es Cristiano Ronaldo, que ha anotado 30 en 85 partidos. Superaría la cifra pero no el porcentaje.

En la época de Pauleta sólo había un anotador en París, él. La temporada posterior a su adiós explotó Guillaume Hoarau, 20 tantos en 47 partidos. A la siguiente Mevlut Erding, 19 en 37. Un año para cada uno, pero ninguno se ha confirmado como el sustituto natural del luso. Hoarau acumula varias lesiones en los últimos tiempos y Erding no es un ’9′ puro. Además, el equipo siguió sin opciones a luchar por el campeonato. En la pasada década conquistaron tres Copas de Francia (2004,2006 i 2010) y una Copa de la Liga (2008). Éxitos que contrastan con un pobre bagaje liguero. Muy lejana la segunda posición lograda en 2004 y aún presente la debacle de 2008, donde casi desciende a la Ligue 2. Para encontrar un sustituto a Pauleta, y de paso volver a convertirse en un grande, París ha requerido de la inversión catarí.

Kevin Gameiro fichó por los parisinos procedente del Lorient a cambio de 11 millones de euros más objetivos. Catar también posibilitó la llegada de Javier Pastore (Palermo, 45 mill), Jéremy Ménez (Roma, 12 mill) y compañía. Gameiro tiene ascendencia portuguesa, pero nació en Senlis, una comuna 35 kilómetros al norte de París. Pauleta es portugués, pero si hacemos el ejercicio de imaginarlo con una camiseta, siempre le pondríamos la del PSG. Es el club con el que se identifica. Además, por increíble que parezca, nunca llegó a jugar en la primera división lusa.

Gameiro es un delantero de referencia, que puede caer a una banda pero se siente más cómodo en el centro. Quizá no tenga el mismo estilismo de su predecesor. Es un arquetipo de delantero moderno, más directo, más veloz. Ya lleva 9 tantos en 13 partidos en el buen inicio del París Saint Germain, líder en Francia y vivo en la Europa League. Solo el Montpellier ha marcado más goles que los parisinos, que son el equipo que mejor defiende del país. Justo cuando creían que la solución residía en encontrar a un nuevo Pauleta, la solvencia defensiva les ha dado el liderazgo. Pero arriba también funcionan, y al margen de Gameiro acompañan con tantos Pastore, Menez y el no suficientemente valorado en la liga española Nené. Pastore desprende elegancia por todos y Gameiro, aunque algo más tosco, recuerda al mejor Pauleta en alguna de sus definiciones.

7 Comments

  1. Miguel

    22 de octubre de 2011 a las 11:00 pm

    El ejemplo de la infravaloración de Pauleta: A Coruña. Fue siempre criticado por la grada, que prefirió al Turu Flores. Tengo grabada a fuego una colleja cariñosa que le dio, tras marcar un gol, Jabo Irureta, quien lo mantuvo contra corriente. Pauleta llegó a celebrar goles pidiendo perdón en Riazor.

  2. Estoja

    23 de octubre de 2011 a las 12:01 am

    Es verdad, yo también recuerdo eso. En La Coruña fue muy criticado y nunca encajó con la afición. Es cierto que a veces fallaba goles cantados pero creo que en el Depor tuvo dos temporadas aceptables y a mí me era un jugador que me gustaba. Luego demostró su calidad con creces en Francia.

  3. Leon

    23 de octubre de 2011 a las 10:33 pm

    Estoy con Miguel y Estoja, nunca comprendí porque Riazor le negaba el pan y la sal a Pauleta. Era un goleador puro y duro, pero el problema es que mucha gente (en nuestro estadio por ejemplo) no sabe que en el futbol tiene que haber jugadores de estilos diferentes. Las filigranas que hacían Bebeto o Turu no las podía hacer Pauleta pero sí aportaba otras cosas, como un instinto natural de goleador. Y su carrera completa demuestra que como 9 era muy bueno.

  4. Toni

    24 de octubre de 2011 a las 9:59 am

    Es que era otra época en Riazor, y una vez que la gente se acostumbra a ciertas cosas no valora otras igual de importantes. ¡Cómo se habría notado la presencia de un delantero como Pauleta en los últimos años del Dépor!

  5. pavel

    24 de octubre de 2011 a las 10:03 am

    La verdad es que da algo de vergüenza recordar la actitud que teníamos con Pauleta “metralleta”. Era un delantero honrado, de mucha movilidad y desmarque. Aunque en sus dos años coruñeses nunca mostró la calidad ni sutileza que menciona el artículo, el público nos comportábamos como un nuevo rico. Como si Riazor llevase cien años viendo a Bebeto y Rivaldo. Cuando lo vendieron al PSG por un buen montón de leuros pensé que los franceses estaban siendo víctimas del tocomocho. Por cierto, la palmada de Jabo se produjo en el primer partido de la liga 99-00, contra el Alavés, cuando Pauleta ayudó al recién llegado Makaay a debutar con un hat-trick. La verdad es que de Pauleta al holandés había una distancia sideral…

  6. edgar

    24 de octubre de 2011 a las 8:53 pm

    Es grato recordar a futbolistas que pueden representar a un equipo, o en todo caso su esencia, el cariño de Pauleta al PSG, siempre quedará presente en el parque de los príncipes, aunque antes de llegar al club de la capital, Pauleta paso por el Burdeos

  7. Kurono

    1 de marzo de 2012 a las 6:59 am

    ¡Como le hubiera caido de bien un Pauleta al Depor del 2011!

    Pauleta quizá no era uno de los mejores jugaodores del mundo, pero es el mejor centrodelantero portugués de todos los tiempos (sus números resaltan) y tenía calidad de sobra, quizá lo más parecido a él es entre Mario Gómez con algo de Zlatan Ibrahimovic.