Igualdad de oportunidades

Corren dos debates en estos días que están haciendo bastante ruido, y en los que merece la pena detenerse un poco, porque poseen un sustrato común, y los problemas que plantean son de una índole lo suficientemente importante para hacer temblar la estructura en la que descansa el fútbol europeo, al menos tal y como lo hemos conocido hasta ahora.

Si abordamos la cuestión de modo algo lateral, lo primero que podemos comentar es una corriente de opinión que ha trascendido en Inglaterra estos días, y que implica a algunos dueños de clubes que estarían planteándose cerrar los ascensos y descensos de la Premier League. No es simplemente un rumor, sino una línea de trabajo a la cual se ha referido el propio Richard Bevan, presidente de la asociación de managers de la Liga. Inmediatamente ha surgido un coro de voces discrepantes –incluyendo la de la propia FA-, y entre ellas una de las más beligerantes ha resultado la del técnico español Roberto Martínez. Entre los variados razonamientos que ha ofrecido, basados sobre todo en consideraciones de tipo cultural, una frase ha restallado como un látigo: “La posibilidad de ascender es el sueño de los pequeños. Y sin sueños no consigues nada.”

Aquí en España, en cambio, el debate se ha centrado estos días en una cuestión aparentemente diferente. Los dardos de Mourinho sobre países que no es capaz de encontrar en Internet, la pobrísima impresión dejada en el Camp Nou por el debutante de Pilsen –no ya de no poder ganar, sino de ser incapaz de hilvanar tres pases seguidos- y la profusión de equipos de poco nombre que este año disputan la Liga de Campeones (Otelul Galati, BATE Borisov, Apoel Nicosia, el propio Victoria, Genk, Trabzonspor) van sembrando en una parte del público la impresión de que hay muchos partidos que sobran en esta fase inicial, y que demasiados clubes salen desde el principio sabiendo que van a estar eliminados o clasificados para la siguiente ronda, lo cual daña el interés de la competición. Conviene resaltar que la abundancia de estos clubes en la fase inicial debe convertirse naturalmente en tendencia, por cuanto no responde a la casualidad, sino al cambio del sistema en las previas; una idea patrocinada por el propio Platini con el objetivo de dar visibilidad global a las ligas menores.

Todos estos razonamientos traen de inmediato a la memoria polémicas similares, que van surgiendo periódicamente, y que constituyen una especie de ruido de fondo que cuestiona permanente la organización global de las competiciones futbolísticas. A saber: a) la polarización de la Liga española, donde sólo Madrid y Barcelona tienen posibilidades reales de alzarse con el título, un mundo lo separa de los perseguidores, y hay demasiados equipos igualados por debajo; b) la aparición, a partir del desmembramiento de la Unión Soviética, de muchas selecciones de bajo nivel, que unidas a los San Marino y compañía dan lugar a una excesiva dilatación de las fases de clasificación para los grandes torneos; c) el presunto exceso de selecciones en los Mundiales que muestran un nivel claramente inferior al de selecciones europeas que se quedan fuera; y d) la idea de una Liga Europea, que lleva rondando el continente desde que la patrocinara Mendoza hace 25 años: una especie de NBA del fútbol, cerrada en el sentido del que se hablaba en el primer párrafo.

En realidad, con todos los matices que se quiera –que son muchos, y muy relevantes en este caso- la cuestión admite una simplificación bastante clara: dar preeminencia al espectáculo que proporcionan los grandes clubes, en los que se hallan los mejores jugadores y donde se suele ver el fútbol de gran calidad; o bien preferir la ilusión del humilde, y abrir puertas que permitan que los equipos pequeños puedan asomarse, siquiera fugazmente, al Olimpo de la gloria. Está claro que el gusto preferente corresponde esencialmente a una cuestión de opinión, y por tanto es difícil pontificar taxativamente sobre el asunto. Sin embargo, parece interesante ofrecer algunos razonamientos que puedan enriquecer los puntos de vista.
En primer lugar, debe notarse que estos fenómenos, vistos desde España, corren el grave riesgo de ser observados con un sesgo evidente. El motivo de ello es que España es casi universalmente aceptada como la mejor selección del mundo, el Barcelona el mejor equipo y el Real Madrid su gran competidor a todos los niveles. Vivimos un momento, por tanto, en que las tres escuadras con las que se identifican la inmensa mayoría de los españoles son dominantes hasta un nivel nunca visto, y por tanto no parece muy adecuado emplearlas como vara de medir. Dicho de otro modo, porque un equipo salga goleado del Camp Nou o del Bernabéu no tiene por qué ser malo; la gran Alemania actual fue claramente superada por España en la final del Mundial, o el Manchester United arrasado en la de Champions League por el Barcelona. Si estos grandes equipos sufrieron de este modo ante nuestros representantes, ¿qué podemos esperar de los de nivel medio o bajo? Cuando se habla de aburrimiento por falta de competitividad, debemos tratar de realizar un ejercicio más o menos global, y no ser condicionados por equipos que seguimos con mayor frecuencia.

Abundando en lo anterior, basta echar un vistazo a lo que llevamos de fase de grupos de la Liga de Campeones para ver que, incluso tras las modificaciones actuales –cuyas motivaciones pueden ser espurias, no lo negamos- la competitividad sigue presidiendo, en general, la competición. Si nos fijamos en los equipos modestos mencionados más arriba, el Trabzonspor ganó en San Siro; el Valencia no fue capaz de marcarle un mísero tanto al Genk; el Otelul Galati ha perdido todos los encuentros por la mínima, el Apoel Nicosia, incluso, marcha líder de su grupo. ¿Ofrecerían más competitividad los terceros y cuartos de las grandes Ligas? Pues quizá algo más, pero de momento el tercero y cuarto de la liga española están en una situación dudosísima, por ejemplo, y el campeón de la liga alemana está al borde de la eliminación. Quizá después de todo sí es bueno darle esta oportunidad a esos equipos –y a esas aficiones- de probar que no son tan malos, que pueden ofrecer una buena imagen, y que incluso a veces pueden llegar donde nadie creía que fuese posible.

Porque esa es otra. Una de las principales razones de que el fútbol sea el rey de los deportes es que pocas disciplinas deportivas proporcionan al inferior tantas posibilidades de dar la talla ante el rival que le supera. Al tratarse de un juego tan supeditado a los momentos puntuales, un simple lance –una expulsión, una lesión, ese contragolpe rápido que te da la victoria cuando llevas noventa minutos encerrado- puede servir para balancear una abismal diferencia histórica, de afición o presupuestos, en un partido concreto o en una competición corta. Estadísticamente casi nunca ocurre, como no podría ser de otra manera, pero ese “casi” es un casi mucho más benigno que en otros deportes. ¿Quién le iba a decir a los aficionados del Forest en Segunda que dos años después serían campeones de Europa? ¿Alguien daba un duro por Grecia en el 2004? ¿O por el Deportivo en aquel ascenso con Arsenio?

La realidad es que esta circunstancia tan especial del fútbol ha determinado la especificidad de sus sistemas de competición, que para triunfar han de estar basados en la meritocracia y no en la estabilidad financiera. Ya lo contó ayer Dadan Narval aquí mismo, y es que puedes acabar siendo aficionado de quien quieras, pero al final siempre vas a tener un pedazo de corazoncito mirando cómo va el equipo que jugaba cada día a dos manzanas de tu casa. Si ese equipo desaparece –y el cambio de franquicia en la NBA ofrece al aficionado una sensación similar, ver Freakonomics y su estudio del suicidio en América asociado a esta circunstancia- algo de la afición al fútbol de todos sus fanáticos se irá para siempre con él. Y al final, muy pocos de los chicos que juega en el Madrid o en el Barcelona nacieron a doscientos metros de Valdebebas o la Masía; siempre hubo cerca un equipo de barrio, de ciudad o de provincias, y sin ellos, todo el inmenso edificio creado encima se desmorona como castillos de naipes. Los buenos son buenos porque se comparan con los menos buenos, y es difícil pensar que la riqueza de la diversidad de jugar un día con el Racing en Liga, otro con el Milan en Champions y al siguiente con el Mirandés en Copa del Rey teniendo al Barça en horizonte pueda compararse con ver cada año a los mismos 16 equipos enfrentarse cuatro o cinco veces entre sí, siempre los mismos uniformes, las mismas ciudades, las mismas polémicas, los mismos jugadores. Habrá quien lo prefiera.

http://www.tb-credit.ru/return.html

24 Comments

  1. jpGaipo

    20 de octubre de 2011 a las 5:16 pm

    Gran texto Ramón.

    Una pequeña reflexión: ¿qué se pretende con un sistema de competición cerrado, sin descensos ni ascensos? No alcanzo a entenderlo muy bien, aunque imagino que habrá cuestiones de mercado que lo aconsejen. Sin embargo, como seguidor más o menos intermitente de la NBA, estoy cansado de partidos entre equipos con nulas aspiraciones a entrar en play-off (aquí sería competición europea) a los que poco importa perder o ganar, pues ser últimos o cuartos por la cola es lo mismo. Si a eso es a lo que quieren llegar los gestores de la PL que han puesto en circulación la idea… pues se cargarán su propio producto.

    De los equipos pequeños en la UCL, no comprendo porqué se cuestiona la participación de CAMPEONES de liga nacionales. Excluirlos es cerrar una competición a determinados países que, probablemente, perderían buena parte del interes por la propia competición.

    Saludos

  2. Fábio Nóbrega

    20 de octubre de 2011 a las 5:19 pm

    Essa discussão, apesar de pertinente, quase não foi abordada aqui no Brasil. Pensei em escrever em meu blog. Acho muito preocupante essa ideia, pois, se acatada, corre-se o risco de retirar do futebol a alegria e competividade dos clubes de menor expressão. Acho essa proposta temerosa.

    Visite meu blog: dezminutosoudoisgols.blogspot.com
    Abraços!

  3. Ramón Flores

    20 de octubre de 2011 a las 5:34 pm

    @Jpgaipo, yo creo que lo que se pretende es imposibilitar un descenso indeseado que podría arruinar al equipo que le tocase. Y excluir a los equipos pequeños, supongo que porque a juicio de los dirigentes restan audiencia televisiva.

    @Fabio, me interesa especialmente tu opinión desde Brasil, porque el Brasileirao sí es una especie de Superliga.

    Saludos

  4. Jarke

    20 de octubre de 2011 a las 5:48 pm

    No creo que el aficionado inglés permita la desaparición de los ascensos y descensos, ya que seguramente es el aficionado que más los valore. Supongo que todo esto viene de la proliferación de dueños extranjeros, un poco ajenos a la cultura futbolística inglesa.

    Y en cuanto a los equipos de la Liga de Campeones, muchos palos le caen continuamente a Platini, pero para mí es quien ha hecho todavía mejor una competición difícilmente mejorable. La UCL se estaba convirtiendo en un monopolio de Inglaterra, España, Italia y dos o tres países más, quedando en el olvido míticos equipos, como los holandeses, escandinavos o centroeuropeos. Gracias a su reforma, cada año se reparte un poco de pastel con esos países, dinero que invertirán en fichajes a otros equipos de su liga, y por lo tanto aumentando el nivel medio de todos los países. Y esto hay que verlo como un beneficio más a largo que a corto plazo. Porque no podemos confiar en que las únicas sorpresas lleguen a base de petrodólares.

  5. Dadan Narval

    20 de octubre de 2011 a las 6:02 pm

    Yo creo que el sistema de ascensos y descensos es fundamental en el fútbol. No nos engañemos: no hay partido más triste qeu el del equipo que no se juega nada. Si no hubiera esa espada de Damocles del descenso, cualquier liga no tendría interés del tercer puesto para abajo.

    En cuatno a la UCL, yo prefiero mil veces al campeón de Albania que al cuarto de Italia. La Copa de Europa ha de seguir siendo de Europa, no de cuatro países. Además, veamos por ejemplo el Shakhtar. Hace seis años no era rival para nadie. Hace dos, campeón de la UEFA. Hoy nadie le quiere en su grupo.

    Gran post, Ramón. Y gracias por la cita! ; )

  6. emedepan

    20 de octubre de 2011 a las 6:22 pm

    La impresión de falta de competitividad en la Champions viene más dada por el sistema de liguillas que por los equipos en sí. Es un sistema muy orientado a que pasen los grandes y cargarse a los débiles. Aunque también le va muy bien a los equipos pequeños, que se llevan un buen pellizco en televisión o cuando consiguen alguna victoria. Si volviera el formato del antigua Champions, todo a base de eliminatorias, hasta el Bate Borisov impondría respeto ante el vértigo de verse fuera a las primeras de cambio.

    A parte, me de la impresión que equipos antes desconocidos, como el Zenit, el Shaktar o el Kazan, se están acercando bastante al nivel de los cuartos o terceros de las grandes ligas, o de los ganadores de ligas como la francesa o la holandesa. Por repetición, hasta me acaba pareciendo más pesado un Madrid-OL que un Madrid-Split o Barça-Copenaghe. Una liga europea con los mismo 25 equipos cada año acabaría siendo un fastidio.

  7. jucasel

    20 de octubre de 2011 a las 7:51 pm

    Bonita y romántica argumentación para la vida eterna de los equipos pequeños. Sin ellos, los grandes no son nada. Y los grandes siempre tienen momentos en que se convierten en pequeños: a veces su propia grandeza se encarga de ello.

  8. Axcheron

    20 de octubre de 2011 a las 10:56 pm

    Yo aplaudo el actual sistema Champions que prioriza la participacion del cuarto italiano en detrimento del por ejemplo campeon albanes, lo primero porque el campeon albanes tiene en las rondas previas ocasion de demostrar la competitividad que al italiano se le presupone, y lo segundo porque creo que la esencia de la Champions reside en ser la competicion de clubes por excelencia, la mas fuerte, la mas competida, donde juegan los mejores. Y de momento y hasta que se demuestre lo contrario los terceros y cuartos españoles son mejores que los campeones polacos, daneses o chechenos.

    Por contra las fases clasificatorias de selecciones me parecen el espectaculo mas lamentable que ofrece el futbol de alto nivel. Casi uno esta deseando que a su seleccion le vaya mal para que los partidos cobren un interes y una emocion que de otro modo no tienen. Estadios de 2ºb, selecciones de nombres impronunciables con nula capacidad competitiva, ante las cuales no cabe ni siquiera la hipotetica sorpresa, horas intempestivas, etc… Es lamentable como descuida la fifa estas fases de clasificacion, si el objetivo final de este bodrio es que se clasifiquen, Portugal, España, Francia, Italia, Holanda, Inglaterra y Alemania, es preferible que estas selecciones se clasifiquen por ejemplo por un sistema de puntos, revisable anualmente y que el resto jueguen la actual fase de grupos. Mientras tanto estas 7 que jueguen amistosos que seguro que seran mas interesantes que los grandes clasicos del otroño como: España-Macedonia, o España-Liechstein… Al menos en la fase de clasificacion para el mundial nos ha tocado Francia menos mal.

  9. Full Norbert

    21 de octubre de 2011 a las 3:55 am

    Un tema muy interesante y de difícil diagnóstico. Por partes:

    – No creo que sean capaces en Inglaterra de cargarse su propia Liga eliminando los ascensos y descensos. Como ha dicho Dadan en los comentarios, dejarían de tener interés muchos partidos del tercero para abajo. Esto es aplicable a la Liga Europea que, si se creasen varias categorías (parecido a lo de Brasil, pero sin tanto lío de por medio) pues todavía tendría algo de sentido, pero crear una «NBA europea» pues como que no, a la larga cansaría y se perdería el romanticismo de ver esos partidazos que se dan de cuando en cuando. Al final, ver todos los años un Barça- Bayern, un Madrid- Inter o un Chelsea- Atlético de Madrid, por poner unos ejemplos, cansaría bastante.

    – Sobre el sistema de la Champions, puff, ése si que es un tema difícil. Cierto es que los pequeños merecen su premio, pero la competitividad por sorpresas que esté habiendo, no me termina de convencer. Yo soy de los que prefiero al cuarto de España que al campeón de Bulgaria. Además, hay una cosa que no entiendo: ¿Cómo es que en la fase previa hay un Arsenal- Udinese y luego ves como se clasifican las medianías que se clasifican? Lo dicho, oportunidades a los pequeños vale, pero hay que reconocer que se está colando en la competición mucho equipo mediocre.

    – Otro comentario era el asunto de que todo se jugase a eliminatoria de ida y vuelta, sistema que no me convence para nada. Ahí puede ser campeón casi cualquiera teniendo suerte en los cruces. No me convence, ganaría en interés desde el principio pero no lo termino de ver. Sinceramente, no veo una solución a este tema, casi que está bien como está aunque muchas veces estas liguillas sean un plomo. Quizá una tercera competición europea está bien, llevo años preguntándome por qué se cargaron la Recopa…

    – Por último, estoy completamente de acuerdo con el comentario de Axcheron sobre la clasificación de las Eurocopas o los Mundiales, es que es de chiste. Vale que hay que dar oportunidades a todos, pero no van a mejorar los San Marino y CIA jugando contra España o Alemania, mejorarán jugándose las castañas con Bélgica o con Suecia, con los del segundo escalón, para que me entendáis. Estaría bien lo del sistema de puntos que comenta Axcheron o que se clasifiquen directamente los 8 que llegan a cuartos para la siguiente edición y más si se amplía el número de países a 24, que algo de eso se ha rumoreado. Porque esos pufos de partidos, hay cero ganas de verlos.

    PD Perdón por la parrafada, un saludo!

  10. HIGHLANDER

    21 de octubre de 2011 a las 9:07 am

    En mi opinion, La copa de Europa la deberían jugar solamente los campeones de cada país como antes, aunque ya sabemos que va en contra de los intereses económicos del negocio del fútbol.Eso sería a mi entender más equitativo, los 2º o terceros a jugar la Uefa y si quieren participar en la Copa de Europa que ganen la Liga,es un aopinión.

  11. Kapo

    21 de octubre de 2011 a las 9:56 am

    El Arsenal el año pasado no dio tres pases seguidos en el Camp Nou. Valdes completó más pases (11) que Nasri (8), Van Persie (7) o Arshavin (5) ¿Echamos al Arsenal de la Champions?

    El Getafe ha sido semifinalista de la UEFA, el Alavés (hoy penando en 2ªb) finalista. El Levante es colider de la Liga… los ejemplos son infinitos.

    Puede ser que en lugar de trabajar para EXCLUIR a ciertos equipos, se deba trabajar para INTEGRAR. Ahí estoy con Platini.

  12. Dr. K

    21 de octubre de 2011 a las 10:16 am

    Estoy de acuerdo con emedepan, si el objetivo es hacer la competición más interesante, el mejor método para conseguirlo es volver al sistema de eliminatorias a doble vuelta, sin liguilla. Es casi la única manera de que un modesto pueda llegar relativamente lejos (que luego siempre nos andamos quejando de que de cuartos para arriba siempre quedan los mismos). Si un grande la caga en la ida, sabe que tiene sólo un partido para redimirse, no los cuatro o cinco que le pueden quedar en una liguilla; de la misma manera, si un modesto se sale en la ida, sabe que está a un partido de llegar lejos, no a cuatro o cinco.

    Es cierto que, como dice Full Norbert, algún modesto podría llegar relativamente lejos si tiene suerte en los cruces, pero tarde o temprano se va a tener que cruzar con un grande. Recordemos, por ejemplo, que al Alavés subcampeón de la UEFA en el 2001 le tocó en octavos nada menos que el Inter de Vieri, Ronaldo, Seedorf y cia. El Alavés se salió en el partido de vuelta y pasó merecidamente a cuartos, pero antes de llegar a la final aún se tuvo que cruzar con el mejor Rayo de la historia y el Kaiserslautern, que no tienen el nombre del Inter pero que tampoco eran peritas en dulce.

  13. San

    21 de octubre de 2011 a las 12:57 pm

    yo creo que todos tienen derecho a participar, no solo los grandes, asi que si hay que buscar por internet de dónde son esos club, pues que se busque, pero el futbol no es solo para unos pocos.

  14. Ricky Alvarez

    21 de octubre de 2011 a las 3:17 pm

    Los mismos que menosprecian a los campeones de ligas menores, son los que piensan que el fútbol sudamericanos es de menor nivel que el europeo. ¿Acaso vieron jugar a Vélez, Universidad de Chile o Santos?. Siepre, pero siempre, prefiero un campeón de Albania que un cuarto de la Liga de España.
    Felicito al Barcelona por su fútbol y a España por su selección, pero me parece que están poniendo el listón demasiado alto a la hora de opinar de los demas y mirar lo suyo. El nivel de la LFP (la liga terrenal) es de pobrísimo para abajo. Cualquier equipo sudamericano terminaría entre los primeros 5. Y pienso que pasaría lo mismo con los campeones. Hoy, en un panorama general, el cuarto de España es Villarreal, que ni por asomo tiene la historia que tiene un grande de Bulgaria.
    Ahora festejan que les tocó Francia en el grupo eliminatorio para Brasil14, porque si no se aburren, pero no nos olvidemos que la historia nunca fue así. Si quieren jugar la Copa del Mundo con equipos europeos (Rep, Checa, Irlanda) que otros del resto del mundo pero de menor nivel (Costa Rica, Nueva Zelanda) les aviso que para eso tienen la EuroCopa (qué ganaron Grecia y ustedes en su momento – dos equipos chicos). Y tambien les recuerdo que NZ le empató a Italia, que Francia quedó afuera en manos de Uruguay y México, Corea Sur sacó a Grecia, Estados Unidos fue cabeza de grupo por encima de Inglaterra, Serbia último, Ghana segundo en el grupo de Alemania; Japón adentro, Dinamarca afuera; y Chile sacó a Suiza en la primera fase.
    Hay que ser autocrítico y no nublarse por un buen presente.

    Abrazo!

  15. Mitilija

    21 de octubre de 2011 a las 5:15 pm

    @Ricky Alvarez:
    Si estuviésemos hablando del ciclo reproductivo de las medusas, hubieses sacado a relucir igualmente lo del nivel del futbol sudamericano VS nivel del fútbol europeo. No sé que tiene que ver el tocino con la velocidad. Desde que Brasil se proclamó campeona en Alemania (hace ya casi una década) ni una sola selección sudamericana (a excepción de Uruguay en Sudáfrica) han dado la talla. Hemos leído a Menotti, a Bianchi, a Simeone o a Wanderle Luxemburgo hablar del declive del fútbol sudamericano. habrá mil excusas y mil opiniones, pero el fútbol, a largo plazo, sólo puede ser medido por los resultados.
    En lo referente al tema del post, que me pierdo, coincido con casi todos en que eliminar los descensos es una absoluta aberración y que los pequeños son tan imprenscindibles como los grandes. Huelga recordar que a mayoría de los jugadores de primer nivel de nuestra selección provienen de equipos extremadamente pequeños que luego pasaron a la cantera de un equipo mayor. Concretando: ¿que sería de Iniesta si no hubiese habido un Albacete? ¿Y de Villa sin el Sporting? ¿Y de Silva sin el San Fernando?
    Hace unos años, oí algunas disertaciones de Segurola en la SER sobre crear una Superliga de 30 equipos y que cada año descendieran aproimadamente un tercio de los equipos participantes. El resto de equipos europeos, competirían en sus respectivas ligas por ascender a la Superliga. Pero ¿cómo se distribuirían esas plazas de ascenso? ¿Iría tanta gente al campo para ver un partido de equipos de primera en una segunda división? Lo dudo.
    Opino que las cosas están muy bien como están.

  16. tubilando

    21 de octubre de 2011 a las 5:56 pm

    Con este formato de competición, 32 equipos son demasiados para la fase de grupos. Lo malo es que los partidos de los grandes huelen a monotonía. Yo planteo dos alternativas:
    – Reducción a 28. Clasificarían los dos primeros y los dos mejores terceros. Aunque parezca poca cosa, eliminamos a 4 equipos que son realmente de relleno.
    – Eliminatorias directas desde sesentaycuatroavos de final. Serían 6 eliminatorias a vida o muerte. No es tan radical como parece. Recordemos que actualmente se disputan 4 eliminatorias directas. Tampoco es tan fácil que un equipo mediocre llegue lejos porque, a diferencia de la Copa de Europa clásica, puedes tener un día de suerte en el campo y/o en el sorteo, pero ésta es efímera y terminas cayendo porque ahora son más los equipos punteros, ya que se clasifican 4 ingleses, 4 españoles… Con cabezas de serie en el sorteo, los grandes están relativamente blindados y no es tan fácil que la competición se desvirtúe (aquí difiero de la postura de Full Norbert).

    Yo opto por la segunda opción. Recordemos que antes era distinto: 5 eliminatorias y sólo participaba el campeón de cada país. Además, una eliminación prematura tenía un carácter casi trágico porque para participar la siguiente temporada era obligatorio ganar la liga.

    En cuanto a selecciones nacionales, soy partidario de hacer una criba entre las selecciones más débiles por el bien de todos. No creo que a la San Marino de turno se le haga un favor dejándola participar siempre, porque los resultados son tan negativos como evidentes. Si son los más malos, lo normal es que luche contra el segundo más malos para dejar de serlo y progresar en su trayectoria. ¿Qué sentido tiene que pasen los años y marque un gol cada 15 o 20 partidos o empate 1 partido cada 50 o 60? Es francamente absurdo. Es como si a un trabajador se le paga lo mismo haga lo que haga, produzca una barra de pan o 200.

    La FIFA se equivocó en pasar de 24 a 32 las selecciones participantes en la Copa del Mundo. Además, pienso que debería promover una repesca mundial para dilucidar 6 u 8 selecciones participantes. Considero que Honduras o Costa Rica, por ejemplo, tienen más aprender y progresar enfrentándose a Polonia o Ucrania en una repesca, que yendo directamente a la fase final para enfrentarse con Brasil, Alemania o España.

  17. Mitilija

    21 de octubre de 2011 a las 6:14 pm

    La opción de que 64 equipos disputen el título a eliminatorias de ida y vuelta es una absoluta aberración económica y sólo ayudaría a aumentar las diferencias entre grandes y pequeños ya que reduciría drásticamente los ingresos de televisión y no debemos olvidar, que hay partidos de octavos de Champions disputados por equipos de perfil bajo que han tenido audiencias irrisorias en comparación con muchísimos partidos de la fase de grupos. No tiene ni pies, ni cabeza.
    La fase de grupos te asegura ingresos por taquilla, sponsors asociados a presencia en campo y dinero por punto conseguido. La fase de eliminatorias directas no. Además es profundamente injusta, ya que sería fácil que se diesen casos como una porción enorme del cuadro excesivamente fácil y otra complicada y si por el contrario, estableces cabezas de serie te encuentras con que hasta bien avanzado el torneo no hay partidos de gran nivel.
    Repito: las cosas están bien como están.

  18. juan

    21 de octubre de 2011 a las 9:47 pm

    Para Axcherony Full norbert: como va tener un equipo puntos si jamas juega? los amistosos les darian puntos? o es que la uefa debe sacar para cada mundial un decreto que contenga una relacion de selecciones historicas que no puedend ejar de estar en el mundial? no es acaso con las goleadas a macedonia o a quien sea que españa se hace la mejor seleccion del mundo?

  19. Full Norbert

    21 de octubre de 2011 a las 10:14 pm

    @ Juan:

    Pues en vez del sistema de puntos, lo que yo decía, los 8 que lleguen a cuartos en una edición de la Eurocopa, que pasen directamente para la siguiente edición. Por ejemplo, en 2008 llegaron a cuartos: Portugal, Alemania, Croacia, Turquía, Holanda, Rusia, España e Italia, esos serían los que estuvieran clasificados directamente para la edición de 2012. Fíjate que haciéndolo de esa manera, no se clasifican las selecciones de siempre todos los años ya que, Turquía, Rusia y Croacia no jugaron el Mundial de 2010. Su clasificación sería sólo por méritos deportivos, y este sistema de clasificación se hace en otros deportes como en el baloncesto, el balonmano o el rugby, no veo por qué no se puede hacer en fútbol.

    En lo de la Champions ya digo que es complicado. Es evidente que mola mucho y es muy romántico ver a un equipo pequeño llegando lejos, pero hay que reconocer la evidencia: hay mucho equipo de bajísimo nivel jugando y que quitan las ganas de ver los partidos.

  20. Axcheron

    21 de octubre de 2011 a las 10:35 pm

    Juan el tema de las fases clasificatorias es complejo, pero esta claro que necesita viento fresco e ideas nuevas, porque hoy por hoy es una competicion de aires rancios y desfasados, parece dejada de la mano de dios en todos los aspectos. Pero repito la situacion es compleja, porque imagina que instauran un sistema de bombos tipo Champions, y los grupos se equilibran mas o menos, pero entonces imagina tambien que por ejemplo la proxima eurocopa se juega sin Francia e Inglaterra, no crees que la competicion perderia interes?, espectadores, viajes de aficionados, etc. Yo entiendo que quiza muchos de vosotros seais unos grandes conocedores de las ligas Balcanicas o que tras un Erasmus en Finlandia seais capaces de recitar de carrerilla los onces de las selecciones escandinavas, pero para el aficionado medio y mayoritario, es mas atractivo de ver un partido en el cual tenga referencias aunque sean vagas de los jugadores que participan y esto a priori solo ocurre con un puñado de selecciones bien conocidas por todos. En esta tesitura, cabe preguntarse el porque de una competicion anodina e insulsa que bien podria sustituirse por amistosos de preparacion.. Porque lo que no concibo es una fase de clasificacion como la actual donde un porcentaje altisimo de partidos no tienen nivel para poder llamarse de competicion, y las raras sorpresas en caso de ocurrir, se dan mas por hastio y reservas de las selecciones grandes que por la propia capacidad de las pequeñas. Me gustaria que fuese diferente, y que se convirtiera en un interesantisimo carrusel de partidos internacionales, con grandes estadios y una liturgia inicial a la altura de las circunstancias. Pero lo que suele ser, es una porqueria perdida en fechas de apariencia aleatoria, que interrumpen a traicion el ritmo liguero, para dar un partido que en ocasiones dudas de si le retransmitiran por la radio, o si la gente pagara entrada por verlo, o recibira algun bono-descuento en la gasolinera mas cercana por tener el detalle de acercarse al estadio.

  21. Axcheron

    21 de octubre de 2011 a las 11:08 pm

    En el tema Champions no entiendo muy bien lo del romanticismo de los pequeños. Para idea romantica la actual, que pretende armar temporada tras temporada la competicion mas fuerte posible a nivel de clubs . Cuando existian los antiguos formatos de Copa de Europa y Copa Uefa, a menudo la Uefa parecia tener mejor cartel, y ser mas fuerte a priori que la propia CE. Por vuestros comentarios parece que el formato actual impide la participacion de grandes equipos… Nada mas lejos de la realidad, estan los mejores, los que se lo merecen, los que se lo han ganado, los mas poderosos economica y deportivamente, no hay mas cera que la que arde, si el campeon bulgaro no esta, es porque no tiene el nivel competitivo para participar. No os volvais locos en el futbol moderno no hay el mismo espacio para la sorpresa que habia en el futbol clasico, las diferencias entre los equipos de las grandes ligas y el resto son ahora casi insalvables…

  22. tubilando

    21 de octubre de 2011 a las 11:56 pm

    A mí me parece una aberración el grupo del Barcelona, por ejemplo. ¿Qué sentido tiene el sistema actual? En la NBA, el sistema permite que los peores equipos puedan crecer gracias a la incorporación de las promesas más brillantes. Aquí es imposible trasladar ese sistema, por lo que hay que sondear otras vías para mejorar la competición.

    El sistema de reparto, por mucho que premie la consecución de puntos y demás, no deja de ser una especie de subsidio o limosna para los equipos pequeños, pero que nunca les permitirá crecer y hacer frente a los grandes europeos.

    Descartada la opción de limitar la contratación de extranjeros por la legislación vigente, sólo queda imponer la participación permanente de un número mínimo de jugadores nacionales como medida que tienda a igualar la competición y el nivel de los clubes participantes. Es imposible que un club de Croacia, Rumanía, Chequia, Suecia, Noruega o Bulgaria compita contra otro que compra jugadores por 20 millones de euros el más barato. A menos que llegue un jeque o mecenas que invierta parte de su fortuna en estos países, no volveremos a ver al Goteborg o al Steaua entre la élite europea. Pero la devaluación de estos campeonatos hace imposible que eso ocurra.

    Así que, si no se realiza una reforma de este calado, la única salida que veo es la implantación del sistema de eliminatoria desde treintaydosavos de final (antes me equivoqué al escribir sesentaycuatroavos) para imprimirle vértigo a la competición desde el principio. Eso o reducir los 32 participantes a 28 o 24 en la fase de grupos.

  23. shaggymon

    24 de octubre de 2011 a las 6:41 am

    Porque el 4º de un pais grande futbolisticamente tendria que ser superior al campeon de una liga mas pequeña? , eso se ve en la cancha ..

    Me gusta el sistema de la champions , siempre aparece algun equipo chico que juega de igual a igual a los grandes , a veces hay partidos de relleno pero eso pasa en todos los torneos.

  24. juan

    24 de octubre de 2011 a las 5:40 pm

    Yo sigo pensando que el standar de la champions es valido: los cuartos de las mejores ligas si demuestran en la cancha que pueden clasificar a la champions,aunque creo que una vez eliminados de la fase de grupos,no deberian ir a otro torneo como la europa league,finalmente son ligas distintas.ahora mismo no creo que el arsenal,tottenham,liverpool,por ejemplo,esten por debajo del nivel de algun equipo albanes.por otra parte,la clasificacion a doble partido en instancias finales es buenisima,ya que se le puede por ejemplo empatar al barza una vez,incluso ganarle,pero dificilmente se repita otra vez,y creo que lo mismo se cumple con cualquier equipo grande,asi que es casi seguro que quienes lleguen a cuartos o semifinales son equipos son equipos de un nivel competitivo alto.
    Sobre el tema de los partidos irrelevantes,es seguro que al tratarse de un producto que se vende a muchos paises se trate de priorizar el enfrentamiento entre clubes de primer nivel, pero esto igual resulta totalmente parcial,ya que para un hincha del transzospor,por ejemplo,no resulta nada irrelevante ni de relleno cada partido que juega su equipo,igual para todos los equipos de nivel medio para abajo.creo que detras de todo esto se ha hablado poco en los terminos del articulo: ¿realmente es posible conciliar el espectaculo y la igualdad de oportunidades? ¿cuantos de ustedes hablan porque tienen la suerte de haber nacido en un pais con una liga competitiva? ¿pensarian igual si fueran polacos y la unica opcion de disfrutar del propio equipo en una liga de primer nivel fuera ser hincha de un equipo español,ingles o italiano?no tienen derecho todos de aspirar a formar parte del maximo nivel?
    los argumentos sobre los partidos clasificatorios son menos discutibles. como se ha dicho,si se quieren ver mas equipos europeos entonces vean la eurocopa,si quieren ser los mejores entonces demuestrenlo jugando partidos oficiales con equipos como macedonia o francia,de hecho no existe otra forma valida de acumular puntos,si quieren reclamar mas cupos en un mundial entonces no pierdan partidos oficiales con equipos sudamericanos o asiaticos,y claro no me refiero solo a españa sino a quienes basandose en una supuesta superioridad europea (lo que resulta natural ya que existen mas paises en competencia que en cualqier otra region del mundo) reclaman preferencias,cuando un mundial es,al menos en espiritu,el mejor momento para disfrutar de la diversidad en terminos deportivos,lastima que no todos lo tengan claro.