Te ha pasado a ti, me ha pasado a mí y nos ha pasado a casi todos los que nos consideramos enfermos de las camisetas de fútbol. Un día, alguien (tu novia, tu madre, tu hermano, qué más da) te dice que debes acudir elegante a algún lugar (una boda, un bautizo, la defensa de tesis de un amigo, tampoco importa) y la neurona hooligan que todos los futboleros tenemos (más o menos activa, según el caso) se te ilumina identificando el concepto “elegancia” con esa zamarra preciosa de ese maravilloso equipo de fútbol que cada mañana sueñas con poder ponerte al tiempo que te atas los botones de la opresora camiseta que te ves obligado a llevar al curro.
Pero ya nos enseñó “Érase una vez el cuerpo humano” (precioso título para un libro sobre la adolescencia, por cierto) que las neuronas funcionan como las democracias occidentales, donde una brillante idea no cuaja sino es con el apoyo de la vulgar mayoría. Y he ahí que, días después, estás aburrido en el banco de la iglesia o de la universidad y piensas, “joder, pues para cómo va vestida la gente, podría haberme puesto la camiseta de fútbol”. Nadie lo reconocerá en alto, pero te lo digo yo: tienes razón.
La pregunta es, ¿se puede estar elegante con una camiseta de fútbol? Y la respuesta, (¡atrévete a reconocerlo en alto!), es que sí.
En el año 94 yo marché a estudiar a Irlanda. Pasé un año en un colegio de curas que intentaban homogeneizar cerebros y gustos imponiendo un uniforme tan feo e impersonal que cuando llegué la primera vez a clase creí que me había convertido en uno de los hombres grises de Momo (nota para los imberbes: libro homónimo al exjugador de Las Palmas, escrito por Michael Ende). Sin embargo, cuando el timbre anunciaba la ansiada libertad de cada día (a eso de las cuatro de la tarde, más o menos), todos los chavales (no había chicas, para mi desgracia) se transformaban y se calzaban a la misma puerta de la escuela las camisetas de sus equipos: el Newcastle, el QPR, el West Ham, Liverpool, Everton, la selección nacional o, los más, el Manchester United (está la pregunta de por qué todos los irlandeses son del ManU). Quizá fuera por el contraste con la gris uniformidad previa, pero a mí aquella explosión de colores que acontecía a la puerta del colegio me fascinaba.
Yo entonces no tenía la camiseta del Athletic Club (más bien: no me cabían las que tenía), pero en cuanto regresé, me hice con una. Esa, junto a otra del West Ham que compré a un compañero de clase y una del Lens que mi hermano y yo adquirimos a escote poco después en París, formaron el principio de un armario que con los años ha ido creciendo.
Por supuesto que no se me ocurre ir a una boda vestido con la segunda camiseta del Manchester United, aun cuando los esperpentos de vestidos que uno tiene que soportar a su alrededor en esas ocasiones atentan contra el más mínimo sentido del decoro. Pero que levante la mano quien crea que salir un sábado noche con esta maravilla no es ir elegante, en el sentido más contemporáneo del término… o esta otra. No atesoro, por desgracia, semejantes joyas, pero sí una zamarra del Slavia que visto con indisimulado orgullo, una suerte de disfraz de urraca del que jamás me avergonzaré, o una zamarra que está cargada de sentimiento desde que un cruel penal golpeó en el larguero una triste noche de verano.
Y por cierto, en cuanto ponga el punto a esta última frase, compraré una nueva maravilla para mi colección. Una zamarra con historia. La de Escocia, con la que es imposible ir mal vestido aunque, como se vio en el últomo partido, no lo es ir desconjuntado.
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#1 Carlos Pérez dijo,
13 octubre 2011 5:42 pm
Si la gente va con polos de rugby, que creo están de moda, ¿por qué le sienta tan mal a la gente que acudas a sus fiestas con la camiseta del Celtic, o la del Everton? No entiendo…
#2 Borja Barba dijo,
13 octubre 2011 6:52 pm
Me encanta la anécdota de la camiseta del Lens comprada a escote.
#3 tubilando dijo,
14 octubre 2011 12:16 am
Hay estupendas camisetas de rugby, sobre todo de antes de la profesionalización. Siempre me gustó la de Nueva Zelanda. Lo ideal sería ir a la fiesta vestido de All Blacks y a la hora de la música bailar una haka. Y si alguien te dice algo le haces un tackle a lo Jonah Lomu.
Coincido respecto a Escocia. Sin embargo, siempre recordaré aquel feo y ridículo pantalón de México-86, el de la franja horizontal. Prefiero las medias rojas que azules. Es una pena que con esa magnífica afición tenga ese halo perdedor.
Me ha impactado la camiseta del United, la desconocía, ¡impresionante!
Otras alternativas: la camiseta suplente de la URSS en España-82, de lo mejorcito que he visto; las de Argelia del mismo campeonato; la de Nigeria del 94 siempre me pareció enigmática, no sé; la de Camerún del 82; la camiseta por antonomasia, la de Brasil del 70, con el cuello redondo. Recomiendo un repaso a las equipaciones del Mundial-82, son de lo mejor.
#4 Valjean dijo,
14 octubre 2011 9:00 am
En cuanto has puesto la segunda del Marsella me has ganado, sí señor…
#5 Kaipa dijo,
14 octubre 2011 9:31 am
“se calzaban a la misma puerta de la escuela las camisetas de sus equipos: el Newcastle, el QPR, el West Ham, Liverpool, Everton, la selección nacional o, los más, el Manchester United (está la pregunta de por qué todos los irlandeses son del ManU)”
¿Nadie se ponía la zamarra del Celtic? ¡No puede ser! Respecto a que todos los irlandeses son del ManU… ¡el Liverpool también tiene tirón! (muchos scousers tienen sangre irlandesa).
#6 Dadan Narval dijo,
14 octubre 2011 9:39 am
Kaipa,
Se la ponían muchísim, es cierto.
En cuanto a que todos los irlandeses son del ManU, al menos en el sur y hace más de quince años -¡qué viejo soy!-, así era. A mí me explicaron que era porque el United estuvo a un pelo de ser Manchester Celtic y que era un club habitualmente muy cercano al catolicismo.
Tubilando,
Cierto, las camisetas de los ochenta son maravillosas. A mí me encantaba la de Bélgica.
A mí sí me gustaba aquel pantalón de Escocia…
Borja,
Aquella fue la primera, pero compramos después muchas más.
#7 cristof dijo,
14 octubre 2011 10:02 am
Las camisetas son bonitas , el problema de muchas de ellas o de casi todas, es que si te las pones y estas en lugares que hace mucho calor, te empieza a cantar el “only you” enseguida, y más las actuales que las de antes.Los tejidos son demasiado poco transpirables. Ahora si llevas un aprenda debajo que te aisle un poco, pues entonces si.
#8 nigelman dijo,
14 octubre 2011 12:54 pm
Eres mala persona, Borja. Me acabas de hacer enamorarme de una camiseta (la de la foto) que vale casi 150€ xDD.
Me encantan los artículos de camisetas que hacéis.
Saludos!
#9 Juampex dijo,
14 octubre 2011 2:28 pm
Qué recuerdos me trae ese enlace a la camiseta del Olympique de Marsella de los rombos. Hace unos años, estábamos buscando una rareza para un amigo (Jaimemow) : la camiseta de Mali de Mahamadou Diarrá. Pero no conseguimos encontrarla, todo lo más cercano que pudimos encontrar (cercanía por continente del país, más que por otra cosa) fue una naranja preciosa de Costa de Marfil (y que yo siempre he dicho que de no ser para él ese regalo me la hubiera apropiado yo).
Resultó que estaba rebajada, asi que decidimos comprarle otra más, y cuando vimos esa camiseta (la de rombos azules claro y oscuro) nos llamó muchíiiisimo la atención, cuando el dependiente nos dijo que era la de la siguiente temporada del Olympique, absoluta novedad.
Desde luego era curiosa, llamativa, bonita. y novedosa. Pero entonces, nos entró la duda, y alguien la lanzó al aire, no se si fui yo u otro: ” Esta camiseta o la ama, o la odia, pero no va a tener termino medio”.
Y nos la jugamos. Y le gustó, vaya que si. De hecho, años después la tiene, incluso en el avatar de su twitter.
#10 jaimemow dijo,
14 octubre 2011 7:40 pm
En efecto.
Mis amigos me regalaron estas dos camisetas, la de Costa de Marfil y la del O. Marsella.
Como dice Juampex, en cuanto la vi la amé y prueba de ello es que aparezco en las fotos de mis viajes yendo de elegante por la vida con ellas puestas, como atestigua la foto de mi avatar en Twitter.
Me ha encantado el post.
Por cierto, el que vaya a una boda con una camiseta de fútbol será un ídolo para muchos de nosotros.
Un saludo.
PD: La universidad la pasé entera gastando mis camisetas de la Roma y de Francia, qué felicidad. De hecho, la de la Roma era un fetiche/talismán que llevaba a todos los exámenes…
#11 Felipe Camargo dijo,
14 octubre 2011 9:01 pm
Tú y tu hijo pueden participar por pases dobles y disfrutar de 48 horas con mi Selección Colombia http://bit.ly/PROMOFUTBOL
#12 Jorge Corral dijo,
14 octubre 2011 11:49 pm
Increible post, como siempre. Lo único que no me gusta, como hincha del sunderland que soy, es que se hable en términos positivos de una camiseta del Newcastle… Por cierto, yo le pedí a mi novia (desde hace tres semanas mi mujer) que se casase conmigo llevando una camiseta del Sunderland de la temporada 1999-00. Como no podía ser de otra manera, y a petición de mis amigos (que me conocen bien) me puse esa camiseta en la fiesta que hicimos el día anterior a nuestra boda. Por lo tanto, no fui a una boda con una camiseta de fútbol, pero casi.