El fútbol italiano no domina en Europa. Ha dejado de hacerlo hace varios años. La última vez que un equipo italiano levantó la Champions League fue el Inter hace dos temporadas, en 2010. Antes el Milan, en 2007, aunque quizá convengamos que estos dos triunfos se consiguieran con un Calcio menos competente de lo habitual. Que el éxito del Inter no vino acompañado por un auge del resto de la Serie A. Tampoco el del Milan, cuya final frente al Liverpool puede que tuviese, al margen de un legítimo ganador, un componente de astucia y otro de venganza. El astuto fue Inzaghi, siempre al límite del fuera de juego y extraordinariamente cómodo en la escena europea. La víctima, el Liverpool, tocó la moral milanista cuatro años antes, enseñando al mundo que no era imposible remontar tres tantos a un grande italiano. Atenas, que también fue rojinegra en 1994, no falló como escenario predilecto del grupo que dirigía el ahora desempleado Carlo Ancelotti. Esa temporada las demás escuadras apenas superaron la fase de grupos. El Manchester United bailó a la Roma en Old Trafford (7-1) y el Inter acabó a puños en Mestalla. El punto de inflexión de la debacle, pese a la euforia veraniega del Mundial de Alemania, podríamos situarla un mes antes. El 14 de mayo de 2006, cuando Enric González escribió su columna que al día siguiente saldría publicada bajo el título: “La Juventus, presunto ganador del supuesto campeonato italiano“.
Cada semana, y de la mano de bwin, os ofreceremos los partidos más interesantes del fútbol mundial, con especial atención a todos aquellos que os manejáis en el mundo de las apuestas on line.
La Juventus acabó en Serie B y el Inter recogió el testigo de favorito por sus adquisiciones. Fue el tránsito hacia las victorias del mejor jugador. Desde entonces la Serie A la ha ganado Zlatan Ibrahimovic, exceptuando la temporada de su periplo en Barcelona. Al sueco le han acompañado equipos decentes, que sin él probablemente también hubieran luchado por el campeonato. Sin embargo, estos éxitos tienen un porcentaje muy alto de culpa del gigante sueco. La teoría del 8+3 (los primeros defienden, los otros atacan) ha gobernado, con Ibrahimovic sobresaliendo en cada tridente del que ha formado parte. El pero al reinado de Ibrahimovic es que ha sido un periodo sin éxito europeo. Incluso podemos interpretar como señal la coincidencia del inesperado e improbable triunfo del Inter, que se produce justo cuando Zlatan abandona el Calcio. A su regreso, de nuevo campeón y de nuevo fracaso coral de los equipos italianos en Europa.
Existe cierto pesimismo sobre el estado actual del fútbol italiano. Creo que una vez tocado el fondo, esta temporada se intuye una mejora. El Milan se mantiene en su estatus de campeón, progresando en la Champions tras su empate en Barcelona. El Inter es un conglomerado de figuras, aunque aún no encuentra el rumbo y ahora su responsable sea Claudio Ranieri. La Roma ha invertido mucho dinero en una propuesta que, como mínimo, tiene elementos para creer en ella. El Nápoles ha empezado de forma brillante en la máxima competición europea. Y la Juventus va regresando poco a poco a la élite.
Juventus y Milan. En la previa del encuentro ha hablado Buffon. Dice que el partido es una prueba definitiva para comprobar si el conjunto blanquinegro opta de verdad al título: “Nos dirá quién somos”. La vuelta de la Juventus a un primer escalón es necesaria para elevar el nivel de exigencia de los otros grandes dominadores, los dos equipos de Milan, que quedaron desconcertados con su descenso y que a partir de ese momento -salvo algún apretón de la Roma- no han tenido más rivales. Tras la pobre imagen del Inter – Roma, este encuentro entre Juventus y Milan puede definir, o enseñar, si el calcio progresa o sigue estancado.
Ahora mismo queda muy lejana la imagen de estos dos equipos disputándose la corona europea. Fue en 2003, en Old Trafford, en apogeo del fútbol italiano -el Inter fue semifinalista-. El domingo, por primera vez, el Juventus Stadium recibirá un grande. Una ocasión perfecta para revivir aquél momento. Me gustaría rescatar un cabezazo de aquél partido.
Antonio Conte, superada la treintena, era ya un jugador inolvidable en la Juventus. Cerca de 300 partidos. Cualquier apellido parecido al suyo se asocia directamente a la Vieja Señora. En esa final ante el Milan, Conte fue suplente. Entró en la segunda mitad por Mauro Camoranesi. Solo llevaba unos minutos sobre el césped cuando cabeceó con violencia un testarazo implacable que se estrelló en el larguero. Un poste en una final europea. Un trauma para toda la vida. Es curioso que en este momento, el de la regeneración del club, las opciones de la Juventus vuelvan a pasar por la cabeza de Conte. Una oportunidad para redimir ese palo. Aunque esta vez no pueda saltar al terreno de juego.
En bwin.com se presentan varias cuotas de apuestas interesantes. La victoria de la Juventus, que actúa como local, se paga a 2.45 € por euro apostado. El empate a 3.20 y la victoria del Milan a 2.85. Ambos equipos han empezado la liga con buena puntería. Una buena apuesta es 1.95 a que habrá más de 2.5 goles.







RSS
#1 Lestat dijo,
1 octubre 2011 12:19 am
Que buen articulo, aunque es curiososo las distintas apreciaciones que pueden tener dos personas sobre un mismo asunto.
Este año diria que el calcio no esta en progreso, sino que es la liga + atractiva del momento, sin sonrojarme en los mas minimo (quizas con un nivel promedio + bajo q otros, pero muxo + reñida)
Los tanos a pesar de todo son tremendamente competitivos y un dato a tener en cuenta. La juve siempre aparece como uno de los 10 equipos que mas factura en Europa, pero hasta ahora no tenia estadio, esta temporada le entraran muxos mllones con los que nunca en su historia contaron, si ha eso se le suma algun cupo Europeo, puede hacerce tremnedamente rico (mas aún) y por ende + competitivo.
salu2
#2 Dante dijo,
1 octubre 2011 3:06 am
Partido que no representa absolutamente nada en este momento debido a que el Milan cuenta con lesionados (excusa ya arrojada por la prensa adicta a Berlusconi) y no está en buen momento de forma al margen del empate con el Barcelona (dificilmente será igual en la revancha) y la Juve actual es una incógnita estilo Roma. Además, en todo torneo largo son los equipos chicos, los que juegan con 1-7-3-0, los que deciden los títulos…
#3 Dante dijo,
1 octubre 2011 3:09 am
Por lo único que llama la atención es porque se jugará en el Juventus Stadium, aclamado por los tanos (que ya es raro que aclamen unánimemente algo) y calificado por Galliani de “irreplicable” en Italia, y no en el devaluado (lo dijo él mismo) Stadio Giuseppe Meazza…
#4 jeanpi dijo,
1 octubre 2011 3:58 am
Pues si, el Giuseppe Meazza esta devaluado y no se le ve mejoras, pero el de San Siro rejuvenece…