La inmensa mayoría de aficionados españoles al fútbol sabrá qué son la LFP, la RFEF y la AFE. Sabrán quiénes representan a jugadores, federaciones y clubes pero, en extraña paradoja, apenas unos pocos sabrán quiénes tratan de defender sus intereses. Los intereses del hincha de toda la vida. Porque la FASFE, la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español, existe pero, por desgracia, todavía permanece oculta para muchos. Tal y como explican en su web: “La FASFE es una organización independiente y sin ánimo de lucro que agrupa a las asociaciones de pequeños accionistas y socios de los clubes de fútbol con el fin de representar unitariamente los intereses de los mismos ante los distintos organismos deportivos y la administración…». Su cuajo en el colectivo imaginario del fútbol español es, hoy por hoy, escaso. No en vano, sólo los aficionados de diez clubes (Atlético, Betis, Levante, Sevilla, Tenerife, Valencia, Castellón, Zaragoza, Espanyol y Oviedo) están integrados en ella. Pero, de hecho, su organización y su empuje son notables. Por lo pronto, lleva camino de plantar en el Congreso la posibilidad de que la forma jurídica de la SAD sea voluntaria. En esa prioritaria pelea están, y ahora, como veremos, han olido una oportunidad idónea para buscar aliados.
En la FASFE, que pertenece a Supporters’ Direct, “la organización europea que promueve la propiedad democrática de los clubes por sus aficiones” y a
Football Supporters Europe, “la unión europea de aficionados al fútbol”, se ha vivido con curiosidad el último episodio mediático en la Liga Española. A saber, el todos a una contra la LFP, por el canon de las radios y el reparto de los derechos televisivos. En ese ramo, la inquietud se ha plasmado en el recomendable artículo del presidente de la FASFE, José Ángel Zalba. Mirando al retrovisor, Zalba recuerda cómo, hace 19 años, a los socios se les quitó el derecho a serlo. Pasaron a ser abonados, meros clientes sin voz ni voto. “Fueron a por los socios, pero como vosotros no erais socios, no hicisteis nada”, dispara, directo a la memoria de las ondas.
Zalba repasa igualmente qué significó ese cambio a Sociedad Anónima Deportiva en la mayoría de los clubes. En lugar de solventar los problemas de endeudamiento del fútbol español, catapultó la deuda por las nubes. «Privatizaron un sentimiento con el resultado conocido: la ruina.», dice de unos clubes que son más que nunca caldo de cultivo ideal para manipuladores, tiburones y escapistas financieros. “Hemos sido humillados, nos han arrebatado y han vendido nuestro patrimonio, nos han endeudado, han jugado con nuestros escudos y ensuciado nuestros colores…”.
Zalba incide en la huelga de la AFE, con una segunda bala que sisea en el guiño a Niembler (“Fueron a por los jugadores, pero como vosotros no erais jugadores no hicisteis nada”) y concluye exigiendo coherencia a los aludidos, acordándose del silencio habitual de los grandes medios ante los logros reivindicativos de la FASFE. Unos logros que, de ampliarse, sí cambiarían de veras, porque tratan de cimientos y no de parches, la estructura del fútbol español.
Aquí, sin ánimo de profundizar y con el deseo de abrir debate, entiendo que esto es un conflicto de intereses. Y entiendo que en la guerra cada uno defienda los suyos. Las radios lo hacen, los propietarios de los clubes también. No entiendo, entonces, por qué a los aficionados se les pide y aceptan defender los intereses ajenos: los de las radios, los de los dueños de sus clubes. ¿Por qué en este país los aficionados no apoyan en masa a quienes defienden los suyos? ¿Aún no saben que nadie lo hará por ellos?
foto: fanseurope.org







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#1 Miguelbuke dijo,
6 septiembre 2011 10:32 am
A mí lo que me parece triste es que haya mucha gente que se olvide de que, de la misma manera en que sólo unos pocos son amos de clubes, trabajadores de medios radiofónicos, o dueños de derechos audiovisuales, todos son o han sido aficionados, como mínimo en su orígen. Y por ese aspecto común e inherente, nadie lucha.
#2 Miguelbuke dijo,
6 septiembre 2011 10:37 am
Aclaración:
Con lo de “nadie lucha”, me refería a “nadie de los que tienen otros intereses, económicos o mercantilistas”, por supuesto.
#3 José Fernández dijo,
6 septiembre 2011 3:34 pm
La cuestión de fondo está clara ¿Queremos un fútbol plenamente mercantilizado (capitalista, vamos) o no? Me parece bien, hasta cierto punto, la visión democratizadora de la FASFE. Pero es dificil que en un negocio tan grande como es ahora mismo el balonpie se dé marcha atrás.
Sigo opinando lo mismo, lo que hace falta es que los controles, que ya existen, se apliquen rigurosamente para evitar casos como el de los Gil o Lopera (por mencionar 2 de los más sangrantes, nada más). Pero estamos en lo de siempre, meter mano a los clubes acojona a los partidos políticos. Lo que hace falta entonces es otra cultura por parte de los aficionados; que estos exijan una mayor transparencia en la gestión de los clubes, que no desvíen la mirada cuando se trata de su equipo. Pero ya me dirás tú que madridista o barcelonista aceptaríamos que mandasen a nuestro equipo a 2ª por incumplimientos con la Hacienda Pública, o, peor aún, con otros clubes.