A vueltas con este desenlace supercopero en sesión golfa, Casillas como todos fumando en pipa, la huelga de astros y el compromiso Champions del Villarreal, lo que les quiero contar les importará entre poco y nada pero como en DDF, en especial el que firma, somos cabezones y tenemos una manía recalcitrante por acordarnos de las cosas no me resistiré. Alla voy, tal día como hoy pero en 1996 David Beckham nacía para el mundo con un golazo al Wimbledon desde el centro del campo. La lista de éxitos la rompía Babylon Zoo, los aficionados a la basura pop los recordarán, con una canción titulada Spacemen, la banda sonora justa para un gol de otro planeta.
Paren la película. La pelota le llega a un rubito en mitad de Selhurst Park, el Wimbledon compartía “piso” entonces con el Crystal Palace porque el infame Plough Lane no pasó las severas revisiones de seguridad que regían en la isla tras la desgracia de Hillsborough. La redonda bota delante de un cromo cualquiera, David Beckham llevaba tan solo 42 partidos de liga a las espaldas, incluida una cesión al Preston, y aun despachando una regularidad y brillo prometedor el año anterior no era, ni por asomo, el dios en la tierra en que se convirtió al poco para la mayoría de aficionados ingleses. Un balón y delante un chaval que ni siquiera había jugado con la selección, que no era aun El Póster. Y, ¡acción!
Dió igual. Con la gasolina mental que le da el 0-2 arriba frente a un rival pegajoso y un raro talento para el golpeo en el bolsillo, David Beckham no piensa como los mortales. Si le zurro aquí y fallo me van a torear durante toda la semana es un concepto lejano bajo el blondo flequillo del centrocampista. Desde distancia absurda otea y le pega a puerta como los ángeles, la pelota vuela hasta la portería de Neill Sullivan con la perfección de un vídeo viral amañado y es gol. Y es un pedazo de gol y Beckham, ab-so-lu-tely brilliant se relamió el comentarista, subió como la espuma. Al mes siguiente su cara empapelaba las habitaciones de media Inglaterra.







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#1 Futìle dijo,
17 agosto 2011 3:04 pm
Vaya, no esperaba ver a Beckham en sus comienzos con el 10 a la espalda.
#2 Fanshawe dijo,
17 agosto 2011 3:30 pm
Juas, Babylon Zoo
#3 Dr. K dijo,
17 agosto 2011 6:41 pm
Casualidades de la vida, este gol lo ví yo en directo. Estaba yo en Santiago de Compostela de turismo, hacía un calor que se derretían los adoquines, y me metí en el primer bar que encontré a tomarme algo fresco. Era un sitio pequeño, con un par de tipos en la barra tomando una cerveza y cuatro jubilados en la esquina jugando al mus. Cuando pregunté que quienes eran esos que estaban jugando, el camarero respondió “no sé, unos ingleses” (hagan uso de su imaginación y ponganle un acento gallego). De repente, alguien la cuela desde el centro del campo. Uno de los jubilados, el que tenía la tele de frente, se percata del golazo que acaban de meter y su atención se desvía hacia la repetición de la jugada (recordemos que esto es hace 18 años; no había docenas de cámaras en los campos, y si te daban tres repeticiones distintas, tenías que darte por afortunado). Los otros tres, dandose cuenta de que la mente de su compañero ya no estaba en la partida, se giran instintivamente hacia la tele. Pero, al ver que no reconocían ni a los equipos ni al goleador, tardaron pocos segundos en volver al importante asunto del mus. El tipo sentado a mi lado en la barra apunta a la imagen de Beckham en la tele y dice “se parece al cantante que mi hija tiene su foto en la carpeta”.