Doni, Maicon, Alex, Juan, Gilberto, Josué, Mineiro, Elano, Baptista, Robinho, Vagner Love. Con este once se plantó Dunga en la final de la Copa América de Venezuela en 2007, una competición a la que renunciaron los dos talentos del momento, Ronaldinho y Kaká, pero que el sargento del banquillo no echó de menos para ganar. Lo hizo en una final frente a la Argentina de Alfio Basile, un combinado que no presenta tantos cambios en su versión actual: mismos jugadores, problemas similares. En aquella ocasión Dunga utilizó un equipo poco mediático, con predominio de currantes del fútbol, depredadores de terreno con la distinción hábil de Robinho. Así fue el Brasil de la era Dunga, compacto y efectivo, un técnico que por suprimir fantasía lo hizo hasta en la intimidad (prohibió que los futbolistas jugaran a videojuegos en las concentraciones). Pero un Brasil al fin y al cabo vencedor, que mantuvo la esencia del trabajo en la Copa Confederaciones de 2009, que también ganó, ya con el dúo Gilberto Silva – Felipe Melo como paradigma de su identidad.
El fracaso en el Mundial de Sudáfrica impidió que la propuesta rácana de Dunga tuviera un final exitoso. Hasta entonces había ganado los dos torneos disputados, evadiendo así las críticas por el juego. El destino quiso que quedaran eliminados ante una selección que había elegido su mismo camino: La Holanda de Bert Van Marwijk, que renunció a la tradición histórica de su fútbol y a las habilidades de sus mejores jugadores para intentar tener más opciones de ganar. Después de aquél revés en cuartos de final, Brasil cambió el rumbo. Buscaron a alguien que pudiera conservar las cosas buenas de Dunga -que hubo muchas- pero cuya apuesta principal fuera por el talento, la imaginación. En El debate al que hace mención Luis Miguel Hinojal en El País: “entre el pragmatismo y el jogo bonito, porfía presente en la historia de la selección desde tiempo inmemorial pese a que Brasil haya compatibilizado como nadie ambos factores”, Brasil se decantó esta vez por la segunda
Mano Menezes (Passo de Sobrado, 48 años), fue presentado hace un año como seleccionador de Brasil con el encargo de devolver la ilusión al fútbol brasileño y en su primera convocatoria llamó a Neymar y Ganso, los dos futbolistas que mejor representan el cambio de tendencia. Ambos jóvenes, aún en el campeonato local, sin descubrir por el gran público y que en esta Copa América tendrán un escaparate inigualable, vacío el calendario de otras competiciones de primer nivel. De Neymar (19), se dice que tiene algo especial, desequilibrio y gol. Se le ha puesto la etiqueta de líder, superados los problemas de comportamiento que tuvo la campaña pasada. De Ganso (21) que es un futbolista de otra época, técnicamente exquisito. Junto a ellos, Brasil tiene a la mejor defensa del torneo: Alves, David Luiz, Thiago Silva, Adriano (y Lucio, Maicon), y una variedad de futbolistas en el centro del campo para poder dominar el balón u optar por el contragolpe en momentos determinados. En ambas situaciones el dominio del partido debería ser para la canarinha. Ya era favorita junto a Argentina antes de empezar el torneo. Tras el primer resbalón de la albiceleste, lo es aún más.
Brasil debuta hoy ante Venezuela y podría usar un once parecido a este: Julio César, Alves, David Luiz, Thiago, Adriano, Sandro, Ramires, Ganso, Pato, Robinho, Neymar. Es otra historia.
Brasil es clara favorita en el estreno del Grupo B ante Venezuela. En la página de apuestas de fútbol de bwin.com se paga a 1’16 la victoria del combinado brasileño, a 7’25 el empate y a 12’50 la victoria del equipo venezolano. Dada la superioridad del equipo de Mano Menezes y su presumible victoria, algunas cuotas interesantes son la victoria de Brasil en descanso y final, a 1’50 o el gol de Neymar, a 1’70.
Fotografía |Copa América 2011








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#1 Orwell dijo,
3 julio 2011 2:11 pm
Gran artículo, la verdad es que la tendencia y el estilo son diferentes pero veremos si puede lograr conseguir un juego fluido en el medio del campo y a la vez seguro atrás, los centrales desde luego hacen pensar que si podrá.
El cambio de Maicon por Alves era tan necesario como el oxígeno.
#2 Marcel dijo,
4 julio 2011 12:43 am
¿Alguno de los lectores de DdF se habrá atrevido a apostar por el empate?
Horrible Brasil, especialmente en la segunda mitad donde con cada cambio el equipo iba a peor, habrá sido una maldición divina por esos cortes de pelo tan feos.
Los míos me sorprendieron a pesar de no haber creado mayor peligro en ataque y mostrar en defensa los mismos despistes del día del amistoso contra España. A ver qué tal nos va ante ecuatorianos y paraguayos.
#3 manuel dijo,
4 julio 2011 2:28 am
Sólo una cosa, Brasil cayó en cuartos, no en octavos. ahi le ganó 3-0 a Chile
#4 Pol Gustems dijo,
4 julio 2011 8:03 am
@marcel
Yo no
En un par de horas espero tener tiempo y subir mi visión del partido
@manuel
Corregido, gracias!
#5 RAUL ANDRADE dijo,
4 julio 2011 7:49 pm
Brazil esta sufriendo lo de todas las selecciones de sudamerica un recambio de jugadores, lo mismo le pasa a la argentina, ecuador, peru, bolivia, venezuela y chile. las eliminatorias los paises tendran planteles jovenes con pocos jugadores de experiencia. felicitaciones a venezuela, gran disposicion tecnica por parte de Farias. El futbol sudamericano se esta poniendo muy parejo.