Me entero en el blog de Giancarlo Rinaldi, un medio italiano medio escocés enamorado de la Fiorentina al que sigo por su habilidad escribiendo sobre las cuestiones transalpinas, de que el Verona ha subido a la B. Llegaron quintos a la fase de ascenso y por eso los tenía descartados pero la gialloblu ha sabido agarrar el tren en marcha y aun con la lengua fuera y en el último vagón eliminar a un par de equipos mejor clasificados para plantarse en segunda. Así pues, cuatro temporadas después y con el aliño épico del que acostumbra consumir la parroquia histórica del Bentegodi, vuelve un clásico vuelve el Verona.
Al Verona hay que quererlo por lo que hizo en el 85. Si no han tenido oportunidad de repasar el único scudetto que se han embolsado en toda su historia háganlo ya, es altamente recomendable. Les paso hasta la invitación al bar donde lo sirven calentito. El más provinciano de todos los invitados a la jarana, ojo que por allí alternaban Platini, Maradona, Bruno Conti, Socrates y Zico, se llevó a la audiencia de calle. Y fue una historia de rebeldes y personajes la del título scaligeri. La de un pragmático hasta lo insano Bagnoli en el banco, la de las galopadas a pie cambiado de Turbo Fanna, las contras con el humo del último cigarrillo en los pulmones de Elkjaer Larsen, la magia anómala de Claudio Garella bajo los tres palos y el abuso físico de Briegel. La de las camisetas preciosas. Indaguen que merece la pena.
Pero aunque la contra de aquel Verona Bagnoli era oro no le alcanzó para replicar el modelo en el futuro y el club ha jugado al yo-yo desde entonces. Arriba y abajo hasta el último descenso en 2001, quizá el más amargo por tratarse también de la primera temporada en la élite del vecino pobre, del Chievo. No sirvió de nada la mano de Malesani ni el talento exultante de Mutu, ni el concurso de futuros campeones del mundo como Camoranesi, Oddo o Gilradino, el Verona se despeñó en la última jornada mientras el Chievo se marcaba un alucinante sexto puesto. Duro, tanto que desde entonces no levantaron cabeza hasta el punto de hundirla en la C por primera vez en 60 años. Eso fue en 2007 y ahora, con el periodo más negro de su historia alejándose por el retrovisor y proyectos realmente excitantes sobre el tapete como el nuevo estadio, el Verona parece estar en condiciones de volver al lugar que le corresponde.







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#1 cityground dijo,
21 junio 2011 12:26 pm
Otro que se alegra del ascenso del Verona, 4 años en C1 son muchos para un club tan grande. El año pasado lo tenían todo a favor para subir y la cagaron, esta temporada nadie daba un duro por ellos y lo han conseguido. Estos años tenia entradas que ya les gustaría a muchos en Serie A y llevaba mas gente al Bentegodi que el Chievo.
Ese scudetto del 85 es mítico con los Eljkaer Larsen, Briegel y el oportunista Galderisi. En una época donde la Serie A era la mas fuerte del Mundo, año 1 de Maradona en Napoli.
A ver si se consolidan en la Serie B y pronto retornan a la Serie A.
#2 Sergio Cortina dijo,
21 junio 2011 12:27 pm
yo creo que mi favorito de aquel equipo era Pietro Fanna, pura clase calva!
#3 San dijo,
21 junio 2011 1:31 pm
yo creo que lo mas difícil es el primer ascenso, y claramente el primer año de permanencia, adaptandose a la categoría, pero yo espero mucho de este equipo, no se merece esa categoría.
#4 Luis Suárez dijo,
21 junio 2011 6:41 pm
El Verona ha sido siempre un equipo que lo tiene todo para ser de mis favoritos… Todo menos esa afición que ha sido ideológicamente tan desagradable (a mis gustos, claro está).
#5 Marcel dijo,
22 junio 2011 4:52 pm
Me alegro por ellos, ojalá puedan consolidarse en la B y a corto plazo volver a la serie A. Yo por mi parte me quedé esperando por el Foggia, que al final no puedo seguirle el ritmo a los 5 de arriba a pesar de tener a los máximos goleadores de su grupo. A ver si hay mejor suerte la próxima campaña.