Observada desde la media distancia, la campaña del Valencia merece una buena nota. Primero en la Liga de los otros, tercero en el campeonato nacional, el cuadro ché logró su principal objetivo de la temporada: repetir en la Champions League, maná económico del plan balsámico financiero, herencia obligada del desastroso mandato de Juan Bautista Soler. Por concretar, a Unai Emery no le queda ni uno de los campeones de la Eurocopa de 2008. Ni Albiol, ni Marchena, ni, sobre todo, ni Villa, ni Silva. Los dos Davides del Valencia, los dos jugadores más determinantes en la parcela ofensiva, el goleador y el talento más delicioso, emigraron para dejar caja. Sin ellos, el equipo se rearmó subrayando el concepto de bloque. El resultado, si se piensa, es lógico. Notable en el torneo de la regularidad. Peor, falto de estrellas que decantasen la balanza en la igualdad de las eliminatorias, en Champions y Copa del Rey.
Ha sido un año de relevo en la portería, con Guaita (quizá la mejor noticia individual de la temporada) recogiendo el testigo del veterano César. Un año de tibiezas en defensa, con la alternancia de la línea de cuatro con la estrategia de los tres centrales, y de dudas perennes en el centro del campo, por la irregularidad de Banega, por la ausencia de un armador que asegurara el cuajo y el mando de los partidos. Topal, Costa… Hubo más llegada que timón. El Valencia ha sido más peligroso en la réplica que en la propuesta. En las ráfagas punzantes de Mata, en los espacios alrededor de la boya Aduriz, en los picotazos postreros de Soldado. Meses de transición para Pablo, meses de despedida para Joaquín y Vicente… Retales insinuantes de Jonas. La suma de todo ha valido la plaza en el podio, sentenciada en el 5-0 al Villarreal, cuarto y rival vecinal, en la noche más dulce de Mestalla.
El Villarreal, precisamente, frustró al Valencia en Copa del Rey. Los amarillos, inferiores en tres cuartas partes del cruce, remontaron en el segundo tiempo de la vuelta, en cuarenta y cinco minutos de frenesí. La eliminación provocó la mayor lluvia de críticas hacia Emery. A menudo en la picota, siempre en discusión, más por cuestiones estéticas que numéricas, el entrenador sufrió los vientos habituales en uno de los banquillos más calientes del país.
El ruido volvió tras la extraña ronda con el Schalke. El Valencia cayó en octavos de la Champions con la peor sensación posible, la de sentirse mejor que quienes te acaban de enviar a casa. Ocurrió en Mestalla, con el gol inicial de Soldado y la impía respuesta de Raúl, que exprimió los méritos alemanes. Y ocurrió en la vuelta, también, con la suplencia de Soldado, con Neuer marcando los límites de Aduriz, y con otra ventaja desperdiciada de la manera más tonta, dolorosa y cruel. Una espina amarga difícil de digerir.
Lo mejor: El sprint final de Soldado. La novedad de Guaita. Tercer puesto liguero.
Lo peor: La eliminatoria con el Schalke. La actitud en determinados momentos de la temporada, como la visita del Madrid a Mestalla.
foto: valenciacf.com







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#1 Rubio dijo,
19 junio 2011 2:50 pm
Mi más sincera admiración por este Blog, es realmente un gran cúmulo de información deportiva equitativa y parcial.
#2 anónimo dijo,
19 junio 2011 7:08 pm
Querías decir imparcial?
#3 Rubio dijo,
19 junio 2011 10:49 pm
eso, mi madre como estoy???
#4 conducir un ferrari dijo,
19 junio 2011 10:55 pm
la verdad que la liga ahora mismo es como la política, total bipartidismo, si el valencia jugara en otra liga se le reconocería muchisimo más
#5 litotamez dijo,
20 junio 2011 12:59 am
Excelente articulo, chicos me gustaria leer alguno sobre el Milan de estas epocas, ya que ese es mi equipo, bueno en fin, un saludo desde Costa Rica
#6 chimoeneas dijo,
20 junio 2011 12:05 pm
Visto desde lejos, fuera del ruido y las urgencias que suelen rodear al club, el Valencia ha hecho un temporadón: ha acabado como el primero de “los normales”, ha sabido reponerse de las bajas de un tal Villa y un tal Silva (casi nada) y a pesar de sus problemas en defensa se ha mostrado como un equipo inteligente capaz de adaptarse a lo que se pedía en cada partido. Además, ha encontrado a grandísimos relevos en jugadores como Guaita o Soldado. Con la crisis brutal que arrastra el club y las bajas, me parece de aplauso lo conseguido por el Valencia.
#7 Psicoanalista dijo,
20 junio 2011 12:44 pm
Enhorabuena Enrique, sobresaliente artículo, excelente perspectiva.
Como aficionado valencianista coincido en cada uno de los puntos. Hemos echado de menos el timón de Banega, pero sobre todo la solidez defensiva. Ni David Navarro, ni Maduro, ni Dealbert han estado a la altura. Con un 5 ‘pelao’ etiquetaría a Ricardo Costa y Stankevicius, buenos defensores pero contagiados de la inseguridad constante de los laterales (Miguel, Bruno, Mathieu..).
La eliminatoria contra el Shalcke fue dura, muy dura. Creo que teníamos mejor equipo que el Shalcke, incluso que practicábamos un mejor fútbol, pero la tónica fue la misma que en la eliminatoria de Copa, o en los partidos contra Barça y Madrid. Imposible mantener la portería a 0, y eso se acaba pagando.
Afrontamos con ilusión esta nueva temporada. Sin alardes, sin objetivos más allá que repetir podio y hacerlo bien en Europa. Creo que Mata y Soldado darán un paso al frente. Salvando las distancias podrían ser los nuevos Silva y Villa del proyecto valencianista. Futuros capitanes junto a Guaita, espero.
Un saludo y enhorabuena de nuevo.
Y, ahora más que nunca, PPO! En Valencia estamos curados de espanto con los fulanos y mangantes que se hacen con el poder del club. Ojalá el Castellón salga adelante, de verdad.
#8 Postmoe dijo,
20 junio 2011 2:33 pm
A mí me sorprende que se hable de Soldado y no del temporadón de Tino Costa, Aduriz o de Topal. Mucho mejor primera vuelta de Costa y Aduriz, excelente adaptación de los tres con espectacular segunda vuelta de un Topal que tuvo que empezar de cero.
Es como muy surrealista todo.
#9 Rubio dijo,
20 junio 2011 3:31 pm
Topal???? si apenas ha jugado…
#10 Jarl dijo,
21 junio 2011 1:36 pm
Topal ha jugado bastante, y haciéndolo muy bien. Ha cuajado una temporada muy buena, y más si se tiene en cuenta que le ha costado hacerse entender con sus compañeros (el turco no es ni parecido al español) y que ha tenido que luchar contra la caverna mediática valenciana (sí, tenemos la nuestra propia :-p) que lo ha atacado contínuamente buscando la titularidad de Albelda, que como se ha demostrado hace mucho que dejó de tener un nivel aceptable para un equipo como el Valencia.