De equipo revelación a intrascendencia superflua. Quizá sea el mejor resumen para la temporada de un RCD Espanyol al que las exigencias del campeonato se le hicieron excesivamente duras. Con una plantilla muy similar a la de la campaña anterior y una política deportiva claramente continuista con el proyecto sembrado dos años atrás por Mauricio Pochettino, el conjunto perico pretendía seguir consolidando las bases del futuro con esa especial querencia por la cantera del club aderezada por puntuales refuerzos venidos de fuera que aportaran experiencia y mejorasen el nivel. Tal vez por eso, por esa economía de subsistencia, las expectativas durante el pasado verano no eran demasiado altas. Una temporada tranquila, sin sustos relacionados con el descenso. Consolidación y estabilidad. No era mucho más lo que pedía la parroquia blanquiazul.
El primer requisito que se autoexigió el equipo dirigido por Pochettino fue el lógico, el que suelen firmar todos aquellos equipos que pretenden la ansiada estabilidad: hacerse fuertes en casa. Y lo hicieron. Una racha de siete victorias consecutivas en Cornellà-El Prat en los siete primeros partidos como local (no cayó hasta la visita del Barça), aupó al Espanyol a posiciones de privilegio. Pese a los tropiezos lejos de su estadio, los pericos se encaramaron a la cuarta posición de la tabla. Afianzados en puestos de europeos apoyándose en los goles y la voracidad ofensiva de Osvaldo, la firmeza aportada en la medular por el joven Javi Márquez y las irrupciones puntuales, pero siempre oportunísimas, de Callejón, Verdú, Luis García o Álvaro Vázquez. Casi parecía un sueño.
Además, y para confirmar esa sensación de torrente inagotable que parece proceder del subsuelo de la cantera espanyolista, jóvenes promesas como Dídac Vilà, Víctor Ruiz o Raúl Baena, además de los ya mencionados Márquez y Álvaro, gozaban cada vez de mayor protagonismo en los esquemas del técnico. La temporada discurría, pues, según los planes trazados. Fortaleza como local, jóvenes acaparando protagonismo y posiciones más que tranquilas mediada la temporada.
El ecuador de la competición supuso un punto de inflexión en la temporada perica. Por un lado, el club se vio prácticamente obligado a desprenderse de dos de sus principales puntales defensivos. Dídac Vilà y Víctor Ruiz tomaron rumbo al calcio, con destino a Milán y a Nápoles respectivamente. Ninguna de las dos salidas se salía del guión previsto, aunque quizá sí que llegaban varios capítulos antes de lo esperado. A las salidas de los dos canterano se unió la inoportuna lesión de Osvaldo. Sin el argentino, el Espanyol perdía su principal referencia goleadora, circunstancia que a la larga terminó pesando en la trayectoria del equipo.
Incapaz de frenar la sangría de puntos en casa, el Espanyol comenzó a ver como sus opciones europeas se esfumaban conforme se acercaba el tramo final de una temporada que se había hecho excesivamente larga. Al mismo tiempo que sus competidores directos apretaban los dientes, los pericos se desinflaron irremediablemente. Quizá conscientes de que habían rendido durante tres cuartas partes de la campaña por encima de sus teóricas posibilidades, a los blanquiazules pareció no pesarles en exceso su hundimiento final y su virtual renuncia a Europa. Al fin y al cabo, habían cumplido su objetivo de salvar la temporada como un paso más hacia la estabilidad del club. Sin alardes ni florituras, pero con la natural satisfacción del deber cumplido.
Lo mejor: Osvaldo cada día crece más, es un delantero con el que estar tranquilo. La ansiada estabilidad del club con Pochettino parece cercana. La cantera perica parece inagotable. Nadie echó en falta a Tamudo.
Lo peor: Cierto conformismo, unido a la salidas de Dídac y Víctor Ruiz mas la lesión Osvaldo, impidieron al equipo entrar al sprint final por Europa con posibilidades.






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#1 Hornblower dijo,
13 junio 2011 4:22 pm
Las ventas de enero fueron esenciales. Pochetinno con poco ha hecho mucho!. Muchos partidos ha sido el equipo de liga con más cantera jugando, lo que dice que hay futuro!.
El nuevo campo se nota, ya no es el frío Monjuic…
#2 onofre dijo,
13 junio 2011 6:35 pm
Curiosamente el summun de la cantera no acaba verano sin gastar 50-60 millones de euros, y al lado, el equipo vecino compite a su propio nivel gracias a una gestión de cantera asombrosamente eficiente.
Los Mejores Extremos 2011
#3 Kurono dijo,
13 junio 2011 11:05 pm
Lo del Espanyol es el colmo de la inutilidad en cuanto a administrar recursos (eso sin contar al Atlético de Madrid, caso especial). Didac Vila no jugó nada en el Milan, ¿por qué razón no lo vendieron y le acordaron pagar su ficha durante 6 meses mientras sigue en la disciplina “perica” y posteriormente se incorpora a la disciplina “rossonera” iniciando esta temporada. El “señor” Sánchez Libre ha sacado buena tajada de ambas ventas y el fiasco de no entrar a Europa League es únicamente suya. Puede haber responsabilidades por parte de Pochetiño o el caso de unos jugadores que literalmente tiraron a la basura media temporada con una pésima actitud. De todas formas, la E.L. hubiese sido un buen premio (muy merecido por cierto), pero luego de esto, sería bueno que los socios tomaran nota y le hicieran la vida a cuadros a Sánchez Libre.
#4 Cristian dijo,
14 junio 2011 11:40 am
Lo que yo no termino de entender es cómo un club como el Español, que cada año emprende un nuevo proyecto, a mitad de temporada se deshace de 2 jóvenes promesas que han devenido realidades, jugadores titulares en mitad de una campaña en una plantilla que no va sobrada de efectivos. Tan rematadamente mal están las arcas como para encontrar esa “balsámica” solución caída del cielo??
Imaginemos al Real Madrid vendiendo en invierno a 2 jugadores titulares a esas alturas de temporada, y veamos qué tal se apaña el resto de la temporada en esa situación. Por cierto, deben ser 2 jugadores de la misma línea.
Trasladando esa situación a un club como el Español, creo muy meritoria su campaña este año, si no es de 9, le pondría un 8,5!
Esperemos que éste verano el Español no gaste otros 10 kilos en refuerzos, porque entonces no entendería a qué vinieron las urgencias de invierno….