Cuando, mediada la temporada, el Sporting de Gijón dio con sus huesos en las posiciones de descenso y se vio inmerso en una preocupante crisis de resultados, muchos dieron a los asturianos por candidatos evidentes a perder la categoría. Quedaba aún mucha Liga, pero las sensaciones, no nos vamos a engañar, no eran nada buenas. Con cinco puntos de treinta posibles, entre las jornadas 8 y 18, a Manolo Preciado sólo le salvó la falta de liquidez del club. No se podía hacer frente ni a su finiquito ni a la contratación de un nuevo entrenador que asegurase una reacción mínima. Por eso, y por el arraigo del técnico cántabro entre la afición de El Molinón, el equipo siguió hacia adelante con lo puesto, apretando los dientes y conjurándose para salvar el pellejo. Quizá en su momento se deseó un cambió en el banquillo que enderezase la situación. Estoy casi seguro de que, a toro pasado y a la vista de la evolución de los acontecimientos, la destitución de Preciado habría sido un error.
Con una plantilla muy similar a la que logró la permanencia la temporada pasada, el Sporting encaraba su tercer año en la elite tras su regreso con la esperanza de afianzarse poco a poco en la categoría. Así, sólo Nacho Novo, recuperado de su exitosa aventura escocesa, Sebastián Eguren, el canario Ayoze y el delantero argentino Sangoy llegaban al Principado como caras nuevas. Picante para una delantera adormecida y con escaso gol y contundencia para el centro del campo.
La columna vertebral del equipo se mantenía, pues, con respecto al año anterior. ¿Por qué cambiarla, salvo necesidad, cuando había funcionado correctamente? Con la portería repartida entre Juan Pablo y Cuéllar (con cierta preferencia hacia el leonés), la defensa apuntalada con viejos conocidos como Botía (sobre quien se especuló que podría incluso a ser repescado por el Barça), el francés Grégory, los laterales Lora, Canella y José Angel, la creación de juego confiada a Alberto Rivera, la destrucción a Sebastián Eguren y la mordiente ofensiva repartida entre David Barral, Diego Castro, De las Cuevas, Sangoy, Novo o Bilic, el objetivo era el habitual: hacerse fuertes en El Molinón y evitar una sangría excesiva a domicilio.
Pero nadie afirmó que la temporada sportinguista fuese a ser cómoda y tranquila. Al contrario, y como ya hemos apuntado párrafos atrás, los malos resultados y la preocupante clasificación allá por el ecuador del campeonato a punto estuvieron de echar por tierra el trabajo del equipo. Fue una etapa crítica, la trancurrida entre los meses de noviembre, diciembre y enero. Los de Preciado caían eliminados por el Mallorca en Copa del Rey a las primeras de cambio y además, circunstancia que preocupaba de verdad a la afición gijonesa, se mostraba incapaz de dejar su portería a cero, asentándose peligrosamente en posiciones de descenso. El propio técnico cántabro hacia autocrítica y se declaraba a sí mismo sobrepasado por la crisis de resultados. En mitad de este clima de incontenible tensión, las declaraciones de José Mourinho acerca de la ‘profesionalidad’ del conjunto asturiano hicieron mella en el equipo.
Sin más remedio que hacer fuerzas de flaqueza e intentar salir a flote por todos los medios posibles, la nave sportinguista, comandada por un Preciado sobrepasado pero seguro de la respuesta de su grupo, comenzó a recuperar la confianza a medida que se iban dando algunoas resultados positivos. La buena racha de puntos conseguida en el arranque de la segunda vuelta proporcionó un tranquilizador colchón de puntos que permitió al Sporting no volver a pisar posiciones de descenso desde el mes de febrero. Con todo, aún quedaban de superar los escollos propios de un equipo con escasa profundidad de banquillo y poco, muy poco gol.
Pese a todo, el final de temporada fue plácido en El Molinón. Salvados con antelación, quién lo iba a decir allá por el mes de enero, los de Preciado pudieron disfrutar de la tranquilidad que da saber que continuarán, por cuarta campaña consecutiva, en Primera. La consolidación está cercana.
Lo mejor: La capacidad de reacción de un grupo que parecía desahuciado. Excelente balance defensivo global, con sólo 42 goles encajados. La, quizá contraria a la voluntad de la directiva, continuidad de Preciado. Buen nivel de futbolistas como Lora, José Ángel o Diego Castro.
Lo peor: Muchas opciones para el ataque pero todas con la pólvora mojada. Con 35 goles a favor, fueron el segundo equipo menos realizador.






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#1 Mnndz dijo,
8 junio 2011 5:32 pm
A grandes rasgos así fue, pero ignorar las apariciones de Nacho Cases y André Castro es absolutamente imposible.
#2 wizco dijo,
8 junio 2011 6:23 pm
Muy de acuerdo con el artículo, pero más de acuerdo con el primer comentario: Nacho Cases y André Castro fueron cruciales en el cambio del Sporting en la segunda vuelta.
#3 pedimes dijo,
8 junio 2011 7:28 pm
Totalmente de acuerdo. El centro del campo mejoró una barbaridad tras darle la oportunidad con el primer equipo a Nacho Cases y conseguir la cesión de André Castro. Sin olvidar la mejoría en la defensa, mucho más segura tras darle la titularidad a un Iván Hernández que también estuvo enorme siempre que participó.
#4 ese_joose dijo,
8 junio 2011 9:10 pm
Problemas para dejar la portería a 0? En la otra liga, fueron el equipo menos goleado.
Rezo porque el Sporting consiga la cesion de algun delantero, visto como funcionó Caicedo en el Levante . . .
#5 Borja Barba dijo,
8 junio 2011 9:14 pm
@ ese_josee
Comprueba a ver en cuántos partidos mantuvo el Sporting su puerta a cero entre los meses de noviembre y enero, que es a lo que se refiere ese “problemas para dejar la portería a cero”.
Saludos.
#6 urban classics dijo,
9 junio 2011 2:03 am
el proyecto de manolo preciado es el que es, el que ha llevado al sporting a primera y el que lo ha mantenido estos años. los que llevamos al sporting dentro confiabamos de forma sobrada en este proyecto y desde luego no creo que en ningún momento se planteara su destitución, despues de su disputa con mouriño toda la prensa capitalina aprovechara una mala racha para cargar día tras día contra el de astillero. una vergüenza más de este nuestro futbol. pero ¿y quien lo arregla?
#7 Kurono dijo,
9 junio 2011 6:32 am
Pues un problema es la directiva del Sporting, ampliamente criticada que pensaba vender a su lateral izquierdo en invierno y sacudirse al técnico (que si, se planteó, pero felizmente no se concretó).
Lo interesante es que si hubiera habido algo de regularidad, sobre todo en los meses fatídicos de noviembre a enero, estaríamos ahora mencionando una agradable sorpresa, un puesto a E.L., sobre todo viendo como se diluyó el Espanyol y de la misma historia de siempre del Atlético (que supongo, publicarán más adelante). En fin, otra nueva temporada en la élite, lo cual es un logro para los asturianos. ¿Podría ser este el principio de afianzarse en la Primera y luego estar ahí, sin tanto para luchar en Europa, pero sobrados para no descender? Esa es una clave para que luego vengan cosas mejores, pero es una suposición mía y va a largo plazo.
#8 ese_joose dijo,
9 junio 2011 6:08 pm
El tema es progresar, fijarse como objetivo asegurar cuanto antes la permanencia, y a partir de ahi, lo que venga. Yo casi prefiero no asomarse a Europa, mira como le fue al Getafe y ellos si tienen dinero para fichajes..
#9 Dani192 dijo,
10 junio 2011 4:43 am
Bueno, para empezar iba a comentar lo que ya han apuntado algunos compañeros; Nacho Cases y André Castro fueron muy importantes, demasiado como para pasarlo por alto.
Cuarta temporada en primera. El equipo va mejorando. La defensa es más segura, en ese aspecto se ha mejorado mucho. Si el nuevo fichaje Damián Suárez cuaja en el lateral derecho podríamos ver a Lora de vuelta al centro del campo. En esta línea también hay buenos jugadores y esperemos que André se quede una temporada más.
Los problemas empiezan en el último tercio del campo. Sacan muy bien el balón jugado desde atrás, con mucha claridad, pero luego el juego se dispersa y no saben bien cómo llegar al área contraria. Por eso me parece importante fichar a alguien que nutra de pases a los delanteros.
Pero además hay que traer un delantero, está claro. Barral parece que le gusta mucho a Preciado y es bueno, lo hace casi todo bien, pero es torpe en la definición. A Sangoy le vimos muy poco pero me da la sensación de que puede aportar mucho más. Nacho Novo es muy físico, válido para contraataques y todo eso, pero no es el delantero que el Sporting necesita. No obstante podría tener más protagonismo con la marcha de Diego Castro. Lor normal sería que Bilic se marchara. Espero que consigan traer a un delantero con olfato goleador, que hace mucha falta.