Recién ascendido de la Liga Adelante la pasada temporada, el Levante UD afrontaba su retorno a Primera cauteloso. Sus anteriores y más recientes experiencias entre los grandes habían sido traumáticas y fugaces, y la experiencia aconsejaba no levantar los pies del suelo y tratar de amarrar la permanencia poco a poco, con constancia y practicidad. Sin tirar la casa por la ventana, la directiva granota decidió (o, más bien, se vio obligada, dadas las precarias circunstancias económicas) apostar por la continuidad del bloque del ascenso. Austeridad y unión en tiempos de crisis. Varias caras nuevas, casi todas ellas con sobrada experiencia en Primera (Sergio, Javi Venta, Munúa, Del Horno, Valdo…) y un par de apuestas arriesgadas, como el ecuatoriano Felipe Caicedo (cedido por el City tras su anterior experiencia en Málaga) y el uruguayo Christian Stuani.
Sin excesiva presión y con mucho que ganar y poco que perder, al conjunto levantinista le costó hacerse con el ritmo de competición de la nueva categoría: en los primeros tres partidos del campeonato sumó tres derrotas y encajó 10 goles. Parecía claro que la continuidad en Primera iba a ser poco menos que una quimera.
El conjunto dirigido por Luis García Plaza firmó una primera vuelta que lo situaba como claro favorito en todas las apuestas por el descenso. Incapaz de encadenar dos victorias seguidas en los diecinueve primeros partidos del torneo, el Levante encaraba la segunda vuelta con tan sólo 15 puntos y como colista de la clasificación. Nada parecía funcionar. Ni la experimentada defensa (ésa que Enrique Ballester comparó con el Grupo Salvaje de Sam Peckinpah) con los Ballesteros, Del Horno, Nano, Juanfran y Javi Venta, ni una delantera sin estrellas ni figuras resolutivas. La vuelta de los granotas a la máxima categoría del fútbol español parecía una durísima penitencia.
Sin embargo, y tras el bofetón que supuso el 8-0 encajado en el partido de Copa en el Bernabéu, algo cambió a partir del arranque de la segunda vuelta. Como si el Levante hubiese decidido partir de cero de nuevo. Una temporada nueva. Y, de pronto, comenzaron a llegar los resultados. Y con ellos, la confianza, la seguridad. A medida que se sumaban puntos, la fuerza del conjunto crecía.
27 de 36 puntos posibles colocaban a los valencianos como el tercer mejor equipo de la segunda vuelta (sólo por detrás de los dos gigantes), fuera de las posiciones de descenso y con la ilusión puesta en meterse en el pelotón de la pelea por Europa. La definitiva explosión en la delantera de Felipe Caicedo, una bestia del área por la que el club ha decidido pagar un millón de euros por hacerse con sus servicios de manera definitiva y la oportuna seguridad defensiva conseguida precisamente en el momento clave de la campaña terminaron por ratificar la salvación del Levante. Objetivo conseguido. Y con creces.
Lo mejor: Una segunda vuelta de ensueño. Los goles de Caicedo y el buen rendimiento del grupo de veteranos comandado por Ballesteros, Del Horno, Valdo o Javi Venta. La cuota de responsabilidad de Luis García Plaza.
Lo peor: Un arranque demoledor lastró en exceso al equipo. Difícil destacar algo malo en un conjunto que ha rendido por encima de sus posibilidades.






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#1 Mark dijo,
4 junio 2011 6:31 pm
Muy grande Ballesteros, gente como el, Pinillos, Puñal deberian ser mas valorados. FUTBOLISTAS.
#2 figu dijo,
5 junio 2011 2:32 pm
Magnífica la temporada del Levante.
#3 Miquel dijo,
5 junio 2011 8:32 pm
Según Luis García, el secreto de este equipo es muy sencillo: como están ‘tiesos’ en las últimas temporadas han tenido que esperar a los últimos días de mercado para cerrar la plantilla, por lo que, insisto según LuisGar, hace la pretemporada a partir de septiembre y es a finales de diciembre cuando su equipo está ‘a punto’ y con los automatismos adquiridos.
Ya nos pasó hace un par de temporadas para acabar la temporada tranquilos y la campaña pasada, con una segunda vuelta de ensueño (creo recordar que sólo dos empates y una derrota en veintiún partidos) ascendió contra todo pronóstico.
Este año ha sido otra vez igual. Y el gran responsable es el técnico madrileño, señalado por varios colegas como de los que mejor te ataca en los espacios que dejas y que incluso ha sido muy bien valorado en blogs foráneos que han abordado la liga española .
Yo sí le saco un pero: no me ha gustado cómo han pasteleado al final de la Liga, pero que además negaran la mayor al ser preguntados por ese tema, me ha hecho hervir la sangre. ¿No saben ‘hacerse los locos’? En ese aspecto hemos hecho un ridículo increíble.
Saludos
#4 Kurono dijo,
6 junio 2011 12:00 am
Pues el mejor fútbol y el equipo de los “chicos” que más se mereció salvar, era el que menor presupuesto presentó para el ascenso. Curioso, pero cuanto menos alegre. Ahora que no les vuelva a pasar el “síndrome de la segunda temporada”.
#5 Lordcab dijo,
7 junio 2011 11:39 am
Realmente #3 si ésto fuera una Liga seria, no solo se tendría en cuenta el pasteleo que ha tenido el Levante contra Barca, Valencia y Sporting firmando empates… así a bote pronto se me ocurren resultados “raros” como la victoria de la Real frente al Barca, la victoria del Zaragoza en el Bernabeu, el empate del Depor contra el Barca, la victoria del Sporting contra el Racing y otros cuentos digamos “sospechosos”… tendrían que intentar resolver de algún modo eso de no jugarse nada de nada al final. El reparto de los derechos de TV en función de la clasificación sería un buen método… ya que éste año, el Zaragoza pudo pasar de quedar el 18º en la última jornada a quedar finalmente el 13º… si eso supusiese por ejemplo 6 millones de euros, supongo que todos saldrían con más ganas al final…