El corazón atiende a razones que la razón no entiende. En el caso del fútbol, más si cabe. Qué profunda pena sentí justo en el momento en que se confirmó que mi querido West Ham descendía, después de tanto tiempo, al Championship. Los hammers es un equipo que quiero desde hace años. Pero a diferencia de otros, a los que conocía antes de haberme enamorado de ellos, mi pasión por el West Ham nació como un amor virtual. Me hice hammer cuando apenas conocía su nombre, sus colores.
Fue tal y como os lo cuento. En los últimos meses del curso 92/93 yo era un estudiante de bachiller que se empeñaba por intentar comprender –o cuando menos memorizar temporalmente- ciertos aspectos de la vida y el mundo que aparecían recogidos en los diferentes y pesados (al menos para la espalda) libros de texto de BUP. Para lograr los ansiados aprobados –más bien la anhelada libertad veraniega, todo hay que decirlo- reduje radicalmente mis horas de calle en un ejercicio de disciplina que se me antojaba espartano. Aún cuando los fines de semana eran sagrados, tocaba centrarse en el papel durante los cinco días laborables, destinando las tardes exclusivamente al latín, las matemáticas, la lengua, la historia y todos esos inventos del demonio creados para amargar la existenncia de un adolescente. Fuera de mi habitación la vida ardía, pero había que sacrificarse.
Todo habría ido bien si no fuera porque en una de las tardes dedicadas al estudio, mi hermano apareció con un nuevo juego fútbol para el ordenador (teníamos un Amiga). Ahí andaba yo con mis declinaciones latinas, cuando la mirada comenzó a írseme poco a poco hacia la pantalla en la que mi hermano se esforzaba por comprender de qué se trataba aquel conjunto de rectángulos con texto en inglés en el que el juego se desplegaba. Con su dominio de niño español de trece años de la lengua de Shakespeare, se perdió en el laberinto del texto ininteligible. Como soy un buen hermano, hice el esfuerzo de dejar los libros y, por unos minutos, intentar ayudarle. El juego, me dijo, se llamaba “Championship Manager” y se trataba de ser el entrenador de un equipo inglés. Navegué un poco por los menús, intentando entender cómo se podía dirigir un equipo de fútbol solo con textos y más textos. Aquello no tenía sentido.
- Pero, ¿no se juega? –pregunté.
Vaya que si se jugaba. Poco a poco nos fuimos enganchando. No recuerdo cómo fue, pero sí que pocos días después mis libros languidecían en una esquina del escritorio, mientras mi hermano, dos amigos y yo (se podía jugar cuatro al mismo tiempo) nos apretujábamos delante de la televisión (entonces no había monitores) sin perdernos detalle de la evolución de nuestros respectivos equipos, discutiendo a voz en grito ofertas por jugadores, cantando goles que no eran más que un rectángulo con el texto “GOAL” en su interior.
Como queríamos empezar desde abajo, antes de jugar pactamos que cada uno dirigiría a un equipo de la segunda división. Quién sabe por qué lo hicimos, pero en aquel momento los cuatro tomaríamos una decisión que nos acompañaría toda la vida. Mi hermano eligió el Leicester, Iker el Birmingham, David el Newcastle y yo aquel club cuyo nombre me resultó más gracioso: el West Ham, que leía textualmente, jamón oeste.
La carrera había comenzado. Desde aquel momento el destino de aquellos clubes hasta entonces absolutamente desconocidos para nosotros, dependían de nuestras decisiones.
Qué gran tiempo viví como entrenador hammer. Nunca me olvidaré de los nombres (porque eran solo nombres) que dirigí virtualmente: Miklosko (enorme portero), Dicks, Potts, Trevor Morley, Tony Gale, Tim Breacker y sobre todos, Ian Bishop, cerebro y capitán de un equipo que hizo historia jugando un 4-4-2 con estilo pass-to-feet.
Claro está que por aquel West Ham soñado, desfilaron estrellas que jamás pisaron Upton Park, como Peter Ndlovu (Coventry City), el veterano Jacki Dziekanowski (siempre era mi primer fichaje, procedente del Bristol City), Chris Bart-Williams (del Sheffield Wednesday, llamado a ser el mejor jugador del mundo) o Marco Gabbiadini (delantero del Derby County que se salía de la tabla).
Ahora que lo pienso con distancial temporal, la escena roza la absoluta absurdidad: cuatro tíos frente a una pantalla, sufriendo porque un programa echa una moneda virtual al aire para decidir si la final de la FA Cup se la lleva un nombre u otro, peleándonos porque la ley de la oferta y la demanda no suba demasiado el precio de un jugador de otro equipo que los cuatro queríamos, deprimidos porque nuestro equipo había descendido cuando los de los otros tres compañeros se mantenían en la primera división, felices por lograr un ascenso o un título que solo acontecía en nuestra imaginación.
¿Cuántas horas pasamos frente a aquel juego? Innumerables. Hoy es el día en que a veces, cuando nos juntamos los cuatro, ya adultos, trabajadores, responsables (o al menos eso aparentamos), sin quererlo surge en nuestra conversación aquel “tiempo perdido” (como decían nuestros padres, sin saber que en cierto sentido acertaban al calificarlo tan proustianamente) y hablamos con nostalgia real de unas vivencias que sólo fueron virtuales, pero que marcaron nuestra vida como hinchas futboleros. Sé, por ejemplo que David, que es del Athletic, tuvo un cierto amargor cuando su equipo real eliminó a su equipo virtual, el Newcastle en la UEFA de la temporada 93/94, porque le recuerdo hablando de Ruel Fox o Lee Clarke como si los conociera personalmente. Sé que después de aquello, cuando Canal Plus comenzó a emitir la Premier, igual que yo me tragaba todos los partidos del West Ham aplaudiendo cada vez que Ian Bishop tocaba un balón (después se me fue al Manchester City), ellos siguieron los de sus equipos. De hecho, aún hoy alguno de nosotros dice, como reconociendo algo casi vergonzoso, que en cierto sentido es de su club virtual, al que nunca traicionará.
Por eso, cuando la globalización tuvo a bien poner al alcance de nuestra mano lo que antes estaba a todo un mar de distancia (qué lejana estaba Inglaterra en 1992, ay), optamos por vestirnos por fin con las camisetas de nuestros clubes. Yo tengo una parecida a esta. Ellos tienen también han tenido donde elegir y hoy visten con orgullo camisetas que hace casi veinte años imaginaban.
Obvia decir que aquel curso suspendí casi todas. Aún tengo algún cuaderno de estudio aquella época, donde en los márgenes hay una inscripción que solo yo entiendo y que me suena a pura poesía: Miklosko-Dicks-Potts-Gale-Statham-BartWilliams-Bishop-Butler-Warzyzcha-Morley-Dziekanowski
Cada quince días y de la mano de Classic Football Shirts, la tienda online especializada en camisetas antiguas, nos acercamos al fútbol con una perspectiva diferente. Lo hacemos desde las camisetas con las que se ha construido la historia del deporte rey.







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#1 Jacoby dijo,
3 junio 2011 1:15 pm
Estoy emocionado…sinceramente, un señor articulo y ademas puedo entenderte a la perfección aunque a otro nivel algo así me paso a mi con el Football Manager. Gracias de nuevo Dadan.
#2 MiguelSureda dijo,
3 junio 2011 1:29 pm
Cualquier aficionado a los videojuegos de fútbol sabe de lo que estás hablando. En mi caso, durante años jugué a diferentes ligas de Pro Evolution Soccer (o PES) organizadas en diferentes foros, y era apasionante defender al equipo que, en la mayoría de casos, te había tocado por sorteo. El compromiso que adquirías era mayor que el de casi cualquier futbolista que juegue en esos equipos por dinero.
En mi caso, los clubes de mis amores fueron el Torino, el Sparta de Rotterdam y la selección Turca, y qué ídolos eran jugadores como Roberto Muzzi, Alessandro Rosina, Rashid Boauozan, Yuri Rose, Fatih Tekke o Semih Senturk.
#3 Carlos Pérez dijo,
3 junio 2011 1:42 pm
La de horas que nos hemos pasado los aficionados a este juego. Y, como dices, al final hace que te acabes encariñando con un club si lo pasas bien, u odiando si le llevas a la ruina. Hace unas semanas llevé al 2º puesto de la Premier al Bristol City en el CM 03/04 y le he cogido gran simpatía a este club. Por el contrario, en esa misma partida, cogí al Villarreal en 2ª y la frustración de no poder ascender me privó algunos días de tocar el juego, jaja.
Un saludo, genial como siempre, Dadan.
#4 Jaime dijo,
3 junio 2011 1:56 pm
Que cosa tan curiosa, recordar ese jugar a ser entrenador
Yo recuerdo con mucho cariño el PC Futbol, y el lograr llevar a todo un Leganés a ganar la Copa de Europa
Por supuesto, a base de terminar cambiando absolutamente todo el equipo y dedicarle muchas temporadas (virtuales) Era mucho más divertido eso, y le pillabas mucho más cariño a tus fichajes que jugar con un Real Madrid o un Barça, que para eso ya tenías el seguir “el mundo real”
Me ha hecho gracia, justo ahora, que comentes Championship Manager, ya que he terminado trabajando en una empresa de videojuegos y este pasado año he estado desarrollando precisamente una versión de ese juego, Championship Manager, para Facebook
En fin, no quiero poner directamente el link aquí, que queda un poco de spam, pero si os interesa, lo podeis encontrar facilmente, justo acabamos de lanzarlo esta semana.
#5 Rodericco dijo,
3 junio 2011 1:56 pm
Más o menos diez años después le pasó lo mismo a otro chaval con un Championship Manager que regalaban con una caja de cereales Nesquick. Uno comenzó cogiéndose un Manchester absolutamente arrollador, en el que la única cuestión real era dónde poner a Scholes. Pero la magia llegó con el Everton… Qué tiempos de felicidad aquellos y qué malas notas saqué. Pero que me quiten lo bailado, hoy seguramente pueda hablar de esto con gente como Dadan, Jacoby, Miguel o Carlos y tener una sonrisa cómplice, cosa que dudo que pasara con la formulación inorgánica o las cotangentes…
#6 pele dijo,
3 junio 2011 2:49 pm
Yo empeze en el mundo del futbol con el Pc Futbol 6.0 de Michale Robinson, vaya juegazo.
#7 Soñados mundos virtuales « Goles desde el Periodico dijo,
3 junio 2011 2:54 pm
[...] Soñados mundos virtuales Publicado: 03/06/2011 | Autor: calvo23 | Archivado en: Sin categoría | Deja un comentario » Dadan Narval - Link a la pagina original – Soñados mundos virtuales [...]
#8 Carlos Pérez dijo,
3 junio 2011 3:03 pm
@Rodericco: Sí!! Jaja, a mí un amigo (insensato él) que se compraba los Golden Grahams o los Crunch me dijo que ‘como no se puede jugar’, me regalaba el juego. Era una demo (una sola temporada), pero qué recuerdos, y horas… luego iba y le contaba a mi padre ‘pues papá, estoy con el Manchester y le he ganado a la Roma y al Mallorca, y tal y cual…’. Qué recuerdos, jaja. Luego jugué al PC Fútbol moderno, que no era gran cosa, al Fifa Manager y el Football Manager, y hace un par de años me bajé el CM 03/04, con el cual aún sigo y le da mil vueltas a cualquier juego (quizá sólo le supere el CM 01/02…).
Un saludo.
#9 Borja Barba dijo,
3 junio 2011 4:28 pm
Ludek Miklosko. Ese nombre es poesía.
#10 Alan Telpalo dijo,
3 junio 2011 5:30 pm
Bueno quizá más cercano pero con la misma pasión, quienes jugamos Hattrick le tomamos un aprecio enorme a nuestros equipos que vaya decir ni siquiera son reales y cuyos jugadores existen solo en ese mundo…
#11 Felix 1.3 dijo,
3 junio 2011 5:33 pm
La de horas que echaría yo con mi hermano al PC fútbol 5… fichajes imposibles como Savio o Luizao (el que luego fue al depor), la millonada que debias pagarle a un jovencito Ziege para que fuera tu lateral izquierdo.. aún recuerdo una especie de truco que teniamos que consistia en fichar a Lardin y despues ponerlo a al venta, el español llegaba a pagar autenticas millonadas por recuperarlo, suelo bromear con mi hermano al respecto que las deudas del Español vienen de por aquel entonces, del deseo insano de recuperar a su estandarte. Él tenia otra mania -cuanto menos extraña- que era fichar a ambos hermanos Neville, aunque luego no los convocaba nunca.. ¡¡¡lo que hace la nostalgia y la edad, parece que fue ayer!!!
#12 Jose dijo,
3 junio 2011 6:43 pm
Yo me hice del West Ham porque es la banda de los Iron Maiden! o por lo menos el bajista jugó en las categorías inferiores
#13 Kurono dijo,
3 junio 2011 6:52 pm
Y muchos se hicieron fanáticos o “suporters” del West Ham debido a Green Streets Hooligans, hombre, gracias a esa película sé sobre el ODIO de los fanáticos del West Ham contra los del Millwall (el otro año hay un mínimo de dos derbies en la Championship, será de infarto).
#14 - J - dijo,
3 junio 2011 8:47 pm
Uffffff a mi me pasó algo parecido, demasiado parecido. Por culpa del West Ham y del Championship Manager 1999/2000 (bueno, no sólo por su culpa) un servidor se hizo hammer de por vida y repitió 2º de bachillerato.
#15 JR dijo,
3 junio 2011 8:48 pm
#13 Si algo bueno puede tener el descenso del West Ham es como dice Kurono que se volverán a ver las caras con el Millwall. Menuda rivalidad… que se quede en el campo, eso sí!
#16 José Fernández dijo,
4 junio 2011 1:14 am
Estais flipaos xD
#17 pol dijo,
4 junio 2011 4:19 am
Muy bueno el articulo.
Yo no me hice del West ham despues de ver la peli de hooligans, pero si que empece a ver sus partidos, cuando podía, después de ver la pelicula.
#18 tubilando dijo,
4 junio 2011 12:18 pm
116 años de historia y sólo ha tenido 14 entrenadores, y eso que últimamente se está desmadrando un poco la cosa. Hace tiempo escuché a Miguel Angel Paniagua decir que era del West Ham, y me sorprendió. Pero no es el único.
La verdad es que este equipo tiene algo especial. Geoff Hurst, Martin Peters, que lograron los cuatro goles en la final del Mundial-66, y el capitán Bobby Moore jugaban en el West Ham. Su campo es el típico campo inglés. No sé, estoy por hacerme de este equipo.
No estoy seguro, a Miklosko creo que lo vi jugando en la antigua selección de Checoslovaquía. Era el portero suplente en la época de Skuravy.
#19 f dijo,
4 junio 2011 3:37 pm
muy grande
totalmente identificado
#20 EDGARDO dijo,
4 junio 2011 4:44 pm
YO TENGO 38 TACOS Y CONFIESO QUE POR LAS NOCHES…SIGO ENGANTXAOOO.EMPEZE CON PC FUTBOL Y AHORA ESTOY CON FIFA MANAGER…COMPLETISSIMO, MUY BUENO…LLEVO CUATRO EKIPOS A LA VEZ..ESTOY UN POCO TARRUMBA.PERO ME LO PASO PIPA. UN SALUDO…QUE NO ME VEA MI MUJER.
#21 Walter | Servicio tecnico en computadoras dijo,
22 julio 2011 12:51 am
Uyy, ese juego muy bueno.. yo prefiero jugar este lindo simulador que el winning eleven, claro que son dos formatos diferentes. Yo empece a jugar el championchip manager 4, con el Betis, y me acuerdo que una de las campañas le dimos al Real Madrid 8-2, que tal resultadaso, en ese equipo utilizaba un sistema 4-1-2-1-2, con la volante en rombo. En el medio centro, como volante tapon tenia a asuncao creo que asi se escribia, por el lado izquiero de la volante iba Benjamín, por el lado derecho iba Joaquin, como media punta estaba capi, y en la delantera, no tenia a ningun 9 neto, sino mas bien tenia a Denilson por la izquierda y pablo niño por la derecha. No me acuerdo de la defensa ni del arquero, pero si me a traido el recuerdo de la campaña que hice esa vez, salimos campeones. Creo que voy a volver a agarrar el manager de vuelta, ya que me eh alejado un tiempo por mi trabajo, pero pienso darme un relajo los domingos, pero tengo dudas de cual instalar, tengo el championchip manager 4, el football manager 2006, 2007, y 2010.
Pero lo estoy pensando creo que voy a agarrar el betis, en el football manager 2010 y llevarlo otra vez a la primera división.
Asi como dadan y sus amigos, yo tambien me volví hincha del betis, que me dolio cuando me entere que descendio.