Hoy se disputa una nueva final de la edición de esta Liga Europa que muchos seguimos llamando mentalmente Copa de la UEFA. Si uno vuelve la vista atrás y esquiva por un momento el brillo de la gran final de Dortmund en la que el Alavés nos ganó perdiendo –imprescindibles los reportajes que están dedicando esta semana los chicos de Canal Plus a tan magno evento-, se da cuenta de que, en tiempos recientes, sólo un equipo ha repetido levantando uno de los trofeos más peculiares del Planeta Fútbol. Fue el Sevilla, para quien este torneo representa mucho más que un par de resultados, dos fechas o unos kilos de plata. La Copa de la UEFA será recordada dentro de muchos años como el grial del sevillismo, de una época donde se mezclan recuerdos de gloria, el himno del Arrebato y la percepción objetiva de que, por última vez en mucho tiempo, alguien le plantó cara a la dicotomía cósmica que gobierna el fútbol español. Por eso, en un día como hoy resulta apropiado rendir un pequeño homenaje al que quedará para la posteridad como emblema de aquella generación, y que durante años ha constituido una prueba fehaciente de que las gemas de la Liga no sólo se han guardado en las cámaras acorazadas de Madrid y Barcelona. Nos referimos, por supuesto, a Frédéric Freddy Kanoute, que el fin de semana se despidió de la grada de Nervión.
No causó un gran impacto su llegada al fútbol español. El ojo clínico de Monchi, que ha descendido en agudeza con el paso de los años, detectó la ganga que se ocultaba en Londres ante la indiferencia de Martin Jol y el común de la hinchada lilywhite. Siete millones de euros después aterrizaba el futbolista en el aeropuerto de San Pablo, y alguna suspicacia se levantó en su presentación, al pisar por primera vez el césped del Pizjuán con su desgarbado 1’93, su sempiterna seriedad y esa pose de ulema que acabó convirtiéndose en un clásico de la Liga. Pinta aparte, y excepto algún que otro parabólico que lo hubiera seguido desde sus comienzos en Lyon, se pensaba en Sevilla que había llegado un tanque, un nueve de área que impondría su físico y juego aéreo a los centrales rivales. Un ariete, por tanto, a la medida del juego directo e intenso que pretendía Juande Ramos para su equipo.
Y sí, Freddy fue todo eso. Y efectivo. Y un sensacional goleador. Pero sobre todo, el fútbol español descubrió a uno de los delanteros más elegantes que haya brillado en el continente en el último cambio de siglo. Pocos como él han convertido el simple descenso de un balón volador en un paso del Bolshoi, la protección de la bola en un baile hipnótico, la definición en caricia. Ver jugar a Kanoute evocaba la tranquilidad en medio de la tormenta, la clase frente al ruido, la calma superior de un guerrero masai enfrentándose a un animal salvaje. Una forma de jugar que se ha correspondido con una forma de ser y vivir –su papel en la comunidad musulmana de Sevilla ha traspasado con mucho lo anecdótico- y que ha dejado en el fútbol español una impronta que tardará tiempo en borrarse. Porque la figura de Kanoute se ha proyectado más allá delas noches gloriosas, los títulos y los goles; por encima de su vuelta a White Hart Lane, de la Supercopa al gran Barça, el hat-trick al Madrid y el inolvidable chicharro al Getafe. Dentro de una semana la Liga se quedará un poco huérfana, porque lo que se va es un icono, cerca de la leyenda, camino del mito. La paz sea contigo, allá donde vayas.






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#1 Iván Bétiko dijo,
18 mayo 2011 8:18 pm
El jugador más grande en la historia del Sevilla, sin duda alguna, o al menos el de mejor rendimiento deportivo, si la memoria no me falla otro gran jugador que se queda sin disputar un mundial.
#2 JoseFco dijo,
18 mayo 2011 8:49 pm
Desde mi más profundo sevillismo solo puedo darle las gracias al “Gigante de Mali”, el mejor jugador de la historia centenaria del Sevilla Fútbol Club.
#3 ricardo dijo,
19 mayo 2011 2:24 am
Kanouté: sinónimo de exquisitez
#4 Sabin dijo,
19 mayo 2011 2:58 am
Nunca he tenido especial cariño al Sevilla, pero Kanoute siempre me ha encantado. Cuando leí que se marchaba, me dio pena, pues significaba que no volvería a verle en la Liga.
El hat trick que nos metió en San Mamés hace un par de años no me dolió tanto por ser suyo, con goles de magnífica factura.
Suerte allá donde vayas, Freddy,
#5 Land Decover dijo,
19 mayo 2011 5:45 am
Kanouté ha sido uno de los mejores futbolistas que ha pisado la Liga en la última década.
Clase, definición y potencia en un jugador alto, cosa que no es fácil. Tan buen mediapunta (bajaba a veces a recibir el balón cuando el Sevilla se atascaba) como delantero nato.
Me vienen algunas imágenes: sus goles en todas las finales del Sevilla (excepto la última de la Copa del Rey), sus partidos frente al Barça(supercopa de Europa) y Madrid(supercopa de España), su homenaje a Palestina que le costó la multa, su humilde carácter exhibido pocas veces en los medios o esa tranquilidad a la hora tanto de definir como de lanzar penaltis.
Merecía este homenaje.
Será recordado como el pilar básico de ese Sevilla grandioso que le disputó la Liga al binomio, que ganó dos UEFAs, que disputó Champions y que sufrió el golpe duro de la muerte de Antonio Puerta
#6 Grada14 dijo,
19 mayo 2011 11:12 am
http://grada14.blogspot.com/
Contador: ¿llama de esperanza o tumba del ciclismo?
La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.
Friedrich Nietzsche
No puedo evitar emocionarme con las victorias y el estilo de Alberto Contador, en tardes como la de ayer uno vuelve a sentir el ciclismo como hace años. Aprovechando las rampas de una atípica ascensión, la de un volcán en activo, el corredor de Pinto nos volvió a recordar al corredor que siempre persigue la victoria, no solo en la general sino en todos y cada uno de los días de la carrera.
A siete kilómetros de meta, Contador se levantó en su bicicleta y con ese pedaleo alegre que le caracteriza, demarró y fue desgastando y exprimiendo a todos y cada uno de los rivales que le acompañan en el Giro. Nos devolvió ese ciclismo de ataque y esfuerzo, sin diferencias meteóricas, con momentos de grandeza y emoción.
Continuar leyendo…
#7 Chiribetico dijo,
19 mayo 2011 12:33 pm
Tiene narices que teniendo yo 30 años y el Sevilla ciento y poco, me haya tenido que tragar al mejor jugador de su historia. Ya es mala suerte. Ese tío es de los buenos, buenos.
#8 Pepe Szendrei dijo,
20 mayo 2011 12:58 am
Chapó el artículo.
De lo que no estoy tan seguro es de que se vaya a ir este año. Su supuesta despedida fue muy fría, nada tajante.
#9 Ramón Flores dijo,
20 mayo 2011 1:02 am
Ojalá fuera así, @Pepe. No me importaría escribir el mismo artículo otra vez dentro de un par de añitos
#10 Fanshawe dijo,
20 mayo 2011 11:11 am
A estas alturas en esta casa ya saben que soy bético hasta la médula… pero qué tío Kanouté.
Recuerdo perfectamente cuando el Sevilla lo fichó, yo iba escuchando la radio local de Sevilla en el coche y creo que era Santi Ortega quien daba la noticia, venía de Francia, marcaba pocos goles, bastante ganso… pensé “vaya pufo que le han colgado a Monchi”. En la propia radio se inició un minidebate sobre la ideonidad del fichaje, incluso recuerdo que alguien hizo un comentario malicioso sobre las comisiones a representantes.
Creo que en mis treintaytantos años de ver fútbol, jamás he visto un jugador capaz de transmitir tanta tranquilidad a compañeros y grada sólo con su presencia. La pelota va por el aire y mentalmente piensas “Kanouté la para, la baja, protege con la espalda y espera que venga la segunda línea”. Con tíos como él en el campo es imposible odiar al eterno rival. Que le vaya tan bien como se merece.
#11 José Fernández dijo,
20 mayo 2011 1:30 pm
Si será bueno que hasta los béticos no tienen problema ni reparo alguno en reconocerlo. Si duda un equipo con Kanoute es un equipo más simpático y elegante. Además siempre he tenido una especial debilidad por estos delanteros-tanque con clase. A ver como sobrevive el Sevilla a su marcha.
#12 Así fue la Liga: Sevilla FC (5º) » Diarios de Futbol dijo,
15 junio 2011 8:07 pm
[...] le sienta mal ser segundo plato y compartir protagonismo. Con O Fabuloso de vuelta en Brasil y Kanouté dosificando su ingenio con cuentagotas, Negredo, máximo goleador nacional con veinte dianas, se destapó como el gran artillero que es. [...]