Cuando era pequeño, a veces mis amigos y yo jugábamos a la guerra. Nos disfrazábamos de soldados, nos pintábamos la cara, nos dividíamos en dos grupos y formábamos unos frente a otros blandiendo nuestras armas ante nuestros enemigos con gesto de concentración y amenaza. Algunos tenían pistolas de metal o plástico: recuerdo que Azibar tenía una igual que las de la serie “V”, que era fantástica y que los fines de semana, con la paga, compraba pistones que hacían un ruido atronador, como una pistola de verdad. Otros, la mayoría, habían recortado una caja de galletas María con el perfil de una metralleta y dibujado con rotulador sobre el mismo tantos botones y recovecos como se supone que debe tener una metralleta o usaban palos que la imaginación daba forma de escopetas. Las balas de estos eran onomatopeyas. Yo tenía un revólver de vaquero, de plástico, plateado, pero descascarillado ya de tanto golpe. Antaño podías pulsar el gatillo y hacía un ruido seco, clack, pero un día la goma que articulaba el resorte se rompió y nunca supe arreglarlo.
Tras estar un rato unos frente a otros e identificar así a nuestros enemigos, los bandos nos dispersábamos por la campa, unos a un lado, otros a otro. El equipo tenía un general que daba las instrucciones al resto, las cuales seguíamos con disciplina militar. Cada tarde teníamos una batalla, pero afrontábamos cada una como si fuera la última. Nos lanzábamos al suelo, escondidos tras arbustos –las ramas también servían para hacer trajes de camuflaje-, aguardando al equipo contrario, corríamos cuando creíamos estar a salvo, organizábamos escaramuzas, trampas sorpresa. Si te disparaban, debías tirarte al suelo y fingir tu propia muerte. No tenías por qué estar ahí todo el tiempo, podías ir a un lado de la campa donde se reunían los muertos a ver la batalla. A esa esquina la llamábamos “el cementerio”. Ganaba el bando que, o bien exterminaba a todos los enemigos, o bien lograba arrebatar al otro un pañuelo que hacía las veces de respetada bandera, por la que todos estábamos dispuestos a ir a “el cementerio”. Precisamente, de eso trataba el juego.
Dirán los pedagogos que el juego era poco educativo. Pero, joder, nos lo pasábamos bomba. Rodábamos por el suelo abatidos por las balas del enemigo, hacíamos prisioneros que amenazábamos con matar al primer movimiento –y que atábamos y usábamos de escudos humanos-, a veces incluso nos llevábamos algún golpe real –con consecuente chichón real-, pero siempre entre risas, gritos de júbilo y alegría. Nada malo había en nuestros juegos. Siempre teníamos claro que era una guerra simulada y que lo importante no era la guerra, sino jugar.
Bueno, a veces sí ocurrían cosas que no deseábamos. Sucedían cuando se presentaba a jugar con nosotros, permítaseme la expresión, el típico idiota. Al principio parecía uno más, pero pronto se revelaba su profunda incapacidad para simular el juego. Parecía disfrutar con el enfrentamiento y, sin venir a cuento, golpeaba a un chico del otro bando o, a un rival que huía le hacía con mala baba una zancadilla traicionera, o a uno de los prisioneros –a los que respetábamos tal y como establece el tratado de Ginebra- le humillaba una vez atado. Cuando uno de estos especimenes se colaba en nuestros juegos, el resultado siempre era el mismo: se perdía la gracia, se tensaba el ambiente y alguno de nosotros volvía a casa llorando. Sólo él, con el gesto desencajado, parecía disfrutar con lo que había acontecido. Mala gente.
Recuerdo que cuando esto pasaba, nuestros mayores nos decían que a la guerra no se juega y que nosotros contestábamos que siempre jugábamos a la guerra y que nos divertíamos mucho, y que la culpa era exclusivamente del idiota de turno al que, obvia decirlo, intentábamos a partir de ese día evitar a toda costa.
El caso es que ahora que llega esta guerra simulada, y sin duda divertidísima, que serán los cuatro próximos Barça-Madrid, los idiotas empiezan a revelarse y me temo que todo terminará como en nuestros juegos de niños, con alguien en casa llorando y escuchando el paternalista discurso típico de que del fútbol no puede salir nada bueno. Y no nos engañemos, no es el fútbol, ni los Barça-Madrid los que engendran odio, fomentan la estupidez colectiva y atentan contra la inteligencia. No. Son sólo los idiotas de siempre, que se nos han colado en nuestros juegos. Sucede, sin embargo, que un idiota atrae a otro idiota, y esto ahora mismo parece toda una convención.
Así que me atrevo a dar un consejo: disfrutemos del juego evitando a estos que solo quieren joder el asunto, y si vemos que la cosa se tensiona mucho, echémonos a un lado, dejemos que entre ellos se amarguen la vida y, sin que se enteren los idiotas, quedemos nosotros, otro día, en otra campa –hay muchas aparte de esta en la que se jugará ahora cuatro veces-, con nuestras caras pintadas, formando unos frente a otros en dos bandos enfrentados. Nos divertiremos. Y aunque desde fuera crean que nos miramos con odio, a poco que se fijen, se darán cuenta de que bajo esos gestos de rivalidad simulada, está la sonrisa del que sabe que está jugando.






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#1 juampex dijo,
15 abril 2011 12:22 pm
Madre mía, Dadan, espectacular de principio a fin.
Y más acertado no puede ser el momento de publicarlo. Los idiotas llevan apareciendo toda la temporada y quien sabe si no aprovecharán estos cuatro choques para “su diversión”.
Esperemos que no.
Magnífico.
#2 kpitel dijo,
15 abril 2011 12:25 pm
Una ovación, por favor
#3 Juan F. Cía dijo,
15 abril 2011 12:26 pm
Gran artículo, Dadan. Parece fácil, pero no lo es
. Y luego a cualquiera le dan un blog en un medio porque se llama A y se apellida B. Y escriben cada mierda para salir del paso…
Abrazos
#4 Johannes Correa dijo,
15 abril 2011 12:32 pm
Me quito el sombrero!! Simplemente excelente. Quien dijo que para escribir de fútbol hay que recurrir a los tópicos? He aquí un ejemplo.
#5 José Manuel dijo,
15 abril 2011 12:43 pm
La diferencia entre “los idiotas” es que ellos solo conciben el fútbol como reflejo del odio, los rencores personales sin sentido. Todo lo que mueva al enfrentamiento desmedido entre hermanos.
Sin embargo, yo puedo ver perfectamente un partido de chavales a las 12 de la mañana, un simple juego de patio de recreo, y me encanta. Por poner un ejemplo, supongo que otros lo verán de otro modo pero yo creo haberlo entendido por ahí…
Felicitaciones por el artículo.
#6 Adri dijo,
15 abril 2011 12:50 pm
Fantástico. Da gusto leer algo tan bueno en el periodismo deportivo actual
Felicidades!
#7 Planeta Tacatón dijo,
15 abril 2011 1:01 pm
Plas, plas, plas, plas.
#8 Borja dijo,
15 abril 2011 1:06 pm
Simplemente Enhrabuena
#9 Engonga for the win dijo,
15 abril 2011 1:06 pm
Joder tronco, no te consigo pillar una coma mala…
Qué grande.
#10 Engonga for the win dijo,
15 abril 2011 1:10 pm
PD: Si todos los colegas que se juntan para ver un Madrid – Barça fueran del mismo equipo, no sería tan divertido
#11 takirega dijo,
15 abril 2011 1:15 pm
No lo podia haber dicho mejor! No suelo escribir comentarios! Pero hoy hago contigo una excepcion! Lo retuiteare! Has dado en el clave! Enhorabuena!
#12 Elgoldepele dijo,
15 abril 2011 1:37 pm
Enhorabuena, Dadan. Muy buen artículo y esperemos que los idiotas, cada día más, no nos arruinen el juego.
#13 Xirivia Bàrbar dijo,
15 abril 2011 1:57 pm
Bàrbar.
#14 kapo dijo,
15 abril 2011 2:06 pm
Buenísimo!
Lo recojo en mi blog
#15 Estoja dijo,
15 abril 2011 2:11 pm
Grande Dadan.
#16 rulo dijo,
15 abril 2011 2:20 pm
La mejor entrada que he leído en bastante tiempo. Ahora con estos cuatro clásicos toca disfrutar. ¡Qué bonito es el fútbol!
http://alespaciolibre.blogspot.com/
#17 emedepan dijo,
15 abril 2011 3:45 pm
Y aquí uno más que se une a la causa.
#18 Robert Martínez dijo,
15 abril 2011 3:49 pm
Ahora sólo falta que venga un idiota a criticar el post
#19 Los idiotas dijo,
15 abril 2011 4:33 pm
[...] Los idiotas http://www.diariosdefutbol.com/2011/04/15/los-idiotas/ por calvo hace 2 segundos [...]
#20 Viriato Lusitano dijo,
15 abril 2011 5:52 pm
Nuevamente me quedo sin palabras ante un articulo de Dadan. Sin embargo me veo en la obligación de añadir un soso y aburrido comentario para solidarizarme con esa forma romántica, inteligente, sensible y creativa de entender el fútbol. Pero no nos equivoquemos, Dadan es mucho mas que fútbol, es una manera de entender la vida y reflejarla en sus escritos que esta a la altura de los autores mas cotizados. Refleja como nadie sentimientos hermosos que las personas sensibles e inteligentes han vivido en algún momento de su existencia. El mejor relato corto que he leído en mis últimos 20 años, ( y os aseguro que he leído muchos), ha sido el de Dadan en que cuenta la historia del adolescente que escribe una carta de amor a su adorada colegiala, firmando con su nombre, erróneamente escrito, a propósito, por si el intento resultaba fallido. Os lo recomiendo si no lo habéis leído.
Para no parecer un fan iluminado, señalare dos fallos en la redacción de este post: sobra el “de” en “teníamos claro de que…” y “aparte” se escribe todo junto en este caso
#21 Giorgios Papaloukas dijo,
15 abril 2011 7:21 pm
Post de 10.
Dadan deberías pensar seriamente, si no lo has hecho ya, en recopilar todos tus buenos artículos (es decir todos) y hacer un libro con ellos, te lo agradeceríamos más de uno.
#22 LauraR dijo,
15 abril 2011 7:48 pm
Yo, de mayor, quiero escribir como Dadan …
#23 Cris dijo,
15 abril 2011 10:03 pm
Muy bueno el texto,un alivio leerlo.
#24 Dadan Narval dijo,
15 abril 2011 10:44 pm
Gente, hacéis que me ruborice, de verdad. Muchas gracias por vuestros comentarios.
Viriato, gracias por las correcciones, que son acertadas. En cuanto a lo demás, me ha hecho sonreir tu exageración. En cualquier caso, gracias.
#25 Luis Suárez dijo,
15 abril 2011 11:27 pm
… Y este es uno de los motivos por los que tu NO estás en el bando de los idiotas… Y por el que nosotros, tus simples “amigos”, queremos seguir jugando contigo.
Esto dicho en relación a tu anterior post, en el que ponías en duda tu continuidad.
Saludos!
#26 @xndvila dijo,
15 abril 2011 11:52 pm
Impresionante como siempre, Dadan.
Aprovecho para pedir a Viriato que me enlace al otro post del que habla o me diga el título a poder ser, que llevo un rato mirando y no lo encuentro….
#27 LauraR dijo,
16 abril 2011 1:54 am
@xndvila, creo que se refiere a este relato
http://lacajarusa.blogspot.com/2010/11/la-coartada-ortografica.html
#28 chafla dijo,
16 abril 2011 10:50 am
Genial entrada Dadan.
#29 theblues dijo,
16 abril 2011 4:39 pm
Magia. No puedo decir más.
#30 Mantoviejo dijo,
20 abril 2011 6:09 pm
Genial el artículo, grandes recuerdos de épocas pasadas en las que todo era más fácil (no que nos lo pareciera). A veces todos deberíamos parar y reflexionar, esto no es más que un mero entretenimiento, y la inquina que sueltan ambos extremos en ocasiones nos atrae al reverso tenebroso.
Lo dicho, Chapeau.
#31 Isabel dijo,
20 abril 2011 7:39 pm
genial artículo. Algo de eso hablamos también en: http://undianasymallenas.blogspot.com
#32 Topper dijo,
20 abril 2011 9:01 pm
Grandísimo articulo si señor, pero el problema no esta en los idiotas anónimos sino ennlosnidiotas que hoy en día tienen el poder de la pluma o del micrófono estos son los a valentonan a los idiotas anónimos directores de los 2 periódicos de Madrid y los 2 de Barcelona junto algunos programa de radio y tb. Que solo hace que levantar odio entre los idiotas
#33 Topper dijo,
20 abril 2011 9:11 pm
Perdón por las faltas que escribir con elogio sin fijarse en las correcciones que hace es peligrosillo
#34 byeyewin dijo,
20 abril 2011 9:33 pm
Tan solo dos palabritas…. OOOOOO LÉ
#35 Santics dijo,
21 abril 2011 10:25 pm
A favoritos que vas!