A los parroquianos de White Hart Lane, que siempre han bebido los vientos por los futbolistas de buen pie, los sesenta les debieron saber a gloria. Aparcaron en un rincón de la memoria treinta años en el ascensor, mandaron el yo-yo a freir espárragos y entraron en la década pidiendo pista. Inaugurando el primer periodo exitoso de su historia con el primer doblete doméstico que el siglo veinte trajo al fútbol inglés. Danny Blanchflower, Mackay y Greaves se lo montaban con mucho estilo. El acuñado por el míster Bill Nicholson. El mismo que aun contagia al que se enfunda la camiseta blanca y perdura en el imaginario colectivo de la hinchada. 62 y el 67 fueron años con Copa, 63 con Recopa y la UEFA del 72 cerró en oro los buenos viejos tiempos. Cómo sería la cosa al norte de Londres que hasta al lateral del equipo le fabricaban canciones de éxito. Aunque a los que vieron a Cyril Knowles peinando suavemente el carril izquierdo del Lane esto no les parece extraño…
Levántate y canta: Nice one Cyril |
abr
13 |
Etiquetas: cultural, cyril knowles, tottenham-hotspur Permalink
Trackback
|
Secciones: Cultural |
« Eterno Manchester United | Morado claro en White Hart Lane »







RSS