Vaya por delante que las reivindicaciones de la LFP pueden ser perfectamente admisibles. Es legítimo y lógico que la asociación de clubes siempre quiera sacar más dinero de donde cree que es posible hacerlo, y que vea el fútbol en abierto como contrario a sus intereses. En particular, y a través de este caballo de batalla concreto, se pretende mantener abierto –al menos, por algunos clubes- el debate sobre el reparto del dinero de las televisiones, vital en el desarrollo de la competición en años venideros. Hasta aquí, todo bien.
Sin embargo, lo que a uno le deja perplejo es que el sistema que utilicen para que el Gobierno acceda a su propuesta sea interrumpir una jornada la competición. Cuando uno realiza una huelga o cierre patronal, debe asegurarse que el colectivo que resulta perjudicado –los espectadores en este caso- derive, al menos en parte, el subsiguiente malestar en el organismo que pueda satisfacer las reivindicaciones de los convocantes. La impresión, en cambio, es que un simple aplazamiento de una jornada de Liga no va a preocupar en exceso al aficionado, máxime en medio de la saturación futbolística en la que vivimos y contando con la absoluta seguridad de que los partidos van a disputarse pocas fechas después. La única medida de este tipo que podría tener cierta incidencia sería un paro indefinido, que es inviable por el perjuicio que causaría a las operadoras que transmiten el fútbol y, en gran parte, lo financian.
En cualquier caso, es muy improbable que con este toque de atención consiga la LFP los resultados deseados, y menos a corto plazo; en primer lugar, la ley Cascos es una patata caliente que varios gobiernos no han deseado afrontar, y es improbable que vayan a hacerlo ahora estando la situación política como está; y en segundo lugar, precisamente por esto, lo último que podemos esperar en un momento de crisis es que se adopte una medida tan impopular como cerrar la única ventana gratuïta que le queda al fútbol en España. Lo que sí es indiscutible es que este asunto va a deteriorar aún más la imagen pública de la Liga Profesional, vista comúnmente como una asamblea de despilfarradores y avariciosos, donde la más mínima sombra de consenso brilla por su ausencia y en la que el bien del fútbol es lo menos importante. No sabemos hasta qué punto la imagen se corresponderá con la realidad, pero lo que está claro es que medidas tan importunas, absurdas e inútiles como ésta colaboran en su difusión, y muy en particular cuando los motivos de calendario que dio el propio Astiazarán para oponerse a la huelga de futbolistas siguen siendo válidos a día de hoy. Estaremos atentos a la decisión judicial.







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#1 Figo JT dijo,
28 marzo 2011 5:03 pm
Como bien dices están en su derecho de querer sacar más dinero, el problema es que quizá de esa manera no saquen más dinero. Con 4.5 millones de parados y más de 10 millones de personas con problemas para llegar a final de mes, el fútbol en abierto es la única manera de ver el partido, y si no lo pueden ver, se piensan que se abonarán a Gol o a Canal +? No. Yo creo que la medida es contraproducente al menos en el momento en el que está el país. Será peor el remedio pues quizá muchos opten, porque quizá no les quede más remedio, de dejar de ver el fútbol o verlo a través de plataformas de baja calidad por internet, y empezaría una rueda de pérdida de interés por el fútbol.
#2 emedepan dijo,
28 marzo 2011 5:47 pm
La ley Cascos y el interés general aplicado al fútbol es una soberana soplapollez. Lo que no quita que el tema de la huelga/cierre patronal sea otra.
Supongo que la obligación de emitir en abierto limita el precio de venta de algunos partidos. Quitar esa obligación no quiere decir que se dejen de emitir partidos en abierto, sólo que aumentará el precio de salida de la subasta. Luego las teles decidirán en base a la audiencia y a los anunciantes si les sale a cuenta pagar el pastizal que les pidan. Y esta claro que algo tipo DEC o GH les sale mucho más rentable…
O nos inventamos tiempos muertos para que metan anuncios o al fútbol en abierto le queda ya poca vida.
#3 Torreblanca dijo,
28 marzo 2011 7:10 pm
Me parece perfecto que entidades privadas quieran todas las ganancias del fútbol para ellos. Yo quitaría el partido en abierto y les daría toda la gestión de las quinielas. Pero al día siguiente, les exigiría por vía judicial lo que deben a Hacienda y a la S.S. Derogaría la ley que permite pagar un IRPF reducido a los jugadores extranjeros. Y, por supuesto, prohibiría por ley que cualquier organismo público (diputaciones, ayuntamientos,…) invirtiesen un solo euro público en clubs de fútbol. Para terminar, ni un policía dedicado a escoltar hinchas ni similares. Seguridad privada y hacerles pagar cualquier destrozo provocado por su espectáculo.
#4 Hybris dijo,
28 marzo 2011 9:10 pm
Completamente de acuerdo con Torreblanca.
Añado, que si quitan el fútbol en abierto, qué harán, ¿imitar el modelo (creo que es el italiano), de poner los partidos de Copa y competiciones europeas en abierto? ¿Planificar el calendario con fechas concretas antes de comenzar la temporada (como en la Premier)?¿Pensaran si poner gradas de pie, como en Alemania, a precios populares? ¿Se plantearán un reparto de los derechos televisivos JUSTO, como el propuesto por, entre otros, el Athletic?
El mayor problema, es que aquí todo el mundo busca los “pros”, sin apechugar con los “contras”. Y los aficionados están HARTOS de tanta tontería, y tanto mamoneo.
ASí de claro.
#5 jorge dijo,
28 marzo 2011 11:30 pm
pues por lei se han de asegurar los serivicios minimos. un partido donde figure DRENTHE,KAKA, GAGO, CANALES… etc.
SERVICIOS MINIMOS ya!!
#6 kde dijo,
28 marzo 2011 11:52 pm
totalmente de acuerdo con Torreblanca.+
#7 Walter Eggo dijo,
29 marzo 2011 9:55 am
Torreblanca:
Chapeau por tu comentario. Vivimos en un país que ama los derechos y huye de los deberes. Basta ya del limbo legal y económico en el que viven los clubes de fútbol. Entre Real Madrid, Barcelona y Valencia se adeudan a la Hacienda Pública la friolera de 1400 millones de euros, algo impensable en cualquier otro tipo de empresa.
#8 chimoeneas dijo,
29 marzo 2011 10:46 am
Me gustaría añadir algo al debate, pero entre el artículo de Ramón y el comentario de Torreblanca resumen lo que pienso del tema… y mejor escrito