Un fin de semana sin fútbol. Es una de las frases más repetidas en los últimos días, también de las más incorrectas. Aunque a veces lo parezca, las simpatías del aficionado no terminan en Primera División, ni siquiera en el duopolio Madrid – Barcelona. Detrás de seguidor suele haber un equipo de regional, preferente, o de la generalmente tediosa Segunda B, que en fines de semana como este aprovechan para salir a flote, debatir sobre infrafútbol (ese fabuloso término inventado por Sergio Cortina) sin miedo a caer en el tema recurrente y cansino en el que estamos profundamente atrapados. Al menos hasta bien entrada la segunda parte, y solo si el partido no plantea alternativa. Además, entre partidos internacionales y Segunda División los futboleros andamos servidos televisivamente. No sé qué pensaréis al respecto, pero tengo la sensación que la categoría de plata es bastante más entretenida que la Primera.
Sin el foco mediático puesto en el balón, que sigue estando ahí pero se vive de forma más íntima, el acontecimiento del fin de semana es el inicio del Mundial de Fórmula 1. Hemos querido rescatar algunos puntos de encuentro entre el gran circo y el fútbol. Seguro que nos podéis aportar alguno más. Empezamos por el clásico, el piloto con más títulos mundiales: Michael Schumacher.
Las imágenes del ‘Kaiser‘ pateando un cuero son bastante familiares. Como también las de Fernando Alonso -hábil goleador-, ambos presentes en partidos benéficos y homenajes varios. A Schumi le hemos visto desmarcándose al espacio, luciendo velocidad punta y definiendo con precisión. Tiene apellido de portero, y comparte con Harald algún que otro movimiento peligroso, cada uno en lo suyo. Pero sobre el césped se mueve en torno a la pillería del gol. Su desempeño en las pachangas no ha pasado desapercibido. Allá por noviembre de 2006, tras el anuncio de su retirada, el FC Echichens recurrió al germano -ya con 37 años- para formar parte de su escuadra. Echichens es la localidad donde residía entonces Schumacher, comuna francófona al oeste de Suiza. Incluso apareció en la página web oficial del equipo vestido de corto. Ya había jugado allí unos años antes, y en 2002 también se entrenó con el Módena. Hay otro Schumacher en el balompié. El hispano – brasileño Flavio Sergio Viana, jugador del Inter Movistar y uno de los mejores del mundo. Él sí heredó el apodo del arquero de Alemania del Oeste, de pequeño le gustaba la difícil profesión de guardameta.
No hace falta irse muy allá en el registro de títulos para encontrar, en segundo lugar, a otro piloto enfermo de balón. El argentino Juan Manuel Fangio, antes de subirse un Ford, se entretenía con el fútbol y el boxeo en Rivadavia. Al contrario que Schumacher, a él la pelota le llamó de joven. Son ejemplos muy amateurs, no hay ninguna ciencia de relación, solo curiosidades. Como en el último encuentro benéfico de pilotos, organizado por el Príncipe Alberto de Mónaco. La crónica del evento con firma de Adam Cooper tiene un detalle interesante: “There was only one driver to be happy to play at the back, Jarno Trulli“. Hay estereotipos magníficos. ¿O acaso desentonaría el nombre del piloto en una vieja defensa italiana? Costacurta, Nesta, Trulli, Maldini, Tassotti. Te lo cuelan ahí en medio y ni te enteras.
Un par de menciones a nivel empresarial. La primera para el mandamás, Bernie Ecclestone, que junto a Flavio Briatore desembolsaron 14 millones de libras en agosto de 2007 para comprar el Queens Park Rangers. Buen gusto. La propiedad del club londinense en los últimos años ha sido de lo más extraña, con aparición de Alejandro Agag y varios multimillonarios más. Y la segunda a nivel de patrocinio. Red Bull también da alas a equipos de fútbol de Nueva York, Salzburgo, Leipzig y Sao Paolo.
Por lo demás, ningún parecido aparente entre ambos deportes. Bien, siempre podemos encontrar alguna regla comparable. La anchura de la carrocería de un coche de Fórmula 1 no puede superar los 1800 mm. Si el tamaño es superior, no puedes correr. Alen Peternac, genial delantero, vivió un episodio curioso en Valladolid, que también le impidió correr. El club le sancionó por sobrepeso. Quizá sí encontraríamos un parecido: algunos pueden saltarse las reglas. Hamilton en la fórmula y Ronaldo, ‘el gordo’, en el fútbol. Con el doble de kilos permitidos, siguió jugando hasta el mes pasado.
Fotografía | GrandPrix.com






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#1 Timoteo Seedorf dijo,
27 marzo 2011 6:07 am
Me sorprende ver un articulo de motor en esta web..
… lo que no me sorprende es ver a un español tirando puyitas a Hamilton..
Recordemos el singapurgate, cuando Flavio Briatore ordeno a Piquet Jr fostiarse para que Alonso ganase.
En un simil futbolistico: seria el calciopoli, con Flavio como Luciano Moggi, Piquet como los arbitros implicados y Alonso como la Juve.
#2 NIPO dijo,
27 marzo 2011 3:12 pm
@1, Lo de Hamilton (por desgracia) aqui ya es recurre. En España (y más aún en Asturias) sigue escociendo ver a un novato superando al masmejondelmundoalonso
#3 rubén arévalo dijo,
27 marzo 2011 7:18 pm
qué cosa más rara no? hacer un artículo en el que se empiezan diciendo realidades sobre la dejadez de los medios respecto a la segunda y terminarlo con fórmula 1. El cazador cazado
#4 RoNiN dijo,
28 marzo 2011 3:28 pm
Buen artículo. Lo de Jarno Trulli ha molado lo suyo xD
#5 luis dijo,
28 marzo 2011 5:22 pm
La combinación f1 y futbol es interesante. Un partido de futbol donde veamos a Fernando Alonso y Michael Shumacher no sólo demostró traer multitudes al estadio, también son un ejemplo para que otras celebridades aporten en obras benéficas. Compra venta de Carros