El futbolista cuyo dribbling más aplaudido fue a balón parado. No quebró con el cuerpo sin tocar el esférico, cosa especial pero más común. Lo hizo antes que el partido empezara. Wayne Bridge se convirtió en una especie de icono de las relaciones de pareja desgraciadas el pasado 27 de febrero, cuando esquivó la mano de John Terry en el saludo entre jugadores de Chelsea y Manchester City. Terry conoció demasiado a la mujer de Bridge, y este, forzado a encontrarse con el sujeto sobre un terreno de juego, le contestó con un gesto inolvidable. Lo hizo por contrato, y demostró su profesionalidad en un partido que además ganaron los de Manchester. Después, cuando pudo elegir, renunció a participar en las convocatorias de la selección inglesa. Ese día pasó de ser Robbie, el chico que estaba quieto mientras todo giraba a su alrededor, a tomar la palabra.
Robbie es el protagonista de la novela preferida de John Terry. Quizá no se la haya leído, a mí también me cuesta imaginar la situación. Terry reposado en la cama, la luz tenue de la mesilla y las gafas de cordel. Robbie es un joven aficionado del Chelsea en Cool!, un libro escrito por Michael Morpurg. Robbie está en coma tras un accidente de coche, no puede hablar ni moverse, pero puede ver y oír todo lo que sucede, mientras el mundo continúa su camino. Una de las visitas que recibe es la de Gianfranco Zola, entonces jugador del equipo blue. Wayne Bridge, que nació en Southampton, sufrió un olvido, entiéndaseme la comparación solo hacia lo futbolístico, en su etapa en Chelsea. Ahí estuvo casi siete años, viendo pasar los mejores años de su carrera en un banquillo, sin hablar ni moverse, sin jugar, viendo como otros disputaban los minutos que él merecía. No desvelaré como termina el libro, pero la historia de Bridge tuvo final feliz con el traspaso al City.
Bridge, de físico potente y zurda fina, en el banco de Stamford Bridge. Su puesto en el lateral era para William Gallas o Asier Del Horno en la primera etapa de José Mourinho (en ese Chelsea hubo una temporada donde Eidur Gudjonsen fue el jugador más utilizado, 57 partidos, solo por detrás de los 58 de Frank Lampard). Luego llegó Ashley Cole, y la brecha que se había abierto esa temporada, donde jugó 33 partidos, se volvió a cerrar. Le ha pasado algo parecido a las órdenes de Roberto Mancini. El City había pagado alrededor de 10 millones de libras por sus servicios. Pero una temporada después pagó más por Kolarov, y Bridge volvió a la vida de bostezos y pipas en el banquillo. En enero regresó a Londres, cedido al West Ham.
No todos los futbolistas son de la cultura de Robert Green, arquero de los hammers y actual compañero de Bridge. Su lectura favorita es la Ilíada, de Homero. En cambio, al lateral zurdo le apasionan las aventuras de Horrid Henry, el personaje creado por Francisca Simon (y que tiene versión televisiva). Concretamente, su historieta preferida es Horrid Henry and the football fiend. Henry es un niño engreído, avaro y egoísta (horrid en inglés es horrible u horroroso). Algo así como un jovencito John Terry (definición del Spoiler). Harry es seguidor del Ashton Athletic, infrafútbol profundo en el área metropolitana de Manchester. El episodio empieza con la clasificación del Ashton para una ronda interesante de la FA Cup, donde jugará en Old Trafford contra el todopoderoso Manchester United. Harry, lógicamente, quiere una entrada. Sin embargo, ha pulido la paga semanal y la de las dos siguientes. Un partido de fútbol en un patio de colegio será su pasaporte para conseguirla.
¿Tendrá Bridge entradas para el partido? ¿O eso cuando eres un futbolista profesional no tiene secretos? En fin, continúo preguntándome si la economía del futbol inglés no mejoraría sustancialmente si Fabio Capello pagara siempre que asiste a un partido. Puede que lo haga, pero lo mismo que Terry chupándose el dedo para pasar una página, es una escena que no me figuro. Bien, domingo (17.00, C+) Chelsea y Manchester City se pelearán para no perder más comba en la lucha por el título. Pelea y lucha, sí. La web de los azul celeste vende la previa con dos titulares que invitan a pensarlo: “Stat attack” y “De Jong ready for the battle”. En la del Chelsea la entrevista es a Essien. En las últimas tres ediciones del enfrentamiento, factor Bridge al margen, ha ganado el City. En el duelo al que nos referíamos al principio, el del 2 a 4 con previa estelar de Wayne, brilló con fuerza Shaun Wright Phillips, que también ha hecho el camino de Londres a Manchester para terminar como Bridge, relegado por nuevos fichajes. Uno de ellos el flamante Mario Balotelli, que no tiene futuro como modelo y al que no se le conocen lecturas preferidas.
The Spoiler | 10 footballers and their favourite books







RSS
#1 mohorte dijo,
19 marzo 2011 10:32 pm
Plas, plas, plas, plas.
Sencillamente brillante.
#2 Kj dijo,
20 marzo 2011 11:35 pm
Buenisisisisimo éste, me he reído a gusto – sobretodo con las preferencias literarias del ínclito Balotelli, al que me da que no le iría mal leerse ni que fuesen un par de prospectos de medicamentos de vez en cuando…
#3 NIPO dijo,
21 marzo 2011 3:07 am
Esta vez la he pifiado totalmente. El artículo olía sabrosamente a Sergio Cortina y su ácido humor tan necesario. Fantastico Pol!
#4 Cristian dijo,
21 marzo 2011 10:29 am
Confirmado: SuperMario es simplemente un borderline, pero que tiene un agente que le hace ganar muchísima pasta…. Menudo mundo este en el que vivimos!