Siete años después, el Real Madrid vuelve a unos cuartos de final de la Liga de Campeones. Quizá el peldaño más bajo que debiera exigírsele a un equipos de su historial y potencial económico y deportivo. El brillante partido (3-0) ofrecido anoche en el Bernabéu ante el Olympique Lyonnais dejó, sin embargo, algunas sombras destacadas en medio de tanto fulgor. Una de ellas, la principal diría yo, tiene nombre, apellidos, y dorsal en la camiseta. Responde al rocambolesco nombre de Képler Laveran Lima Ferreira. Todos le conocéis ya como Pepe. Paralela a la contienda entre madridistas y franceses, el central portugués de origen brasileño dirimió su particular controversia entre la vanguardia visitante y el filo de los tacos de sus botas.
No vamos a descubrir ahora que Pepe es un soberbio central, con unas facultades, especialmente físicas, idóneas para el puesto. Rápido, contundente y veloz de reacciones. En condiciones normales, un central como para marcar una época en su club. Por desgracia, esas ‘condiciones normales’ son cada vez menos normales, más infrecuentes.
Todo va sobre ruedas hasta que a Pepe le entran en contacto esos dos cables pelados que andan sueltos por su cerebro. No es necesario siquiera un encontronazo previo, ni una provocación. La electricidad es caprichosa y el chispazo imprevisible. De repente, con todo discurriendo según la normalidad de un partido de fútbol, al ’3′ madridista se le ocurre que tiene que ‘hacerse respetar’. Hacerse respetar, entiéndaseme, es un eufemismo, utilizado muy frecuentemente en lo más profundo del infrafútbol, para no decir directamente sacar el guante a pasear. Una estratagema muy habitual en el defensa que se sabe, de antemano, superado por su oponente.
No voy a negar aquí mi gusto por el defensa agresivo y contundente. Además, ¿a quién no le gusta, en el paroxismo del hincha, que un jugador de su equipo demuestre a los rivales a quién tiene enfrente? Pero hay que ser racional. Y frío. No se ganan títulos únicamente a base de atributos propiamente masculinos. Lo que durante el partido se podría celebrar con alborozo y los ojos inyectados en sangre, al día siguiente sería motivo de pesimismo de cara al cruce de cuartos de final.
Si ayer a Damir Skomina, el competente para ello, se le hubiese ocurrido enseñar el cartoncito rojo al portugués, a nadie le hubiera extrañado. Yo conté al menos tres agresiones evidentes. De esas de ir a hacer daño. Nadie habría clamado justicia. Porque de justicia hubiera sido que el defensor no hubiera terminado el encuentro, que hubiese dejado a su equipo con diez, y que se hubiese perdido uno o dos partidos decisivos para su club. Para ese club que le paga y del que Pepe pretende obtener una jugosa y muchimillonaria renovación de contrato. Alguien debería invitarle a la reflexión.
En DDF| Cinco minutos para la locura
En DDF| Castigo ejemplar







RSS
#1 Abogado Marbella dijo,
17 marzo 2011 1:36 pm
Ya era hora, han tenido que sperar siete años para ellos…que lo celebren que lo mismo luego tienen que esperar otros siete….
#2 Jordi dijo,
17 marzo 2011 1:40 pm
Muy de acuerdo con el artículo (ya sé, no aporta mucho el comentario, pero es que si sólo lo hacemos cuando no estamos de acuerdo, parece que seamos todos unos amargaos
).
#3 kapo dijo,
17 marzo 2011 1:42 pm
Ayer el central portugués hizo de nuevo méritos para conseguir su NO renovación. Yo ficharía a un lateral derecho de garantías (cosa compleja, por cierto) y pondría a Ramos -ayer extrañamente correcto en el lateral- de central y utilizaría más al inmenso jugadorazo que es Garay, y que este año está a verlas venir.
#4 FutbolGol dijo,
17 marzo 2011 1:48 pm
Pepe tiene 2 principales defectos:
1-Lo que indica el artículo, sus idas de tono en determinados momentos.
2-Las lesiones.
Esto combinado con las idas de olla de Ramos dan que siempre se tenga la duda de si estos 2 jugadores la van a liar y van a desequilibrar el partido de forma negativa. Parece que en estos casos físico y cabeza no van acompañados.
#5 Genko dijo,
17 marzo 2011 1:53 pm
Absolutamente de acuerdo, todo madridista con el que he hablado hoy del asunto piensa lo mismo.
El problema que se vislumbra es que esto no es muy recuperable. La gente confía más en conseguir que Kaká haga al menos unos cuantos partidos aceptables en Chamartín un día de estos que en conseguir ponerle un poco de cinta aislante al cable pelado del portugués, y esto ya es exagerar.
Todos queremos que nuestros centrales sean contundentes y marquen territorio de la misma manera que odiamos la forma en la que lo hacen los rivales. A los rivales más odiados por este asunto siempre les reconocí un exquisito sentido de la oportunidad y excelentes dotes de actor para ocultar agresiones y fingir caras de sorpresa, o directamente lanzarse ellos mismos al victimismo.
Pepe últimamente no hace esto, que forma parte de su oficio: es burdo y escandaloso, y sobre todo se lía en momentos realmente inoportunos: a la vista de todos cargándose con una amarilla en el minuto 9 con todo por decidir, o cuando el equipo va ganando 3-0 en el minuto 80 y no hay absolutamente nada que ganar en esa acción.
#6 emedepan dijo,
17 marzo 2011 1:53 pm
Yo lo vendería. No me parece que sea tan gran jugador como para obviar todas sus idas de olla. Casi se autoexpulsa en uno de los partidos más importantes para el Madrid de los últimos años. Es demasiado riesgo para lo que te da como jugador.
Si lo venden nadie en Madrid se acordará de Pepe en un par de años y se quitarán un problema de encima. Y seguro que sacan un muy buen traspaso, que novias no le van a faltar.
#7 ¿Qué hacemos con Pepe? | El Contragolpe dijo,
17 marzo 2011 2:02 pm
[...] embargo, para muchos todo queda oscurecido por la nueva constatación de que algo anda mal en la cabeza de Pepe. Al menos, en la “cabeza” que todos conocemos, la que usa en el campo de juego. Al [...]
#8 Luis_Candelas dijo,
17 marzo 2011 2:24 pm
El problema es que no va a ser Mourinho quien lo invite a la reflexión, porque es su principal valedor en el Madrid, y tiene la sartén cogida por el mango. Porque ayer el Bernabeu recibió la confirmación de que Pepe no puede seguir ahí, aparte de por la mala imagen que proyecta continuamente (el affair del Getafe hace un par de años), porque todos los problemas de ayer fueron causados por su amarilla, el miedo a quedarse con diez, la sensación de que se iba a ir a la calle en cualquier momento, lo que podía condicionar una eliminatoria bastante encarrilada, etc.
#9 Walter Eggo dijo,
17 marzo 2011 2:25 pm
El problema no es sólo su agresividad, es su nulo autocontrol.
Toda agresión o jugada cerda es injustificable en cualquier momento del partido, pero puedo entender que algunos futbolistas tengan ese sexto sentido que les permite saber cuando es necesario emplearse con dureza para suplir tus carencias físicas y/o posicionales.
Pero este tio, que es un portento físico, con una eliminatoria decidida (con un 3 a 0 irremontable en el marcador) ¿como justifica las tres amarillas y/o dos rojas que hizo en los últimos 20 minutos del partido con todo el pescao vendido? Tal vez sea un problema de inteligencia o tal vez no confíe en la capacidad intimidatoria de su colocación. De cualquier modo sino cambia el chip, este tipo en momentos claves puede mandar al carajo el trabajo de todo un año.
Yo no lo renovaría.
#10 Clavos dijo,
17 marzo 2011 2:34 pm
Teniendo el Madrid a Carvalho, Albiol, Garay y, en caso de apuro, Sergio Ramos para jugar de central, no veo por qué hay que mantener a un jugador tan desequilibrado (que no desequilibrante) como Pepe. Sus idas de olla y su juego al límite le cuestan mas al equipo que lo que le aportan sus muchas cualidades.
Por si no ha quedado claro, yo lo vendía sin pensarmelo mucho
#11 Bergkamp dijo,
17 marzo 2011 5:56 pm
De todas formas, ¿alguien recuerda que fuera tan agresivo ANTES del famoso partido contra el Getafe?,porque, corregidme si me equivoco, no recuerdo jugadas suyas anteriores a esa fecha excesivamente agresivas.
#12 Tan Sólo Fútbol dijo,
17 marzo 2011 8:00 pm
Ramos, Albiol, Carvalho y Garay. Sufiecientes. Y, para mí y pensando en el futuro, en ese orden.
Un saludo
#13 El lastre invisible » Diarios de Futbol dijo,
17 marzo 2011 8:29 pm
[...] el centro de la diana. Ni los gestos de Cristiano, ni las salidas de pata de banco de Mourinho, ni las barbaridades de Pepe le hacen ningún favor ni a los implicados ni al club. A la inversa, cuando las cosas van más o [...]
#14 José Fernández dijo,
17 marzo 2011 8:40 pm
@ Bergkamp: Esa misma temporada ya había agredido a Juanfran de Osasuna, estando este en el suelo también, en el partido en el que, encima, expulsaron al ahora jugador colchonero. Eso si, acompañado de Cannavaro y, coño, ahora no me sale el nombre, el argentino que jugaba de lateral, el que vino del Manchester… bueno ya os dais cuenta.
#15 Rui dijo,
17 marzo 2011 11:20 pm
José, es Heinze.
#16 Gorka dijo,
18 marzo 2011 2:10 am
Ramos, Pepe, Cannavaro y Heinze.
Esto hace llorar al niño jesus
#17 Morgan21 dijo,
18 marzo 2011 7:09 am
si hubiera un boton de “me gusta” lo pulsaria sin duda, Gorka..
#18 FutbolGol dijo,
18 marzo 2011 9:14 am
Hay otro factor que no se ha nombrado y es que el portugués de nacimiento brasileño forma parte de la camarilla de portugueses y brasileños que forman uno de los núcleos duros del vestuario blanco y que apoyan incondicionalmente a Mourinho. Desde este núcleo se intentará forzar su renovación. Hay que ver si vale la pena el precio a pagar.
#19 Cristian dijo,
18 marzo 2011 12:15 pm
Sobre los centrales duros y aguerridos, yo siempre tendré en enorme estima a Rafa Márquez, jugador que añoraré mucho en mi Barcelona, pero desde luego que solía tener muchísima más cabeza que el luso-brasileño, sin olvidar que jamás llegaba a los grados cada vez más continuados, de enajenación mental de los que hace gala Pepe; tras una primera amarilla bien merecida, hizo hasta tres faltas merecedoras cuanto menos de una tarjeta naranja.
NO sé qué le pasa a Pepe por la cabeza, pero desde la temporada del “affaire Getafe”, ese hombre va cada día más desbocado… no me extrañaría ver una réplica similar cualquier día de éstos…..
#20 NIPO dijo,
21 marzo 2011 1:39 am
Ahora Pepe es malisimo y deben no renovarlo. Prefiero 30 partidos al año de un nivel exquisito, 2 que se autoexpulse y los otros 4 o 5 de lesiones/sanciones o cosas varias. Es un central INCREIBLE