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En el capítulo quinto de Historias de Roma, (antes de llegar al que habla de fútbol, donde se puede leer sobre los orígenes de Roma y Lazio, las posiciones políticas de sus hinchadas y curiosas anécdotas ocurridas en derbis capitalinos), Enric González escribe sobre la formalidad en el trato de los italianos, y en especial de los romanos. Destaca, por ejemplo, que en el encabezamiento de una carta o un correo electrónico hay un enorme elenco de títulos para según cuál sea su destinatario. Cito: “Si el destinatario es nuestro fontanero, podemos arriesgarnos a suponer que carece de título universitario y tratarle simplemente como <<Gentile Signore>>. En caso de duda, mejor <<Egregio>>, añadiendo <<Dottore>> o <<Dottoressa>>. También se usa la fórmula <<Distinto Dottore>>. Ahora bien, en el caso que el destinatario ostente una cátedra o sea jefe de algo conviene pasar al <<Pregiatissimo>> o al <<Chiarissimo>>”. Al final de la carta se usa “In attesa di un suo gradito riscontro”, o el “Colgo l’occasione per porger distinti saluti…”. Vaya, un exceso de guarnición. Habitualmente para que el contenido acabe resultando algo parecido a “He recibido el pago”, o algo más real como “No lo he recibido”, o “el paquete aún no ha llegado (ni creo que lo haga pronto)”. Tengo la impresión de que en los últimos años los derbis romanos tienen mucho de esto. Un preludio y post partido edulcorantes y noventa minutos de sencillez.
Por ejemplo, hablemos de Francesco Totti. Uno de los mejores, sino el mejor futbolista italiano de la pasada década. Comparte podio con Alessandro Del Piero. A partir de ahí, según el gusto del aficionado se decide qué escalón ocupa el romanista y cuál el juventino. Totti tiene 34 años, y el debate sobre si suma menos que resta es el pan de cada día. Jugar con él es defender con uno menos. Pero también atacar con un añadido, su golpeo, sus goles. Vista la política de fichajes de la Roma, que entre los últimos atacantes fichados ha traído a Julio Baptista y Adriano Leite (El técnico, Vincenzo Montella, está en mejor forma que este par), que Totti continúe siendo importante en el once no es tan dramático. Los dos brasileños están ahora fuera del club. Mirko Vucinic, del que se habla demasiado poco, y Marco Borriello, un siete y medio en todo, son dos buenos acompañantes. Totti se ha recuperado para el derbi. Ausente en la debacle de Donetsk, es la noticia grande de la previa. Por su condición, un “Distinto Dottore”, pero no por lo que pueda aportar al juego. Salvo algún disparo, ahora mismo, “solo un giocatore”. El capitán, eso sí.
Esta ha sido la tónica de los últimos enfrentamientos romanos. Mucha tensión, la misma pasión en el graderío, a veces un buen gol, pero en general no se han visto grandes partidos. Un lo vivimos como nunca pero jugamos como siempre, mal. Quizá esto pueda cambiar mañana. No estoy convencido de ello, pero sí soy moderadamente optimista. Ambos equipos llegan optando a la cuarta plaza, la última vez con premio de Champions League. El Lazio la ostenta, después de un inicio prometedor que se ha apagado poco a poco. La Roma está a cinco puntos, si pierde se descuelga. Lo del conjunto albiceleste es de lo más extraño. Ficharon a Hernanes, que les está dando un rendimiento buenísimo, pero aparte del brasileño, siguen con los mismos hombres, el mismo entrenador, Eddie Reja, y el mismo estilo de juego (férreo atrás, contra rápida) que el año pasado. Entonces luchaban por el descenso, ahora por Europa. Incluso se creyó que por el título, hasta que se desinflaron a media temporada.
El trato que ha recibido el derbi romano ha sido tan cuidadoso como siempre. Aunque se juegue a la tres, el partido de la jornada. Hernanes hablando de posibilidades de título: “Spero che Lazio domenica scenderà in campo unita e compatta per regalare una giornata meravigliosa ai nostri tifosi. Se manterremo questo organico anche nella prossima stagione, ci saranno diverse possibilità di lottare per il titolo”. El ejemplo perfecto del significado de formalidad romana. Es totalmente innecesaria, pero suena bien.
En bwin.com, la victoria de la Roma, que ejerce de local, se paga a 2.30 por euro apostado. El empate a 3.10, y la victoria del Lazio a 3,10 (aunque esté mejor posicionado en la tabla). En los últimos cuatro derbis ha gando la Roma, que viene de quedar eliminada en Champions League. Tiene su interés apostar a victoria del Lazio.







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#1 Totti_Rosa dijo,
13 marzo 2011 10:38 pm
Precisamente creo que se trata al Scudetto justo al revés: Se le pone el título de “discreto”, “rancio”, “ramplón” o “anodino” a una competición que tiene mucho que ofrecer cuando suena el pitido de inicio. Esos enganches clásicos que atestan el fútbol Italiano es digno de disfrutar (Hernanes, Pastore, Giovinco, Lazzari, Sneijder, Cassano, Hamsik…).
Añadiría a Ménez, jugador más frío que el corazón de un soldado pero que tras un par de años está dibujando un interesante perfil de jugador vertical y técnico, elegante y con gol.
Y ya que estoy, olé los dos chicharros de Totti, un jugador que pongo en el once histórico sin ninguna duda.