El argentino paciente

Donde otros se ponen nerviosos, les tiemblan las piernas, miran al vacío y tiran al muñeco, los grandes jugadores enseñan su diferencia con el resto. Leo Messi anotó el tanto que devolvía la eliminatoria al bando culé engañando a todos, eludiendo las prisas y tratando el balón con dulzura. Paró el tiempo. Después anotó el primero. Pero ayer el Barcelona iba a necesitar mucho más que una genialidad para doblegar a un Arsenal inusualmente poco atrevido, y pasar a cuartos de final. (3-1)

La historia ha querido que Manuel Almunia esté presente en una amplia variedad de retratos en azulgrana. Primero fue París. Ni siquiera le tocaba vestirse de corto, pero expulsado el alocado Lehmann, Eto’o y Belleti acertaron entre sus piernas. Tres años más tarde, Messi paseó una vaselina por encima del arquero navarro. Anoche Almunia no esperaba la fotografía. Era suplente, desplazado por el joven Szczesny, pero al cuarto de hora el joven portero se lesionó en un dedo. Almunia saltó al campo y Messi repitió el ejercicio. Al filo del descanso recibió en el área grande, libre de marca. Pudo tirar, pero obvió el disparó y optó por la magia. Suspendió el balón en el aire con un toque sutil y delicioso. Todo el estadio se puso en pie, en  un segundo que duró varios, para ver como Messi recogía el balón y lo reposaba en las redes. El reloj interno del argentino va por delante de cualquier otro.

El partido era desconcertante. El Arsenal venía a otra cosa, pero se había quedado replegado, disciplinado en la presión, exitoso en desquiciar la circulación azulgrana. Y eso que Wenger alineó talento, con Rosicky, Nasri, Cesc y Van Persie en posición de discutir el juego al Barcelona. El de Arenys jugaba por primera vez en el Camp Nou. Un sueño que se habría imaginado miles de veces. Unas mejor, otras menos lúcidas. Puede que se hubiera figurado un debut testimonial, como prácticamente el de todos los que suben de la cantera. Pero ya capitán del Arsenal, con todo lo que eso representa,  seguro no le pasó por la cabeza pasarse noventa minutos sin oler el balón. Ninguna oportunidad de su equipo, ningún tiro a puerta en noventa minutos. La defensa de urgencia barcelonista, con Busquets y Abidal en el centro y Adriano en la izquierda, apenas fue probada.

Solo una fatalidad podía dar un vuelco al partido, y Busquets acertó en el primer remate sobre la portería de Valdés. Un premio demasiado goloso para un Arsenal que había renunciado a sus principios en la defensa de un resultado. Era una de las pocas formas de llegar al éxito, así lo entendió Wenger, pero quizás se excediera en la forma. Hablan los datos: 76-24 en posesión, 20 a cero en tiros, pero también las sensaciones. Solo un gran error ajeno les metió dentro del partido. De sacarse, planteamiento a parte, se encargaron ellos mismos. Wenger escondió a Van Persie en la previa. El holandés, que vio una rigurosa segunda amarilla por alejar un balón, no le devolvió el favor.

Con uno menos la presión del Arsenal cayó progresivamente y los jugadores azulgranas llegaron cada vez con más facilidad a zonas de remate. Necesitaron varios intentos, entre ellos un par de tiros tibios de un desacertado Villa. Pero el segundo también llegaría. En el primer gol la exquisitez de Messi eclipsó la jugada de Iniesta. El segundo lo metió Xavi. Pero ni el toque fugaz de Villa podía hacer olvidar lo que había hecho previamente el manchego. Quebró a dos contrarios, dejándolos abatidos en el suelo. Luego sirvió en bandeja el gol. Iniesta hizo de si mismo en los momentos clave del partido.

Como también apareció Pedro, en el éxtasis culé, para forzar el penalti de la sentencia. Almunia se quedó quieto, en el centro, mientras Messi la colaba junto al poste izquierdo. Otra pose de fotografía que perfectamente podía definir el partido. El Barcelona, sin cursar su mejor encuentro, fue en busca del gol como le requería el resultado. El Arsenal, con ventaja, partiría bajo los palos. De eso no había duda. Lo que nadie esperaba es que ni siquiera dieran el pasito de rigor, el que da el portero para ganarse un penalti, para proponer algún destello de lo que se les supone. No son solo disparos, el Arsenal apenas trazó tres pases seguidos.

Messi un i prou, diría Serrat. En el minuto 86’, Mascherano hizo un esfuerzo titánico y pasó la escoba a Bendtner, cuando este encaraba sólo a Valdés. El mediocentro, paciente en su adaptación al equipo, ha esperado su momento para ser importante en este Barcelona. En esa jugada también se paró el tiempo, y Mascherano la definió como Messi.

En DDF | Bar̤a РArsenal: un sutil ajusticiamiento

Fotografía | Uefa.com

57 Comments

  1. Kurono

    9 de marzo de 2011 a las 7:09 pm

    El Arsenal lleva haciendo esto mismo en Europa, tirando a la especulación (y puede que a la basura) los partidos fuera de su casa desde que está Wegner. El hombre TRAICIONÓ su ideal de juego, lo cual acarreó una eliminación justa. 0 tiros al arco (bueno, 1 si contamos el que salvó Mascherano en la parte final del duelo) contra 19, hablan de la idea de Wegner, defender la pírrica ventaja de la ida. No es la primera vez que hace esto Wegner. Si hacen memoria, en el 2001 (p.e.) tiró a la basura un partido contra el Valencia en Champions. Luego de ganar 2-1 en Londres luego de haber tenido dos errores defensivos el equipo de Cuper, en la vuelta en Mestalla se tiraron los 11 atrás. Y cuando parecía que conseguían el pase, vino Carew y los vacunó. En el Emirates ganó, porque propuso fútbol e hizo lo que los «Gunners» saben hacer bien. En la vuelta intentó hacer lo que no pueden hacer bien y lo pagó caro. Los argumentos de Davor se caen, la expulsión, con reglamento en mano, no es un «robo» y hubo una falta cerca del área grande que pudo ser penal en la primera parte a favor del Barcelona y no veo que se lleve las manos a la cabeza por eso.

    Si, lo de Van Persie puede ser muy riguroso, pero el tipo supe que estaba en la cancha luego de su manotazo a Dani Alves (es cierto que Alves hizo más aparatoso el asunto, pero la intensión del tortazo era clara y evidente) y su pleito con Abidal y Busquets. Que haga el gil y se expulse tontamente y deje a su equipo con 10 fue puramente su culpa, pudo ser expulsado luego del manotazo a Alves y lo sabía bien. Y dudo mucho que no escuchara el silbato, como argumenta tontamente. De arbitrajes, pues tanto en la ida como en la vuelta hubo decisiones polémicas para ambos equipos, así que no hay excusa. Las eliminatorias duran 180 minutos para ambos, en esos 180 minutos el Arsenal solamente fue mejor que el Barcelona en 45, tiro menos a puerta y para colmo no se organizó nada bien en todo un partido, la vuelta. Wegner, si desea ser alguien en Europa, deberá proponerse la consigna de no renunciar nunca a su idea de juego.

  2. juan

    9 de marzo de 2011 a las 7:57 pm

    Me encanta dar mi opinión en esta página porque la gente suele hablar con conocimiento de causa y con respeto, es un placer leeros.

    Respecto al partido, entiendo que haya gente que diga que la expulsión de Van Persie condiciona el partido, pero el futbol no deja de ser un juego y como tal pueden pasar muchas cosas. Si tenemos en cuenta el montón de condicionantes el barça debería tener 3 goles más en su casillero, 2 de penalti (con el condicionante de que entren) y uno anulado a Messi en el partido de ida.

    Si nos quedamos con el juego en sí, no hay color. En todo un partido el Arsenal no ha chutado ni una vez a puerta, eso es un escándalo!!! El barça tuvo una posesión de más del 70% contra un equipo que precisamente es de toque. Los argumentos reales a favor del barça son abrumadores.

    Pero como en todo en esta vida, aquello que causa morbo o discordia siempre llama más la atención y la prensa, en especial la madridista a aprovechado ese resquicio para meter baza. No deja de ser curioso que en vez de nombrar esos datos irrefutables y poner una portada hablando del pase a siguiente ronda de un equipo español, algunos periódicos se hayan encargado de hablar de los «motes» del vestuarios o de si tal jugador está en venta. Para que luego digan del periodismo deportivo de calidad. Es una lástima pero somos nuestro propio enemigo a la hora de promocionar a nuestros equipos y jugadores, que mentalidad tan cainita tenemos a veces.

    Estoy muy de acuerdo con lo que dijo Mascherano esta mañana: Es muy hipócrita la actitud de muchos medios, evidentemente tirando de ironía también pienso que el barça solo gana contra equipos de 10 jugadores y con los favores arbitrales, sin eso el barça no sería nada, total ninguno de sus jugadores ha sido la espina dorsal de la selección española campeona del mundo.

  3. kay

    9 de marzo de 2011 a las 8:07 pm

    #50 Hombre, no hablemos de no se queje por que le debieron expulsar por el manotazo al menos en una jugada cuando primero Abidal le agarra del cuello y Busquets le regala una ostia sin venir a cuento. Por que por esa regla de 3 los 3 a la calle.

    Que el problema fue que Van Persie no es ni Alves ni Busquets y no sabe cuando hacerlas ni disimular y los árbitros se quedan con su cara, no que hubiera robo al Arsenal (por que esa misma acción con Nasri o cualquier otro gunner no hubiera pasado nada) o que Alves y Busquets no hubiera nhecho lo mismo.

  4. Teje

    9 de marzo de 2011 a las 8:17 pm

    @ Juan
    Totalmente de acuerdo con lo que dices. Pero, en cualquier caso, te doy un consejo: no desperdicies un segundo de tu vida en ojear la portada de As, Marca, Mundo Deportivo o Sport. No merecerá la pena. Ni mucho menos pierdas tiempo en criticar o hablar sobre ellos. Yo hace un lustro que no lo hago y, en cierto modo, creo que me he desintoxicado de ese pseudoperiodismo.

  5. nero

    10 de marzo de 2011 a las 10:57 pm

    Para quienes sostienen que la de España es una liga de juguete en la que coexisten dos buenos equipos con 18 malos, para quienes piensan que la de Inglaterra es superior, valgan estos dos juegos entre Arsenal y Barcelona: el Barça,fue cien mil veces superior a los cañoneros, en la dos canchas.

    El muy buen equipo inglés (que lo es) tuvo que montar casi dos líneas de cinco para sofrenar la actitud avasallante del cuadro azulgrana. El vendaval lo obligó a edificar barricadas en el medio y tapiar la defensa para impedir que el agua se le filtrara por todas partes. Aún así, terminó inundado.

    En la ida, la carambola que siempre está latente en este juego, le dio una victoria inmerecida al club londinense.

    En la vuelta, un infortunado autogol de Busquets le reportaba un insólito empate. Pero en seguida le dieron un baño de realidad.

    En juego, el Barcelona lo pisó. El 3-1 es un guarismo engañador, debió ser 5 ó 6 a 0.

    Jamás, en casi cincuenta años de fútbol, nos había tocado ver a un equipo que no rematara una sola vez al arco, como este Arsenal. Ni desviado ni parado por el arquero.

    Hace poco, Defensor Sporting de Montevideo goleó 9 a 0 a Sport Huancayo, de Perú. Hasta el Huancayo buscó 5 ó 6 veces el aro. Mal, pero probó.

    Lo humorístico es que el entrenador Arsene Wenger dijera después de la eliminación: “Si no nos echaban a Van Persie les ganábamos”. Es como si vamos con el auto por la calle, discutimos con otro automovilista, nos bajamos a pelear y el tipo resulta ser un oso de dos metros.

    Cuando estamos a un centímetro de ser apaleados, unos transeúntes nos separan. Entonces, al mejor estilo Wenger, decimos: “Si no me sostenían, lo mataba”.

    Hace años que el Arsenal, un club de presupuesto altísimo y gigantesca popularidad, no gana algo importante. Una semana atrás perdió casi inexplicablemente la final de la Carling Cup con el Birmingham, que iba último en la Premier. Hasta un señor con la reputación de Wenger debe salir a vender excusas.

    Van Persie no es un futbolista inteligente (tuvo un Mundial horroroso) y lo demostró haciéndose echar tontamente. Estaba amonestado y recibió la segunda amarilla por una incorrección. No puede negar la ley diciendo que no escuchó por el ruido del ambiente.

    Entonces nadie hubiese oído el silbato en las otras faltas. El holandés pudo haberse bañado temprano ya por el manotazo a Dani Alves en el primer tiempo. No cabe ninguna queja.

    Además, el partido no cambió un ápice; antes y después de la roja, el Barsa abrumó al Arsenal. Y el juez ignoró un penal de Diaby a Messi en el primer tiempo. Muy claro, por cierto. Pero son anécdotas dentro de un partido espectacular, monotemático.

    El Real Madrid es porfiado, se desespera por llegar a las finales con el Barcelona. No sabe en qué lío se mete. Ya le ha marcado de a cinco, de a seis. Un día le va a hacer siete. Lo mejor que podría sucederle es no pasar de semifinales.

    Muchos dicen que Messi juega como juega por Xavi e Iniesta. Si ellos dos han hecho este jugador, pues entonces mandemos más. Enviemos pataduras y que los conviertan en fenómenos. Hay que aprovechar.

    Para el recuerdo: la bellísima y original definición de Messi en el primer gol y la extraordinaria triangulación Iniesta-Villa-Xavi en el segundo. Hacen paredes de 50 centímetros con precisión quirúrgica. Y en medio de la espesura del área, entre un bosque de piernas. Terribles, imparables, atrevidos.

    Hay que entrar en las páginas de Marca, de El Tiempo, de decenas de medios y ver los correos que manda la gente.

    De cada uno que aplaude el fútbol del Barça,, siete están enojadísimos, furiosos casi. Hay millones agazapados, esperando que pierda el Barça,. Pero es posible que Guardiola, Xavi, Messi, Alves Iniesta no les den el gusto. Puede que ganen otra vez la triple corona.

  6. nero

    10 de marzo de 2011 a las 10:58 pm

    Resumen de un articulo del periodista Jorgue Barraza …

  7. DiegoCetina

    11 de marzo de 2011 a las 7:26 pm

    Todos quieren ser como Messi, por eso uno ve tanto tronco en partidos aficionados que pierden la bola por no pasarla. Para ser como el argentino deberían empezar por usar sus mismos guayos, f50 adiZero de adidas