Camino por ese corredor que huele como a cerrado y tras esquivar a una enfermera que está a punto de derramar un vasito con pastillas por el mármol gastado miro al fondo del salón central y le veo junto a la ventana. Embutido en la misma chivata roja y elástica que hasta cuando era joven se empeñaba en denunciar unos michelines rebeldes, el viejo está sentado arruga frente al sol y enreda con el balón que le regalé el mes pasado. Lo rueda contra la pared. No se le ha olvidado el modo pero apenas si acierta a dar cuatro pases seguidos. El viejo gastado vestido de la Roma es la Roma misma, el equipo más anciano de la Serie A.
La media de edad en la Roma es de 29 años y pico. Ese Humbert Humbert del fútbol mundial que atiende por Arsene Wenger lloraría al comprobar que 16 de los 27 jugadores que han puesto en liza primero Claudio Rainieri y ahora Vincenzo Montella lucían más de 30 primaveras en el carnet de identidad. El empate de la pasada jornada contra el Parma lo firmaron nueve treintañeros. ¿El resultado palpable? 24 goles de los 38 encajados por el conjunto capitalino han sucedido en los últimos 30 minutos de partido. La crisis aconsejó mirar el mercado para no tocarlo demasiado y dejó al viejo equipo atrapado en resina. Ahora a la Roma le falta aire en el sprint y eso le ha costado la friolera de 16 puntos.
Es cierto que Montella, si se descuida está para animarse con el aeroplano, está recosiendo el equipo tirando de él hacia arriba (dos victorias y un empate desde que rubricó) y recuperando tanto las buenas sensaciones como alguna pieza que antaño funcionaba como Pizarro. Aun así la duda viajará junto al resto de la expedición a Ucrania. También embarcarán Francesco Totti y el 4-2-3-1 con el que se los giallorossi se encuentran cómodos en el rectángulo para intentar la machada. Será contra el resultado (2-3 y gracias en el encuentro de ida) y contra el reloj. La cosa, para que negarlo, está complicada.
Enfrente un equipo ordenado, técnico y rápido. Pero sobre todo hambriento. ¿Pero estos rusos no bajan mucho el pistón tras el parón en su liga? Que se lo hubieran preguntado a Rainieri tras ser barrido a escobazos de su propia casa por un conjunto que arrancaba tras dos meses de ayuno competitivo. Consulten a los que se han ido con las manos vacías de Casa Lucescu que son precisamente esos, todos los que la han visitado. El Shakhtar sigue virgen en el umbral de octavos pero la victoria que se echaron a la mochila en el Olímpico les pone en la rampa de lanzamiento para estrenarse. También su fortaleza en casa. Teniendo en cuenta que la Roma deberá salir a pasear por campo rival más de lo transalpinamente aconsejable para optar a premio yo digo que el tapado puede hacer historia esta noche.








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#1 MiguelSureda dijo,
8 marzo 2011 11:51 am
Delicioso artículo, como de costumbre. No esperaba menos.
#2 Gorka dijo,
8 marzo 2011 4:28 pm
qué majo el chigrinski, me alegro de que juegue a este nivel de nuevo
#3 Kurono dijo,
9 marzo 2011 5:24 pm
Oye, no es por nada, pero eso de “rusos” no está nada bien, son ucranianos. No vas a decir que un chino es lo mismo que un japonés ni un español lo mismo que un portugués, como tampoco que que un holandés es lo mismo que un alemán. Por todo lo demás, de acuerdo.
#4 Roma – Lazio: Un derbi formal » Diarios de Futbol dijo,
12 marzo 2011 2:16 pm
[...] Vincenzo Montella, está en mejor forma que este par), que Totti continúe siendo importante en el once no es tan dramático. Los dos brasileños están ahora fuera del club. Mirko Vucinic, del que se [...]