William Ambrose Wright fue un hombre de los que ya no quedan. Pongámonos rancios, o consecuentes, y hablemos de códigos, fidelidades y héroes cotidianos. De lo bueno de la tradición, del limpiar las botas de los veteranos, de estrechar la mano una vez finalizada la batalla. Ese ambiente de amor al juego, en el que las cosas hay que hacerlas bien porque las cosas hay que hacerlas bien. O no se hacen. Con 14 años, Billy Wright asomó en los reservas del Wolverhaptom. Con 15, ya empezada la Segunda Guerra Mundial, debutó con el primer equipo. Con 23, era capitán. Con 25, levantó su primer trofeo, la FA Cup. Con 34, en el adiós, logró su tercera Liga inglesa. Y con 70, tras su muerte, sus cenizas fueron esparcidas por el césped del Molineux Stadium, donde una grada lleva su nombre, cerca de la estatua que resiste en su honor. Eterno, todo y leyenda.
La carrera de Billy Wright es, además, el reflejo de una generación, y una época. La generación de quienes vieron truncadas, o al menos interrumpidas, sus aspiraciones al estallar el conflicto bélico que asoló la misma Europa que el fútbol ayudó a reconstruir después, lamiendo heridas, secando cicatrices. Wright participó en varios encuentros, frente a Honved o Dinamo de Moscú, precursores de las conocidas competiciones continentales. La generación que vivió la explosión de la cultura popular, que incluyó en la bolsa de ídolos de consumo masivo a los pateadores del balón. Wright se casó con una de las célebres Beverley Sisters. La época que subrayó el valor individual en un juego de esencia colectiva. Wright fue segundo, tras Alfredo Di Stefano, en la votación del Balón de Oro de 1957. Y la época en la que lo ahora natural era excepcional, y viceversa. Hombre de un solo club, primero en alcanzar las cien internacionalidades en el fútbol mundial, Wright se retiró con un asombroso registro. Jamás fue expulsado, ni siquiera amonestado. En más de medio millar de partidos. Los árbitros lo sabían, igual que los hinchas, igual que la dulce y melosa Joy Beverley entonces, igual que nosotros ahora. Coincidimos todos: William Ambrose Wright fue un hombre de los que ya no quedan.







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#1 pablo dijo,
28 febrero 2011 5:02 pm
Dicen que es, junto a Bobby Moore, el mejor defensa de la historia del fútbol inglés. Puskas le hizo célebre sacándole los colores con un regate fabuloso junto a la línea de cal en uno de los golazos de la goleada de Hungría a Inglaterra en Wembley en 1953.
Un saludo.
#2 cityground dijo,
28 febrero 2011 5:05 pm
Eran otros tiempos, que buenon debian ser esos los Wolves de los 50, si la Copa de Europa hubiera empezado antes igual ellos o el Honved tenian alguna en sus vitrinas. Ojala no desciendan de la Premier esta temporada.
#3 Jordi dijo,
28 febrero 2011 9:13 pm
Llamadme aguafiestas, pero digo yo que nunca le amonestarían porque no existían las tarjetas. No se impusieron a nivel internacional hasta la caza escandalosa de Pelé en el mundial ’66. Quizás sí que había un poco menos de cinismo antideportivo y no eran tan necesarias.
A los Wolves de los 50 les dio el Barça un baño en la Copa de Ferias que el público inglés terminó aplaudiendo a Kocsis, Eulogio Martínez, y compañía. Los británicos antes de la Primera Guerra mundial eran como la NBA de los años 80, unos ídolos inalcanzables. Pero después de la II GM quedaron tan hechos polvo que tardaron veinte años en levantar cabeza, ellos y los alemanes (con la excepción intermedia del Mundial ’54).
De todos modos, un jugador de esos que pasan a la historia y luego ns olvidamos de mencionarlos!
#4 Enrique Ballester dijo,
28 febrero 2011 10:39 pm
hola Jordi, ya me lo había comentado antes el compañero Ramón Flores, pero no sé. en el librito de WSC en el que leí la historia pone “he had the distinction of never being booked, let alone dismissed, throughout his
career”. igual no había tarjetas, pero el árbitro te advertía de la expulsión del campo, te “amonestaba” o algo así.
#5 Jordi dijo,
1 marzo 2011 12:39 am
Pues mira, me ha dado por buscarlo en google
http://yaestaellistoquetodolosabe.lacoctelera.net/post/2008/12/01/el-origen-las-tarjetas-rojas-y-amarillas-el-futbol
Igual me suena haber leído que había algún árbitro ya antes que usaba tarjetas o algo por el estilo para avisar a los jugadores, pero era como hoy la “amonestación verbal”, nada oficial, y por lo tanto nadie lo contaba.
Sí que te podían expulsar, pero para eso había que hacer algo muy gordo.
Lo de los libros, a veces están copiados de alguien que copió de alguien que copió, etc… hasta que se pierde la idea de dónde salió el dato. Incluso hay muchos periodistas profesionales que repiten un dato de cuánta gente había exactamente en el estadio en el Maracanazo, cuando el número es inventado. La gente echó las puertas de entrada abajo y se coló todo el mundo, lo de los 200 mil es una estimación.
De todos modos, siempre es bueno ir sacando el polvo a estos jugadores que marcaron historia en su tiempo y que luego nunca se habla de ellos porque algunos empiezan a escribir la historia sólo desde que ellos siguen el fútbol. Por lo que es un artículo que se agradece mucho.
#6 Elwood dijo,
1 marzo 2011 7:12 pm
Matt Le Tissier. Cuando el fútbol profesional ya movía millones permaneció inalterable en los Saints, rechazando ofertas de los grandes de Inglaterra. Y, desde luego, el Southampton no podía pagarle ni la mitad que United, Liverpool o Arsenal. Quizá sea el último caso
#7 Tan Solo Fútbol dijo,
1 marzo 2011 11:47 pm
Es cierto que la figura de las tarjetas se impuso oficialmente en el Mundial de México en 1970, pero ya antes el árbitro tenía la facultad para expulsar o amonestar. No existían, como digo, las tarjetas, sino que el árbitro ejercía tales funciones de viva voz. Lo sé porque yo mismo me hice esta pregunta viendo el Inglaterra-Argentina del 66, en el que el partido estuvo parado unos diez minutos mientras esperaban a que un jugador sudamericano abandonase el campo después de haber sido expulsado. Creo que lo de las tarjetas, más allá de lo de Pelé, se hizo para que fuera más fácil para el público, comentaristas, etc. saber qué pasaba sobre el terreno de juego.
Un gran post. Otro gran post. Enhorabuena, Enrique.
Un saludo
#8 Tan Solo Fútbol dijo,
1 marzo 2011 11:54 pm
Perdón por ser pesado, pero es que acabo de encontrar un blog en el que se dice que precisamente fue ese partido del que os hablaba el detonante por el que se ideó la solución de las tarjetas.
Aquí el enlace
Un saludo