Aquel famoso gol de Roberto Carlos en Tenerife parecía tan singular, tan único, y a la vez tan propio de un jugador que nunca admitrá copia, que parecía difícil que pudiera aparecer alguna vez un clon. Pero son muchos partidos, muchas ligas, muchas temporadas. Y si apareció un tipo que fue capaz de volver a llenar el barrilete cósmico, si alguien volvió a volar como Cruyff, y si son legión ya los imitadores de Panenka, ¿cómo no iba a llegar otra conversión de la línea recta entre el córner y la portería en autopista de potencia supersónica? Ante ustedes Kafoumba Coulibaly.
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2 Comentarios »
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#1 danie dijo,
27 febrero 2011 7:20 pm
Golazo! …y valla afición la del ASSE, brutal.
#2 Mordred dijo,
28 febrero 2011 3:54 pm
Kafoumba es la onomatopeya?