Cuando uno ha probado un baño de miel, retozar en el barro apenas tiene gracia. José Mari (10-12-1978) debutó en Primera siendo adolescente, con el Sevilla, y enseguida firmó dos contratos de ésos que te resuelven la vida. Uno con el Atlético, y otro con el Milan. No cuajó su aventura en el Calcio, ni su carrera en la selección, y a la vuelta tenía todas las papeletas para convertirse en un juguete roto. Veterano antes de tiempo, más en sensación que en edad real, tuvo un papel complementario en el Villarreal (provocó el penalti que falló Riquelme, la noche en la que Lehmann se tiró a la izquierda -valga como símbolo-), y la incertidumbre le rodeó cuando tuvo que sumergirse en la oscuridad profunda de la Segunda División.
Porque no es fácil volver a empezar, y hacerlo además en territorio inhóspito. En Segunda, a las antaño estrellas se les espera de un modo especial. Desentona tu coche en el aparcamiento colectivo, igual que desentonan tus hábitos sobre el césped. Para alguien como José Mari, bajar al fútbol de plata es jugar con una gran flecha señalándote, y ser, con seguridad, el primer blanco de los cánticos hirientes de cada una de las aficiones. En ese panorama, sólo la fuerza compensa la dificultad. El deseo de defender el nombre impreso en la parte dorsal de la camiseta, y el orgullo de una pureza casi infantil de pertenecer a un vestuario, con un objetivo en común, que permita seguir llamándote futbolista. Ahí, no hay más salida: reciclarse o morir.
Evitando los focos, en un remanso de paz, alejado de volcanes, José Mari ha hallado el cuajo propio de la madurez. Mejor que en el Nàstic, mejor que en el Betis, está ahora en Xerez, donde arrastra al bloque hacia el ascenso, con 12 goles y un liderazgo sereno. En caso de volver a la élite, lo que antes era angustia por fracasar, será ahora deleite por disfrutar.
foto: Esteban Pérez Abión







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#1 aupasubmarino dijo,
6 febrero 2011 10:03 pm
Que José Mari siga en el fútbol es una muy buena noticia. Espero que tendrá suerte para jugar en la Primera de nuevo. Como un aficionado del Villarreal siempre recordaré todos los jugadores de aquella epoca que nos dieron el reconocimiento mundial.
#2 Gontxo dijo,
6 febrero 2011 10:06 pm
Un caso parecido en parte al de Farinos. A ver si tiene suerte. En su época de éxito prometía mucho.
#3 geryon dijo,
6 febrero 2011 10:25 pm
UN tío que se llama de segundo apellido Poyón acaba triunfando…
#4 corduba dijo,
6 febrero 2011 11:03 pm
Desde luego es uno de los jugadores que, al menos en mi caso, me alegra de que siga disfrutando del fútbol; siempre me ha parecido un buen profesional y centrado en su trabajo, como otros muchos (Gerardo, Moisés, Movilla, etc.) y que por mucho que pasen los años no se le puede echar en cara nada.
#5 martin(foro) dijo,
6 febrero 2011 11:14 pm
No se si a todas las estrellas se le espera del mismo modo. Entiendo que no es igual un Diego Tristan(con más imagen de exfubolista en sus últimos años que de jugador en activo)que un Víctor. Cada vez que veo al segundo con el Cartagena más grande me parece (lo de ayer fue enorme), con la calidad que tiene podría estar jugando hasta los 50. Me alegro que Jose Mari este imitando más el estilo Victor que el de Diego Tristan, sobre todo por esa maldita mala fama de ciertos jugadores andaluces de no luchar demasiado, digamos.
No es un jugador al que vaya a recordar con demasiado cariño, pero me alegro que el final de su carrera no es tan triste, tampoco se lo merecia.
#6 tubilando dijo,
7 febrero 2011 1:33 am
Nunca fue la estrella que apuntaba cuando jugaba en el Sevilla. Un buen jugador al que la burbuja inflacionista lo presentó como el fenómeno que no era.
Congratula que entre tanto vaivén no haya perdido las ganas por jugar al fútbol, y que lo haga con dignidad.
Han mencionado a Farinós, yo también me acuerdo de su compañero Gerard. Estaría bien un artículo sobre los proyectos de estrellas que no cuajaron, en los últimos 10-15 años.
#7 Land Decover dijo,
7 febrero 2011 2:19 am
@ martin(foro)
Lo digo sin ánimo de ofender, pero ¿no has generalizado un poco con los andaluces? ¿Al nivel de esa generalización con los brasileños estamos?
No tenía ni idea
#8 Srta Trixie dijo,
7 febrero 2011 10:13 am
Si por triunfar sólo entendéis ganar una Copa del Mundo, una Eurocopa y varias Champions algunos teneis aquí un grave problema de perspectiva y sobre todo, de preferencias.
Menudos comentarios hay que oir…
Ay Señor, que rápido olvida la gente aquellos años en los que nuestra única esperanza estaba en la Final Four de baloncesto, la Vuelta a España y algún GP de motociclismo suelto en las categorías de menor cilindrada…
#9 geryon dijo,
7 febrero 2011 12:53 pm
A mi se me ocurre Mendieta
Los Mejores Porteros de las Ligas Europeas
#10 corduba dijo,
7 febrero 2011 11:30 pm
Súmale Amavisca !!!
#11 Djalma8 dijo,
8 febrero 2011 10:40 am
Excelente artículo. Enhorabuena.
#12 Kurono dijo,
8 febrero 2011 4:27 pm
Hay unos artículos en DDF de las “Eternas Promesas” y entre ellos estaba Jose Mari. (un paréntesis): Sería bueno que retomaran los artículos y siguieran comentado/posteando sobre los jugadores que han quedado en el camino a ser cracks, pese a todo el foco mediático que tuvieron.
Ya en tema, el artículo esta bien. Es bueno que Jose Mari, pese a su evidente fracaso en la élite (entíendase esto, que en el AC Milan no logró cuajar nunca y su posterior “bajada” de categoría; aunque es mil veces preferible aguantar en el infierno con el equipo que te dio la oportunidad, a que vayas huyendo como como Sergio García y Ricardo Oliveira), el hombre no se rinde y quiere demostrar que si vale para jugar. Toda una realidad diametralmente opuesta a la de Diego Tristán o Ronaldinho, que con 30 eran (son) ex-futbolistas sin rumbo y sin ganas
#13 NIPO dijo,
9 febrero 2011 9:30 pm
El Xerez ha copiado el estilo Milan con jugadores curtidos en mil batallas y el culo pelado de luchar por tres mil equipos. Al fín y al cabo, quien se resistiría a un equipo donde juegan Capi, Antoñito y Jose Mari. El día que les da por jugar mereció pagar la entrada