Camisetas clásicas: <em>one hit wonders</em>

Cada quince días y de la mano de Classic Football Shirts, la tienda online especializada en camisetas antiguas, nos acercamos al fútbol con una perspectiva diferente. Lo hacemos desde las camisetas con las que se ha construido la historia del deporte rey.

Llegaron de manera inesperada. De pronto, sin previo aviso, se colaron en una fiesta a la que ni en los mejores de sus sueños habrían sido invitados. Y acabaron convertidos en los protagonistas absolutos, interpretando a la perfección un papel que no les correspondía. Como los One Hit Wonder, aquellos grupos o artistas que alcanzaban la gloria con un tema concreto para posteriormente volverse a hundir en la nadería de la que procedían, no son pocos los clubes que, de la noche a la mañana, de no ser nadie (o casi nadie) en el panorama futbolístico internacional, o incluso de su propio país, pasaron a estar en boca de todos los aficionados… para posteriormente volver, sin gloria alguna más allá de los recuerdos felices, al habitual anonimato e insignificancia.

Con 18 ediciones disputadas desde que la Premier League es Premier League, no son muchos los equipos que han conseguido alzarse con el título al menos una vez. Once entorchados posee el Manchester United, tres el Arsenal, otros tres el Chelsea… y uno el Blackburn Rovers. El equipo de Ewood Park se convirtió por mérito propio en el convidado de piedra, en el elemento extraño mezclado entre el triunvirato clásico de la competición inglesa. Fue en la campaña 1994/95, cuando aquel equipo de ensueño comandado por Alan Shearer y administrado por figuras de la talla de Colin Hendry, Tim Sherwood o Chris Sutton, se impuso al United en un sprint final por el título agónico. El Rovers no volvió a saborear el éxito. Descendió incluso de categoría algunas temporadas más tarde. Pero para los aficionados siempre quedará en la retina la imagen de su demoledor goleador, enfundado en una inolvidable camiseta que, para muchos, y desde aquel año de ensueño, acabo convirtiéndose en tesoro de colección.

Viena, mayo de 1993. El Olympique de Marsella acaba de derrotar contra todo pronóstico al Milan de Capello, van Basten y Rijkaard. Es el primer club francés, y único hasta la fecha, en alzarse con el máximo torneo continental. El fútbol galo está por fin, tras varios años de estrellas fugaces y equipos de segundo nivel europeo batallando por el continente, en lo más alto del panorama futbolístico. Pese a que bastantes años después se levantara una fea cortina de humo sobre el título marsellés tras unas polémicas declaraciones del ex lateral Jean-Jacques Eydelie, el recuerdo, para muchos asociado a la infancia, sigue inmarcesible. Los Boli, Deschamps, Sauzée, Völler y Desailly se ganaron un hueco entre nuestros recuerdos. Por más que Bernard Tapie se empeñase en enturbiarlo.

Recuerdo como si fuera ayer el enorme revuelo que levantó la final de la Liga de Campeones de 1997. Una vez más, un equipo que nunca había ganado el más importante título europeo en toda su historia se alzaba con el triunfo. Y ante la poderosísima Juventus. La nómina de campeones europeos crecía. Si algo llamó la atención del recordado éxito del Borussia Dortmund de los Sammer, Möller, Riedle o Köhler fue la estrambótica indumentaria del equipo alemán. En una época en la que acceder a información sobre otras ligas, sin Internet, era una tarea complejísima, descubrir que había un equipo alemán que vestía una fulgurante camiseta amarilla como jamás antes se había visto, supuso una revolución. Era, por aquellos años, la camiseta a conseguir. Tras una década en la que el Westfalenstadion tuvo que acostumbrarse de nuevo a vivir en la intrascendencia, esta temporada, catorce años después del gran éxito europeo del 97, la gloria parece empeñada en volver a visitar la cuenca del Ruhr.

Aquel Boavista, con su inconfundible camiseta axadrezada, de comienzos de la pasada década (temporada 2000/01) que se coló sin permiso en la habitual fiesta privada de Porto, Benfica y Sporting, vaga a día de hoy en la tercera categoría del fútbol luso. Sin embargo, su nombre aparece escrito en letras de oro junto al de los tres grandes y el de Os Belenenses en el limitado listado de campeones de Portugal.

Son muchos, la lista es casi interminable: la Grecia del 2004, el Alavés de la gran gesta europea del 2001, el Mallorca de Eto’o campeón de Copa en 2003, … Camisetas relacionadas con hazañas inolvidables, especialmente para los más fieles seguidores de estos equipos, que se han convertido, con el paso de los años, en imprescindibles objetos de colección.

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7 Comments

  1. martin(foro)

    21 de enero de 2011 a las 2:52 pm

    Como odiaba esa camiseta del Dortmund, y como me fastidiaba ese equipo por aquel entonces. En cambio la del Rovers es genial, una lastima que no existan demasiadas camisetas de ese tipo.

  2. Borja Barba

    21 de enero de 2011 a las 2:54 pm

    @martin

    Pues esa camiseta del Dortmund fue, hace catorce años, una de las primeras de mi hoy muy extensa colección. Recuerdo lo que me costó conseguirla. Fue admiradísima por mis colegas en su momento.

  3. Borja Barba

    21 de enero de 2011 a las 2:55 pm

    @ martin

    La que sí fue una de las primeras, probablemente la primera que tuve de un equipo no español, fue la del Rovers de la 94-95. Desgraciadamente, dos años después de conseguirla la cambié por una HORRIBLE del Bayern (una a rayas verticales azules y rojas). Fui bastante idiota.

  4. martin(foro)

    21 de enero de 2011 a las 4:13 pm

    Normal que fuera admirada Borja, con tanta ruta del Bakalao, chimo bayos y demás, los fluorescentes hasta se podian considerar colores en esa época…:-P

    Pero no, una camiseta de futbol no puede usar ese tipo de tonos, ni harto de vino(o de otras cosas en este caso).

    Recuerdo que discutí (y mucho) con un amigo sobre esa camiseta, y sigo pensando lo mismo, deberian haber detenido al diseñador por trafico de drogas.

  5. Bp

    22 de enero de 2011 a las 12:58 am

    Yo tengo la original del Rovers de la 94-95!
    «Arte et labore»

  6. akiestiyo

    22 de enero de 2011 a las 2:30 pm

    me acuerdo en el año 95 o 96 en la eliminatoria de octavos de UEFA que jugó el Depor contra el Borussia de quedarme alucinado con el desembarco de seguidores alemanes en Coruña,casi todos de amarillo fosoforito,daba miedo verlos encharcarse de Estrella Galicia en las terrazas de los bares con esas pintas.
    El Borussia le dio un soberano baño al Depor por cierto.

  7. NIPO

    26 de enero de 2011 a las 3:47 pm

    La del Dortmund si que es mitica! Un amigo mío la tenía así tan fosforita con ese ya mitico Continental (creo que podrias hacer otra serie sobre sponsors duraderos). Uno o dos años después saltó un escandalo con las camisetas Nike del Borussia que provocaban una alergia en la piel o algo así parecido. No lo recuerdo del todo bien