Si el corazón falla hay que parar. Sergio Sánchez ha pasado un año viviendo entre el dolor y la esperanza, entre la luz y las tinieblas. Su afección cardiaca tuvo una consecuencia instantánea, no volvería a jugar al fútbol. En el camino se quedaron Puerta y Jarque, alejados para siempre del césped De la Red o Miguel García. Para el defensa catalán la noticia era demoledora y ni siquiera la alegría de haber diagnosticado su enfermedad a tiempo, antes de desenlaces fatales, pudieron quitar al jugador las ganas de regresar. La salud es lo primero, dicen, pero patear el balón es un ritual que no se puede abandonar de la noche a la mañana.
La operación en Hamburgo era delicada y no había garantías de éxito. Los noventa minutos de ayer sobre el césped del Ramón Sánchez Pizjuán confirmaron que fue una decisión acertada. No es habitual ver el camino inverso desde la oscuridad hasta el brillo de los focos de un estadio, tal vez el recuerdo de Kanu. Sólo el trabajo y la confianza, según el propio Sergio, han obrado este milagro deportivo. Ayer, ante el Villarreal, la noticia fue su vuelta. Deseo que este año sólo haya sido un punto y seguido en la carrera de un futbolista que ejemplifica la pasión por este deporte.
Ganó el Sevilla, tres a cero al desdibujado equipo de Garrido. Están en semifinales por tercer año consecutivo. Apartan los fantasmas de la liga con una competición que ya ganaron el año pasado y que siempre luce en las vitrinas de un club. Sin embargo, el mayor éxito del club nervionense ayer fue haber llevado con inteligencia y cariño el caso de Sergio Sánchez. Los finales felices, a veces tan escasos, siempre son bienvenidos. El mundo del fútbol da de nuevo, y de forma definitiva, la bienvenida al joven futbolista de Mataró.








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#1 Land Decover dijo,
19 enero 2011 6:10 pm
Muy grande Antonio, me ha gustado mucho, hasta ese toque “Conradiano” del título.
Sergio Sánchez como central en el Espanyol, rindió a buen nivel, espero que vuelva a pasar lo mismo en Sevilla.
#2 Pepe Szendrei dijo,
19 enero 2011 8:52 pm
[modo friki ON]
“No es habitual ver el camino inverso desde la oscuridad hasta el brillo de los focos de un estadio, tal vez el recuerdo de Kanu…”
Y el de Julian Ross. Menudo carisma tenía…
#3 Felix 1.3 dijo,
20 enero 2011 12:45 am
#2:Julian jugaba 10 minutos y ganaba él solo los partidos, pero cuando venía el New Team se cascaba el partido enterito aún a riesgo de su vida…lo de sus padres viendo ese partido tenía incluso un toque sádico…
Ahora en serio, es una de esas noticias que esperas oir pero que no se dan a menudo…por lo menos desde lo de Puerta hay mas control y gente como De la Red o Miguel Martín puede, al menos, contarlo.Enhorabuna por el artículo, por cierto, me ha gustado un monton.
#4 desde la barrera dijo,
21 enero 2011 12:32 am
Hoy gran entrevista a Sergio Sánchez en El País.
Qué cojones tiene este tío, que firmó antes de la operación que sabía que había posibilidad de morir en ella, aún sabiendo que el Sevilla le aseguraba estabilidad económica de por vida.
#5 NIPO dijo,
22 enero 2011 1:20 am
#2 Pepe Szendrei
Que no te quepa duda de que Ross en plena forma hubiese sido el líder de ese Japón mecánico que machacaba a cualquier selección de renombre (como una España llena de negros y vestida de verde) que se cruzase por el camino