Es posible que Héctor Raúl Cúper (Chabás, Santa Fe, Argentina, 1955) no sea un Barraquero en sentido estricto. De algún modo, en la encrucijada que representaban, a uno y otro lado, Menotti y Bilardo, eligió la llamada tercera vía, heredero del maestro Griguol. Pero, con todo, Cúper cabe en esta serie por méritos propios. Sólo él fue capaz de sentar a Ronaldo, al Ronaldo original, cuando le urgía alcanzar el gol durante un partido decisivo. Era el último del campeonato italiano, con el Scudetto en juego, y aquel cambio provocó una catarsis. El Inter perdió, Ronaldo estalló y planteó un ultimátum. Moratti se alineó con su entrenador, y el Madrid pescó en aguas revueltas. Cúper sobrevivió a un verano que fue un punto de inflexión y, al volver, sabía que no le iba a valer nada que no fuera ser campeón. No lo fue, y su carrera en los banquillos, que hasta entonces había sido un firme y seguro escalar, entró en un declive lánguido y continuado.
Cúper es hombre de tez morena, y piel curtida. De origen humilde, antes que nada fue futbolista, defensa central, protagonista de los mejores años de Ferro Carril Oeste, doble campeón nacional en los ochenta. Cuando pasó al banquillo exportó una imagen de padre cauteloso, cuerdo, poco amante del riesgo y las improvisaciones. Uno de ésos que rastrea minucioso todo el mercado automovilístico para terminar comprándose un coche diesel, y gris. Con el trabajo por bandera, forjó equipos sufridores que no perdían jamás. Si acaso, se les ganaba.
Así, del estreno amargo en Huracán (extravió el campeonato en la última jornada) pasó a la consagración en Lanús, donde ganó una Conmebol y la oportunidad de saltar a Europa, en 1997. En el recién ascendido Mallorca alumbró una extraña capacidad. Cúper, un hombre corriente, construyó con un puñado de futbolistas corrientes un equipo nada corriente, sino extraordinario. Fue quinto, y finalista de una Copa que perdió con honor y agonía. Honor, porque sostuvo con nueve hombres al Barcelona exuberante de Van Gaal. Y agonía, porque su lanzador más fiable a pelota parada, el zurdo Stankovic, falló por un milímetro su penalti en la ruleta de la tanda, el que hubiese otorgado al Mallorca el primer título de su historia.
El subcampeonato, en este caso, tuvo premio. Después de vengarse del Barça en la Supercopa, el Mallorca de Cúper alcanzó la final de la última edición de la extinta Recopa, en un alarde de optimización de recursos. Reinventando medio once respecto a la campaña anterior, eliminó a Hearts, Racing de Genk, Varteks y Chelsea, y sólo frente a los croatas le sobró algún gol. En la cita clave cayó contra una Lazio plagada de estrellas (de Nesta a Vieri pasando por Nedved o Mancini), y empezó a sospecharse sobre el don fatal del entrenador argentino. El de perder finales a partido único.
Cúper terminó el curso y se marchó de la isla, dejando al Mallorca en la Champions, 3º en Liga, su mejor clasificación de siempre. Heredó el Valencia de Ranieri, y lo hizo menos populista, más prosaico. De Mestalla, donde fue pitado a menudo, se marchó con la etiqueta de barraquero, claro, no sin antes rozar la gloria en dos finales de Champions consecutivas. Perdió la segunda con especial crueldad, otra vez en una desdichada tanda de penalties. En Valencia, Cúper consiguió de nuevo elevar, a raíz de priorizar el concepto de bloque, el rendimiento de varios futbolistas que jamás volvieron al nivel entonces mostrado, caso de Farinós o Gerard, entre otros.
El firme y seguro escalar que antes hemos reseñado cumplió su última fase el verano de 2001. Cúper fichó por un Inter que buscaba con desesperación un Scudetto que no vencía desde la década de los ochenta. Acostumbrado a lidiar en vestuarios de bajo perfil, Cúper sufrió para empastar la conglomeración de astros del Inter. El fiasco trituró su prestigio, y comenzó el languidecer. Regresó al sol de Mallorca pero pasó, igual que en las experiencias siguientes en el Betis y en el Parma, de pelear por títulos a embarrarse en cuitas de descensos. Abrazó una inesperada excentricidad, respondiendo a la propuesta de la selección de Georgia, que abandonó para empezar de cero en una Liga menor, la griega. En el Aris, Cúper se reencontró con su destino. Llegó a la final de la pasada Copa y, en efecto, la perdió.
foto: sportige.com







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#1 Tito dijo,
17 enero 2011 10:16 am
Me caía muy bien este tipo. No entendía como pudo sentar a aquel Ronaldo, pero me caía bien…
#2 José Fernández dijo,
17 enero 2011 10:22 am
Si, siempre se le va a recordar por esas finales. En todo caso, y hablo de memoria, el único entrenador sudaméricano que estuvo a punto de ganar una Champions/Copa de Europa. Que por cierto, esa es otra, ¿porqué no ganan nada nunca los equipos europeos entrenados por latinoaméricanos?
#3 Alejandra dijo,
17 enero 2011 10:54 am
Cúper: el eterno segundo (nunca ganó un campeonato con sus equipos), pero un gran trabajador y con mano para gestionar vestuarios siempre complicados. Gracias, Enrique, por rescatar su figura: la de un entrenador trabajador.
#4 Gontxo dijo,
17 enero 2011 10:59 am
Para mi sigue siendo un idolo y el mejor entrenador que ha pasado por el Mallorca. Es cierto que sigue siendo inexplicable como de esos inicios en Europa tremendos encandenó prácticamente una década de fracasao en fracaso… pero bueno, con el Aris está haciendolo bien. No ya solo el plantarse en la final de Copa (donde perdió frente al adinerado Panathinaikos que nadie salvo su vecino Olympiakos puede hacerle sombra en Grecia) sino que hay sigue vivo en Copa de la UEFA cargandose al campeón. Grande Cúper!
#5 MiguelSureda dijo,
17 enero 2011 11:10 am
Permitidme que me descubra ante un semidios del mallorquinismo.
Se que no es peyorativo, pero lo de llamar “futbolistas corrientes” a tipos como Valerón, Engonga, Sankovic o Carlos Roa (mejor portero del mundo en el ’98), suena a broma, eran totalmente desconocidos, pero ya quisiera tenerlos en el Mallorca de los últimos años, y la temporada siguiente se pasó media liga líder de primera, recibiendo sólo un gol en las primeras doce jornadas. Jamás comprenderé porqué le pitaban en Mestalla. Será que tan acostumbrados estaban al caviar de beluga que dos finales de Champions le sabían a poco. Pero bueno, la afición del VCF pidiendo al entrenador que se vaya… en fin, nada nuevo bajo el sol.
Por cierto, habéis obviado uno de los mayores milagros futbolisticos que yo he visto, el del Mallorca remontantadole once puntos al Levante en seis partidos de locura para alcanzar la salvación y mandar a los granotas al pozo. Aún nos preguntamos cómo se las arregló Hector Raul para sacarnos de aquella. Eso si, la temporada siguiente no le fué tan bien, pero también recordamos cómo no puso ningun impedimento para su destitución perdonando dinero (cobrarba 3 kilos).
Un verdadero crack
#6 Borja Barba dijo,
17 enero 2011 12:00 pm
Junto con Benítez y Mourinho (palabras mayores), uno de los mejores técnicos del mundo a doble partido.
#7 Antonio dijo,
17 enero 2011 2:46 pm
Una final sí que ganó, la de la Supercopa de España frente al Barcelona. Eso sí, a doble partido
Grande Cúper, ojalá hubiese ganado alguna final europea de las que jugó.
#8 Bortibort dijo,
17 enero 2011 3:05 pm
Estoy con Miguel Sureda en que la salvación de la temporada 04/05 es uno de los milagros futbolísticos más grandes que he visto nunca.
Como curiosidad, Cúper se ducha cada mañana con agua helada para recordarse de dónde viene. Dice mucho de su carácter.
#9 NIPO dijo,
17 enero 2011 6:39 pm
El milagro del 2005 pienso que viene más por la banda contraria, no nos acordamos ya de esto?
http://es.uefa.com/memberassociations/news/newsid=299470.html
Con su correspondiente rajada posterior, “conmigo el Levante se hubiera salvado” Pues yo pienso lo mismo
#10 Capo dijo,
17 enero 2011 11:27 pm
Toda su carrera fue un auténtico drama.
#11 martin(foro) dijo,
18 enero 2011 2:12 am
Siempre me cayó bien, ojala vuelva alguna vez al gran nivel, se lo merece (y sobre todo, ojala gané por fin esa final que el destino le debe).
#12 pol dijo,
18 enero 2011 4:46 am
Perder tantas finales, eso ya es tener mala suerte, pero mucha mala suerte.
#13 Kurono dijo,
18 enero 2011 8:32 am
Pues bien, hablo en nombre de los valencianistas y les explicaré un poco porque la gente se terminó hartando de Cúper como técnico “ché”. Físicamente era el técnico, pero mentalmente no estaba en el banquillo albinegro; sino pensando el el FC Barcelona o en el Inter (a este último fue a parar y todos sabemos bien que siguió acrecentando la leyenda). Si, mucha final de Champions en la 2000-01 (la de los penalties contra el Bayern), pero también recuerdo y con harto dolor que en esa Liga, el equipo daba pena, y además un dato revelador: de los 18 puntos en disputa contra los tres equipos más potentes de España en esa época, Deportivo, Barcelona y Real Madrid, se obtuvo la friolera de 0 PUNTOS.
Buena parte de la culpa la tuvieron jugadores como Mendieta, más pendiente de un traspaso y de lucirse que de jugar y otros jugadores, pero Cúper tuvo responsabilidad. A un juego infumable e indigno (nada que ver con aquellas electrizantes contras de la temporada anterior), se tenía una mentalidad miedosa y ausente. Eso es lo que provocó que Cúper se ganara muchos detractores entre el público “ché”, porque su segundo año tapó graves carencias con la final de Champions (siempre he querido volver a ver ese gol de Carew contra el Arsenal, cuando quedaba aun 15 minutos de partido y parecía que los “gunners” jugarían semifinales) que de todas formas no ganó. Esa fue la razón de los pitos, porque, si bien había sufrido un tremendo cambio de jugadores (no estaban ya “el piojo” López, Farinòs y Gerrard), no eran cojos precisamente los jugadores que los reemplazaron (Baraja y Albelda) y el juego cayó en picado. No es más o menos, es que simplemente ni siquiera pudo conducir a la previa de Champions League al Valencia, luego de perder ese partido contra el Barcelona a gol de Rivaldo (si, ese que Gaspart celebró como si hubiera ganado la Champions)
No resto méritos a Cúper, pero Claudio Ranieri fue el que fundó el mejor Valencia de la historia (al igual que el Chelsea), muy pocos olvidan ese mérito y consideran que Cúper fue el fundador del sistema. Lo que siempre me pareció noble fue renunciar a buena parte de su remuneración del Inter cuando fue sacudido luego de estar 9no. en Serie A y luego, perdonar 3millones brutos luego de renunciar a su puesto de Manager, al menos, respondió con cariño a la afición bermellona.
Propiamente con Cúper: Su leyenda es por todos conocida. Logró sacar al humilde Huracán del anonimato del futbol profesional argentino por segunda vez en su historia en el Clausura del 94 (la primera fue con Menotti y su fútbol de bella factura al conseguir el campeonato Metropolitano de 1973) y llegó al último partido con el título en juego, aun como líder, como había sido casi toda la campaña. ¿Ventajas? Con el empate le bastaba. ¿Desventajas? Jugaba en el estadio Libertadores de América contra Independiente, el segundo en discordia… y perdieron 4-0.
Luego, con Lanús logró ganar la Copa CONMEBOL (algo así como la Europa League de Sudamérica, allá en los 90′s). Después su salto a España, y su seguidilla de subcampeonatos coperos, primero en Copa contra el Barcelona y luego en Recopa contra la Lazio. Su salto al Valencia y sus dos finales perdidas. Y luego, al Inter donde lo denominaban “segundón”, y “eterno perdedor”, luego de fracasar en conseguir los dos “Scudettos” que realmente pudo lograr (y no lo hizo) el Inter en esa época donde estaba Ronaldo. Y a partir de ese partido contra la Lazio donde decide retirar a Ronaldo (¿para qué c0ñ0 lo hizo?), fue su sentencia. Luego, deambular penoso con el Mallorca, el Betis y el Parma y una experiencia totalmente funesta con la selección de Georgia. Y ahora, se observa su recuperación con el Aris Tsalonikas. ¿Podrá nuevamente Cúper lograr una hazaña como las que logró a finales del siglo pasado? Tiene al City enfrente, pero no descartemos cualquier cosa.
Bueno, ahora bien, un off-topic. En el Aris, juega un compatriota mió, Carlos “el Pescado” Ruiz, delantero centro de la selección de Guatemala y anteriormente del Club Municipal (Guatemala), Los Angeles Galaxy, F.C. Dallas y Toronto (MLS), Olimpia (Paraguay) y el Puebla mexicano, antes de su aventura por Grecia. Un saludo.
#14 juni dijo,
19 enero 2011 3:15 pm
Cómo me acordé de él cuando el Aris derrotó al Atlético en Grecia (donde su estadio es un fortín en Europa por cierto), con un golazo de Javito en un partido infumable donde el Atlético se vió totalmente atrapado. Cuando ví colar ese gol al tal Javito, le dije a mi amigo: ‘imposible de remontar, a este equipo lo entrena Cúper’.
Misma sensación tuve en la vuelta, cuando metieron el 3er gol, y sus jugadores recurrían a toda clase de pillerías para evitar que el Atlético se acercara a su meta; cosa que consiguieron con mucho acierto por otro lado.
En fin, Cúper en estado puro.
#15 Kurono dijo,
20 enero 2011 4:06 am
Cúper acaba de renunciar al Aris de Tsalonika. Me parece increíble. Se va debido a “los malos resultados” en los últimos partidos ligueros con el Aris. No se que pensar, si es cobardía o una forma honorable de decidir que no es capaz de revertir la situación (recuerden, renuncia y con ello a una suculenta indemnización):
http://www.fichajes.com/oficial-se-termina-la-aventura-de-hector-cuper-en-grecia_27884