Suele atacar el Madrid a toque de corneta, manada en estampida. Suelen romper los ataques en oleadas mareantes, provocando el daño en el rival, por erosión prosaica y pura. Suele, también, atropellarse en el área, en el límite que separa la velocidad de la precipitación. Y suele hacerlo, porque sólo uno, el lánguido Özil, domina esa misteriosa capacidad para la pausa, para clavar el ancla en una cascada y dejar que pasen de largo las sombras y se iluminen los caminos. En una de esas maniobras, en una de esas victorias burlonas de la astucia sobre el músculo, ganó el partido el Madrid, anoche, en la ida de cuartos contra el Atlético, cuando Di María aseó una pelota para el arranque y el freno de Özil, el oteo y el centro delicioso y enroscado que coceó Cristiano a la red, desde cerca, para firmar la antesala del tercero. En el tres a uno, sobre la hora, un enredo en el área agonizó a los pies de Özil, que volvió a definirse. Frente al portero, suspiró, y empujó el balón a la esquina.
El partido fue una reivindicación del juego. El primer tiempo fue brioso, resbaladizo y entretenido. El segundo no perdió intensidad ni exigencia, pero sí claridad. Mario Suárez mejoró a su equipo, que se asentó con más seguridad en su campo, sin conceder espacios, cavando zanjas en defensa, midiendo y escogiendo sus salidas a la contra. Dos de ellas las protagonizó Agüero, siempre replicado por Casillas. En la segunda, Forlán se topó con el palo tras cazar el rechace, medio mordido.
Pero Forlán, antes, sí había acertado en el emboque. Fue el cero a uno, también tras un duelo entre Casillas y Agüero, a poco del comienzo, en casi el único paréntesis entre la continua percusión blanca. El Madrid, que presentó un catálogo de remates sin éxito, se encalló a veces en De Gea, poco académico pero práctico, y a veces en su falta de puntería. Sólo alcanzó el empate a la salida de un córner, cabezazo de Ramos mediante.
Curiosamente, el Madrid halló la recompensa cuando la batalla se tiñó de barro, tras el descanso. Llegó menos, con un halo de cansancio alrededor, pero se aprovechó de la inercia creada en el inicio. Benzema y su sustituto, Kaká, igualaron en inoperancia, pero Cristiano nunca duerme y su hambre nunca termina, y Özil, ya lo hemos contado, lució violín sobre el ruido de tambores.
foto: realmadrid.com







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#1 albertodelaosa dijo,
14 enero 2011 12:38 am
Curiosamente, en noticias relacionadas con este artículo, se abre el debate del fichaje de Ozil con la siguiente pregunta: Mesut Ozil: ¿Fichaje necesario?
Pues bien, en noches como ésta, se justifica su fichaje. Mi único pero para este astro alemán, es la irregularidad. Para mí, el Madrid se mueve al son de Alonso-Ozil, pero a la hora de la verdad, en tres cuartos de campo, el alemán se convierte en la auténtica llave. Es un jugador que hacía mucha falta por Chamartín. Pero que insisto, la irregularidad, no le está haciendo destacar todo lo que en días como hoy nos ha demostrado.
#2 desde la barrera dijo,
14 enero 2011 12:53 am
Vosotros también: Barça-Madrid, es lo que vende
#3 Enrique Ballester dijo,
14 enero 2011 1:10 am
y Cavani, y Hatzipanagis
#4 César dijo,
14 enero 2011 1:53 am
Excelente página.. Los felicito..
Yo estoy comenzando con mi página deportiva pero me gustarìa algùn dia tenerla como la de ystedes.
Para todos los peruanos , pueden informarse en http://www.masdeporteperu.com
UN SALUDO DESDE TRUJILLO, PERU
#5 albertoowono.blogspot.com dijo,
14 enero 2011 9:06 am
sensacional!
#6 kapo dijo,
15 enero 2011 12:06 am
Lo de Özil es tremendo, entra por los dos costados, por la media punta, trabaja en la recuperación y pone la pausa entre tantas prisas. Una gozada, que además siempre deja la sensación de que lo mejor está aún por llegar.
Me ha encantado el símil de los tambores y el violín.
#7 Barcelona-Madrid: Ya hay final » Diarios de Futbol dijo,
3 febrero 2011 12:16 am
[...] de Copa, donde aguarda el Barcelona, que volvió a golear al Almería (0-3). Tal y como ocurrió frente al Atlético, la estampida madridista fue bella y efectiva cuando Özil sacó el violín a relucir y escarbó en [...]
#8 Barcelona-Madrid: Ya hay final dijo,
3 febrero 2011 6:20 am
[...] de Copa, donde aguarda el Barcelona, que volvió a golear al Almería (0-3). Tal y como ocurrió frente al Atlético, la estampida madridista fue bella y efectiva cuando Özil sacó el violín a relucir y escarbó en [...]