Ocaso: Ronaldinho ya es del Flamengo

Tenía únicamente 27 años. La edad en la que la mayoría alcanzan la plenitud futbolística. Con esa edad, aún le debían de quedar tres o cuatro años de buen fútbol, de lecciones magistrales repartidas en puntuales entregas semanales. Pero no. Algo se torció de manera inesperada. Su rendimiento, sobresaliente en sus cuatro anteriores temporadas como jugador del FC Barcelona, decayó incompresiblemente. La magia había quedado sepultada bajo una infame capa de molesto tejido adiposo.

Su despedida del máximo nivel resultó precipitada. Casi tan inesperada como su incontenible irrupción. De ser simplemente un buen jugador, de momentos puntuales y detalles aislados, en un equipo de segundo nivel, Paris Saint-Germain, y en una liga menor como la francesa, pasó sólo en un año a ser reconocido como mejor jugador de la temporada y recibir el FIFA World Player y el Balón de Oro. Era la temporada 2004/05, su segunda como azulgrana. El comienzo de un reinado y de un cuatrienio mágico e irrepetible, en el que acumularía galardones personales y títulos con el cuadro azulgrana.

Pero la gloria fue efímera. La botella de cava perdió fuerza demasiado pronto. Ronaldinho vivió su etapa como jugador de primerísimo nivel mundial a una velocidad de vértigo, casi atropelladamente. Cuatro temporadas, entre sus 23 y sus 27 años, concentraron lo mejor que el Gaúcho escondía tras su sonrisa de tebeo y sus maneras de artista circense. Cuatro años en los que el genio de Porto Alegre dio lo mejor de sí, concentrado. Quizá exprimió la naranja con demasiada fuerza. Pero ni él ni el público que asistía feliz a sus exhibiciones semanales con el 10 azulgrana a la espalda eran conscientes de ello. Pensaban que el cuento nunca tendría final.

Ronnie fue definitivamente expulsado del mundo de la magia en aquella aciaga temporada 2007/08. Asediado por continuas lesiones, el brasileño sucumbió ante la crudeza de una realidad que le mostraba sin compasión la puerta de salida. Atrás quedarón los años de embrujo, cientos de jugadas inverosímiles, de controles de otra galaxia, de goles inolvidables, … Toda una antología concentrada en apenas cuatro campañas. Un menú demasiado extenso y exquisito como para disfrutarlo con plenitud en tan breve periodo de tiempo.

La llegada de Pep Guardiola significó, entre otras cosas, la capacidad para poner los problemas sobre la mesa en un club que tendía peligrosamente hacia la autocomplacencia. Y el principal problema de aquel Barça transitorio tenía nombre y apellidos: Ronaldinho de Assís. Guardiola comprendió que había llegado el momento de prescindir del brasileño, quien ya había sido juzgado y sentenciado por su propia afición. Era su adiós al FC Barcelona, hundido por la crítica y vilipendiado por la misma hinchada que lo había admirado como el mejor futbolista del mundo.

Su etapa como milanista sirvió a modo de lujoso epitafio de su carrera europea. En un club elegante convertido en una especie de cementerio de elefantes, Ronaldinho, acabó de demostrar que su carrera en la elite había concluido precipitadamente. Algunos coletazos y destellos de clase, contados con los dedos de las manos, fueron todo su legado como rossonero. Intacta su técnica, Ronnie estaba ya demasiado lastrado por esa tendencia a jugar al paso, y no al galope, como en sus años estelares.

El anuncio de su fichaje por el Flamengo, tras haber coqueteado peligrosamente con Gremio de Porto Alegre, su club de origen, supone un capítulo más de la historia del declive del que un día fuera el indiscutible número uno mundial. Ronaldinho, incapaz ya de acometer empresas de mayor enjundia, ha aceptado el reto de volver a su país para ser cabeza de ratón. Su nuevo club ya lo anuncia en su web oficial como ‘O Melhor‘. Se han ahorrado, muy prudentemente, el ‘do Mundo‘. Y todo ello, curiosamente, mientras el mundo volvía a coronar en Zúrich a Leo Messi, por segundo año consecutivo, como el mejor futbolista del planeta.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

37 Comments

  1. Jordi

    11 de enero de 2011 a las 2:14 pm

    Buen artículo. Pequeña corrección: La primera temporada del Gaúcho fue la 2003/2004. El año de la remontada en la segunda vuelta, la liga ganada por el Valencia, y el hundimiento físico del Madrid galáctico en los últimos meses.

  2. Borja Barba

    11 de enero de 2011 a las 2:16 pm

    Gracias, Jordi.

  3. emedepan

    11 de enero de 2011 a las 2:51 pm

    Que pena ver lo rápido se ha acabado alguien que nos dio tantas alegrías. Y no creo que dure mucho más como jugador profesional, la verdad. Al contrario de la ternura que me inspira el «gordo» Ronaldo marcando de vez en cuando en Brasil, ver a Ronaldinho solo me causa tristeza.

    Pobre Dadan, que aunque tenía razón en que el entorno se ensañó demasiado con él, al final no nos podrá restregar su renacimiento.

  4. Manu

    11 de enero de 2011 a las 3:07 pm

    Lo mejor que he visto jugar al fútbol en mi vida.

  5. Fran

    11 de enero de 2011 a las 6:37 pm

    Una pena el declive de este gran jugador. Sus jugadas con el Barcelona, inolvidables.

    Saludos desde rozandoelposte.blogspot.com

  6. Leon el africano

    11 de enero de 2011 a las 6:52 pm

    Ronaldinho produce una enorme tristeza, tanto talento desperdiciado.

  7. José Fernández

    11 de enero de 2011 a las 6:58 pm

    Si, sin duda alguna, el declive más vertiginoso que he visto en la historia del fútbol, más que nada por la altura desde la que cayó. Una pena que nadie haya conseguido que se volviese a centrar en hacer historia en los campos de fútbol. Como barcelonista no puedo evitar pensar que sería del Barça actual si encima le añadiesemos un Ronnie en el apogeo de su fútbol (no sería el primero que da lo mejor de si mismo a los 30, 31 años), y buscando su sitio en la historia.

  8. galder

    11 de enero de 2011 a las 7:03 pm

    Siempre será el mejor!

  9. Tito

    11 de enero de 2011 a las 7:18 pm

    Ese tío podría haber sido el mejot de la historia, pero al final no erá ni el mejor de la década

  10. BarondelaBirra

    11 de enero de 2011 a las 9:34 pm

    Pues yo disiento con la mayoría de vosotros, a mi me dio pena Ronaldo cuando se lesionó, o ahora De la Red, por poner dos ejemplos de mala suerte.
    El tripel cervecero de Ronaldiño solo tiene un culpable, él mismo, así que de pena nada, para mí más bien se rió del Barcelona y sus aficionados durante año y medio, y del Milan durante toda su estancia en Italia.

  11. Rober

    11 de enero de 2011 a las 10:48 pm

    Nada me desesperaba más que el Ronaldinho decadente de sus últimas temporadas en Barcelona, moviendose al trote por una parcela de 5 m2 en la banda izquierda del ataque, pidiendola al pie, incapaz de desbordar a su marcador y buscando únicamente pases en profundidad poco fructiferos.

    Aquí tengo que coincidir con #BarondelaBirra, ninguna lástima por un tipo que no debe su decadencia a ninguna lesión grave, ni otra patología, si no a su tremenda dejadez. Ya en su última temporada exitosa (la 2005/2006) se rumoreaba que no pisaba el campo de entrenamiento, que se quedaba en el gimnasio uno de cada dos dias en «sesiones de recuperación», que se le veía por conocidas discotecas barcelonesas de farra hasta altas horas… y yo no me lo quería creer, hasta que se hizo tan evidente que no puedo si no cabrearme de semejante desperdicio de talento, porque no han existido más de 10 tíos con su calidad en la historia del fútbol.

  12. Sargón de Akkad

    11 de enero de 2011 a las 11:25 pm

    @ Jose Fernandez

    Coincido contigo en todo y sobre todo en que hubiera sido de este Barça con aquel Ronaldinho que cada partido hacia un poco de magia.

    Yo no soy capaz de mostrarme enfadado con alguien que saco a mi equipo de la decadencia mas absoluta y me hizo disfrutar tantas tardes y noches con ese toque especial que solo él tenía

  13. EdPH

    12 de enero de 2011 a las 1:21 am

    Coincido con la mayoria. Pena me da DE LA RED, RONALDO (de no ser por las lesiones), o el querido por nuestra aficion, la Salmantina MIGUEL GARCIA. Si RONALDINHO es lo mejor que han visto en un campo de futbol, cuando MIGUEL cayo desplomado es lo peor que he visto. Eso si me da pena, el resto de estrellitas siempre mas preocupadas de engordar sus nominas que de jugar, me dan asco, porque tienen lo que se merecen.

  14. LuiXo

    12 de enero de 2011 a las 1:35 am

    Sin lugar a dudas triste.
    Debo decir que él fue el primer futbolista que me sedujo a verdaderamente sentarme los 90 min d un partido entero, desear una prorroga, con tal de verlo hacer todo lo que el balón se encaprichaba a solo hacer con él.
    Es triste, como se dice: uno piensa que es para siempre, y queda pendiente de un resurgimiento glorioso que no llega nunca.
    En algún momento tuve la sensación de que, al menos por una temporada, rebaso a algunos gigantes (maradona, zidane, el messi de ahora)… pero bueno, son solo recuerdos de gloria.

  15. Kurono

    12 de enero de 2011 a las 5:07 am

    Pues yo de Ronaldo tengo un par de sentimientos encontrados: Por una parte, siempre me sorprendió su resurgimiento luego del Mundial 2002, sus goles y jugadas, reinventándose luego de que su maldita rodilla parecía que lo mataría futbolísticamente hablando. Logró reconciliarse un poco con el mundo del futbol, luego de que parecía que se perdería. Y por otro, pena y hasta asquillo, de verlo con esa panza cervecera, vamos, que un futbolista profesional tenga semejante «tripa» es que de verdad carece de una buena dieta.

    Con Ronaldinho, solamente tengo los mismos sentimientos que con José Antonio Reyes: Pena y cólera, solamente que en un grado aun mayor. Pena, porque pese a que llegó a ser el mejor del mundo hace apenas 5 años, su presente mediocre dando vergüenza en el A.C. Milan y su traspaso para volver a Brasil, coqueteando con el Gremio, el Flamengo, el Fluminense, etc., de una forma tan mercenaria (gracias sobre todo a su representante, el tal roberto de asis, si, con minúscula) y más similar a una subasta.

    Cólera, porque mil futbolistas darían su brazo derecho por jugar como la mitad de lo que llegó el «Gaucho». Cólera, porque el culpable no es una lesión, una tragedia, un hecho lamentable, sino su propia irresponsabilidad. Cólera, porque pudo estar en el Olimpo de los Dioses del Futbol y pasará a la historia como un maravilloso futbolista que entro temprano en decadencia (como le pasó en su momento a Abedí Pelé o Gaizka Mendieta). Cólera porque pudiendo ser más, se conformó con tan poco. Cólera, porque verlo todo el tiempo de farra, sin interés, pudriendo un talento innato resulta injusto. Y Cólera, porque dejando a sus «hermanitos» manejando su vida, se han hecho una pobre marioneta de los intereses de sus propios hermanos (Deisi & Roberto), volviéndose irresponsable, incapaz de decidir sobre su vida, una figurita que la venden al mejor postor para seguir exprimiendo dinero.

    Las discotecas, sus eternas fiestas y su irresponsabilidad han opacado su ya inconfundible e imborrable sonrisa. El «Gaucho» nunca volvió, y muchos ya lo echábamos de menos allá en esa campaña 2006-2007, que marcó el inicio del fin. cuando pasó de ser el gran ídolo y líder del Barcelona, goleador y asistente, a un jugador vulgar, que quería todos los balones al pie, que no se esforzaba ni corría, intrascendente y sin chispa.

  16. emedepan

    12 de enero de 2011 a las 10:46 am

    Yo creo que es el caso de un tipo que cuando llegó a lo más alto se aburrió de competir. Porqué probablemente lo de competir ya no le gustaba demasiado antes, pero vistas sus cualidades, tenía a su gente guiándole para que se ganara la vida con el fútbol. En cuanto lo ganó todo, dejaron de controlarle tanto y se perdió.

    Yo es que a Ronaldinho le veo tan pocas luces que no creo que sea consciente ni de que se ha abandonado. Ni le veo riéndose de los aficionados o de la gente de su club. Probablemente él piense que sigue haciendo lo mismo que cuando fue el mejor del mundo (no nos engañemos, salía igual de fiesta cuando lo ganaba todo), y no se de cuenta que ya no le motiva especialmente ganar o perder, que se pasa más días en el gimnasio que entrenando, que la pide al pie en lugar de al espacio, etc.

    Por eso me da pena. Porqué cuando vino al Gámper dio la impresión de seguir en su burbuja y no darse cuenta que los homenajes y la ovaciones eran por su condición de ex-futbolista, de mito retirado.

  17. juni

    12 de enero de 2011 a las 11:11 am

    Talento desperdiciado, una vez más.

  18. José Fernández

    12 de enero de 2011 a las 12:44 pm

    «no creo que sea consciente ni de que se ha abandonado». Yo no diría tanto, pero no creo que se haya ido nunca a reir de ningun aficionado. El hombre es simplemente una persona que se encuentra muy sola en la vida, sino a que salir tanto por ahí adelante. Yo también creo que su familia le ha chupado la sangre todo lo que ha podido, pero ojo, la culpa es suya por no cortar con esa situación. En fin, que como en cualquier vida, las circunstacias que le han llevado hasta esa situación no se pueden simplificar con un par de recetas simples. Y menos en una página web xD.

  19. alexmo2k

    12 de enero de 2011 a las 1:51 pm

    @Kurono
    ¿Abedi Pelé cayó en decadencia joven?
    Creo que estás confundido…
    Ganó la Champions con el Marsella con 29 años siendo titular y luego tuvo un rendimiento más que correcto en el Lyon, Torino y Munich1860.

  20. Kurono

    12 de enero de 2011 a las 6:59 pm

    No me entiendes alexmo2k. Luego del Marsella su rendimiento nunca fue, ni de broma, el mismo. Tenía 26 años cuando ganó la Champions, error tuyo decir que fue a los 29, explotó a los 24 y brilló con fuerza a los 26, acompañado de Vôller, J. P. Papin, Barthez, Bocksic, etc. en ese Marseille Campeón de Europa. Lyon y Torino fueron destinos posteriores del Ghanes y su recuerdo no es tan dulce entre la afición, no es que se arrastrar como lo hizo «Dinho», pero tampoco fue aquel espectacular futbolista con aquella entrega, potencia y habilidad que había deslumbrado a Francia y al Mundo a finales de los 90’s.

    Voy a que Abedí Pelé parecía que se iba a convertir en una leyenda del futbol y quedó en un futbolista de gratas cualidades que explotó a la edad justa y correcta (no muy joven ni muy viejo) y luego bajó mucho su rendimiento. Una nota al pie de página igual que Ronaldinho (y Papin y varios de los futbolistas de ese Marseille que siempre estuvo bajo la sombra del dopaje, no te olvides), solamente que mientras el ghanés todavía tuvo crédito para seguir luego del Marseille un rato en clubes europeos, Ronaldinho ya inició su particular decadencia de una forma aun más estrepitosa que las que vivieron Papín y Abedí Pelé en su momento. Porque, a los 28, el brasileño parecía que tenía 38 años, lento y exasperante, con esa «barriga» y una actitud melancólica en la cancha.

  21. Sergio

    12 de enero de 2011 a las 8:12 pm

    El mayor producto del marketing de la historia. 2-3 años buenos y la gente le comparaba con los 4 grandes.

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  23. Full Norbert

    13 de enero de 2011 a las 7:07 pm

    Ronaldinho era increíble, para mí es el mejor jugador que he visto en cuanto a magia, hacía cosas imposibles con el balón. Me da pena que un jugador tan grande esté en un largo declive, pero en el fondo no es tan así, porque es un declive que se ha buscado él mismo.

    Por cierto Borja, yo siempre he detestado los eufemismos, me gusta decir las cosas claras. Pero en lugar de decir que Ronaldinho engordó bastante, dices: «La magia había quedado sepultada bajo una infame capa de molesto tejido adiposo.» Has hecho arte del eufemismo y, aunque suene pedante y gafapastoso, te lo digo en serio.

  24. Kurono

    14 de enero de 2011 a las 7:28 am

    PUes Sergio, aquella noche del sábado 19 de noviembre del 2005, Ronaldinho, que durante todo el partido había recibido insultos por parte de los radicales blancos, sale despedidos por una fuerte ovación del Santiago Bernabeu, tras una exhibición total de futbol por parte del «Gaucho» parecía un nuevo punto más en su leyenda. Venía de ganar el Mundial 2002, y brillar en las categorías inferiores de Brasil. Luego de un paso entre brillante y discreto en el Paris Saint German (alternando grandes exhibiciones como en el «Clasique» contra el Marseille, con nefastos partidos), con el F.C. Barcelona parecía que estaba llamado a convertirse en una leyenda, como aquel golazo en el partido contra Sevilla que inició podo después de la media noche, sus tremendas jugadas y el arreón final que casi le pudo costar la Liga al Valencia si el Barcelona hubiera tenido unos cuantos puntos más en la nefasta primera vuelta de la temporada 2003-04.

    Luego, la consagración de la Liga al año siguiente y la sensación que en Champions hubieran podido llegar un poco más lejos de no ser porque se toparon con el Chelsea. Y la temporada 2005-06, que llegó a ser la máximo exhibición del Brasileño, gran asistente y figura del «Doblete» de ese año, sumando la exhibición en el Bernabeu, el partidazo contra el Chelsea, aquellas gratas noches de futbol y el categóritco favoritismo para que Brasil alzara el trofeo mundialista una vez más. Pero, luego de esa mancha en el Mundial y la segunda ronda nefastísima en el 2008 para el Barcelona, ahí fue su caida.

    Para nadie es secreto el amor de «Dinho» a la fiesta, la samba y la vida nocturna. Ya hubo quejas de esto en el PSG, luego en el Barcelona y por último en el Milan. Pero, Ronaldinho nunca quiso cambiar ese aspecto. Y bueno, eso y que sea incapaz de dirigir su propia vida (sus «hermanitos» hacen ese trabajo), ha botado del pedestal al que solamente 5 años atrás era el mejor futbolista de su tiempo, un jugador que jugaba para divertirse y divertir al público. Claro, tuvo su marketing, pero han habido futbolistas con mayor marketing y que no eran ni la mitad de lo que anunciaban (caso de Denilson o Beckham p.e.). Ronaldinho estaba para ser uno de los mejores de todos los tiempos, la publicidad te lo hinchaba, pero era algo real, esos regates y filgranas, esos eslaloms, «falta seca» y pegada, unidos a una condición física brillante, presagiaban que él sería algo histórico. Y se quedó a la mitad del camino.

  25. Aniol

    22 de enero de 2011 a las 10:42 pm

    Siempre cuando piense en Ronaldinho me vendrá a la cabeza su sonrisa.

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  28. Sergio

    27 de enero de 2011 a las 7:07 am

    En momentos puntuales, ha sido muy grande, pero si analizamos toda su carrera, no deja de ser un Guti.

  29. juan

    26 de abril de 2011 a las 1:01 am

    ustedes no saben de fútbol todo lo que hablan de que pena que se le aya acabado su momento pero no es así ronaldinho sigue con el talento de siempre tal vez no encara como antes pero nadie hasta ahora en el mundo controla y tiene tan buena presicion con el balón como lo es ronaldinho así que si van a opinar sobre el jueguen fútbol profesional y verán lo difícil que es lograr ser un gran jugador como el yo soy cadete de un equipo profesional y mi talento ni el de ninguno de mis compañeros llega ni siquiera a ser el 000,2% de lo que es el de Ronaldo de Assis Moreira

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  31. Ziggy

    24 de junio de 2011 a las 3:18 pm

    Furrelaz? That’s marvelously good to know.

  32. swfvdeeeye

    25 de junio de 2011 a las 9:49 am

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  33. ivan

    15 de noviembre de 2011 a las 5:45 pm

    ronaldiño pera mi es un increible jugador yo si quisiera ser como el en tampoco tiempo fue el mejor del mundo y sin duda lo sigue siendo por su magia cuando tiene el balon en sus pies no entiendo por que unos dicen q ya no es el mismo si el salio de las calles para ser el mejor.

  34. juan zea

    20 de marzo de 2012 a las 7:45 pm

    para mi no hay goleador como lo fue ronaldo con las lesiones que tubo y todo lo que hizo estuvo en los cuatro equipos mas grandes de Europa en cuantos mundiales ganador de dos mundiales cuantos titulos consiguió no es fácil haber jugado en Barcelona,real Madrid inter de milán y el milán haber sido balón de oro campeón del mundo campeón de ligas et c, etc eres grande ronaldo en cambio messi se quedara con los triunfos en Barcelona porque no va a ganar con otro equipo ni siquiera con su selección…..eres grande ronaldo

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