Nunca en la historia del Liverpool se había destituido a un entrenador tras seis meses escasos de trabajo (la sustitución de Souness por Moran se produjo en circunstancias muy diferentes), pero la performance de Roy Hodgson en Anfield ha resultado tan desastrosa, que uno incluso disculpa a los directivos del Liverpool por romper una costumbre tan sana y tan ancestral. El bueno de Roy, que venía de una muy buena temporada en el modesto Fulham, sale escaldado de su segunda experiencia en un grande, tras un tiempo en San Siro en el que lo que más se recuerda de él es que le dio boleto a un Roberto Carlos que casi sólo conocían los incondicionales del PC Fútbol. Para ser justos, hay que decir que seguramente Hodgson intentó torear un morlaco que le venía grande: el equipo ya llegaba en dinàmica perdedora, con la plantilla desestructurada y jugadores franquicia en muy baja forma. Su mano no se ha notado, y este año habrá que anotarlo, milagros aparte, como de transición.
Como a rey muerto rey puesto y no hay mal que por bien no venga, los mitómanos hemos de congratularnos de que la crisis liverpudian lleve al banquillo de Anfield –y de paso al candelero mediático- a una de las mayores leyendas del club, Kenny Dalglish. Bien mirado, la decisión de la directiva resulta doblemente inteligente: por un lado, muestran poseer el apoyo de una de las personalidades más influyentes en todo el entorno del club de Mersey; y por otra, se dota del mejor paraguas posible para la lluvia de críticas, dado que pocos scousers se van a atrever –al menos al principio- a criticar a este hombre que en Liverpool lo ha sido todo menos balón. Está por ver si el que fuera sensacional futbolista recuerda más en el banquillo a sus magníficas temporadas de entrenador-jugador red, a sus años gloriosos en Blackburn, o a sus dos experiencias fallidas en Glasgow y Newcastle. En cualquier caso, será un placer volver a ver al rubio inconfundible al frente de su escuadra.
Todo el ruido mediático producido por el cambio de guardia en Liverpool ha tapado un poco la confirmación del que sin duda es el traspaso estrella de este invierno: el fichaje del bosnio Edin Dzeko por el City, previo pago de 35 millones de euros –desconocemos la equivalencia en petrodólares- del club citizen al Wolfsburgo. Con Dzeko, Mancini recibe quizá al único delantero de nivel mundial que quedaba en Europa en un equipo de clase media, a la vez que una pareja perfecta para el incansable e indiscutible Apache. Adebayor y Balotelli pueden estar temblando, pues va a vestirse de celeste un goleador de raza, nueve puro de formación pero moderno en sus movimientos, que se asocia en corto con inteligencia y dinamismo y sabe ser frío como pocos cuando hay que serlo. No ha sido suficientemente ensalzada su hazaña con el Wolfsburgo –¿quién sabía algo de esta gente antes de ser campeones de la Bundesliga?- y quizá por ello nadie se había atrevido a soltar la morterada que vale nuestro hombre. Si es capaz de adaptarse rápido a un fútbol muy diferente al germano, y sobre todo sobrevive en la jungla hasta que por fin el City tenga un entrenador, el club de los jeques habrá adquirido, esta vez sí, un argumento de verdad para acceder al Olimpo del fútbol europeo.







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#1 Pol Gustems dijo,
9 enero 2011 1:42 am
Pensé lo mismo al concretarse el fichaje de Dzeko, más con el debate de si el Madrid debía o no fichar. Como dice Ramón en el post, Dzeko era el único delantero centro de máximo nivel que quedaba en un equipo medio, que es un dato escalofriante.
#2 reynaldo dijo,
9 enero 2011 6:07 am
No entiendo al city, pareciera que solo compra por el hecho de comprar teniendo a Balotelli, Santa Cruz, Adebayor, Tevez. aparte de otros muy buenos jugadores ofensivos como Milner, Silva, Johnson. No pareciera necesitar comprar mas jugadores ofensivos teniendo a varios jugadores que serian titulares en cualquier equipo de inglaterra, españa o italia
#3 Kj dijo,
9 enero 2011 5:48 pm
¿Y a Dzeko, en qué banquillo le van a meter de aquí mes y medio…?
No entiendo la manía de Mancini de firmar delanteros, si cuando juega con uno parece que ya está arriesgando. En fin, una pena que a un equipo así lo entrene un preparador tan y tan rácano. Qué le vamos a hacer.
Sobre lo del Liverpool… es que se veía a venir. Eso sí, totalmente de acuerdo con el fichaje de King Kenny, me parece lo óptimo para las circunstancias: rogarle a un mito que salve la temporada, llegar como sea a final de campaña, y marcarse objetivos no excesivamente ambiciosos (clasificarse para Champions sería óptimo, ir a la UEFA lo mínimo). Después en verano ya sería otro rollo, habría que vender ilusión, reformar la plantilla en lo máximo posible, etcétera.
Pero al menos ya es un paso. Lo siento por Roy, pero es obvio que nunca fue el hombre que necesitaba el Liverpool en estas (duras) circunstancias…
#4 Sergio Cortina dijo,
9 enero 2011 7:41 pm
que manía con darle palos a Mancini. Tiene al equipo segundo en liga con los mejores números de Inglaterra a domicilio. El City no estaba mejor desde los 70, que se dice pronto.
#5 Ramón Flores dijo,
9 enero 2011 7:58 pm
@Sergio, has visto hoy el partido de Leicester? Sencillamente, no es de recibo con el equipo que tiene el City. Y en muchos partidos da la impresión de que les puede ganar cualquiera.
#6 reynaldo dijo,
9 enero 2011 9:50 pm
Con el equipo que tiene Mancini, deberia de estar en primer lugar con el simple hecho de tener más partidos que el Man u, sobre los numeros a domicilio, Arsenal tiene los mismos puntos con un partido menos en general.
#7 NIPO dijo,
12 enero 2011 7:09 pm
Acaso Agüero, Forlán o Luis Fabiano no son delanteros de clase mundial?