Cuando se produjo el cruce, seguro que ningún aficionado gunner se contentó con el sorteo. Su rival en la tercera ronda de la FA Cup era el Leeds United, un equipo que fue, dejó de ser, y ahora asoma la cabeza en la Championship, con el propósito de recuperar su sitio en la máxima división del fútbol inglés. Esta tarde, en el Emirates Stadium de Londres, el conjunto norteño le sacó los colores al entrenado por Arsène Wenger. El Leeds atacó de frente, se atrevió como si se tratase de la última oportunidad de sus vidas y sacó un empate. La eliminatoria se decidirá en el replay. Algo extraño, porque es la victoria del débil, pero que no lo es tanto si echamos la vista atrás.
La primera rencilla entre ambos equipos data de mayo de 1972. Leeds y Arsenal disputarían una de las finales más recordadas de la FA Cup, que se acabó llevando el Leeds, aún entrenado por Don Revie. El genial Nick Hornby explica en Fiebre en las Gradas cómo vivió la previa de aquél partido. Como en todas las grandes ocasiones, sufría la misma pesadilla: “Intento llegar a Wembley, y tengo el tique para la final en mi bolsillo. Me he ido de casa con tiempo suficiente, pero cada intentona de acercarme al estadio me lleva en la dirección opuesta. A dos minutos para las tres, estoy en el centro de Londres, tratando de parar a un taxi, consciente de que no llegaré a tiempo para ver el partido”.
Después quizá prefiriera el mal rato nocturno que la propia realidad. La final del ’72 no fue para tanto. En boca de Hornby, ver a Storey y a Bremner compitiendo a las zancadillas era tristemente comparable con las finales de Matthews en el 53′, Bert Trautmann jugando con el cuello roto en el 56′, o la del cabezazo de Osgood en el 70′. Aquél partido lo ganó el Leeds con un tanto de Allan Clarke, empezando de algún modo la rareza de enfrentamientos entre los dos equipos. El escocés George Graham, entonces jugador del Arsenal, jugó su última final con el conjunto del norte de Londres. A final de temporada le fichó el Manchester United y después de su retiro recogió el testigo de los duelos entre Arsenal y Leeds.
A finales de enero de 1983 se volvieron a encontrar en FA Cup. En el primer partido, empataron a unos en Highbury. Replay. Igualada también en Elland Road, segundo replay. Se necesitó un tercer encuentro para definir quién pasaría a octavos de final. En esa ocasión, el Arsenal, que ganó por 2 a 1 en la tercera disputa. En 1991 la desdicha volvió a emparejarlos y en su afán de superación, hicieron falta cuatro partidos para desempatar. Esa temporada el Arsenal ganó la liga, y sumó a su satisfacción el pase de ronda ante el Leeds en feudo enemigo. Aquél Arsenal lo entrenaba George Graham, que lideraba el aún Boring Boring Arsenal, con Tony Adams en la defensa, Lee Dixon, Nigel Winterburn, David Seaman, o un joven Ray Parlour, que hacía sus primeras apariciones con diecisiete años.
En enero de 1993, cuando la FA Cup volvió a juntarles, los apostantes tuvieron claro el resultado por el se jugarían los ahorros de su vida. Empate, otra vez. Aunque entonces sólo fuera uno y la ruina de quienes presagiaron nuevas igualadas llegara en el segundo partido. El Arsenal empezaba a cogerle el gusto a dejar Elland Road helado. Pero se fue Graham, y con él se acabaron los replays. En 1997, Arsène Wenger ya dirigía a Patrick Vieira y Ian Wright. Por su parte, Graham se había pasado al otro lado. Fue entrenador del Leeds durante dos temporadas. Lo suficiente para reencontrarse con el equipo de su vida, en la competición que siempre les reunía, para ganarle 0 a 1 en Highbury.
En 1999, en la competición liguera, un tanto de Jimmy Floyd Hasselbaink acabó con las esperanzas de título gunners. No fue en Copa, pero el Leeds volvía a convertirse en el rival pesado que amargaba a los aficionados que vivieron la final de FA Cup del 72 en Wembley, o que se enfrentaron en interminables rondas coperas en los años siguientes. Cuando por fin hubo un resultado abultado, 1-4 en Elland Road, en 2004, parecía que la furia de los empates se había secado definitivamente. Además, el Leeds descendió de categoría y cayó en un pozo del que solo ahora empieza a salir.
El Leeds ha podido ganarle hoy al Arsenal, pero a falta de quince minutos le ha pesado su condición, se ha echado atrás y ha condenado su victoria momentánea al empate. El tanto de Snodgrass, de penalti, lo ha rebatido Fábregas, también desde el punto fatídico. Los gunners vuelven a un replay con el Leeds, tren arriba tren abajo, sin avanzar en la competición. De alguna manera, ha revivido el sueño de Hornby, que no paraba de dar vueltas sin encontrar el camino a Wembley.
Fotografía | Leeds United







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#1 Racingtico dijo,
11 enero 2011 11:40 pm
Tremendo partido han jugado estos dos equipos por la copa, ya me olia yo que había cierta historia en sus partidos, muchas gracias por el articulo, para los que amamos el futbol y sabemos de lo especial de la Premier League, estos artículos son oro puro.
Saludos desde Costa Rica
#2 Pol Gustems dijo,
12 enero 2011 12:09 am
Muchas gracias por el comentario