Humanizando al árbitro: la historia de Martin Hansson

The Referee | Rättskiparen [2010] from Freedom From Choice AB on Vimeo.

“Tengo que evitar estar en el foco”.

Corría octubre de 2009 cuando uno de los árbitros más reconocidos del panorama internacional, el sueco Martin Hansson, pronunciaba estas palabras. Se refería a su gran sueño: ser elegido para participar, de negro, en el Mundial de Sudáfrica. Era consciente de la importancia de no cometer un error de bulto en lo que quedaba de clasificatorias, un error que desviara las cámaras del juego para centrarlas en su persona.

Como cualquier otro deportista de élite, la carrera de un árbitro depende de decisiones tomadas en cuestión de centésimas de segundo, en contextos de sobrepresión, sin posibilidad ninguna de rectificar o corregir un posible error. Hansson, tras haber realizado un gran trabajo durante años de trayectoria, ahora se encontraba en un momento clave. No fallar hasta final de año, era fundamental.

Sin embargo, un mes después ocurrió lo que más temía. En el partido Francia-Irlanda de repesca de clasificación al Mundial, Hansson daba validez a un gol ilegal marcado por Gallas en los últimos minutos de la prórroga. La imagen del Thierry Henry controlando el balón con la mano ante los defensas irlandeses dio la vuelta al mundo y causó la indignación de millones de personas que dirigieron sus miradas hacia el trencilla sueco. La gran mayoría de los aficionados desconocían quién era Martin Hansson el día anterior. Pero eso no fue óbice para que después de aquella acción se le relacionara con conspiraciones internacionales, fobias históricas y hasta sectas satánicas. Nada bueno se escribió de él en los meses siguientes. Hansson reconoció que se había equivocado, pero al parecer un árbitro no tiene derecho a hacerlo.

Quiso la casualidad que el realizador sueco Mattias Löw se encontrara en aquel momento realizando un documental en torno a la figura del árbitro y que el elegido para protagonizarla fuera precisamente Hansson. De ese modo, lo que nació como una película para adentrarse en las razones que llevan a una persona a realizar una labor en principio tan ingrata, devino en el retrato de un hombre sobre el que las miradas de todo el mundo se han posado para mal. Es el retrato de un hombre consciente de haber fallado en un momento clave pero que sin duda no merece tal acoso mediático y que en lo más profundo de sí mismo ansía que ese error y el juicio público no pesen más que toda una vida de méritos.

De este modo, bajo el título The Referee, Mattias Löw nos regala una película intimista, que busca humanizar al árbitro, subrayar su faceta más cercana a la de cualquier persona, con sus sueños, anhelos y frustraciones, con sus aciertos y sus errores. Es casi media hora de obligado visionado en un país como el nuestro, en el que somos tan dados a demonizar al colectivo arbitral, a convertirlo en una diana que al parecer tiene la obligación de soportar lo insoportable.

La redacción de Diarios de Fútbol la componen: ...

7 Comments

  1. FutbolGol

    5 de enero de 2011 a las 1:10 pm

    La tengo que ver, ser árbitro es complicadísimo, creo que no está suficientemente reconocido.

  2. Ernesto

    5 de enero de 2011 a las 1:56 pm

    Documental fantástico. Recomendado.

  3. Kj

    5 de enero de 2011 a las 6:04 pm

    Acabo de verlo entero. Recomendabilísimo, como dice Ernesto.

    La conclusión de todo no obstante es clara, más allá del retrato personal de Hansson, y se resume en las palabras de Wenger; hay millones y millones de personas viendo una cosa, y uno sólo que no la ve, y todos esos millones no pueden ayudarle. Suerte que al menos la UEFA a raíz de eso recuperó los árbitros de fondo; conociendo los organismos internacionales, eso ya es algo.

    Sólo lo siento, lógicamente, por los irlandeses… y qué quieres que te diga, por el esperpento que luego protagonizó Francia (previsible por otro lado), casi hubiese sido mejor si se hubieran clasificado los chicos de Trap…

  4. Jordi

    5 de enero de 2011 a las 7:11 pm

    El tema es que en las jugadas de apreciación, los árbitros seguirán cometiendo errores. Me parece de poco recibo estar acusando a los árbitros de errar en este tipo de jugadas, porque todos lo tenemos muy claro por la tele, peroestar ahí sin repeticiones es más difícil. Para mí en el pasado Inglaterra – Alemania, Larrionda hizo un arbitraje magnífico. ¿Que no vio el gol de Lampard? Es imposible verlo desde la posición de un árbitro en el campo. Hasta que no den repeticiones de TV, no podrá pedirse a los árbitros nada sobre este tipo de jugadas, por muy claro que lo veas tú por la tele.

    Lo que me toca más las narices es ver cómo hay árbitros que fallan en otra cosa: La consistencia a la hora de aplicar el reglamento. En la final del Mundial el árbitro veía las faltas, las pitaba correctamente. Pero era incapaz de hacer la diferencia entre el juego limpio y el juego violento. De hecho es un esnobismo muy típico del arbitraje europeo, en el que los árbitros intentan evitar de mostrar tarjetas para “no interrumpir la fluidez del juego”. Con los Suramericanos este problema no pasa. Y por algo Elizondo en el 2006 no se metió en problemas, y Webb en el 2010 los creó todos él.

  5. Kurono

    5 de enero de 2011 a las 7:17 pm

    KJ, esos árbitros de fondo no han servido de NADA en la Europa League 2009-2010. ¿Tan difícil es añadir alguna ayuda como el ojo de halcón, un sistema de cámaras para este tipo de polémicas? Que ocurren una o dos veces por partido y no solo mejoran el arbitraje sino que evitan vergonzosas tánganas y le eterna polémica de si la FIFA está comprada.

    Sería bueno ver este documental, pues supongo que las iras de la gente (tan encaminadas a buscar quien las pagué y no quien las debe) están más en contra de Hansson y no del arcaico y obsoleto sistema de arbitraje de la FIFA.

  6. Deivi

    5 de enero de 2011 a las 10:33 pm

    Pues yo estoy en contra del uso de cámaras para arbitrar un partido por una razón muy sencilla; se sabe como empieza y no como acaba. Me explico; mucha gente pregona su uso para dilucidar los goles fantasma, pero luego querremos que sirva también para saber si ha habido penalti o no. O para saber si hubo codazo en el área, o agarrón en un córner. Y la presión irá creciendo y las usaremos para saber si fue una simple falta en mediocampo o no. Y así hasta que el fútbol sea otra cosa. O acaso nos olvidamos de como funciona este país y la presión que se mueve alrededor del fútbol?

  7. NIPO

    8 de enero de 2011 a las 7:53 pm

    Me ha encantado el documental, pero sinceramente, aún siendo duros, yo no lo hubiese llevado al Mundial. Es un fallo tan clamoroso que un irlandés no puede entender como ellos, victimas no están y el “agresor” si lo esté.

    PsdT: Los niños con la camiseta de Henry… manda huevos jaja